sábado, 12 de marzo de 2022

José Luis López Vázquez: "¡Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo!"


Se cuenta que Charles Chaplin, tras visionar "Peppermint frappé" (Carlos Saura - 1967) en el Festival de Cine de Berlín aseguró, acerca de la actuación de José Luis López Vázquez en la película que había visto "a uno de los mejores actores del mundo", una opinión que al parecer compartía George Cukor, que tras trabajar con él en "Viajes con mi tía" en 1972, se lo quiso llevar a trabajar a Hollywood. Nosotros, tan simples como siempre, a pesar de todo el cariño que le tenía el público, solo alcanzábamos a ver en él al partenaire de Gracita Morales

Pero López Vázquez, era mucho más. Atesoraba tal versatilidad como actor que era capaz de abordar papeles de verdadero pazguato en comedias, a veces infumables y a veces maravillosas, como de bordar papeles de intenso dramatismo muy difíciles de olvidar. Por esa singular habilidad suya ha sido comparado con Jack Lemmon; ambos reunían esa facultad de cambiar de registro sin despeinarse, algo que ciertamente era más fácil para nuestro actor que a pesar de su calvicie, su aspecto normalote, su bigotillo al uso, bajito, debilucho y de voz nada varonil consiguió convertirse en una de las luminarias de nuestro cine. "Spain is different" hasta para eso. Se dice que el español es un señor bajito que siempre esta enfadado... y José Luis López Vázquez, con sus gesticulaciones y aspavientos daba el tipo como nadie y además siempre estaba en puras llamas ante la visión del calcañar de una bella señorita, como lo estaban todos los españoles de aquella calenturienta época y a los que tan certeramente supo representar. Su hijo, José Luís López Magerus decía de su padre: "Era una máquina de hacer películas, le daba igual ocho que ochenta, él tiraba para adelante con lo que fuera. Haciendo aspavientos, cucamonas, yendo donde las suecas… pero de repente le llama Saura, se quita el bigote y te hace Peppermint Frappé, que él mismo decía 'tengo cara de lavabo'". O "El bosque del lobo", "Mi querida señorita", "La cabina", "La Colmena"... y a pesar de todo quien puede olvidar su comiquísimo Fernando Galindo en "Atraco a las tres" y su famosa frase: 

"Fernando Galindo, ¡Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo!"

En palabras del propio actor:

"De todos los animales de la creación el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir"

"Si el precio de la sabiduría es la vejez, prefiero ser imbécil"

"Uno, como tiene poco palmito, se adorna de algo aparente. Yo sé que soy un ser un poco insignificante, ¿vulgar? Ni siquiera de joven me daban papeles de galán"

"Puede ser que mi aspecto facilite que los espectadores se identifiquen conmigo. Pero es lo que constaba en el guión. Yo nunca he sido así: nunca he tenido nada que ver con ese personaje que iba detrás de las señoras como un loco. Simplemente, sabía hacerlo"

"Qué serio es usted, no parece tan gracioso como en el cine'. Pues sí: soy una persona grave, tímida e inhibida de muchas cosas. No me gusta el jaleo ni la masificación; nunca me verá en El Corte Inglés. Prefiero el sosiego, la tranquilidad, el orden, la independencia"

"Me saca de quicio la falta de educación, la desconsideración y el oportunismo. Los actores asumimos estas pequeñas agresiones, pero a alguien sensible como yo le perturban mucho"

"Me cuido porque en esta profesión hay que tener una salud de hierro, pero no hay que abusar, hay que tener una disciplina. A mí, en señor y bajito, me pasa lo mismo que a las actrices que no quieren engordar"

"Fui un niño muy desarraigado. Mi padre se largó de casa cuando yo apenas tenía uso de razón. Me crié con mi madre, que ganaba tres pesetas al día, con mi abuela y con un tío soltero que hizo de padre. Vivíamos en una indigencia espantosa, pero nunca conocí la envidia ni el resentimiento"

"Nunca he tenido que pedir nada, ni que me dieran un puesto o un personaje; siempre han venido a mí"

"A mí no me gusta nada volver al hotel a las tres de la mañana, pero es un trabajo que hay que hacer porque para eso somos actores"

"No hay que andar con la rémora del pasado. A mí España cada vez me parece un país más caótico y deshumanizado. Estamos fiscalizados por el gobierno, controlados por Internet, no hay intimidad, no hay respeto por los mayores... somos más europeos, pero seguimos con la boina puesta"

"Yo creo que, cuando se depende de un sueldo, no se hace uno rico. Me gustaría jubilarme, pero no me queda más remedio que trabajar para comer. Encima la AISG (Artistas e Intérpretes Sociedad de Gestión) me parece a mí que no está al día. Si le digo la verdad, cobro poquísimo por derechos de imagen. Por la tele echan prácticamente una película mía al día, y por un pase me pagan mil y pico pesetas. Me dan ganas de decirles: ¿esto cómo se cobra? ¿cojo un taxi y me gasto lo que me dais en la carrera?".

