sábado, 8 de enero de 2022

Peter Bogdanovich por él mismo (D.E.P)

 

En cierta ocasión Peter Bogdanovich, amante incondicional del cine clásico le dijo a Orson Welles: "La edad dorada del cine duró 50 años, de 1912 a 1962". Orson Welles le contestó: "¿Pues qué querías? ¡El apogeo del Renacimiento sólo duró 60 años!"

“Me encantan aquellas comedias de los años cincuenta, no las actuales de colegas o de chorradas sexuales. La comedia es mucho más difícil que el drama, sin duda. La gran Tallulah Bankhead decía: ‘Una cebolla te hace llorar. Muéstrame un vegetal que te haga reír’. Era tremenda”. Y a la consiguiente pregunta de qué le provocaba la risa, respondía: “Mi película”

Peter Bogdanovich fue uno de esos "Moteros tranquilos..." que con su buen hacer tras la cámara revolucionaron el mundo del cine en los primeros años 70. Nacido en 1939, el que se considera el mejor año de la historia del cine, falleció el pasado día 6 de enero de 2022 en Los Ángeles, a la edad de 82 años, dejándonos como legado algunas maravillosas películas como: "La última película" (1971- "The last picture show), "Luna de Papel" (1973 - "Paper Moon"), o "¿Qué me pasa doctor?" (1975 - "What's up Doc"), documentales míticos como su entrevista a John Ford o el que dedicó a su admirado Buster Keaton y no menos importante, algunos libros esenciales, como aquellos que recogen sus encuentros y entrevistas a directores cinematográficos "El director es la estrella" o a estrellas de cine con "Las estrellas de Hollywood", libros que son de valor incalculable para cualquier amante de un tipo de cine y de sus protagonistas que, tal y como sentía Bogdanovich, formaban parte de un tiempo que fue y ya no es. 

Algunas frases suyas:

“Cuando empecé, la mayor parte de los genios de la gran época seguían en activo. Yo le preguntaba mucho a John Ford, que me gritaba que dejara de interrogarle, aunque luego respondía. Cuando doy clases de cine les digo a mis alumnos que no vean nada rodado después de 1962. Aquellas enseñanzas no se han engrandecido con las nuevas generaciones, sino que se han diluido. Una pena”

"En mis mejores años de espectador, llegué a ver 500 películas al año, y tomaba notas de cada una de ellas, hasta que llegó un momento, cuando empecé a dirigir mis propios filmes, en el que decidí que ya había aprendido lo suficiente. Desde entonces solo veo lo esencial"

"No hay películas "antiguas", solo películas que has visto y que no tienes."

"Creo que una de las razones por las que a los jóvenes no les gustan las películas antiguas, entiendase las películas realizadas antes de los años 60, es que nunca las han visto en una pantalla grande. Si no se ve una película en una pantalla grande, realmente no la has visto. Has visto una versión, pero no la has visto. Ese es mi sentimiento, pero soy anticuado."

"Creo que todas las buenas películas ya se han hecho pero que aún estamos en condiciones de hacer algunas que no sean malas"

"Es triste que la mayoría de los cinéfilos de hoy nunca hayan visto una película realizada antes de Star Wars "

(Sobre sus característicos pañuelos al cuello): "Solo llevo un pañuelo; no es tan elegante. La mayoría de las veces son de algodón y de diferentes tamaños. Comenzó cuando estaba filmando "La última película" (1971) en Texas, y me gustaba usarlo porque me hacía sentir seguro. No sé por qué. Pero me siento cómodo y lo seguí usando."

Cometí muchos errores cuando tuve éxito en los años 70. Sabes, no hay un manual para el éxito, así que no pude distinguir las vibraciones que estaba captando. Pero se llama celos, envidia y aversión, aunque te atacan con sonrisas porque quieren algo de ti. Así que pones una fachada de arrogancia para cubrir la inseguridad.

"Es imposible llegar a los 40 sin la mochila bien cargada de arrepentimiento."

"Cuando ves la riqueza del cine del pasado, el extraordinario trabajo de gente como Hawks, Hitchcock, Welles, Keaton, Lubitsch… todo eso no va a volver. Es irrepetible por muchos motivos. El sistema de los estudios lo permitió porque era un sistema eficaz, que tenía a todo el mundo en contrato y permitía hacer muchas películas y que los directores realmente profundizaran en su oficio. Nadie hace hoy más de cien películas como hizo John Ford. Y con los mejores artistas de cada departamento, con los actores, los fotógrafos, los escenógrafos, los músicos… La conjunción de talentos era abismal. Eso nunca volverá, por eso las mejores películas ya se han hecho. Los que llegamos después estamos condenados a la decadencia"

"Hay unos cuantos directores con talento, es obvio, pero creo que Hollywood no está pasando por un periodo especialmente bueno. Se hacen muchas adaptaciones de cómic, hay muchos superhéroes y mucha mierda. Ya sólo se hacen películas para niños, pero no para adultos. Creo que lo que ha pasado es que durante la Edad de Oro, a pesar de las restricciones del Código Hays, teníamos a adultos haciendo películas para adultos que también podían ver los niños. Hoy sin embargo tenemos a adultos haciendo películas para niños que se supone que los adultos deben tolerar. Es otro mundo. Piense en buenas películas de los años 30 como Un ladrón en la alcoba, Las tres noches de Eva o La pícara puritana. ¿Qué ha pasado con películas como ¡Qué verde era mi valle! o De aquí a la eternidad? Ese cine es irrepetible."

"Renoir lamentó la llegada de la fotografía porque dijo que acabaría con la pintura amateur, a la que consideraba muy útil porque los aficionados llegaban a entender lo difícil que es pintar un buen cuadro. Me parece una reflexión muy interesante que se aplica hoy en el cine. Tenemos a muchos jóvenes haciendo películas con su iPhone, pero pronto descubren lo difícil que es hacer buen cine. Eso es positivo, porque también aprenden a respetar el proceso."

"Creo que Los Soprano (Bogdanovich participaba en el papel de psiquiatra) trajeron otra forma de ver la televisión. Series como Mad Men y Breaking Bad, que por cierto he devorado junto a Wes Anderson y Noah Baumbach, y también como Juego de tronos, han sido posibles gracias a Los Soprano. Mientras el cine se está deteriorando, excepto en lo que concierne a la perfección de los efectos especiales, la televisión vive un proceso inverso, está ciertamente sofisticándose en su forma de describir la tragedia y la comedia humanas"

(Sobre la comedia): "Ciertas cosas son graciosas: las coincidencias imposibles, la frivolidad de las situaciones… La mecánica de la comedia no ha cambiado. Muchas comedias de hoy están basadas en fluidos corporales. Son chistes de un pene que se queda atascado en una cremallera o de una mancha de semen pegada al pelo. Son chistes fáciles y vulgares. No me hacen gracia. Cuando hice ¿Qué me pasa, doctor? en 1972 [suerte de remake de La fiera de mi niña], era muy importante para mí que no hubiera ningún chiste sobre algún tópico contemporáneo, porque entonces la película caducaría pronto. Recientemente, Tarantino pasó el filme en su cine de Beverly Hills y el público se reía en los mismos sitios y del mismo modo que hace 40 años. La buena comedia no tiene fecha de caducidad."



