lunes, 17 de noviembre de 2025

Berlanga y los billetes falsos de «Bienvenido, Mister Marshall»

 


En 1993, Luis García Berlanga rodó «Todos a la cárcel». Cuarenta años antes, en 1953, durante el Festival de Cannes en el que presentó a concurso «Bienvenido, Mister Marshall», casi fue él quien terminó con sus huesos entre barrotes. 

Para la promoción de la película en el festival de cine, la productora UNINCI, siguiendo una idea propuesta por Berlanga, no tuvo otra ocurrencia que encargarle al ilustrador Jano que diseñara unos billetes de un dólar en los que la cara de Washington se sustituía por la de Lolita Sevilla, Manolo Morán o Pepe Isbert, los protagonistas de la película presentada a concurso.

Igual que se esperaba en la película que hicieran los americanos a la llegada a nuestro país, repartiendo dólares a diestro y siniestro, los responsables de la película hicieron lo propio en Cannes, que pronto se vio inundada de billetes a todas luces falsos. Incluso cuenta Kepa Sojo que Berlanga se atrevió a intentar jugar en el casino de Cannes con aquellos burdos billetes de dólar.

No tardó la policía francesa en retirar todos los billetes que pudo de las calles, y menos aún en llamar a declarar a Berlanga y parte del equipo a comisaría. Resultaba evidente que allí no tenían los ánimos para cantarles aquello de “os recibimos con alegría”. Aunque los billetes no eran sino un pastiche, en cierto modo guardaban muchas similitudes con el original y podían llegar a constituir un delito de falsificación de moneda.

No creo que la presencia de Berlanga ante la policía francesa pudiera considerarse una detención, pero resulta obvio que tuvo que aclarar muy bien lo ocurrido y cuáles eran sus intenciones con aquellos dólares de mentira. Por eso me gusta imaginar a Berlanga declarando: «Como detenido vuestro que soy, os debo una explicación y esta explicación que os debo os la voy a pagar…»

Tan bueno hubo de ser su relato que la investigación quedó en nada y la película, que en principio había movido al enfado a Edward G. Robinson, miembro del jurado, por la imagen de la bandera norteamericana tirada al río, terminó llevándose el premio a la mejor película de humor y una mención especial al guion. No en vano es una de las mejores películas de nuestro cine.

Una muestra más de que la vida real podía ser tan berlanguiana como las películas del director.

En la imagen aparece Lolita Sevilla junto a Pepe Isbert, en ¡Bienvenido, Mr. Marshall!

Imagen: Fuente 


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