En el libro se recoge con fina maestría una imagen muy real de los años dorados del cine y de las peripecias que vivió cuando le encargaron escribir un guion mano a mano con Francis Scott Fitzgerald, del que realiza un interesantísimo retrato de sus años de decadencia a través del personaje basado en él, Manley Halliday.
sábado, 7 de diciembre de 2024
Weegee Vs Budd Schulberg
En el libro se recoge con fina maestría una imagen muy real de los años dorados del cine y de las peripecias que vivió cuando le encargaron escribir un guion mano a mano con Francis Scott Fitzgerald, del que realiza un interesantísimo retrato de sus años de decadencia a través del personaje basado en él, Manley Halliday.
viernes, 31 de mayo de 2024
Fragmentos de "Hambre" (1890 - Knut Hamsun)
"Me paré. ¿Qué tenía mi cara? ¿Había comenzado a morir en realidad? Me toqué las mejillas; estaba delgado, no era para menos; estaba desencajado. ¡Dios mío! Volví a andar a pasos cortos. Nuevamente me detuve. Debía de estar hecho una calavera. Y los ojos pronto se me hundirían en la cabeza. ¿Qué aspecto ofrecía? ¡También era ocurrencia del diablo que uno se desfigurase por tener hambre! De nuevo noté que me invadía la cólera, la última llamarada, el último espasmo. ¡Dios me valga! ¿Qué cara, eh? Estaba dotado de una cabeza que no tenía semejante en todo el país; de un par de puños que, ¡vive Dios!, podían moler y pulverizar a un descargador; y con todo, en plena ciudad de Cristianía, tenía que ayunar hasta perder la figura humana. ¿Tenía aquello sentido, estaba dentro del orden y de la medida? Había hecho todo lo hacedero, me había reventado noche y día, como caballejo de pastor, había estudiado hasta que se me saltaban los ojos, había ayunado hasta perder la razón. ¿Qué diablos tenía, en cambio? Hasta las prostitutas rogaban a Dios que me quitase de su vista. Pero ahora se había acabado… ¿Comprendes? ¡Acabado! Aunque el diablo se metiera por medio ¡habría que acabar…! Con creciente furor, rechinando los dientes al sentirme tan acabado, seguí entre quejas y juramentos, echando pestes, sin cuidarme de las gentes que pasaban a mi lado. Volví a martirizarme voluntariamente golpeándome la frente contra los faroles, hincándome las uñas en las palmas, mordiéndome la lengua como un demente cuando hablaba con claridad y riendo furiosamente de mi daño."
Tanto el fragmento inicial, como el que cierra esta entrada pertenecen de la obra "Hambre" (1890) del escritor noruego Knut Hamsun (1859-1952), autor de gran fama en su época y que después de ganar el Nóbel de Literatura en 1920 cayó un poco en desgracia por sus filias con las ideas nacionalsocialistas, lo que no evitó que su obra fuera de gran influencia en legiones de grandes escritores posteriores como: Franz Kafka, Stefan Zweig, Hermann Hesse y los estadounidenses Ernest Hemingway, quien afirmaba que "Hamsun me enseñó a escribir", Henry Miller, Paul Auster, John Fante o Charles Bukowski, quien le consideraba "el mayor escritor que ha vivido jamás".
En "Hambre", Hamsun nos cuenta la historia de un personaje ficticio llamado Widel-Jarlsberg (en el que no pocos encuentran ribetes autobiográficos), cuyo oficio de escritor no le da en modo alguno para comer y cuando intenta buscar trabajo de cualquier otra cosa, nunca consigue nada estable, lo que lo lleva paulatinamente a una situación desesperada en la que no tiene que llevarse a la boca y además está medio muerto de frío en aquella inmisericorde ciudad noruega de Cristianía (hoy Oslo). Debe dinero a su arrendadora y en un momento dado quiere empeñar hasta los botones de su chaleco; no tiene con que comprar nada y a pesar de ello, maniatado por un estricto e irritante código ético personal, se ve obligado a dar limosnas a los necesitados si en su bolsillo quedara todavía alguna moneda y por supuesto no puede permitirse pedir ayuda y rechaza toda aquella que entiende atenta contra su dignidad. Las cosas del maldito orgullo que no pocas veces lleva a oscuros callejones sin salida. Es una novela corta que merece ser leída. Sirva otro fragmento de invitación.
"Comenzaba a oscurecer, cada vez estaba más abatido, me oprimía la fatiga y me recosté en la cama. Para calentarme las manos pasaba los dedos por mi cabello, a lo largo, a lo ancho, de través. Cogía pequeños mechones, pelos arrancados que se me quedaban entre los dedos e inundaban la almohada. No pensaba en ello precisamente en aquel momento, como si no se tratara de mí; por lo demás, tenía cabellos de sobra. Intenté nuevamente sacudir el extraño sopor, que se filtraba en todos mis miembros como una bruma; me senté de nuevo en la cama, me golpeé con la mano las rodillas, tosí todo lo fuerte que me permitía el pecho, y caí de nuevo en la cama. No podía hacer nada; me extinguía sin remedio, con los ojos abiertos, completamente fijos en el techo. Por último, metí el dedo índice en la boca, y comencé a chuparlo. Algo comenzó a moverse en mi cerebro, una idea que se abría camino allá dentro, una invención completamente de loco; ¡eh!, ¿y si mordiera? Y sin reflexionar, cerré los ojos y apreté los dientes. Di un salto. Por fin estaba despierto. De mi dedo goteaba un poco de sangre y la chupé. No me molestaba. Además, la herida no tenía importancia; pero de repente había vuelto sobre mí; movía la cabeza; fui a la ventana a buscar un trapo que ponerme en la herida. Mientras me ocupaba de esto, mis ojos se llenaron de agua y lloré en silencio. El esquelético dedo mordido tenía un aspecto muy lamentable. ¡A qué situación había llegado, Dios del cielo!"