Imagen: De la Biblioteca del Congreso donde figura que no se conocen restricciones de publicación - Fuente Original

lunes, 3 de enero de 2022

Polícleto y el "Diadúmenos": El arte y la gente

 

Polícleto fue uno de los grandes escultores de la Grecia clásica. En cierta ocasión el creador del Canon, del que era muestra tangible su famoso "Doríforo", tuvo la idea de esculpir simultáneamente dos estatuas de concepción inicial idéntica, pero mientras que una era esculpida en el más riguroso secreto, atendiendo exclusivamente a la inspiración de sí mismo, la otra avanzaba a la vista de todo el mundo y aceptaba las sugerencias que los "sabios ciudadanos" querían hacerle al respecto: un poquito más de aquí, algo menos de allá… realizando el escultor las correcciones necesarias para atender todos aquellos "oportunos" consejos de quienes comúnmente solían criticar todas sus obras.

Una vez que finalizó las dos obras, que habían nacido de una misma idea pero que crecieron de distinta forma, las expuso una al lado de la otra a la vista de todos y pudo comprobar cómo la escultura que fue fruto de la opinión pública fue censurada unánimemente mientras que la que había sido esculpida según los dictados exclusivos de su propio genio creador fue alabada por todos y considerada la obra de un verdadero maestro.

Entonces dijo Polícleto: "Atenienses la estatua que criticáis es obra vuestra; la que alabáis es obra mía"

A buen seguro, Polícleto se reafirmó en la idea de que un verdadero artista solo debe escuchar su voz interior y ha de poner siempre en una severa cuarentena las opiniones de todos esos lumbreras que siempre ponen pegas al trabajo que no es suyo.

En las imágenes se pueden disfrutar varias visiones del "Diadúmenos" una de las grandes esculturas de Polícleto. Esta escultura en cuestión es una copia romana en mármol de un original en bronce del 420 a. C. Se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas y es una de las mejores copias del original perdido. 

"Diadúmenos" en griego significa "el que se ciñe" y representa a un atleta griego en el momento de ceñirse a su cabeza la cinta o diadema de la victoria que lo avala como ganador después de una competición, aunque no falta quien cree que en realidad es una representación del Dios Apolo. La obra cumple con los cánones marcados por Polícleto en su Doríforo y así su altura total es el equivalente a siete veces la altura de la cabeza, algo menos estilizado que el Canon de Lisipo que era ocho veces la medida de la cabeza.


Imágenes: De Wikimedia Commons - Fuentes Originales:
Imagen 1 (CC BY 2.0) - Imagen 2 (CC BY-SA 4.0) - Imagen 3(CC BY-SA 4.0)

domingo, 2 de enero de 2022

Oscar Wilde y las preguntas

 

El nombre completo de Oscar Wilde es Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, demasiado largo para firmar sus obras o para presentarse en sociedad, tanto que necesitaba una severa poda para lograr que resultara apropiado. Las posibilidades eran varias y la sonoridad siempre resultaba favorable: Oscar Fingal, Oscar Wills, Oscar O'Flahertie... pero en una muestra más de que el escritor no era amante de los términos medios y gustaba más de los extremos se decidió acertadamente por estos y como Oscar Wilde quedó para la historia.

Hombre de gran humor y capaz de tener una aguda salida para cada situación, se vio en cierta ocasión en el apuro de llegar media hora tarde a su primer examen en la almidonada Universidad de Oxford. Cuando se presentó finalmente ante el severo tribunal examinador no tuvo otra ocurrencia que disculpar su tardanza con estas palabras:

"Ustedes perdonen, pero no estoy acostumbrado a esta clase de interrogatorios"

Curiosamente, y en la línea de la anécdota anterior, Oscar Wilde consideraba que las obras literarias se dividen claramente en dos géneros: las obras que preguntan y aquellas que responden y apuntaba al respecto que, cuando una obra no es comprendida en su época, se debe únicamente a que da respuestas a preguntas que no se han formulado todavía.

A él, por supuesto, no le importaba adelantarse a su tiempo, a veces se adelantaba incluso a si mismo y así decía : 

"No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo"

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

sábado, 1 de enero de 2022

Karajan y la magia de la dirección orquestal


"En nuestra profesión, uno puede ser muy brillante y adquirir una maestría técnica absoluta. Sin embargo, en última instancia, lo único que cuenta de verdad es la calidad como ser humano. Porque la música es creada por el hombre para el hombre. Y si alguien no ve en ella más que notas, quizá pueda ser muy interesante, pero no lo enriquecerá. La música debe existir para un único fin; enriquecer al hombre y darle algo que ha perdido en casi todos sus ámbitos vitales."

Son palabras de Herbert von Karajan, que con la Orquesta Filarmónica de Berlín logró esa magia inexplicable que le permitía dirigirla casi con los ojos cerrados. La comprensión entre los músicos y el director era total y ya no había muchas cosas que limar, sabían perfectamente lo que se esperaba de ellos. De esa compenetración decía el director:

"¿Cuándo llega ese momento en que una orquesta pasa de ser una masa de más de cien personas a convertirse en una persona con un carácter muy marcado? ¿Dónde reside esa especie de fusión, qué pasa realmente, y cómo? En la naturaleza observamos que de repente llega una bandada de pájaros y todos comienzan a hacer movimientos muy controlados y armoniosos, pero nadie se pregunta qué los incita a ello. Lo hacen por una suerte de sentimiento de pertenencia al grupo, y eso siempre será un misterio. No puede explicarse, pero existe. Lo mismo ocurre con las orquestas"

Su conexión con los maestros de la Filarmónica de Viena era también excelente, pero diferente: "Si les digo a los berlineses que se adelanten, lo hacen. Si le digo a los vieneses que se adelanten, lo hacen. Pero luego preguntan por qué"

Una de las frases más famosas de Karajan es esa que dice: "El arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta"

Supongo que eso sólo se puede lograr después de mucho ensayar y de afinar hasta el más nimio detalle según el espíritu que el director quiera imprimir a la obra, máxime con alguien como Karajan que mantenía: "Sólo lo mejor es aceptable. El mal que perturba nuestra sociedad es no exigir lo mejor posible".  A veces, este director daba instrucciones un tanto sorprendentes. Se cuenta que dirigiendo a la London Symphony Orchestra y puede que demasiado acostumbrado a su formación berlinesa, Karajan le dio una entrada algo ambigua al solista de flauta y este dubitativo le preguntó: "Maestro, cuando debo entrar?". El director le contestó: "Entra cuando ya no puedas aguantar más". Karajan era dueño y señor absoluto de las orquestas que dirigía pero siempre les dejaba cierto margen de vida interior para que su sonido no resultara mecánico, algo que el director defendía con estas palabras: "El peor daño que podría causarle a mi orquesta es darles una instrucción clara. Eso impediría que se escuchasen unos a otros"

Con el siguiente video de Karajan dirigiendo en 1968 a su querida Filarmónica de Berlín y el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven (Gundula Janowitz (soprano) Christa Ludwig (mezzo) Jess Thomas (tenor) Walter Berry (barítono bajo) os deseamos un Feliz Año 2022, pleno de salud y felicidad: El himno a la alegría:


Imagen: De Wikimedia Commons - (CC0) - Dominio Público - Fuente Original

jueves, 30 de diciembre de 2021

Una mirada distinta de "La muerte de Marat" (Jacques-Louis David)

 

