"Dijo: 'Necesitamos algo mucho más divertido y mucho más importante'. Intenté algo más divertido, e incluso recluté a algunos comediantes. Le pedí ayuda a Billy Crystal, a Robin (Williams) y a otras personas. Y nada resonó. Luego intenté escribir un discurso glorioso sobre el patriotismo y Vietnam. Fue un discurso estadounidense realmente maravilloso. Y no funcionó del todo. Así que Bob ideó la solución: empezó a hablar y le cortaron el cable"
viernes, 19 de septiembre de 2025
La frase que nunca escuchaste de Forrest Gump
"Dijo: 'Necesitamos algo mucho más divertido y mucho más importante'. Intenté algo más divertido, e incluso recluté a algunos comediantes. Le pedí ayuda a Billy Crystal, a Robin (Williams) y a otras personas. Y nada resonó. Luego intenté escribir un discurso glorioso sobre el patriotismo y Vietnam. Fue un discurso estadounidense realmente maravilloso. Y no funcionó del todo. Así que Bob ideó la solución: empezó a hablar y le cortaron el cable"
domingo, 15 de diciembre de 2024
Si la vida te da limones... Monólogo de la serie "La caída de la Casa Usher"
Si la vida te da limones, no siempre la única opción es hacer limonada, al menos, si eres poderoso... Eso se desprende del maravilloso monólogo que el magnate de la industria farmacéutica Roderick Usher, interpretado por Bruce Greenwood nos regala en uno de los capítulos de la miniserie "La caída de la Casa Usher", por cierto una muy recomendable relectura del clásico de Edgar Allan Poe.
Roderick Usher: Si la vida te da limones...
Policía: "¿Haz limonada?"
Roderick Usher: Primero lanzas una campaña para convencer a la gente de que los limones son muy escasos. Eso funciona si los almacenas y controlas el suministro. Luego... un bombardeo mediático. Son la única manera de decir "Te Quiero", el accesorio ideal para fiestas o aniversarios. Las rosas ya no se llevan, los limones sí. Carteles que dicen que no se acostará contigo salvo que tengas limones. Metes diamantes, pulseras de limones, diamantes amarillos llamados "gotas de limón". Consigues que Apple le ponga a su nuevo sistema operativo "OS Lemón" con acento en la O. Cobras un pico por limones ecológicos, otro más por limones libres de conflictos. Llenas la Capital de lobbies limoneros. Haces que una Kardashian chupe un gajo en un vídeo filtrado. Timothée Chalamet lleva zapatos color limón en Cannes. Haces una campaña de hashtags. Algo no es guay, ni total ni alucinante, no, es "limón". "¿Has visto esa peli? ¿Fuiste a ese concierto? Fue superlimón". Billie Eilish, oh, vaya, "#limón". Consigues que los médicos recomienden cuatro limones al día y un supositorio de limón para deshacerte de las toxinas, porque nada da tanto miedo como las toxinas. Patentas las semillas. Escribes un código genético que los hace más parecidos a las tetas y patentas la secuencia de ADN de los "limones-tetas". Polinización cruzada y consigues que las semillas circulen y demandas a los granjeros por infracción de copyright cuando el código aparece en su tierra. Te relajas, recoges el dinero y entonces, cuando acabas, has vendido tu imperio de limones por miles de millones y llega el momento de hacer la puta limonada.
Las cosas del marketing empresarial y el arte de crear necesidades.
Imagen: Tomada de "Olympistas"
miércoles, 4 de diciembre de 2024
Cyrano de Bergerac (1990 - Jean Paul Rappeneau) - Palabra de Cine
¿Buscarme un protector? ¿Un amo tal vez?
Y como hiedra oscura que sube la pared,
medrando sibilina y con adulación.
¿Cambiar de camisa para obtener posición?
¡No, gracias!
¿Dedicar, si viene al caso, versos a los banqueros?
¿Convertirme en payaso?
¿Adular con vileza los cuernos de un cabestro
por temor a que me lance un gesto siniestro?
¡No, gracias!
¿Desayunar cada día un sapo?
¿Tener el vientre panzón?
¿Un papo que me llegue a las rodillas
con dolencias pestilentes de tanto hacer reverencias?
¡No, gracias!
¿Adular el talento de los camelos?
¿Vivir atemorizado por infames libelos
y repetir sin tregua: Señores, soy un loro,
quiero ver mi nombre escrito en letras de oro!?
¡No, gracias!
¿Sentir terror a los anatemas?