En la primera imagen se puede ver un autorretrato del pintor Edvard Munch, titulado "El vagabundo nocturno" (The night wanderer), óleo que se expone en el Museo Munch de Oslo.
Imagen: De Wikimedia Commons - CC0 Dominio Público en Fuente Original
martes, 18 de octubre de 2022
La vida no es más que "Una comedia ligera"
domingo, 7 de agosto de 2022
Carta de Jack Kerouac a Marlon Brando: "On the road"
Marlon Brando estaba en la cúspide, había sido nominado cinco veces al Oscar como mejor actor, premio que terminó llevándose en 1954 por "La ley del silencio" (On the waterfront - Elia Kazan). Jack Keoruac acababa de lanzar exitosamente "En el camino" (On the road), una de las novelas que se tornarían icónicas en el pasado siglo XX. El escritor suspiraba por que Brando se metiera en el papel de Dean Moriarty, y ni corto ni perezoso le mandó la siguiente carta para intentar convencerlo:
"Querido Marlon,
Rezo para que compres "En el camino" y lo conviertas en una película. No te preocupes por la estructura, yo sé cómo comprimir y reorganizar la trama un poco para darle una estructura aceptable para una película: convirtiéndolo en un viaje que incluya todos los viajes de costa a costa del libro; un solo gran viaje desde Nueva York a Denver a San Francisco a México a Nuevo Orleans y de vuelta a Nueva York. Ya puedo imaginar las maravillosas tomas que podrían realizarse desde el asiento del automóvil, mostrando el camino (día y noche) desenrollarse por el parabrisas mientras Sal y Dean se relajan. Quiero que tú hagas el papel porque Dean (como sabes), no solo es un atontado fanático de los autos, sino un irlandés verdaderamente inteligente (de hecho, Jesuita). Tú interpretas a Dean y yo hago a Sal (Warner Bros. dijo que yo haría a Sal) y te mostraré cómo es Dean en la vida real, no hay manera de que lo imagines sin ver una imitación genuina. De hecho, podemos visitarlo en Frisco o hacerlo venir a Los Ángeles, aún es un gato frenético, pero actualmente se estableció con su última y definitiva esposa recitando un Padre Nuestro con sus pequeños hijos cada noche… como lo verás cuando leas la obra de teatro "Generación Beat". Todo lo que pretendo de esto es lograr establecerme a mí y a mi madre un ingreso de por vida, para así poder tomar mis cosas y andar y vagar por todo el mundo y escribir todo lo que me venga a la cabeza y ser libre para alimentar a mis amigos cuando estén hambrientos y no preocuparme por mi madre.
Por cierto, mi próxima novela es "Los subterráneos" que sale en Nueva York en marzo próximo y es acerca de un romance entre un tipo blanco y una chida de color y es una historia muy moderna. Algunos de sus personajes los puedes ver fácilmente en el Vilage (Stanley Gould, etc.) y puede ser adaptado a un guion mucho más fácil que "En el camino".
Lo que quiero hacer es reinventar el teatro y el cine de América, darle un ritmo espontáneo, hacer a un lado los prejuicios de la “situación” y dejar a las personas delirar tal y como lo hacen en la vida real. Esa es la jugada: ningún argumento en particular, ningún “significado” en particular, sólo la forma en que la gente es. Todo lo que escribo lo escribo en el espíritu desde donde me imagino a mí mismo como un Ángel de regreso en la tierra y que lo observa todo con ojos tristes tal y como es. Sé que compartes estas ideas, y por cierto, el último show de Frank Sinatra está basado también en lo “espontáneo”, que es la única manera de ser en este mundo, ya sea en los negocios o en la vida. Las películas francesas de los 30 son aún superiores por mucho a las nuestras porque los franceses realmente dejan a sus actores ser ellos mismos y los escritores no son quisquillosos acerca de algunas nociones preconcebidas acerca de qué tan inteligente es la audiencia, ellos hablan sinceramente de alma a alma y todo el mundo entiende a la primera. Finalmente, cuando sea rico, quiero hacer grandiosas películas francesas en América… El teatro y cine americanos son un gran dinosaurio inmaduro pasado de moda contra el ritmo de la mejor literatura americana.
Si de verdad quieres empezar con esto, haz los arreglos para verme en Nueva York la próxima vez que vayas, o si vas a Florida, aquí estaré pero lo que deberíamos hacer es ponernos en camino y comenzar algo de verdad grandioso. Estoy aburrido hoy en día y estoy buscando algo que hacer en este mundo, de todos modos: escribir novelas se está volviendo demasiado fácil, lo mismo con las obras de teatro, escribí la obra en 24 horas.
¡Anda, ahora, Marlon, levanta esos dedos y escribe!