"El divino Marat, con un brazo colgando fuera de la bañera, del que pende sin fuerzas su última pluma, traspasado el pecho por la herida sacrílega, el divino Marat acaba de rendir el último suspiro. Sobre el verde pupitre que frente a él se extiende, todavía está en su mano la pérfida misiva. (…) El agua de la bañera está enrojecida por la sangre, y el papel ensangrentado; yace en el suelo un gran cuchillo de cocina embebido de sangre (...) Lo más asombroso de este insólito poema es que está pintado con extrema rapidez, cosa que, teniendo en cuenta la belleza del dibujo, es motivo sobrado de estupor. Es el pan de los fuertes, y el triunfo del espiritualismo; este cuadro, cruel como la naturaleza, tiene todo el perfume del ideal. ¿Cuál era esa fealdad que tan rauda ha borrado la Muerte con la punta de un ala? En adelante, Marat podrá desafiar a Apolo; la Muerte viene a darle un beso con sus enamorados labios, y ahora Marat descansa en la calma de su metamorfosis. Tiene esta obra algo de tierno, a la par que de conmovedor; en el aire frío de esta estancia, sobre estos fríos muros, en torno a esta fría y fúnebre bañera, revolotea un alma"

Son palabras de Charles Baudelaire recogidas en "El museo clásico del Bazar Bonne-Nouvelle" (1846) sobre la obra "La muerte de Marat" (1793), y no seré yo el que intente superarlas para describir el cuadro. Puntualizar que el pintor, Jacques-Louis David era íntimo amigo de Marat y que resulta evidente que idealizó la imagen del asesinato de este a manos de Charlotte Corday haciendo de su figura todo un mártir, siendo tal su logro que la obra es conocida por algunos como "La piedad de la Revolución"

De los motivos que movieron a Charlotte Corday a cometer su acción (siempre inexcusable) no se suele hablar, aunque son detalles que facilitan una mirada distinta sobre el cuadro y restan algo de la pretendida beatitud otorgada al retratado. Marat sufría graves problemas de piel, según algunos debido a una grave dermatitis y según otros a una grave infección que cogió mientras hubo de esconderse en las cloacas de Paris, al correr su vida peligro por su carácter combativo contra los más poderosos en los primeros compases de la Revolución. Los intensos picores que esta enfermedad le producían intentaba calmarlos con un turbante alrededor de su cabeza empapado en vinagre y tomando largos baños de agua durante los cuales solía ocuparse, ayudándose de un escritorio improvisado a su lado, de sus quehaceres políticos y de sus publicaciones en el periódico "El amigo del pueblo". Marat, muy cercano a la facción jacobina a la que pertenecía Robespierre durante la tenebrosa época revolucionaria conocida como el Terror, empleaba parte de ese tiempo dedicado al reparador baño a escribir sus listas con los nombres de las personas que debían ser ejecutadas por crímenes de Estado, de hecho, Charlotte Corday logró acceder al mismo lugar donde tomaba su baño Marat con la treta de presentarle una supuesta lista de girondinos (facción revolucionaria más moderada que los jacobinos y a la que pertenecía la propia Corday), que deberían ser ejecutados como enemigos de Francia. Tras dictarle los nombres que Marat escribió diligentemente, le dijo (según la crónica de Lamartine): "¡Está bien!" dicho con el tono de un hombre seguro de su venganza, "¡en menos de ocho días irán todos a la guillotina!", momento tras el cual, reafirmada en su propósito, Charlotte sacó un puñal que llevaba escondido entre sus ropas y lo hundió en el cuerpo de la persona que por ella era percibida como una "bestia". "He matado un hombre por salvar cien mil" alegó en su juicio. Cuatro días después fue ajusticiada en la guillotina y cuando su cabeza cayó en el cesto el verdugo la cogió de los pelos y delante de todos la abofeteó. Charlotte, en unas últimas palabras escritas a su padre se despedía así:

"Perdonadme, querido papá, decía, de haber dispuesto de mi existencia sin vuestro permiso; he vengado muchas víctimas inocentes e impedido otros desastres. El pueblo, algún día desengañado, se regocijará de verse libre de un tirano... No olvidéis estos versos de Corneille: La deshonra está en el crimen y no en el cadalso". Mañana a las ocho deben juzgarme". 

David supo imprimir a su obra una atmosfera un tanto tenebrista, llena de dolor y contención, pero puede que por que su arte estuviera más en los pinceles que en la oratoria o por la gran amistad que le unía al fallecido, cuando presentó el cuadro ante la Asamblea que se lo había encargado lo hizo con estas grandilocuentes palabras:

"¡Acudid todos! Madres, viudas, huérfanos, soldados oprimidos… ¡Acercaos, todos aquellos a quienes defendió poniendo en riesgo su vida! Y contemplad a vuestro amigo. El que velaba ya no existe. Su pluma, terror de los traidores… su pluma se le escapa de las manos. ¡Oh, desesperanza! ¡Vuestro infatigable amigo ha muerto! Ha muerto siendo amigo vuestro, dándoos su postrero pedazo de pan; ha muerto sin tener bastante ni para su entierro. Tú, posteridad, lo vengarás; les dirás a nuestros nietos de cuántas riquezas podría haber sido dueño si no hubiese preferido la virtud a la fortuna"

La obra, que actualmente se expone en los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica (Bruselas) fue admirada y reproducida mientras que vivió Robespierre, pero tal y como este fue guillotinado la obra cayó en desgracia e incluso David fue perseguido por sus cercanías al ala jacobina. Por suerte para el artista Napoleón estaba a la vuelta de la esquina, deseoso de un gran pintor que lo inmortalizara y con él, David volvería a tener un papel protagonista, pero aun así su óleo de la muerte de Marat seguiría siendo una obra maldita imposible de vender hasta que en 1846 Charles Baudelaire reivindicó el cuadro con sus palabras, parte de las cuales se recogen al inicio de esta entrada. La familia de David terminó donando el cuadro a la ciudad de Bruselas en 1886, ciudad a la que tuvo que exiliarse el pintor tras la muerte de Napoleón.


Algunas citas de Marat:

"Para triunfar solo se necesitan tres cosas: audacia, audacia y más audacia"

"No, la libertad no está hecha para nosotros: somos demasiado ignorantes, demasiado vanidosos, demasiado presuntuosos, demasiado cobardes, demasiado viles, demasiado corruptos, demasiado apegados al descanso y al placer, demasiado esclavos de la fortuna para saber jamás el verdadero precio de libertad. ¡Presumimos de ser libres! Para mostrar cuánto nos hemos convertido en esclavos, basta con echar un vistazo a la capital y examinar la moral de sus habitantes ”

"Quinientas o seiscientas cabezas cortadas habrían asegurado tu descanso, libertad y felicidad. Una falsa humanidad ha refrenado tu brazo y suspendido tus golpes; debido a esto, millones de tus hermanos perderán sus vidas"

"Una obediencia ciega supone una ignorancia extrema"

"Las revoluciones empiezan por la palabra y concluyen por la espada."

"¿De qué sirve la libertad política para los que no tienen pan? Sólo tiene valor para los teorizantes y los políticos ambiciosos."

"No existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos."

Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Imagen 1 - Imagen 2

martes, 28 de diciembre de 2021

Virginia Woolf y los halagos

 

“Esta es la maldición de los escritores: necesitar tanto los halagos, y desanimarse tanto por las críticas o la indiferencia. La única actitud inteligente es recordar que escribir es, después de todo, lo que hago mejor; que cualquier otro trabajo me parecería desperdiciar la vida; que escribir me produce, entre unas cosas y otras, un placer infinito; que le saco unas cien libras al año; y que a algunos les gusta lo que escribo.”

El fragmento pertenece a su "Diario íntimo". El retrato de la escritora data de 1917 y es obra del pintor inglés Roger Fry, miembro como Virginia Woolf del Grupo de Bloomsbury. 

