viernes, 9 de julio de 2021

Miguel Ángel y el azul de "El Juicio Final"

 "La perfección no es cosa pequeña, pero está hecha de pequeñas cosas"

Son palabras de Miguel Ángel, quien como es sabido, nunca estuvo muy contento con los encargos recibidos del papado para pintar la Capilla Sixtina; el artista no se consideraba pintor -¡menos mal!- y sentía que aquel encargo le alejaba de su verdadera pasión: la escultura. Veinticinco años después de pintar la bóveda de la Capilla recibió el encargo de pintar "El Juicio Final", una obra en la que habría de invertir cinco años. El dinero que recibía Miguel Ángel por el encargo no era como para tirar cohetes lo que unido a que el coste de los pigmentos para elaborar las pinturas había de salir de su bolsillo provocaba que el artista fuera muy prudente a la hora de elegir que colores usaba, toda vez que no todos los pigmentos tenían ni la misma calidad ni el mismo coste, una limitación que se nota mucho en los austeros colores usados en la bóveda de la Capilla. 

Todo cambió cuando la acaudalada familia de los Farnesio llegó al papado con Paulo III y este le dio a Miguel Ángel los recursos necesarios para que pudiera materializar la idea que tenía en mente del Juicio Final en toda su magnificencia y sin escatimar en gastos; solo así pudo costearse el carísimo polvo de lapislázuli, esa pequeño plus con el que Miguel Ángel pintó el cielo de su Juicio y logró dotarlo de ese exuberante azul, convirtiéndose este color en un elemento esencial de una de las obras más extraordinarias de la historia del arte y sin cuya presencia, no cabe duda alguna, no habría sido la misma.


Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Imagen 1 - Imagen 2

1 comentario:

  1. El arte, es para el que le gusta el arte.Creo que soy el único chileno que hizo un retrato con un turbante de lapislazuli, importado por mis propios medios y no me canso de mirar mi trabajo y más de una boca a quedado abierta al ver mi trabajo.Cuando chico un profe cuando me vio todas las manos pintadas me dijo Miguel Ángel.Que gran homenaje le hago ahora, al poder financiar ya viejo jubilado tal pigmento

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