Sinceramente, se despide, Jack Kerouac"
La carta, que se encontró entre las pertenencias de Marlon Brando tras su muerte en 2004, debió escribirse a finales de 1957 -fecha de publicación de "On the road" o inicios de 1958, fecha esta última en que se publicó "Los subterráneos". Kerouac no logró su película sobre "On the road" que hasta el día de hoy no tiene ninguna adaptación que este a la altura del espíritu y calidad del libro.
Imágenes: Img 1 Cortesía de Doctor Macro - Img 2 de Wikimedia Commons (CC BY SA 2.0)
martes, 8 de marzo de 2022
Fragmentos de "1984" - (II) - George Orwell
"....Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas, emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella, creer que la democracia es imposible y que el Partido es el guardián de la democracia; olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria y luego olvidarlo de nuevo; y sobre todo aplicar el mismo proceso al procedimiento mismo. Esta es la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que se había generado un acto de autosugestión. Incluso comprender que la palabra doblepensar, implica el uso del doblepensar." (doblepensar es una palabra en neolengua que se refiere al control de la realidad, también da a entender que se refiere a la filosofía.)"
"...luego de leer aquellas paginas contaba con una mayor seguridad de no estar demente. Hallarse en la minoría, incluso en la minoría de uno solo, no significaba estar loco. Allí estaba la verdad y lo que no lo era, y si se defendía la verdad aun con el mundo entero en contra, no era uno loco. Un rayo ambarino del sol poniente que se filtró por la ventana, descansó sobre la almohada. Winston cerró los ojos. Los rayos solares en sus ojos y en el delicado cuerpo de la muchacha tocando el suyo le daban una sensación de sueño, fortaleza y seguridad. Todo estaba en orden y él se hallaba seguro. Se durmió pensando en que "la cordura no depende de las estadísticas", convencido de que esa reflexión contenía una sabiduría profunda."
"Si el líder dice de tal evento esto no ocurrió, pues no ocurrió. Si dice que dos y dos son cinco, pues dos y dos son cinco. Esta perspectiva me preocupa mucho más que las bombas."
"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano incesantemente."
"No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura."
"Si quien controla el pasado, controla el futuro, ¿Quien controla el presente, controla el pasado?"
"La Libertad significa libertad para decir que dos más dos son cuatro. Si eso se admite, todo lo demás se da por añadidura."
"No se trata de si la guerra es real o no, la victoria no es posible. No se trata de ganar la guerra, si no de que esta sea constante. Una sociedad jerarquizada solo es posible si se basa en la pobreza y en la ignorancia. En principio el fin de la guerra, es mantener a la sociedad al borde de la hambruna. La guerra la hace el grupo dirigente contra sus propios sujetos y su objetivo no es la victoria, si no mantener la propia estructura social intacta."
En una entrada previa en la que ya recogíamos algunos fragmentos de "1984" comentábamos acerca de la obra:
Para George Orwell (nacido Eric Arthur Blair), su participación en la Guerra Civil española resultó una experiencia decisiva que le marcó para siempre su visión de la realidad y "1984" presenta una extrapolación de prácticas del comunismo y el fascismo que le resultaban inquietantes en aquellos convulsos años. Su desencanto con el comunismo, al igual que en "Rebelión en la Granja" es patente en "1984". El famoso "Gran Hermano" es a todas luces una copia, hasta en los detalles físicos, del culto a la personalidad de Stalin y por contra el "Enemigo del Pueblo", Emmanuel Goldstein, parece estar inspirado en la figura de Trotsky. En 1946, tres años antes de publicar "1984" escribió: "La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo".
La manipulación interesada de la verdad, la reescritura interesada de la historia, pero también de la actualidad, algo habitual en la Rusia estalinista, también se encuentra en el germen de la novela, no en vano el "Ministerio de la verdad" tiene mucho peso en la obra. El propio Orwell lo contaba en "Mi Guerra Civil Española":
"Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta nunca con fidelidad cómo suceden las cosas, pero en España vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. (...) En realidad vi que la historia se estaba escribiendo no desde el punto de vista de lo que había ocurrido, sino desde el punto de vista de lo que tenía que haber ocurrido según las distintas «líneas de partido». (...) Estas cosas me parecen aterradoras, porque me hacen creer que incluso la idea de verdad objetiva está desapareciendo del mundo. A fin de cuentas, es muy probable que estas mentiras, o en cualquier caso otras equivalentes, pasen a la historia. ¿Cómo se escribirá la historia de la guerra civil española? (...) Sin embargo, es evidente que se escribirá una historia, la que sea, y cuando hayan muerto los que recuerden la guerra, se aceptará universalmente. Así que, a todos los efectos prácticos, la mentira se habrá convertido en verdad. (...) El objetivo tácito de esa argumentación es un mundo de pesadilla en el que el jefe, o la camarilla gobernante, controla no solo el futuro sino también el pasado. Si el jefe dice de tal o cual acontecimiento que no ha sucedido, pues no ha sucedido; si dice que dos y dos son cinco, dos y dos serán cinco. Esta perspectiva me asusta mucho más que las bombas, y después de las experiencias de los últimos años no es una conjetura hecha a tontas y a locas."