Imagen: De Wikimedia Commons - (CC0) - Dominio público - Fuente Original

lunes, 27 de diciembre de 2021

María Callas y el triunfo de las verduras


"Cuando mis enemigos dejen de murmurar enfurecidos sabré que estoy perdiendo facultades"

Son palabras de María Kalogeropoulos, o lo que es lo mismo María Callas, y vienen que ni pintadas para ilustrar la anécdota de hoy. En cierta ocasión la Callas hubo de cantar en la Scala de Milán, templo de la opera en el que se tenía verdadera devoción por Renata Tebaldi, la gran rival de aquella. El reto era algo parecido a una visita del Real Madrid al feudo del Barcelona o viceversa. María Callas, con su sorprendente registro de soprano de amplitud poco corriente, casi tres octavas y dotada de unas soberbias dotes dramáticas, hizo un alarde de facultades para conquistar aquella difícil plaza y a pesar de ello, tal como la prima donna acabo su interpretación tuvo que soportar estoicamente sobre el escenario que el público le lanzara una del todo injustificada lluvia de hortalizas. La Callas no se amilanó y como si fueran las esperadas flores se agachó a recoger algunas verduras y tras pedir silencio al público preguntó:

¿Quiere alguien decirme dónde las consiguen? ¡Tienen un aspecto estupendo!

El público, sorprendido por la deliciosa reacción de la injustamente vejada artista, prorrumpió en unos sonoros aplausos, ya rendido a la genialidad de la gran soprano.

La Habanera de "Carmen" de Bizet, interpretada por María Callas en 1962 en el Covent Garden:


Imagen: De Flickr donde figura como (CC BY-NC-ND 2.0) - Fuente original.

domingo, 26 de diciembre de 2021

La farsa de la vida según Augusto, Rabelais o Beethoven


Suetonio contaba en su "Vida de los doce Cesares" que Augusto Cesar, sabiendo ya inminente el final de su vida, ordenó que le arreglasen el cabello y le maquillasen sus caídas mejillas, tras lo cual se dirigió a los contados amigos que habían sido admitidos a su presencia en tan delicado momento y utilizando la fórmula con la que terminaban las representaciones teatrales en Roma les dijo: ¿Os parece que he representado bien esta farsa de la vida? La comedia ha terminado, si os ha gustado, batid palmas y aplaudid al autor"

En la misma línea se expresó el escritor francés François Rabelais, autor de "Gargantúa y Pantagruel", quien en su lecho de muerte dijo: "Tirez le rideau, la farce est joueé" o lo que es lo mismo: "Bajad el telón, la función ha terminado".

Otro que recurrió a esta idea de identificar la vida con una farsa fue el admirado Beethoven, del que hace poco más de un año se cumplió el 250 aniversario de su nacimiento. Se cuenta que, encontrándose ya el compositor en su lecho de muerte y tras observar las graves expresiones con las que el Dr. Wawruch, tras inspeccionarle, se había dirigido a los presentes en la habitación, Beethoven esbozó una ligera sonrisa y dirigiéndose a sus amigos Schindler y Breuning les dijo: “Plaudite, amici, comoedia finita est” -Aplaudid, amigos, la comedia ha terminado-.

La humanidad le sigue aplaudiendo todavía, por mucho que el destino hubiese llamado insistentemente a su puerta aquel día como en el inicio de su quinta sinfonía de la que dejamos un fragmento:


Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente original

sábado, 25 de diciembre de 2021

El León de la Metro Goldwyn Mayer: Toda una estrella del cine


Se podría decir que la "estrella de cine" que ha aparecido en más películas es sin duda el León que sirve de cabecera a las películas de la Metro Goldwyn Mayer. El emblema del león, rodeado por una película de celuloide en que se inscribe el lema "Ars Gratia Artis" (el arte por el arte) fue ideado por Howard Dietz, director de publicidad de Goldwyn Pictures, quien mantenía que su imagen simbolizaría la fuerza y dominio de sus estudios. La idea tuvo fortuna y hoy todavía nos sigue acompañando al inicio de cada film. Desde 1924 (fecha de nacimiento de MGM, a partir de la unión del estudio de Samuel Goldwyn con la empresa de Louis B. Mayer y con la Metro Pictures de Marcus Loew) siete leones diferentes (que yo sepa) han sido utilizados en el logotipo y genéricamente a todos se les conoce como "Leo el León"

El primero, llamado "Slats", fue el único del que no pudimos escuchar su rugido, pues perteneció a la época del cine mudo, así, trabajó para la Metro durante cuatro años, desde 1924 a 1928. Era toda una estrella que recorría Estados Unidos promocionando los estudios y que acudía a los estrenos más señalados en su propio vehículo desde el que las personas encargadas de su cuidado repartían "autógrafos" del famoso león entre sus "admiradores". Fue un león algo gafe; el 21 de septiembre de 1927 se estrelló un avión en Arizona y se dio aviso que en el mismo viajaba una estrella cinematográfica que iba camino de Nueva York para cumplir con unos compromisos publicitarios. Los bomberos y agentes de policía quedaron boquiabiertos al descubrir que aquella estrella no era otra que "Slats" el león de la MGM que además salió indemne del accidente. Y no fue el único percance en el que se vio envuelto. También salió ileso de otros dos accidentes ferroviarios, un incendio, una inundación y un casi naufragio del barco que lo llevo desde Dublín (había nacido en el zoo de Dublín en 1917) hasta Estados Unidos. Todo un portento este leoncito.

"Jackie" fue el primero del que pudimos escuchar su rugido, al principio con suavidad, para después repetir tras una breve pausa, un rugido ya más convincente. Es probablemente el que aparece en la foto que encabeza esta entrada, con un micrófono delante para captar su rugido. Estuvo en activo con distintos logos desde 1928 hasta 1956.
 

Para las primeras películas a color empezaron a aparecer otros dos leones distintos. El primer león, "Telly", aparecido en todas las películas de color de MGM hasta 1932. El segundo león, conocido como "Coffee" hizo su debut en 1932, apareciendo en películas en color hasta 1934.

Entre 1956 y 1958 habría otro león en liza, "George", pero probablemente "Tanner" y "Leo" (el león actual) sean los leones más conocidos de MGM. La imagen de Tanner, fue utilizada en todas las películas de Technicolor y todos los dibujos animados de MGM (incluida la serie Tom y Jerry), y conformó el logo del estudio durante 22 años. 

La imagen de Leo, el último león, por ahora, lleva siendo utilizada ininterrumpidamente desde 1957 (un total de 56 años). Sin embargo, la imagen de Tanner volvió a ser utilizada a partir de 1963, únicamente para Tom y Jerry, cuando el departamento de animación de la MGM (que había cerrado en 1958) reabrió para rodar nuevos cortometrajes de la citada serie. No cabe duda de que todos esos leones con los que tantos buenos ratos de cine han tenido comienzo, eran verdaderas estrellas de cine, capaces incluso de conseguir que otras estrellas, como la temerosa Greta Garbo posaran a su lado, ahí la tienen al lado de "Jackie" que mira sus piernas con mucho más interés que cualquier fan...


Imágenes: Imagen 1 de Wikimedia Commons (CC0) - Imagen 2 - Cortesía de Doctor Macro

viernes, 24 de diciembre de 2021

William Holden, Kim Novak y el secreto de su baile en "Picnic"


Uno de los bailes más sensuales de la historia del cine es el que se marcan William Holden y Kim Novak en "Picnic" (1956 - Joshua Logan) al ritmo del maravilloso tema "Moonglow". Inicialmente Holden, se negó rotundamente al bailecito de marras: "Simplemente no sé bailar" dijo el actor, aunque este ya se había marcado previamente unos pasitos en películas como: "Sabrina" (1954), "Querida Ruth" (1947) y "El crepúsculo de los dioses" (1950). 