"El artista es un ser muy difícil de acomodarse a una dependencia. Cuando se quiere pintar, escribir o crear algo no hay nada como la soledad. A mí me gusta pensar, reflexionar, y cuando me emociono me gusta compartirlo, pero he echado en falta esa sensibilidad en la pareja"

"Realmente soy muy desconfiado, quizá por autodefensa. Procuro estar a cubierto de las eventualidades y de las decepciones para no disgustarme, para no hundirme"

"He hecho mucho humor porque es lo que me gusta. Pero nunca me he sentido encasillado, aunque estarlo no me parece un defecto. Encasillado estaba Chaplin, los hermanos Marx, Woody Allen.."



Imagen: De Wikimedia Commons (CC0) - Dominio Público - Fuente Original

martes, 8 de marzo de 2022

Lucy Smith y Pauline Ranken abriendo camino


 

Ahí las tienen. Una maravillosa foto de  Lucy Smith y Pauline Ranken escalando los Salisbury Crags (Riscos de Salisbury en Escocia) en 1908, con faldas, sin calzado adecuado, jugándose el tipo por una pasión y hallando caminos donde parece no haberlos, eso es realmente ser pioneras en un mundo en el que todo está en contra. Mujeres indómitas como ellas fueron las que abrieron la senda a todas las demás. Pero no eran una excepción, estas esforzadas escaladoras pertenecían al "Ladies' Scottish Climbing Club", un club que nace tras negárseles la entrada en el exclusivamente masculino "Scottish Mountaineering Club". No tardaron en superar la decena de mujeres escaladoras en el mismo, lo que da una idea de que ya en tan temprana fecha eran muchas las que no se resignaban a una vida diseñada para conformarse. Hoy, 8 de marzo, día de la mujer, su recuerdo es más conveniente que nunca. Solo la foto ya lo merece.

Imagen: De Wikimedia Commons (CC0) - Dominio Público - Fuente Original 

Fragmentos de "1984" - (II) - George Orwell

 

"....Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas, emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella, creer que la democracia es imposible y que el Partido es el guardián de la democracia; olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria y luego olvidarlo de nuevo; y sobre todo aplicar el mismo proceso al procedimiento mismo. Esta es la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente a la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que se había generado un acto de autosugestión. Incluso comprender que la palabra doblepensar, implica el uso del doblepensar." (doblepensar es una palabra en neolengua que se refiere al control de la realidad, también da a entender que se refiere a la filosofía.)"

"...luego de leer aquellas paginas contaba con una mayor seguridad de no estar demente. Hallarse en la minoría, incluso en la minoría de uno solo, no significaba estar loco. Allí estaba la verdad y lo que no lo era, y si se defendía la verdad aun con el mundo entero en contra, no era uno loco. Un rayo ambarino del sol poniente que se filtró por la ventana, descansó sobre la almohada. Winston cerró los ojos. Los rayos solares en sus ojos y en el delicado cuerpo de la muchacha tocando el suyo le daban una sensación de sueño, fortaleza y seguridad. Todo estaba en orden y él se hallaba seguro. Se durmió pensando en que "la cordura no depende de las estadísticas", convencido de que esa reflexión contenía una sabiduría profunda."

"Si el líder dice de tal evento esto no ocurrió, pues no ocurrió. Si dice que dos y dos son cinco, pues dos y dos son cinco. Esta perspectiva me preocupa mucho más que las bombas."

"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, imagina una bota aplastando un rostro humano incesantemente."

"No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura."

"Si quien controla el pasado, controla el futuro, ¿Quien controla el presente, controla el pasado?"

"La Libertad significa libertad para decir que dos más dos son cuatro. Si eso se admite, todo lo demás se da por añadidura."

"No se trata de si la guerra es real o no, la victoria no es posible. No se trata de ganar la guerra, si no de que esta sea constante. Una sociedad jerarquizada solo es posible si se basa en la pobreza y en la ignorancia. En principio el fin de la guerra, es mantener a la sociedad al borde de la hambruna. La guerra la hace el grupo dirigente contra sus propios sujetos y su objetivo no es la victoria, si no mantener la propia estructura social intacta."