En una carta explica: "Yo no creo que el género de sociedad que describo (en "1984") vaya a suceder forzosamente, pero lo que sí creo (si se tiene en cuenta que el libro es una sátira) es que puede ocurrir algo parecido. También creo que las ideas totalitarias han echado raíces en los cerebros de los intelectuales en todas partes del mundo y he intentado llevar estas ideas hasta sus lógicas consecuencias."
Tal y como decía Orwell, válido para hoy mismo: "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario"
Otras frases del escritor:
"El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez."
"El pensamiento corrompe el lenguaje y el lenguaje también puede corromper el pensamiento."
"Lo característico de la vida actual no es la inseguridad y la crueldad, sino el desasosiego y la pobreza."
"Ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante"
"En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."
"Para hacer cumplir las mentiras del presente, es necesario borrar las verdades del pasado."
"En el marco de un asunto importante, siempre hay aspectos que nadie desea discutir."
"Los seres humanos se comportan como seres humanos y no como engranajes en la máquina capitalista."
Imagen: De Wikimedia Commons - (CC POR 2.0) - Fuente Original
lunes, 25 de octubre de 2021
¿Qué libro famoso se publicó el año en que naciste?
1911 - El árbol de la ciencia (Pio Baroja)
1912 - La muerte en Venecia (Thomas Mann)
1913 - El jardinero (Rabindranath Tagore), Hijos y amantes (D.H. Lawrence), El gran Meaulnes (Alain-Fournier), Por el camino de Swann (Marcel Proust)
1914 - Dublineses (James Joyce), Niebla (Miguel de Unamuno), Platero y yo (Juan Ramón Jiménez), La taberna errante (G.K. Chesterton)
1915 - La metamorfosis (Franz Kafka)
1916 - Retrato de un artista adolescente (James Joyce)
1917 - Cuentos de amor, de locura y de muerte (Horacio Quiroga), La bendición de la tierra (Knut Hamsun)
1918 - Cuentos de la selva (Horacio Quiroga)
1919 - Demian (Hermann Hesse)
1920 - La edad de la inocencia (Edith Wharton)
1921 - La tía Tula (Miguel de Unamuno)
1922 - Ulises (James Joyce), Siddhartha (Hermann Hesse), El hombre que sabía demasiado (G.K. Chesterton)
1923 - Dersu Uzala (Vladimir Arseniev), El buen soldado Svejk (Jaroslav Hasek) Bambi: una vida en el bosque (Felix Salten)
1924 - La montaña mágica (Thomas Mann)
1925 - El proceso (Franz Kafka), La señora Dalloway (Virginia Woolf), El gran Gatsby (Francis Scott Fitzgerald), Seis personajes en busca de autor (Luigi Pirandello)
1926 - El castillo (Franz Kafka), La bailarina de Izu (Yasunari Kawabata), Tirano Banderas (Valle Inclan), La connfusión de los sentimientos (Stefan Zweig), El asesinato de Roger Ackroyd (Agatha Christie), Don Segundo Sombra (Ricardo Güiraldes)
1927 - El lobo estepario (Hermann Hesse)
1928 - Contrapunto (Aldous Huxley), El amante de Lady Chatterley (D.H. Lawrence), Nadja (André Breton)
1929 - El ruido y la furia (William Faulkner), Adiós a las armas (Ernest Hemingway), Los siete locos (Roberto Arlt), Doña Bárbara (Rómulo Gallegos)
1930 - Mientras agonizo (William Faulkner), El hombre sin atributos (Robert Musil)
1931 - Gog (Giovanni Papini), Los lanzallamas (Roberto Arlt), Las lanzas coloradas (Arturo Uslar Pietri)
1932 - Un mundo feliz (Aldous Huxley)
1933 - El jorobadito (Roberto Arlt), La condición humana (André Malraux)
1934 - Trópico de Cáncer (Henry Miller), Huasipungo (Jorge Icaza)
1935 - Historia universal de la infamia (Jorge Luis Borges), Asesinato en la catedral (Thomas Steams Eliot), Canaima (Rómulo Gallegos)
1936 - ¡Absalón! ¡Absalón! (William Faulkner), Lo que el viento se llevó (Margaret Mitchell), Auto de fe (Elías Canetti), Las paradojas del señor Pond (G.K. Chesterton)
1937 - El hobbit (J.R.R. Tolkien), Tener y no tener (Ernest Hemingway), País de nieve (Yasunari Kawabata)
1938 - La nausea (Jean-Paul Sartre)
1939 - Finnegans Wake (James Joyce), Las uvas de la ira (John Steinbeck), Las palmeras salvajes (William Faulkner), El sueño eterno (Raymond Chandler), Trópico de Capricornio (Henry Miller), Diez negritos (Agatha Christie)
1940 - Por quién doblan las campanas (Ernest Hemingway), La invención de Morel (Adolfo Bioy Casares), El cero y el infinito (Arthur Koestler), El desierto de los Tártaros (Dino Buzzati)
1941 - Entre actos (Virginia Woolf), Los hijos de Matusalén (Robert A. Heinlein)
1942 - El extranjero (Albert Camus), Viaje al fin de la noche (Louis-Ferdinand Céline)