En "Picnic", el baile en sí no es que fuera complicado, pero eso sí, debía rebosar erotismo, complicidad, atracción, magia o como quieran ustedes llamar a la sugerente armonía que a veces se da entre dos personas bailando, algo así como la expresión vertical de un deseo horizontal. Holden, en un intento desesperado por eliminar la escena del dichoso baile, exigió una prima de 8000 dólares extras por someterse al mismo. Para su sorpresa -y nuestro disfrute- el estudio firmó el cheque y Holden no tuvo más remedio que claudicar. Si consiguió el actor, al que ya le habían depilado su florido pecho para parecer más joven y dar el tipo, que le permitieran afrontar el baile con alguna copa de más para templar sus nervios. No aclararon cuantas copas serían suficientes y Holden marchó con el director, Joshua Logan, por las tabernas de Kansas para trasegar líquidos mientras practicaba los pasos con la coreógrafa Miriam Nelson. Cuando fueron a iniciar la escena, Holden, que era alcohólico, estaba ciertamente borracho. Supongo que cuando vio bajar las escaleras a ese bellezón que es la Novak, dando aquellas palmadas y contoneando su figura, todo en su interior se puso en orden y se dejó llevar por la música, consiguiendo una escena inolvidable cargada de todo ese erotismo y sensualidad que deseaba el director.


Imágenes: Cortesía de Doctor Macro: Fuente Original

jueves, 23 de diciembre de 2021

Luis Buñuel y arte de la motivación


Supongo que todos los directores de cine tienen sus argucias para, de una manera u otra, meter en cintura a su equipo, o dicho en otras palabras, conseguir que se pongan las pilas y den lo mejor de sí mismo durante el rodaje. El aragonés Luis Buñuel (1900-1983), considerado uno de los más importantes y originales directores de la historia del cine, no podía ser menos, aunque su método era toda una puesta en escena, por supuesto "made in Spain". 

Según cuentan algunos de los que trabajaron con él, Buñuel solía comprar relojes de cadena baratos o incluso estropeados en los mercadillos por los que pasaba, con la idea de ayudarse de ellos posteriormente cuando empezaba una nueva película.  

Buñuel siempre estaba de allá para acá y lo mismo rodaba una película en México, que en Francia o España y sus equipos, aparte de los indispensables, no solían ser las mismas personas motivo por el que la escenita que ahora contamos parece que la repitió más de una vez. Así, el primer día de rodaje, se echaba uno de aquellos relojes en el bolsillo de la chaqueta y si al comenzar veía que el equipo estaba distraído, que no se implicaba lo suficiente o no atendía como él deseaba a sus instrucciones, montaba en una fingida cólera y cogiendo el referido reloj lo estrellaba violentamente contra el escenario, tras lo cual y en una súbita vuelta a la calma, como si tomase conciencia de que había hecho algo inadmisible, caminaba a grandes pasos hacia donde había tirado el reloj y tras recogerlo y mirarlo dolorosamente se volvía hacia el resto del equipo y les decía: 

"Ha pasado por todos mis antepasados y me lo regaló mi abuelo antes de morir. ¿Os dais cuenta de lo que me habéis llevado a hacer?"

Parece que el ardid le daba resultado y tras ese tenso momento todo el equipo marchaba como un "reloj", suave como la seda, atento a la más mínima indicación del "atribulado" director, que ahora sí, era ya el dueño de la situación. 

Imagen: De Flickr dónde figura como (CC BY-NC-ND 2.0) - Fuente original

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Gustav Klimt: "Qué soy y qué quiero"

 

"Sé pintar y dibujar. Yo mismo me lo creo, y también otras personas dicen que se lo creen. Pero no estoy seguro de que sea cierto. Sin embargo, hay dos cosas que sí son seguras:

1. No existe ningún autorretrato mío. No me interesa mi propia persona como “motivo del cuadro”, sino más bien otras personas, sobre todo femeninas; aunque me interesan más otros fenómenos. Estoy convencido de que como persona no soy especialmente interesante. Nada hay en mí de especial. Soy un pintor que pinta un día sí y otro también, de la mañana a la noche. Cuadros figurativos y paisajes, raramente retratos.

2. La palabra, sea hablada o escrita, no es mi fuerte, y mucho menos si tengo que hablar sobre mí mismo o sobre mi trabajo. Hasta cuando me veo obligado a escribir una simple carta experimento angustia y sensación de mareo.

Por estas razones, habrá que renunciar a un autorretrato artístico o literario de mi persona. Cosa que tampoco es como para afligirse. Quien quiera saber algo sobre mí –como artista, que es lo único digno de atención– deberá contemplar atentamente mis cuadros e intentar inferir de ellos qué soy y qué quiero."

Reflexiones del pintor austriaco Gustav Klimt (1862-1918) sobre su fijación de no retratarse a si mismo. Algunas frases más de este genial pintor y su obra "Alegoría de la escultura" (1889) perteneciente a la colección del  Österreischisches Museum für Angewandte Kunst, una prueba palpable del talento como dibujante de Klimt.

“Todo arte es erótico.”

“Cuando pinto, uno de mis mayores sentimientos de placer es la conciencia de que estoy creando oro.”

“El arte es una línea alrededor de tus pensamientos.”

“Los jóvenes ya no me comprenden. Se van a otra parte. Es un poco temprano para que me suceda eso que, en general, es la suerte de todo artista. La juventud siempre quiere derribar lo ya hecho. Pero no por eso voy a mostrarme malhumorado con ellos.”

"Soy bastante insensible a los ataques, pero me afecta, en cambio, cuando un cliente no queda satisfecho con mi trabajo."

"Con mi objetivo, que no es más que un agujero en un trozo de cartulina, miro los detalles de los paisajes y encuentro grandes cosas o nada."


Imágenes: De Wikimedia Commons:  Imagen 1: (CC BY-SA 4.0) - Imagen 2: (CC0)
La cita inicial fue aportada por Celia Valdelomar en nuestro blog anterior: "Una pizca de..."

martes, 21 de diciembre de 2021

La estatua viviente de Rossini


Una de las grandes incógnitas del mundo de la música es la razón por la que un músico de la talla de Rossini, en plenitud de facultades y en la cima de su éxito decide dejar de componer, salvo algunas pequeñas piezas y por supuesto ninguna opera nueva, durante los últimos cuarenta años de su vida. Pudo ser por hastío, por cuestiones de salud o simplemente por falta de necesidad, dada la gran fortuna que había acumulado con sus formidables éxitos operísticos. 

Como consecuencia de aquellos éxitos su figura era reverenciada por todos tanto que, en vida del compositor, sus admiradores llegaron a realizar una recolecta de fondos para erigirle una estatua en Paris. Cuando le comentaron esta iniciativa en su honor, el músico preguntó de inmediato:
-¿Cuánto se ha recaudado ya para ese fin?
- Cerca ya de ochenta mil francos - le contestaron-
- Miren ustedes
-apostilló Rossini- cuando la cifra aumente a cien mil, díganmelo, y no gasten el dinero en la estatua, sino que será mejor que me lo den a mí, y yo iré todos los días a ponerme un ratito sobre el pedestal.