En una entrada previa en la que ya recogíamos algunos fragmentos de "1984" comentábamos acerca de la obra: 

Para George Orwell (nacido Eric Arthur Blair), su participación en la Guerra Civil española resultó una experiencia decisiva que le marcó para siempre su visión de la realidad y "1984" presenta una extrapolación de prácticas del comunismo y el fascismo que le resultaban inquietantes en aquellos convulsos años. Su desencanto con el comunismo, al igual que en "Rebelión en la Granja" es patente en "1984". El famoso "Gran Hermano" es a todas luces una copia, hasta en los detalles físicos, del culto a la personalidad de Stalin y por contra el "Enemigo del Pueblo", Emmanuel Goldstein, parece estar inspirado en la figura de Trotsky. En 1946, tres años antes de publicar "1984" escribió: "La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo".

La manipulación interesada de la verdad, la reescritura interesada de la historia, pero también de la actualidad, algo habitual en la Rusia estalinista, también se encuentra en el germen de la novela, no en vano el "Ministerio de la verdad" tiene mucho peso en la obra. El propio Orwell lo contaba en "Mi Guerra Civil Española":

"Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta nunca con fidelidad cómo suceden las cosas, pero en España vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. (...) En realidad vi que la historia se estaba escribiendo no desde el punto de vista de lo que había ocurrido, sino desde el punto de vista de lo que tenía que haber ocurrido según las distintas «líneas de partido». (...) Estas cosas me parecen aterradoras, porque me hacen creer que incluso la idea de verdad objetiva está desapareciendo del mundo. A fin de cuentas, es muy probable que estas mentiras, o en cualquier caso otras equivalentes, pasen a la historia. ¿Cómo se escribirá la historia de la guerra civil española? (...) Sin embargo, es evidente que se escribirá una historia, la que sea, y cuando hayan muerto los que recuerden la guerra, se aceptará universalmente. Así que, a todos los efectos prácticos, la mentira se habrá convertido en verdad. (...) El objetivo tácito de esa argumentación es un mundo de pesadilla en el que el jefe, o la camarilla gobernante, controla no solo el futuro sino también el pasado. Si el jefe dice de tal o cual acontecimiento que no ha sucedido, pues no ha sucedido; si dice que dos y dos son cinco, dos y dos serán cinco. Esta perspectiva me asusta mucho más que las bombas, y después de las experiencias de los últimos años no es una conjetura hecha a tontas y a locas."

En una carta explica: "Yo no creo que el género de sociedad que describo (en "1984") vaya a suceder forzosamente, pero lo que sí creo (si se tiene en cuenta que el libro es una sátira) es que puede ocurrir algo parecido. También creo que las ideas totalitarias han echado raíces en los cerebros de los intelectuales en todas partes del mundo y he intentado llevar estas ideas hasta sus lógicas consecuencias."

Tal y como decía Orwell, válido para hoy mismo: "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario"

Otras frases del escritor:

"El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez."

"El pensamiento corrompe el lenguaje y el lenguaje también puede corromper el pensamiento."

"Lo característico de la vida actual no es la inseguridad y la crueldad, sino el desasosiego y la pobreza."

"Ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante"

"En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."

"Para hacer cumplir las mentiras del presente, es necesario borrar las verdades del pasado."

"En el marco de un asunto importante, siempre hay aspectos que nadie desea discutir."

"Los seres humanos se comportan como seres humanos y no como engranajes en la máquina capitalista."

Imagen: De Wikimedia Commons - (CC POR 2.0) - Fuente Original

lunes, 7 de marzo de 2022

Humphrey Bogart, la Reina de África y el "monstruo" de John Huston


“No me fío de nadie que no beba, el mundo entero lleva tres copas de retraso.”

Eso decía Humphrey Bogart y puede que por eso mismo se llevará tan fenomenalmente bien con el director John Huston. Ambos rodaron seis películas juntos y no es excesivamente descabellado pensar que su amor por el whisky podía estar detrás de muchas de esas colaboraciones. 