1943 - El juego de los abalorios (Hermann Hesse)
1944 - Ficciones (Jorge Luis Borges), El enano (Pär Lagerkvist)
1945 - Rebelión en la granja (George Orwell), La colmena (Camilo José Cela)
1946 - Historia de una escalera (Antonio Buero Vallejo), El señor presidente (Miguel Ángel Asturias)
1947 - La peste (Albert Camus), Bajo el volcán (Malcolm Lowry), La espuma de los días (Boris Vian), El diario de Ana Frank (Anne Frank)
1948 - Confesiones de una máscara (Yukio Mishima), El túnel (Ernesto Sábato)
1949 - El Aleph (Jorge Luis Borges), 1984 (George Orwell), Hombre de maíz (Miguel Ángel Asturias), El segundo sexo (Simone de Beauvoir), El hombre que calculaba (Malba Tahan)
1950 - Crónicas marcianas (Ray Bradbury), La vida breve (Juan Carlos Onetti), Yo, robot (Isaac Asimov), Barrabás (Pär Lagerkvist), Nadie encendía las lámparas (Felisberto Hernández), El león, la bruja y el ropero (C.S. Lewis)
1951 - Bestiario (Julio Cortázar), El principito (Antoine de Saint-Exupéry), El hombre ilustrado (Ray Bradbury), Molloy (Samuel Beckett), Malone muere (Samuel Beckett), El guardián entre el centeno (J.D. Salinger), Memorias de Adriano (Marguerite Yourcenar), Fundación (Isaac Asimov), El criador de gorilas (Roberto Arlt)
1952 - El viejo y el mar (Ernest Hemingway), Esperando a Godot (Samuel Beckett), Mil grullas (Yasunari Kawabata), Confabulario (Juan José Arreola)
1953 - El llano en llamas (Juan Rulfo), Fahrenheit 451 (Ray Bradbury), El largo adiós (Raymond Chandler), El innombrable (Samuel Beckett)
1954 - El señor de los anillos (J.R.R. Tolkien), El señor de las moscas (William Golding), Una fábula (William Faulkner), El maestro de Go (Yasunari Kawabata), El rumor de la montaña (Yasunari Kawabata), Buenos días, tristeza (Francoise Sagan)
1955 - Pedro Páramo (Juan Rulfo), Lolita (Vladimir Nabokov), El fin de la eternidad (Isaac Asimov)
1956 - Final del juego (Julio Cortázar)
1957 - Fin de partida (Samuel Beckett), En el camino (Jack Kerouac), Doctor Zhivago (Boris Pasternak), El barón rampante (Italo Calvino)
1958 - Desayuno en Tiffany's (Truman Capote)
1959 - Las armas secretas (Julio Cortázar), El tambor de hojalata (Günter Grass), La tregua (Mario Benedetti), Las sirenas de Titán (Kurt Vonnegut)
1960 - Matar a un ruiseñor (Harper Lee), Cántico por Leibowitz (Walter M. Miller), Tropas del espacio (Robert A. Heinlein)
1961 - La casa de las bellas durmientes (Yasunari Kawabata), El astillero (Juan Carlos Onetti), Sobre héroes y tumbas (Ernesto Sábato), Solaris (Stanislav Lem), Trampa 22 (Joseph Heller)
1962 - Historias de cronopios y de famas (Julio Cortázar), La naranja mecánica (Anthony Burgess), Los funerales de la Mamá Grande (Gabriel García Márquez), El hombre en el castillo (Philip K. Dick), Alguien voló sobre el nido del cuco (Ken Kesey), La muerte de Artemio Cruz (Carlos Fuentes), Aura (Carlos Fuentes), El siglo de las luces (Alejo Carpentier), El cuaderno dorado (Doris Lessing),
1963 - La ciudad y los perros (Mario Vargas Llosa), Rayuela (Julio Cortázar), V (Thomas Pynchon)
1964 - Lo bello y lo triste (Yasunari Kawabata), Una cuestión personal (Kenzaburo Oe)
1965 - Tres tristes tigres (Guillermo Cabrera Infante), El lugar sin límites (José Donoso)
1966 - Paradiso (José Lezama Lima), La casa verde (Mario Vargas Llosa), Todos los fuegos el fuego (Julio Cortázar), A sangre fría (Truman Capote), La subasta del lote 49 (Thomas Pynchon), Cinco horas con Mario (Miguel Delibes)
1967 - Cien años de soledad (Gabriel García Márquez), La broma (Milan Kundera), El maestro y Margarita (Mijaíl Bulgákov)
1968 - ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Philip K. Dick), 2001: Una odisea espacial (Arthur C. Clarke)
1969 - Conversación en la Catedral (Mario Vargas Llosa), Ubik (Philip K. Dick), El padrino (Mario Puzo), El mal de Portnoy (Philip Roth), Boquitas pintadas (Manuel Puig), Matadero 5 (Kurt Vonnegut), Hasta no verte, Jesús mío (Elena Poniatowska)
1970 - El informe de Brodie (Jorge Luis Borges), Juan Salvador Gaviota (Richard Bach), Ojos azules (Toni Morrison), Mundo anillo (Larry Niven), Un mundo para Julius (Alfredo Bryce Echenique)
1971 - Nuestra pandilla (Philip Roth), Cartero (Charles Bukowski), Miedo y asco en Las Vegas (Hunter S. Thompson)
1972 - Los propios dioses (Isaac Asimov), Cita con Rama (Arthur C. Clarke)
1973 - Pantaleón y las visitadoras (Mario Vargas Llosa), Momo (Michael Ende), El arcoiris de gravedad (Thomas Pynchon), El desayuno de los campeones (Kurt Vonnegut)