Abajo os dejamos una de esas perlas que componía el gran Rossini, la cavatina "Largo al factotum della citta" de "El barbero de Sevilla", aquí en la voz de Peter Mattei:


Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente original

lunes, 20 de diciembre de 2021

Serrat y "Lucía": La más bella canción de amor

 

Vuela esta canción Para ti, Lucía. La más bella historia de amor Que tuve y tendré. Es una carta de amor Que se lleva el viento Pintado en mi voz A ninguna parte, A ningún buzón. 

No hay nada más bello Que lo que nunca he tenido, Nada más amado Que lo que perdí. Perdóname si Hoy busco en la arena Una luna llena Que arañaba el mar.

Si alguna vez fui un ave de paso Lo olvidé pa' anidar en tus brazos, Si alguna vez fui bello y fui bueno Fue enreda'o en tu cuello y tus senos, Si alguna vez fui sabio en amores Lo aprendí de tus labios cantores, Si alguna vez amé, Si, algún día, después de amar, amé Fue por tu amor, Lucía, Lucía

Tus recuerdos son Cada día más dulces El olvido sólo se llevó la mitad Y tu sombra, aún Se acuesta en mi cama Con la oscuridad Entre mi almohada Y mi soledad.

En el mítico disco "Mediterráneo" (1971) se encontraba entre otras luminosas joyas, la canción "Lucía", sin duda una de las más bellas canciones de amor que se hayan escrito jamás. Serrat no ha dado descarte acerca de la identidad de esa "Lucía" de su canción, una mujer que se nos antoja maravillosa aún sin saber nada de ella más allá del sublime amor que fue capaz de inspirar. Si parece que, tal como apuntan algunos medios, los versos, que se presentan a modo de carta, estarían basados en una historia real sobre la que Serrat diría: "no hay mucho que contar. Como dice el bolero, es lo que pudo haber sido y no fue. Pero también fue lo que fue y, a fin de cuentas, en la vida lo que queda es lo que cuenta". La leyenda dice que Lucía era una azafata de la línea aérea Iberia por la que Serrat bebía los vientos, una historia pasada sobre la que el cantante decía que preferiría no haber tenido nunca el impulso de escribir "porque eso significaría que no habría sufrido por amor"


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domingo, 19 de diciembre de 2021

El novato Dustin Hoffman, "El graduado" y la pierna que no era de Anne Bancroft


¡Por el amor de Dios! Sra. Robinson, me hace entrar en su casa, me hace beber, pone música, empieza a hablarme de su vida privada y acaba por decirme que su marido tardará horas en volver
- ¿Y qué?
- Está Vd. intentado seducirme.

Y sí, evidentemente el bueno de Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) estaba siendo seducido en toda regla por la Sra. Robinson (Anne Bancroft), mientras esta mostraba sus piernas alegremente a la cohibida mirada del timorato chaval, que no tenía absolutamente ninguna posibilidad de escapar. Mike Nichols, el director, decía de esta escena:

"Se trataba de que el fuera acosado. Hablamos de que aquello era una jungla, y una jungla era. Estaban todas aquellas plantas y el jardín de Beverly Hills detrás del vidrio que rodeaba el porche. Y hablamos de que ella era el tigre en la jungla y tenía un vestido a rayas de tigre y todo estaba construido para ser una trampa, una tierna trampa. Queríamos encontrar una manera de expresar el hecho de que estaba siendo provocativa. Y ahí estaba su pierna y estaba levantada y parecía lógico"

La diferencia de edad en la película parece mayor, pero en la realidad Anne Bancroft y Dustin Hoffman se llevan solo seis años de diferencia. La Bancroft, aun apareciendo en la película como una mujer casada, madura, fumadora y declaradamente bebedora, decía que durante muchos años tras la película, muchos jóvenes le decían que ella había sido la primera mujer con la que habían tenido fantasías sexuales.

Y ante tanta fantasía juvenil hay que aclarar que, aunque es innegable que las piernas que Bancroft muestra en la película mientras se enfunda aquellas medias negras son las suyas, no ocurre lo mismo con la sugerente pierna que aparece en el famoso cartel del film recordando esa escena. Esa pierna es en realidad de Linda Gray, la que con el tiempo sería la esposa de J.R, la Sue Ellen de la serie "Dallas" y que por aquel entonces estaba dando sus primeros pasos en el mundo del espectáculo. Linda solo cobró 25 dólares por la mítica fotografía. "No estuvo mal por una sola pierna" decía la actriz cuando contó este pequeño secretillo 45 años después del estreno de la película y explicaba que fue la elegida porque Bancroft no se encontraba en el lugar el día que habían de tomarse las fotos... sin duda la explicación más elegante posible para una sustitución que ha resultado mítica; como si fuera la primera doble de piernas de la historia del cine. Evidentemente Bancroft se negó a mostrarse desnuda en la escena del cuarto de Elaine y tuvieron que parar el rodaje y buscar una stripper urgentemente para la escena en la que fugazmente se ven los pechos de la Sra. Robinson.. 

Este fue el primer papel de consideración de Dustin Hoffman y el que le abrió las puertas del estrellato (no tardaría en llegar su estupendo papel de Ratso  en "Cow boy de medianoche"). El papel de Ben, fue pretendido por Robert Redford, pero el director Mike Nichols, con muy buen criterio lo rechazó diciéndole: "Bob, mírate en el espejo. ¿Puedes imaginar honestamente a un hombre como tú teniendo dificultades para seducir a una mujer?". Estaba claro que hacía falta alguien menos atractivo que Redford y de aspecto más vulnerable para hacer el papel de Ben, y ese fue afortunadamente Dustin Hoffman, un novato en la pantalla que, tras el arrollador éxito de la película, se encontraba tan incomodo cuando lo entrevistaban como cuando la Sra. Robinson le mostraba seductoramente sus piernas. 

Para el papel de Mrs. Robinson, para el que se ofreció Ava Gardner e incluso se pensó en seriamente en Doris Day, aunque Mike Nichols a quien tenía en mente a Jeanne Moreau, con la pretendida idea de que en Francia, las mujeres "maduritas" tendían a "iniciar" a los hombres más jóvenes en las lides del amor. Esta elección fue totalmente rechazada por los productores.

El famoso tema de Simon & Garfunkel que suena en la película, "Mrs. Robinson", fue una reelaboración de un tema de Paul Simon que aún estaba sin terminar y que inicialmente se titulaba "Mrs. Roosevelt", ni más ni menos que Eleanor Roosevelt, la esposa del presidente de EEUU.


Ficha de la película:

Título original: The Graduate
Año: 1967
Duración: 105 min.
País: Estados Unidos

Dirección: Mike Nichols

Reparto: Dustin Hoffman, Anne Bancroft, Katharine Ross, William Daniels, Murray Hamilton, Elizabeth Wilson, Buck Henry, Brian Avery, Walter Brooke, Norman Fell, Alice Ghostley, Marion Lorne, Eddra Gale, Richard Dreyfuss, Mike Farrell, Elaine May, Ben Murphy, Kevin Tighe

Guion: Calder Willingham, Buck Henry. Novela: Charles Webb
Música: Dave Grusin, Simon and Garfunkel
Fotografía: Robert Surtees
Productora: Embassy Films, Lawrence Turman. Distribuidora: United Artists

Imagen: De Flickr donde aparece como (CC BY 2.0) - Fuente Original

sábado, 18 de diciembre de 2021

"El sol de la mañana" de Hopper Vs "Suave es la noche" de Scott Fitzgerald


 

“De algún modo se había acostumbrado a que fuera él el que pensara por todos y,  en sus ausencias,  antes de dar el menor paso siempre pensaba automáticamente en lo que él hubiera hecho;  por eso ahora no se sentía preparada para oponer su propia voluntad a la de él. Y, sin embargo, tenía que pensar por sí sola. Por fin se había aprendido el horrible número de la puerta que llevaba al mundo de los sueños, el umbral de una salida que no era tal salida. Sabía que el mayor pecado que podía cometer tanto en aquél momento como en el futuro era engañarse a sí misma. Le había costado mucho aprenderse aquella lección, pero al fin la había aprendido. Si te niegas a pensar, otros tienen que pensar por ti y les cedes el poder,  dejas que perviertan y reglamenten tus condiciones naturales, que te civilicen y te esterilicen.”

