martes, 30 de diciembre de 2025

Shelley Winters y sus dos comodines dorados




La gran Shelley Winters (1920-2006) siempre fue una actriz dotada de una capacidad camaleónica para adaptarse a los más variopintos papeles y darles credibilidad. Igual daba que fueran amas de casa —un rol que bordaba— o le tocara interpretar a una borracha o una mujer procaz y desinhibida, a todos ellos lograba acercarse de una forma admirable. Las chicas bonitas lucen bien en pantalla, pero para que las películas se sostengan se necesitan actrices de verdad que carguen con el peso dramático y la Winters era ideal para que los títulos en los que intervenía tomaran cuerpo. Aun así, algunos dudaban.

Según contaba la propia actriz, cuando ya tenía unos añitos, se presentó a una audición para un papel en la que debía tratar con un director joven e inexperto que sabía poco de las grandes leyendas del cine de unos años atrás. Bien acomodado en su sillón, se dirigió a la actriz y le preguntó:

—Bueno, señora Winters, recuérdeme qué es lo que ha hecho hasta hoy.

La actriz, que ya estaba un poco de vuelta de tener que tratar con las nuevas generaciones de aspirantes a director, era consciente de que tenía un buen par de razones para conseguir el papel —no son las que aparecen en la foto—, de modo que preparada como iba para impertinencias de este tipo, echó mano a su bolso y sacó de él un reluciente Óscar que puso en la mesa diciendo: 

Este es por «El diario de Ana Frank».

Para después volver a meter la mano en el bolso y sacar un segundo Óscar, que tras poner junto al primero, le sirvió para completar la presentación de sus referencias diciéndole: 

—Y este, por «Un retazo de azul». Ahora, ¿por qué no me dice qué es lo que ha hecho usted hasta hoy?

Por supuesto, Shelley Winters pasó la prueba. La incombustible actriz estuvo trabajando intensamente durante sesenta años, acumuló nominaciones y premios Óscar a lo largo de varias décadas. y se mantuvo ante las cámaras de cine hasta la avanzada edad de 83 años, dos antes de su muerte. Hay estrellas, que cuando lucen poderosamente  se resisten a apagarse.



ImágenesLas fotografías de Shelley Winters  has sido tomadas de la maravillosa página de fondos gráficos de cine clásico Doctor Macro de la que se ha obtenido permiso expreso para hacer uso de sus fondos en este blog. Link:

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