1974 - Abaddón el exterminador (Ernesto Sábato)
1975 - El otoño del patriarca (Gabriel García Márquez), El libro de arena (Jorge Luis Borges), Terra Nostra (Carlos Fuentes)
1976 - El beso de la mujer araña (Manuel Puig)
1977 - La tía Julia y el escribidor (Mario Vargas Llosa), El resplandor (Stephen King)
1978 - Mujeres (Charles Bukowski), La vida: instrucciones de uso (Georges Perec), Casa de campo (José Donoso)
1979 - La historia interminable (Michael Ende), La zona muerta (Stephen King), Guía del autoestopista galáctico (Douglas Adams), La decisión de Sophie (William Styron)
1980 - La conjura de los necios (John Kennedy Toole), El nombre de la rosa (Umberto Eco), Queremos tanto a Glenda (Julio Cortázar)
1981 - Crónica de una muerte anunciada (Gabriel García Márquez), La guerra del fin del mundo (Mario Vargas Llosa), Hijos de la media noche (Salman Rushdie), La vida exagerada de Martín Romaña (Alfredo Bryce Echenique)
1982 - La casa de los espíritus (Isabel Allende), Paisaje después de la batalla (Juan Goytisolo)
1983 - El entenado (Juan José Saer), Vida y época de Michael K. (J.M. Coetzee)
1984 - La insoportable levedad del ser (Milan Kundera), El amante (Marguerite Dumas), Neuromante (William Gibson)
1985 - El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez), Ciudad de cristal (Paul Auster), Meridiano de sangre (Cormac McCarthy), Ruido de fondo (Don De Lillo), El perfume (Patrick Süskind), Beloved (Toni Morrison), El juego de Ender (Orson Scott Card)
1986 - La ciudad de los prodigios (Eduardo Mendoza), It (Stephen King)
1987 - Tokio Blues (Haruki Murakami), Noticias del imperio (Fernando del Paso), La hoguera de las vanidades (Tom Wolfe), Misery (Stephen King), Sorgo rojo (Mo Yan)
1988 - La inmortalidad (Milan Kundera), El alquimista (Paulo Coelho)
1989 - El palacio de la luna (Paul Auster), Como agua para chocolate (Laura Esquivel), Los pilares de la tierra (Ken Follet)
1990 - Un hogar en el fin del mundo (Michael Cunningham), Anochecer (Isaac Asimov), El misterio del solitario (Jostein Gaarder)
1991 - El evangelio según Jesucristo (José Saramago), El jinete polaco (Antonio Muñoz Molina), El mundo de Sofia (Jostein Gaarder)
1992 - Doce cuentos peregrinos (Gabriel García Márquez), Leviatán (Paul Auster), Todos los hermosos caballos (Cormac McCarthy), Corazón tan blanco (Javier Marías)
1993 - Lituma en Los Andes (Mario Vargas Llosa), Cuando ya no importe (Juan Carlos Onetti), La pasión turca (Antonio Gala), Trainspotting (Irvine Welsh)
1994 - Del amor y otros demonios (Gabriel García Márquez), Mañana en la batalla piensa en mí (Javier Marías)
1995 - Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (Haruki Murakami), Santa Evita (Tomás Eloy Martínez), Ensayo sobre la ceguera (José Saramago), No me esperen en abril (Alfredo Bryce Echenique)
1996 - Pulp (Charles Bukowski), El club de la lucha (Chuckm Palahniuk), Estrella distante (Roberto Bolaño), El capitán Alatriste (Arturo Pérez Reverte)
1997 - Pastoral americana (Philip Roth), Mason y Dixon (Thomas Pynchon), Todos los nombres (José Saramago), Memoriasde una Geisha (Arthur Golden)
1998 - La identidad (Milan Kundera), Los detectives salvajes (Roberto Bolaño), Las particulas elementales (Michel Houellebecq), Me llamo rojo (Orhan Pamuk)
1999 - Sputnik, mi amor (Haruki Murakami), Desgracia (J.M. Coetzee). Sed de Champan (Montero Glez)
miércoles, 20 de octubre de 2021
Tolstói, Anna Karénina, Greta Garbo y la inspiradora Sofía Behrs
Sofia Behrs fue la esposa de León Tolstoi, y si bien su
relación fue agriándose con el tiempo, su amor fue muy intenso en los primeros años.
No cabe duda de que Sofía se volcó en su marido, baste decir que en su labor
como copista de la obra de este, escribió a mano hasta siete copias del
extenso manuscrito de "Guerra y Paz", hasta lograr su versión definitiva. El caso es que encontrándose Tolstói escribiendo "Anna
Karénina" le preguntó a su esposa:
- ¿Recuerdas lo que te decía cuando empecé a enamorarte?
- Si. Lo recuerdo perfectamente.
- ¿Serías capaz de escribirlo ahora?
- Lo intentaré.
"Ana Arkadievna, con su ágil manecita, desenganchaba los encajes de su manga de los corchetes del abrigo y escuchaba animadamente, con la cabeza inclinada, las palabras de Vronsky, que salía acompañándola.
Y al desenganchar los encajes de la manga, añadió:
–Si rechazo esa palabra es precisamente porque significa para mí mucho más de cuanto usted puede imaginar –y, mirándole a la cara, concluyó–: ¡Hasta la vista!