Tras ponerse Bogart a las ordenes de Huston en maravillas como: "El Halcón maltés" (1941), "A través del Pacífico" (1942), "El tesoro de Sierra Madre" (1948) y "Cayo Largo" (1948),  al aventurero director se le metió en la cabeza cazar un elefante en África y la historia de aquel heroico barquito llamado "La reina de África" le venía que ni pintada para convencer a los estudios de la necesidad de rodar en escenarios reales y de camino le pagaran el safari. Una jugada maestra que le permitiría hacerse con su codiciado trofeo de caza (Clint Eastwood contaría la historia en la magnífica "Cazador blanco, corazón negro") y de propina rodar una película sensacional. Solo le faltaba un compañero ideal con el que tomar unos tragos en los ratos libres. Así, justo después de que John Huston llamara a Humphrey Bogart para ofrecerle el papel protagonista de "La Reina de África" (1953) junto a Katherine Hepburn, en un rol muy alejado de los que solía hacer el actor, este le comentaba a su esposa, Lauren Bacall: "El Monstruo quiere que vaya a rodar en plena selva africana, con cuarenta grados a la sombra, en una aldea plagada de mosquitos y rodeada de animales salvajes. Naturalmente, he aceptado..." Bogart tenía la costumbre de llamar a Huston, su amigote de juergas, con el apelativo "El monstruo" por que según el propio Bogie era "la única persona que conozco capaz de beber más whisky que yo en una sola tarde..."

Lauren Bacall pensó que Humphrey no escucharía sus silbidos desde África y se marchó con él al idílico rodaje de la película en plena selva, sabedora además de que después de los rodajes vendrían los habituales maratones de trasegar líquidos y su ayuda sería esencial por las mañanas para que Bogart recuperara un poquito de verticalidad con sus desayunos. Tal era la querencia que tenían estos dos personajes al whisky, que prácticamente todos los integrantes del equipo de rodaje de la película se pusieron enfermos por un problema con el agua, excepto Bogart y Huston que jamás la bebían; nunca se les habría ocurrido teniendo reservas de whisky a mano. 



Imagen 1: Cortesía de Doctor Macro - Imagen 2: Wikimedia Commons (CC0)

domingo, 6 de marzo de 2022

"El último encuentro" de Sándor Márai con Marc Chagall

 

"Porque la pasión no conoce el lenguaje de la razón, ni sus argumentos. Para una pasión, es completamente indiferente lo que reciba de la otra persona: quiere mostrarse por completo, quiere hacer valer su voluntad, incluso aunque no reciba a cambio más que sentimientos tiernos, buenos modales, amistad y paciencia. Todas las grandes pasiones son desesperadas: no tienen ninguna esperanza, porque en ese caso no serían pasiones, sino acuerdos, negocios razonables, comercio de insignificancias"

El fragmento, que nos llegó a través de la amiga Celia Valdelomar, pertenece a "El último encuentro", obra de Sándor Márai publicada en 1942. En su compañía queda el óleo titulado "El cumpleaños" (1915) de Marc Chagall, obra que se expone en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. 

Imagen: De Wikimedia Commons (CC0) - Dominio Público - Fuente Original

sábado, 5 de marzo de 2022

¿Qué mafioso era en realidad Don Vito Corleone?

 

La primera entrega de la monumental trilogía de "El Padrino" se estrenó en 1972, hace nada menos que 50 años, y parece este un buen momento para haceros una oferta que no podréis rechazar: saber que personajes reales inspiraron a los que vemos desfilando en la película, todo ello aderezado, por supuesto, con alguna jugosa anécdota.

No cabe duda de que Marlon Brando logró una caracterización icónica para su Don Vito Corleone. No era para nada el actor deseado por la productora para que diera vida al Padrino, pero supongo que tras ponerse aquellos trozos de papel en la boca para deformar su rostro y hacerlo tan peculiar, de ponerse betún en el pelo para oscurecerlo y de poner aquella famosa voz cascada mientras decía "Es un bulldog, parece malo, pero en el fondo es cariñoso", nadie pudo ya quitarle un personaje que había creado él prácticamente de la nada. 

Su transformación fue tal que cuando se proyectó la grabación de su prueba de cámara los responsables de los estudios ni tan siquiera lo reconocieron y exclamaron: “¿Quién coño es este viejo? ¡Es fantástico!”. Pero poco a poco el personaje se iría perfilando todavía más y los papeles que Brando se metió en la boca se cambiaron por una prótesis hecha a tal efecto para lograr el mismo resultado e incluso en pleno rodaje, el actor añadiría ese jueguecito suyo con el gato, totalmente improvisado y que tan imitado ha sido en multitud de villanos posteriores.

Pero más allá de las genialidades de Brando, el personaje de Don Vito está rebosante de otras muchas referencias al mundo de la mafia (palabra que no se dice ni una sola vez en la película) y así Don Vito lucia como un gran collage en el que se mezclaba "lo mejor de cada casa" como diría Serrat y en Don Vito se aúnan guiños a cinco de los más grandes jefes de la mafia. 