¿Preferir las calumnias a los poemas?
¿Coleccionar medallas? ¿Urdir falacias?
¡No, gracias!
¡No, gracias!
¡No, gracias!…
Pero cantar… soñar… reír… vivir… estar solo…
ser libre, tener el ojo avizor, la voz que vibre,
ponerme por sombrero el universo,
por un sí o por un no,
batirme, o hacer un verso…
Despreciar con valor la gloria y la fortuna,
viajar con la imaginación ¡a la luna!.
Sólo al que vale reconocer los méritos,
no pagar jamás por favores pretéritos.
Renunciar para siempre a cadenas y protocolos.
Posiblemente no volar muy alto, pero solo.
Toda una declaración de principios.... Necesitamos urgentemente más películas como esta, más libros como este. Algunas facetas de Depardieu no son de mi agrado, pero he de reconocer que con esta película logro olvidarme de ellas mientras la veo.
Imagen: Tomada de pinterest
sábado, 9 de marzo de 2024
Margaret Dumont, la musa de Groucho Marx
viernes, 1 de marzo de 2024
El discurso de Cantinflas en "Si yo fuera diputado" - 1952
lunes, 5 de febrero de 2024
Bette Davis y el nacimiento de "Eva al desnudo"
viernes, 26 de enero de 2024
"El Rey Lear" de Shakespeare Vs "Ran" de Akira Kurosawa
domingo, 11 de septiembre de 2022
Vivir (Ikiru - 1952) - Akira Kurosawa
jueves, 14 de julio de 2022
"Tú y yo" y los besos de Deborah Kerr
sábado, 9 de julio de 2022
Barbara Stanwyck, Gary Cooper y una gran "Bola de Fuego" (1941)
«Sí, le quiero. Adoro sus camisas de cuello y puños almidonados y la forma en que se abrocha mal el chaleco. Es alto como una jirafa y por eso le quiero. Lo quiero porque es esa clase de tipo que se emborracha con un vaso de leche, y me gusta el modo en que se ruboriza hasta las orejas. Le quiero porque no sabe besar, ¡el tonto! Le quiero, Joe, es lo que intento decirte. No le volveré a ver más... pero no me casaré contigo. Aunque ates una tonelada de cemento a mi cuello y me tires al rio como hiciste con los otros"
Con esas palabras, Sugarpuss O'Shea (Barbara Stanwyck) le deja claro al mafioso Joe Lilac (Dana Andrews) -parece que inspirado en Bugsy Siegel- de que se ha enamorado del Profesor Bertram Potts (Gary Cooper), tan singular y timorato como los siete sabios profesores que le acompañan en sus labores enciclopédicas y que se vieron sacudidos por el vendaval de Sugarpuss, de la misma forma que Blancanieves lo hizo con los siete enanitos. La película se titula "Ball of Fire" (Bola de Fuego - 1941), y fue dirigida por Howard Hawks con guion de Billy Wilder y Charles Brackett. Una verdadera delicia, una de las grandes comedias de la historia del cine, es más, para algunos críticos sería la última comedia chiflada de la "Edad de oro" de Hollywood.
Una de los personajes, la Señorita Bragg, definía a Sugarpuss como "¡Ese es el tipo de mujer que hace que civilizaciones enteras se derrumben!". Demasiada mujer para siete ratones de biblioteca, que por cierto se emparejaron en una fotografía con los enanitos del cuento de la siguiente manera: SZ Sakall sería Mudito; Leonid Kinskey haría las veces de Mocoso; Richard Haydn es Tímido; Henry Travers es Dormilón; Aubrey Mather daría vida a Feliz; Tully Marshall a Gruñón y Oskar Homolka a Sabio.
Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Img 1 - Img 2
domingo, 6 de febrero de 2022
Si Bogart tuviera tiempo...
"Si tuviese tiempo de pensar en ti... posiblemente te despreciaría."
Esa es la perla que le dedica Rick Blaine (Humphrey Bogart) a Ugarte (Peter Lorre) en la sensacional "Casablanca" (1942 - Michael Curtiz). Pocas palabras, las justas. Definitivas.
Imagen: Cortesía de la página Doctor Macro - Fuente Original
sábado, 29 de enero de 2022
Ava Gardner, "Forajidos" y las otras damas del Cine Negro
jueves, 16 de diciembre de 2021
Billy Wilder, "El apartamento" y los rusos
"Yo vivía como Robinson Crusoe... era un náufrago entre ocho millones de personas, hasta que un día vi pisadas en la arena y la encontré a usted."