El fragmento pertenece a "Suave es la noche" (Tender is the night - 1934), una de las grandes obras de Francis Scott Fitzgerald. Para ilustrarlo hemos elegido el cuadro "Sol de la mañana" (Morning Sun - 1952) de Edward Hopper, en el que una mujer, en soledad y silencio deja bañar sus pensamientos por la luz de un nuevo día y abre la ventana de par en par para que marche la oscuridad de su desnudo cuarto. Hopper necesitaba poco para lograr un simbolismo realmente significativo.

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viernes, 17 de diciembre de 2021

La "Pietá" de Bouguereau: El dolor de un pintor por su hijo


Bouguereau pintó esta sensacional "Pietá" (1876) en un momento crítico de su vida, cuando se encontraba totalmente arrasado por el dolor provocado por el reciente fallecimiento de uno de sus hijos a la temprana edad de 16 años. Bouguereau estaba tan hundido como la Virgen de su obra que, enlutada, es mostrada con el rostro sombrío y lleno de pena, ojos enrojecidos por el llanto y entrelazando fuertemente sus manos alrededor del pecho de su hijo en un último abrazo que parece que no querrá soltar jamás. Alrededor del luto riguroso de la Virgen y del blanco reluciente del cuerpo de Jesús, hay nueve ángeles que a pesar de su afectado dolor resultan a la vez una explosión de color que todavía realza más la sombra que la Virgen lleva en su rostro. Todo es dolor, pero no el de la Virgen (que también) sino el de un pintor destrozado por la pena, el que Bouguereau dejo por su hijo en cada una de las perfectas pinceladas de esta maravillosa obra de arte. 

William-Adolphe Bouguereau (1825-1905) fue un pintor francés muy famoso en su época a pesar de su academicismo. El olvido actual en el que se ve envuelto para la gran mayoría se debe principalmente a que su producción artística coincidió mayormente con esa revolución artística que fue el impresionismo y que con su éxito terminó por ocultar todo lo demás. Algunos de sus contemporáneos como GauguinCezanne o Van Gogh lo aborrecieron o ignoraron abiertamente. No siempre se puede estar acertado a pesar del propio talento. Huysmans decía del pintor en su diccionario de arte: "condenado durante años como maestro en la jerarquía de la mediocridad y enemigo de todas las ideas progresistas"

Aunque poco a poco las ideas han ido cambiando y recuperándose la admiración por este sensacional artista del que decía Damian Bartol: "William Bouguereau es, sin duda, uno de los mayores genios artísticos de la historia. Sin embargo, en el último siglo, su reputación y sus logros incomparables han sufrido un ataque difamatorio, deshonesto, implacable y sistemático de inmensas proporciones. Su nombre fue borrado de la mayoría de los textos de historia y cuando se incluyó fue solo para degradarlo y menospreciarlo ciegamente a él y a su trabajo. Sin embargo, como veremos, fue él quien abrió las academias francesas a las mujeres, y fue él quien podría decirse que fue el pintor más grande de la figura humana en toda la historia del arte. Sus figuras cobran vida como ningún artista anterior lo ha hecho antes o desde entonces. No solo fue el mejor en pintar anatomía humana, lo que es más importante, capturó los matices tiernos y sutiles de la personalidad y el estado de ánimo. Bouguereau atrapó las mismas almas y espíritus de sus súbditos al igual que Rembrandt. Se dice que Rembrandt capturó el alma de la vejez. Bouguereau capturó el alma de la juventud."

La "Pietá", que actualmente pertenece a una colección privada, fue hasta no hace mucho propiedad del actor Mel Gibson.

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jueves, 16 de diciembre de 2021

Billy Wilder, "El apartamento" y los rusos

"Yo vivía como Robinson Crusoe... era un náufrago entre ocho millones de personas, hasta que un día vi pisadas en la arena y la encontré a usted."

Maravillosas palabras que le dirigía CC. Baxter (Jack Lemmon) a la preciosa Srta. Kubelik (Shirley MacLaine) en esa obra maestra del cine que es "El apartamento" (1960), un film que se mantiene tan fresco, romántico, divertido y elegante como en el día de su estreno. Es lo que ocurre con las grandes historias, que están al margen del tiempo. Y esta era buena de verdad, tanto que Billy Wilder consiguió el hito de ser la primera persona en ganar a la vez los Oscar a la mejor película, mejor director y mejor guion

La película, que según Wilder, tenía cierta inspiración en el film "Breve encuentro" y era en cierto modo una reflexión sobre como podría ser la vida de aquel que prestaba las llaves de su piso para facilitar el encuentro íntimo de la pareja protagonista. En palabras de Wilder:

"Recuerdo haber visto hace mucho tiempo una película muy bonita de David Lean, "Breve encuentro", la historia de una mujer casada y un hombre, que para sus citas amorosas usan la habitación de un amigo del amante. Siempre pensé que ahí había un personaje interesante, el que presta el apartamento, un personaje gracioso y conmovedor; y conservé esta idea en mi cabeza". Así nació el sencillo y solitario CC. Baxter (Bud), uno de los mejores personajes de Jack Lemmon. Junto a él estarían Fred MacMurray como el aprovechado Sheldrake y la citada Shirley MacLaine como la encantadora ascensorista Srta. Kubelik.

Billy Wilder, que había incluido directamente al comunismo soviético en la trama de obras como "Ninotchka" (1939), dirigida por Ernst Lubitsch pero en la que el guion corrió de su parte o "Uno, dos, tres" (1961) con un sensacional James Cagney al frente, tuvo una reacción inesperada de los rusos, siempre dados a interpretaciones muy singulares, a favor de "El apartamento". Lo cuenta el mismo Wilder en el libro "Billy & Joe" de conversaciones de este con Michael Climent:

"No creo que los rusos sean un pueblo divertido. No tienen sentido del humor. Quizá soy primitivo, pero la alegría no es su fuerte. Tienen payasos en los circos, osos bailarines, canguros que juegan al fútbol, y se parten de risa, pero esa no es mi concepción del humor. (...) Otro episodio sobre el humor de los comunistas tiene que ver esta vez con los alemanes del Este, que en aquella época eran estalinistas mucho más fervientes que los rusos. Estábamos en Berlín y rodábamos "Uno, dos, tres". Nos invitaron a un cine-club de Berlín Este, Die Mödel (La Gaviota). Después de la proyección de "El apartamento" encontraron la película maravillosa, mostraba perfectamente la depravación del sistema capitalista y cómo un hombre, para hacer avanzar su carrera, utiliza medios innobles, como prestar la llave de su casa. Me dijeron que era típico de los Estados Unidos, de Nueva York. Y yo les respondí:

- Una historia como esta puede pasar en cualquier sitio, no solo en Nueva York, sino también en Estocolmo, en Buenos Aires, en Tokio. Sin embargo tengo que admitir que no podría tener lugar en Moscú - Estaban muy contentos de que eso no pudiera ocurrir allá. Entonces les dije por qué: 

-En Moscú nadie podría darte la llame de un apartamento para hacer el amor con una mujer, porque cuando entraras te encontrarías con las otras seis familias que viven en el mismo sitio-. Eso tampoco les hizo mucha gracia."