Le dio la mano y, andando con su paso rápido y elástico, pasó ante el portero y desapareció en el coche.
jueves, 5 de agosto de 2021
"La carreta fantasma" - Selma Lagerlöf (Ed. Tésera)
"(...) Este caballo y el carruaje aguantan más de lo
que parece. He cruzado con ellos mares embravecidos donde las olas se elevaron
altas como casas y hundieron grandes navíos, pero a mí no me afectó. He
atravesado simas hasta el interior de la tierra sin que el caballo haya
tropezado. Y he cruzado con él ciudades incendiadas, como altos hornos, con
llamas por todas partes. Ningún bombero se ha aventurado tan lejos en el fuego
y el humo como este caballo lo ha hecho sin temor"
No era un caballo cualquiera. El fragmento pertenece a
"La carreta fantasma" (1912), una de las obras más notables de la
escritora Selma Lagerlöf, la primera mujer en obtener un Premio Nobel de
Literatura en fecha tan temprana como 1909. La obra es una singular novela de
fantasmas en la que tres borrachos evocan la oscura leyenda por la que si un
gran pecador resulta la última persona que muere al terminar el año, entonces no
podrá evitar conducir durante un año entero la Carreta Fantasma, esa que es
tirada por tan portentoso caballo, la carreta de la Muerte que recoge las almas
de los muertos. David Holm, uno de los tres borrachos, no era precisamente una
buena persona y tuvo la mala suerte de morir con la última campanada del año.
¿Imaginan la historia?
La novela, prácticamente desconocida en España, es por fin
traducida desde su original sueco al castellano por encargo de la recién nacida
Editorial Tésera en su loable propósito de recuperar joyas literarias
injustamente olvidadas y que además cumplan con el requisito de estar
relacionadas directamente con el mundo del cine. Esta obra fue llevada en 1921
a la gran pantalla por el gran director sueco Victor Sjöström con el título de
"El carretero" (Körkarlen) y sus imágenes, de una gran
potencia visual, fueron muy tenidas en cuenta por Stanley Kubrick cuando casi
calcó de la misma aquella espeluznante escena de "El Resplandor" en
la que Jack Nicholson destroza con un hacha la puerta de la habitación en la
que se esconden su mujer y su hijo. La edición cuenta con un jugoso prólogo por parte de Enric Ros.
¿No sabías que leer?
lunes, 2 de agosto de 2021
"Busco en la muerte la vida" - (El curioso impertinente) - Don Quijote de la Mancha
Busco en la muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad,
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien,
con el Cielo ha estatuido
que, pues lo imposible pido,
lo posible aún no me den.
domingo, 4 de julio de 2021
Fiódor Dostoievski, "El idiota" y "Don Quijote"
Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Imagen 1 - Imagen 2
jueves, 4 de febrero de 2021
Shakespeare y "Un mundo feliz" (Aldous Huxley)
- ¿También usted lo ha leído? Yo creía que aquí, en Inglaterra, nadie conocía este libro.
- Casi nadie. Yo soy uno de los poquísimos. Está prohibido, ¿comprende? Pero como yo soy quien hace las leyes, también puedo quebrantarlas… cosa que me temo, usted no pueda hacer.
sábado, 16 de enero de 2021
Las verdades de Cyrano de Bergerac - Edmond de Rostand
martes, 12 de enero de 2021
El placer de la huida - Amélie Nothomb
Imagen: Tomada de Pixabay (uso libre) - Fuente Original
domingo, 10 de enero de 2021
Fragmento de "La voluntad" - Azorín
- No sé qué estúpida vanidad, qué monstruoso deseo de inmortalidad, nos lleva a continuar nuestra personalidad más allá de nosotros. Yo tengo por la obra más criminal esta de empeñarnos en que prosiga indefinidamente una humanidad que siempre ha de sentirse estremecida por el dolor: por el dolor del deseo incumplido, por el dolor, más angustioso todavía, del deseo satisfecho… Podrán llegar los hombres al más alto grado de bienestar, ser todos buenos, ser todos inteligentes…, pero no serán felices; porque el tiempo, que se lleva la juventud y la belleza, trae a nosotros la añoranza melancólica por las pasadas agradables sensaciones. Y el recuerdo será siempre fuente de tristeza. Yo de mí sé decir que nada hay que tanto me contriste como volver a ver un lugar –una casa, un paisaje- que frecuenté en mi adolescencia; ni nada que ponga tanta amargura en mi espíritu como observar cómo ha ido envejeciendo…, cómo ha perdido el brillo de los ojos, y la flexibilidad de sus miembros, y la gallardía de sus movimientos… la mujer que yo amé secreta y fugazmente siendo muchacho. ¡Todo pasa brutalmente, inexorablemente! Y yo veo junto a esta mujer deforme, lenta, inexpresiva…, un gesto, una mirada, un movimiento de la muchacha de antaño…, su modo peculiar de sonreír entornando los ojos titileantes, su manera de decir no, su expresión deliciosamente grave al hacer una confidencia… ¡Y todo este resurgimiento instintivo me llena de una tristeza casi anhelante! Y pienso en una inmensa Danza de la Muerte, frenética, ciega, que juega con nosotros y nos lleva a la nada… Los hombres mueren, las cosas mueren. Y las cosas me recuerdan los hombres, las sensaciones múltiples de esos hombres, los deseos, los caprichos, las angustias, las voluptuosidades de todo un mundo que ya no es."