"Recuerdo haber visto hace mucho tiempo una película muy bonita de David Lean, "Breve encuentro", la historia de una mujer casada y un hombre, que para sus citas amorosas usan la habitación de un amigo del amante. Siempre pensé que ahí había un personaje interesante, el que presta el apartamento, un personaje gracioso y conmovedor; y conservé esta idea en mi cabeza". Así nació el sencillo y solitario CC. Baxter (Bud), uno de los mejores personajes de Jack Lemmon. Junto a él estarían Fred MacMurray como el aprovechado Sheldrake y la citada Shirley MacLaine como la encantadora ascensorista Srta. Kubelik.
Billy Wilder, que había incluido directamente al comunismo soviético en la trama de obras como "Ninotchka" (1939), dirigida por Ernst Lubitsch pero en la que el guion corrió de su parte o "Uno, dos, tres" (1961) con un sensacional James Cagney al frente, tuvo una reacción inesperada de los rusos, siempre dados a interpretaciones muy singulares, a favor de "El apartamento". Lo cuenta el mismo Wilder en el libro "Billy & Joe" de conversaciones de este con Michael Climent:
- Una historia como esta puede pasar en cualquier sitio, no solo en Nueva York, sino también en Estocolmo, en Buenos Aires, en Tokio. Sin embargo tengo que admitir que no podría tener lugar en Moscú - Estaban muy contentos de que eso no pudiera ocurrir allá. Entonces les dije por qué:
-En Moscú nadie podría darte la llame de un apartamento para hacer el amor con una mujer, porque cuando entraras te encontrarías con las otras seis familias que viven en el mismo sitio-. Eso tampoco les hizo mucha gracia."
Wilder contaba que Fred MacMurray era un actor muy tacaño, y a este respecto le gustaba contar que en una de las escenas de "El apartamento", su personaje, Sheldrake, debía dejar una moneda de 25 centavos como propina a un limpiabotas. Como quiera que la escena no terminaba de salir bien, Wilder le aconsejó al actor, al que ya había dirigido en esa maravilla que es "Perdición" (Double Indemnity - 1944) que le entregara una moneda mayor, una de 50 centavos. MacMurray se negó alegando que: "Yo nunca le daría cincuenta centavos, ¡no puedo interpretar la escena!".
De la maravillosa escena final no contamos nada, en consideración de los que tengan la suerte de no haberla visto todavía y la paladeen por primera vez. La química fue tan buena entre Wilder, Lemmon y la MacLaine que no tardaron en reunirse para regalarnos esa otra joya que es "Irma la dulce" (1963), pero eso ya es otra historia...
Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Fuente Original
lunes, 15 de noviembre de 2021
"La novia" de Chagall y la cabra de la felicidad de "Notting Hill"
En la deliciosa película Notting Hill (1999 - Roger Michell), hay una escena en la que la preciosa y aparentemente inalcanzable Anna Scott (Julia Roberts), al ver la inesperada reproducción de un cuadro de Chagall que el enamorado William Thacker (Hugh Grant) tiene como decoración en una de las paredes de su casa le dice a este:
- ¡No puedo creer que tengas esa imagen!
- ¿Te gusta Chagall?
- Sí. Así debería ser el amor: flotando en un cielo azul oscuro
- Con una cabra tocando el violín
- Pues sí... la felicidad no es completa sin una cabra tocando el violín.
El cuadro, obra del pintor Marc Chagall, tiene por título "La Mariée" (La novia), y en ella parece como si, flotando en el aire, ese sujeto vestido de azul le descubriera el rostro a la novia, retirándole delicadamente el velo, para así presentarla y entregarla a su futuro esposo, en este caso el espectador que se enfrenta a la obra.
Permítanme que para mi, hoy, "La novia" sea mi querida sobrina Nuria, a la que hace un par de días tuve el honor de acompañar hasta el altar como padrino y presentarla ante su flamante esposo Jonathan, recién casados a los que les deseo la mayor de las felicidades y que nunca les falte una armoniosa cabra que les toque el violín por siempre, esa pizca de locura y alegría que ilumine todos sus días juntos.
Imagen: De Flickr (CC BY-NC 2.0) - Fuente Original
lunes, 18 de octubre de 2021
"Yo Tarzán, Tú Jane": La frase que Tarzán nunca dijo
lunes, 30 de agosto de 2021
Kubrick y el secreto tras la muerte de HAL 9000: "Daisy Bell"
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