Wilder era un genio. En la línea de la frase inicial de esta entrada, este director y guionista era capaz de condensar sentimientos muy complejos en muy pocas palabras, como la famosa escena del espejo, otro de los momentos memorables de esta película, por el significado que encierra en la trama: 

Srta. Kubelik: "Que le pasa"
CC. Baxter: "Eh... El espejo... está roto"
Srta. Kubelik: "Sí, lo sé. Y no me disgusta, así me veo tal como me siento"



Wilder contaba que Fred MacMurray era un actor muy tacaño, y a este respecto le gustaba contar que en una de las escenas  de "El apartamento", su personaje, Sheldrake, debía dejar una moneda de 25 centavos como propina a un limpiabotas. Como quiera que la escena no terminaba de salir bien, Wilder le aconsejó al actor, al que ya había dirigido en esa maravilla que es "Perdición" (Double Indemnity - 1944) que le entregara una moneda mayor, una de 50 centavos. MacMurray se negó alegando que: "Yo nunca le daría cincuenta centavos, ¡no puedo interpretar la escena!"

De la maravillosa escena final no contamos nada, en consideración de los que tengan la suerte de no haberla visto todavía y la paladeen por primera vez. La química fue tan buena entre Wilder, Lemmon y la MacLaine que no tardaron en reunirse para regalarnos esa otra joya que es "Irma la dulce" (1963), pero eso ya es otra historia...


Ficha de la película:
Título original: The Apartment
Año: 1960
Duración: 125 min.
País: Estados Unidos

Dirección: Billy Wilder
Reparto: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Fred MacMurray, Ray Walston, Edie Adams, Jack Kruschen, Joan Shawlee, Hope Holiday, David Lewis, Naomi Stevens, Johnny Seven, Joyce Jameson, Willard Waterman, David White

Guion: Billy Wilder, I.A.L. Diamond
Música: Adolph Deutsch
Fotografía: Joseph LaShelle 
Productora: United Artists, The Mirisch Corporation

Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Fuente Original

miércoles, 15 de diciembre de 2021

El día que Sara Montiel se puso a romper platos por Billie Holiday


 «Yo no quiero decir que fuera súper, súper, súper; pero un poco súper sí que era»

Tan super que más que solo Sara, muchos la conocían como "Saritísima", el apodo que cariñosamente le puso el admirado Terenci Moix, quien decía de la actriz y cantante: "Ella es nuestra Mae West; representa la inspiración máxima del erotismo tranquilizador, donde la agresividad de la hembra manchega viene suavizada por sus extravagancias externas: vestuario, fraseología, simpatía, canciones..."

En Sara Montiel todo era superlativo, hasta su nombre real tenía miga: María Antonia Alejandra Vicente Elpidia Isidora Abad Fernández. Ella misma aclaraba su origen: "Antonia: Por mi abuela. Alejandra: Por un amigo de mi padre llamado así. Vicenta: Por mi madre. Elpidia: Por mi hermana, que fue madrina de mi bautizo. Isadora: Por mi padre."

Pero más allá de esta singularidad de su nombre o de la ya conocida historia de los huevos fritos que le preparaba a Marlon Brando, la anécdota que queremos contar hoy de ella esta relacionada con su amistad con Billie Holiday, la extraordinaria cantante de jazz. En cierta ocasión decidieron ir juntas al restaurante "Four Seasons" de Nueva York, lugar en el que no dejaron entrar a Billie por ser negra, en una muestra más del racismo que tantas veces sufrió la cantante de "Strange fruit" en sus carnes. Sara Montiel, totalmente indignada montó un escándalo en el lugar, tiró violentamente de los manteles de varias mesas, desparramando por el suelo todos los platos. El suceso le costó una multa y seguro que la admiración de muchos.

Se apartó de la primera línea cinematográfica cuando el cine erótico llegó a España: "Me di cuenta de que el “cine del destape” no era para mí.", "Veía a Carmen Sevilla o a Nadiuska con los pechos al aire, yo tenía 43 años y estaba como un tren. Me ofrecían millonadas. Pero yo preferí que el público me recordara como era". Pero eso no quita que supiera como sacar provecho a sus formas, y en una época en la que todavía toda la ropa era muy recatada en nuestro país, se presentó para rodar una escena invernal con un vestido que lucía un amplio escote. El director le dijo:

- Pero Sara, ¿cómo vienes vestida así, si los figurantes van con ropa de invierno?

- ¿La gente quiere ver a ésos o a éstas? Contesto Sara Montiel señalándose los pechos. No cabe duda de que sabía muy bien lo que se hacía.

"Yo era una mujer de caerse de espaldas. Empecé a maquillarme de vieja, pero yo con 20 o 25 años era muy bonita". Y sin duda era una mujer de rostro bellísimo. Ella decía: "Lo único que pido es luz blanca directa a la cara. Nada más. Es lo único que necesito para salir estupenda.", algo que era corroborado por J. Peverell Marley, director de fotografía nominado al Óscar y ganador de un Globo de Oro, quien decía de la actriz: "Sara es la única actriz del mundo a la que se puede fotografiar de cualquier lado y siempre queda bien..."

Algunas frases suyas para enmarcar:

“Le dije a mi madre 'No te preocupes, madre, tu hija no va a ser ni borracha ni p-u-t-a'. No he sido borracha, y lo otro... bueno, un poquito solo”.

“Yo siempre duermo con el culo al aire, desnuda y con las sábanas de seda”

"Me importaron los cerebros de los hombres... Fui analfabeta hasta los 22 años y eso es un "handicap" de por vida, pero sé escuchar y sé callar cuando no tengo nada que decir".

"Mi trabajo ha consistido siempre en adelgazar para poder trabajar. ¡Anda que no he pasado yo hambre! Pero para interpretar 28 canciones seguidas, y encima enseñando sin parar la pierna izquierda, hay que estar en buena forma…".

"En Hollywood, la Warner me ofreció un contrato de siete años, pero no quise firmar. En esos siete años no podía casarme, no podía viajar, no podía salir del país sin su permiso... Y yo tenía 23 años y ya conocía a Severo Ochoa. Yo era una mente libre y a mí siete años me parecían siete siglos. Ya ves, hoy pienso que se me habrían pasado volando".

"La película de mi vida fue "El último cuplé". Costó tres millones de pesetas y recaudó más que "E.T.". Estuvo un año en cartel".

"Después de mis estrenos, me iba a la Dirección General de Seguridad a sacar de allí a todos los gays que habían sido detenidos por ir vestidos y peinados como yo. Me daba pena que fueran a la cárcel por querer ser yo".

El director de cine Mario Camus decía de ella: "Sara Montiel sabía de luces, de montaje, conocía bien el cine. Decían que era una actriz complicada. No, era cumplidora, no tenía caprichos. Sabía cómo fotografiarse, cómo se montaban los filmes, dominaba los "playbacks"... Porque, como ella misma decía, lo suyo no era ser actriz o cantante, sino otra cosa. Estrella"


Imagen: De Flickr donde aparece como (CC BY-NC-SA 2.0) - Fuente Original