El fragmento pertenece a "La voluntad" obra firmada por "Azorín" que era el seudónimo de José Augusto Trinidad Martínez Ruiz (1873-1967). La fotografía tiene por título "Mujer anciana sentada junto a la ventana" y es obra de Chalmers Butterfield.
lunes, 21 de diciembre de 2020
Julio Cortázar: 10 consejos para escribir cuentos
Fuente: La recopilación de escritos no es de elaboración propia; está tomada de la siguiente página:
http://comoescribiruncuento.blogspot.com.es/2013/08/10-consejos-de-julio-cortazar-para.html
Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original
sábado, 19 de diciembre de 2020
Louise Colet: ¿La musa de Flaubert para "Madame Bovary"?
Un maravilloso y apasionado fragmento este de una de las muchas cartas que Gustave Flaubert escribió a la bella poetisa Louise Colet (apodo literario de Louise Révoil de Servannes). Cuando comenzaron su apasionado romance Flaubert rondaba los 24 años y ella 35. La relación, a juicio de muchos biógrafos el único episodio sentimental de importancia en la vida del escritor, se prolongó durante unos diez años y parece que era un amor más epistolar que carnal. Se veían a cuentagotas, algunos años tan solo seis veces. Unos encuentros tan escasos que a decir de Sartre, Flaubert prefería escribirle cartas a Louise que hacerle el amor. ¡Pero que cartas!
"… A ti te quiero como nunca he querido y como no querré. Eres y seguirás siendo la única, y sin comparación con ninguna otra. Es algo complejo y profundo, algo que me tiene cogido por todas partes, que halaga todos mis apetitos y acaricia todas mis vanidades."
La otra parte de la historia, las cartas de Louise Colet al escritor fueron quemadas por la sobrina de este, pues pensaba que resultaban escandalosas y manchaban la memoria de Flaubert, quien sin embargo, en vida, las guardaba como oro en paño:
"Tus cartas, amor querido, llenan toda una carpeta. Están aparte, con las cositas que proceden de ti. He visto la rama verde que llevabas en el sombrero cuando nuestro primer viaje a Nantes, las pantuflas de la primera noche y un pañuelo mío lleno de tu sangre. Tengo tantas ganas de besarte esta noche. Pongo mis labios sobre los tuyos, y te abrazo desde lo más hondo de mí mismo, por todas partes ¡al fin del mes que viene volveremos a vernos!"
Las cartas que empezaron siendo un incendio apasionado de amor y deseo se tornaron con el tiempo más mesuradas y reflexivas, un tesoro para los estudiosos del escritor donde dejó mucho de sí mismo. En aquellas cartas contaba cosas del tipo:
"Si he sido duro es porque estoy enfermo. Dolorido, amargado, la vida me desloma como un trote demasiado duro que destroza los riñones. El único momento en que no sufro es cuando estoy solo. Los mejores afectos con frecuencia me irritan desmesuradamente… Nunca vi a un niño sin pensar que ese niño terminaría por convertirse en viejo, ni una cuna sin recordar una tumba. La contemplación de una mujer desnuda me hace soñar con su esqueleto. Por eso los espectáculos alegres me ponen triste y los espectáculos tristes no me afectan gran cosa. Lloro demasiado por dentro para derramar lágrimas por fuera."
La relación que empezó en torno a 1846, se agotó unos diez años después. Poco después de que Flaubert finalizara su maravillosa "Madame Bovary", publicada en 1857. Nunca sabremos realmente cuanto de Louise Colet hay en esta maravillosa novela, que todo hay que decirlo fue un verdadero escándalo en su época e incluso llevó a juicio al escritor. Sabemos que Flaubert llamaba "musa" a Louise en sus cartas y que al menos, el famoso pasaje en que Emma Bovary y León hacen el amor en un carruaje, se basa claramente, según los estudiosos, en un paseo también en carruaje del propio Flaubert y Louise Colet. Por cierto, Louise Colet escribió poco después, en 1859, "Lui", una novela que parecía ser una respuesta a "Madame Bovary".
Ya contábamos que la relación fue enfriándose mortalmente y poco a poco pasó del fuego abrasador al más gélido de los hielos. Flaubert, que nunca se casó, siempre rehuyó la idea de Louise de formalizar su relación. La última noticia que se tiene de su acabado amor es una simple nota que Louise guardó, con el mismo cuidado, junto al resto de toda la amorosa correspondencia que recibió del escritor, una dolorosa nota que decía:
"Señora: me he enterado de que se había tomado la molestia de venir 3 veces , ayer por la tarde, a mi casa. No estaba. Y temiendo las afrentas que semejante persistencia por su parte podría traerle por la mía, la cortesía me induce a advertirle que nunca estaré.
Un saludo atentamente."
La imagen de cabecera es un monumento (1890) ubicado en Rouen dedicado a Gustave Flaubert, obra del escultor Henry Chapu y ubicado en Rouen. Tras el retrato de Louise Colet, aparece un retrato de Flaubert obra de Nadar.
Imágenes: De Wikimedia Commons - Imagen 1 (CC BY-SA 3.0) - Imagen 2 (CC0) - Imagen 3 (CC0)



.jpg)