El talante diplomático y la susurrante voz fueron herencia de Frank Costello, el que fuera hábil "Consiglieri" de Lucky Luciano y puede que uno de los personajes más interesantes de la mafia de Nueva York. Cuando hubo de sustituir a Lucky Luciano al frente de la organización, llevó a esta a sus más altas cotas de esplendor. Fue tan listo que murió de viejo. Fue la inspiración también de "Una terapia peligrosa" pero esa es una historia que contaremos otro día. 

El físico de nuestro capo está inspirado en Sam Giancana uno de los grandes jefes de la mafia de Chicago. De Carlo Gambino, el líder del poderoso Clan del mismo nombre y uno de los tres únicos Jefe de jefes -Capo di tutti capi- que han existido en la mafia (los otros dos fueron Salvatore Maranzano y Lucky Luciano), heredó el personaje su tranquilidad y esa tendencia a rechazar la violencia gratuita y de reservarla solo para aquellos casos en los que los problemas no se podían arreglar hablando. Don Vito siempre prefería hacer una oferta que no se pudiera rechazar y ofrecía una salida antes de tomar el camino del plomo. Carlo Gambino era tan tranquilo que se tomaba hasta ocho tazas de café al día para animarse. Al final murió de un ataque al corazón a los 74 años, como cualquier hijo de vecino, lo que no deja de ser un logro para un gran capo y por supuesto muere igual que nuestro Padrino cinematográfico, llevándose la mano al pecho. 

De Lucky Luciano, el poderoso Capo di tutti capi que aunó bajo su mando a las cinco familias mafiosas de Nueva York, tomó la capacidad de hacer grandes negocios y aunar consenso entorno a su figura. Y por último de Vito Genovese, gran líder de la mafia neoyorkina y continuador de los negocios de Lucky Luciano, tomó el nombre y el apodo, ya que a Genovese se le conocida como "Don Vito".

La escena en la que tirotean  a nuestro Padrino en la calle cuando compraba unas naranjas está basada en el asesinato del mafioso Frank Scalice, uno de los primeros capos de la mafia neoyorkina, que murió efectivamente tiroteado frente a su frutería favorita del Bronx. A este mafioso, líder del que después sería el poderoso clan Gambino, le apodaban Don Ciccio, que es el nombre del viejo mafioso que mandó ejecutar a la familia de Don Vito en Sicilia y del que después se vengaría el propio Vito Andolini

Evidentemente el sobrenombre de Corleone deriva de la famosa localidad del mismo nombre de la provincia siciliana de Palermo, famosa por ser cuna de grandes líderes de la mafia como Michele Navarra, Luciano Leggio, Leoluca Bagarella, Salvatore Riina o Bernardo Provenzano. Lo que resulta todavía más curioso es que James y Kate Gerardi, los abuelos de Al Pacino, que encarna a Michel Corleone en la saga de "El padrino", habían nacido realmente en esta localidad, en Corleone. Un círculo perfecto.

Los paralelismos serían interminables con el resto de personajes de la serie pero para poner algunos: 

     Michel Corleone guarda muchos paralelismos con Vito Genovese sobre todo su exilio en Sicilia, lugar en el que Michael termina casándose con una siciliana del mismo modo que le ocurrió a Lucky Luciano
     El sensacional "Consiglieri" Tom Hagen al que da vida un soberbio Robert Duvall, podría estar inspirado, según contaba Peter Cowie en un famoso abogado de importantes familias mafiosas llamado Sidney Korshack.
     Luca Brasi, el fiel matón de Don Vito, sería un calco de Albert Anastasia. De este personaje ya contamos una sensacional anécdota en este blog, ya que estaba interpretado por un mafioso de verdad, el "soldati" Lenny Montana. 
     Hyman Roth, ese todopoderoso mafioso al que da vida Lee Strasberg y con el que Michael quiere hacer negocios, sería Meyer Lansky, aunque su nombre tiene ecos de otro mafioso llamado Arnold Rothstein
     Moe Green era tan guapo, alto y mujeriego como Bugsy Siegel, el vionario que creó Las Vegas en medio del desierto.
     La forma en la que muere Virgil Sollozzo en el bar a manos de Michael Corleone, está inspirada en la muerte de Joe Masseria
Joey Sazza, al que da vida Joe Mantegna, siempre elegante y atildado, recuerda a  John Gotti
     Don Fanucci, el pequeño mafioso que hace la vida imposible a Vito de joven, cuando es interpretado por Robert de Niro, recuerda en sus actos a la mano negra de Giuseppe Balsamo.
     Y por supuesto Johnny Fontane es evidentemente Frank Sinatra, a quien por cierto no le hizo nada de gracia la inclusión de este personaje en la película y según cuentan amenazó a Mario Puzo con romperle las piernas. Su estilo le delata...

