miércoles, 9 de septiembre de 2020

El fastuoso funeral de la mosca de Virgilio


Virgilio, el famoso poeta romano autor de obras como la "Eneida" o las "Geórgicas", gastó una importante suma de dinero en el entierro de una mosca que según decía él había sido su fiel mascota durante años. El cortejo fue acompañado por más de cincuenta músicos, plañideras que lloraban sonoramente la pérdida, el cadáver fue envuelto en un sudario por el propio poeta y convenientemente depositado en un pequeño mausoleo construido para recoger los restos en medio de las tierras propiedad de Virgilio. En el lugar no faltaba ni tan siquiera la pequeña lápida en la que se recogía este epitafio: 

"MVSCA. Sit tibi vrna levis et molliter ossa quiescant" o lo que es lo mismo "Mosca, Séate leve esta urna y descansen en ella tus huesos". En honor y recuerdo de la difunta mascota se sirvieron los más exquisitos vinos y manjares, el propio Virgilio recito algunos sentidos poemas y no faltaron los discursos laudatorios por parte de otros intelectuales romanos amigos del poeta.

Todo parece una insensatez y sin embargo era un plan perfectamente diseñado por el poeta. Al morir Julio Cesar, se formó un segundo triunvirato entre Marco Antonio, Octavio y Lépido. Entre sus planes inmediatos figuraba el emitir un decreto a raíz del cual serían expropiables todas las tierras de los terratenientes para poder repartirlas entre los sufridos soldados de las legiones una vez se licenciaran. Solo se exceptuarían aquellos terrenos en los que hubiera tumbas (no se decía que tuviera que ser de personas), situación que las convertía en terrenos sagrados.

Virgilio, gracias a su posición de prestigio, logró tener acceso a aquella información con tiempo suficiente antes de su publicación, por lo que viendo en peligro todas sus tierras se apresuró para preparar el entierro público y notorio de su querida "Mosca" (así la llamaba). Por supuesto, quedaba descartada una ceremonia privada, era preciso que todo el mundo supiera de la existencia de aquella tumba de un ser tan querido en sus tierras, las mismas que ahora pasaban a ser sagradas y estaban a salvo de cualquier expropiación. La cosa "mosquea" a cualquiera, pero parece que el plan surtió los efectos deseados. Como decía Obelix: "Están locos estos romanos", o quizás no....

En la foto se puede ver un busto de Virgilio del siglo I, que actualmente se expone en el Parco della Grotta di Posillipo en Nápoles.

Imagen: Tomada de Wikimedia Commons. Dominio Público (CC0). Se enlaza fuente original:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Parco_della_Grotta_di_Posillipo5_(crop).jpg

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