Todos estos parecidos han sido tomados, mayormente, del libro "Mafia, un siglo de Cosa Nostra" de Eric Frattini.

Imagen: De Flickr - (Komers Real) - (CC POR 2.0) - Fuente Original

jueves, 3 de marzo de 2022

Charlot y los sombreros

 

Si Indiana Jones no podía separarse de su sombrero fedora, o Jack Sparrow perdía el norte si le faltaba su tricornio marrón, Charlot no hubiese sido el mismo si le hubiese faltado su atildado bombín; complemento que de hecho es parte indispensable de un atuendo estudiado al detalle por Charles Chaplin y que se ha convertido junto a su bigotillo en un símbolo inconfundible de un personaje universal como es Charlot. Curiosamente, sin el sombrero, solo con ese exclusivo bigotillo, surgirían algunas dudas sobre si se trataba de otro personaje igual de famoso pero muchísimo más siniestro.

Tan famoso se hizo el bombín de Charlot que se cuenta que un sombrerero londinense pensó que sería una buena publicidad para su negocio el dar a conocer que el famoso actor Charles Chaplin acababa de comprar en su tienda un sombrero bombín y a tal fin colocó en el escaparate de la tienda un cartel que decía:

"Los sombreros que fabricamos son los mejores del mundo. Hasta el rey del cine, el famoso Charles Chaplin, los usa"

Evidentemente el cartel no fue del agrado de la competencia, por lo que otro sombrerero, amparado por la noche, coloco junto al mentado anuncio, otro cartel pegado al cristal del escaparate en el que se podía leer:

"Y por eso Chaplin hace reír a todo el mundo"

Imagen: Cortesía de la página Doctor Macro: Fuente Original

miércoles, 2 de marzo de 2022

"Los Miserables" de Víctor Hugo Vs "El doctor Gachet" de Van Gogh

 

"¿Sois lo que se llama un ser feliz? Estáis triste todos los días. Cada día tiene su disgusto y su pequeño cuidado. Ayer temblabais por una salud que os es querida, hoy teméis por la vuestra; mañana tendréis una inquietud por el dinero; pasado mañana os inquietará la diatriba de un calumniador; el otro la desgracia de una amigo; después el tiempo que hace; después cualquier cosa que se rompa o se pierda; después un placer que la conciencia o la columna vertebral os echan en cara; otra vez la marcha de los negocios públicos. Y esto sin contar las penas del corazón, y así sucesivamente. Apenas se disipa una nube, se forma otra; apenas hay un día de sol y de alegría entre ciento. Y sin embargo, sois del pequeño número que goza de la felicidad. En cuanto a los demás hombres, la eterna noche se cierne sobre ellos."

El fragmento pertenece a "Los miserables" obra de Víctor Hugo publicada en 1862. El cuadro, "El retrato del Dr. Gachet" (1890) es obra de Vincent van Gogh y fue pintado en Auvers-sur-Oise en los últimos meses de su vida. El propio Van Gogh escribía en una de sus famosas cartas:

"He hecho un retrato de M. Gachet con una expresión melancólica, que bien podría parecer una mueca a aquellos que lo vean... Triste pero amable, y aun así clara e inteligente, así es como muchos retratos deberían hacerse... Hay cabezas modernas que podrían mirarse durante mucho tiempo, y que se volverán a ver, quizás, con nostalgia, cien años después."

El cuadro, tras la muerte del pintor, fue vendido en 1897 por la cuñada de Van Gogh por tan solo 300 francos. En 1990 se subastó por 82'5 millones de dólares convirtiéndose en la pintura más cara hasta aquel entonces. Hoy, inexplicablemente, la obra se encuentra en paradero desconocido. Existe otra versión, algo diferente, en el parisino Musée D'Orsay .

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

martes, 1 de marzo de 2022

Harold Lloyd en diez citas


 

"La risa es el sonido más hermoso del mundo"

"Mi humor nunca fue cruel o cínico. Simplemente agarraba la vida y le daba un codazo de diversión. Lo hacíamos de manera que todo el mundo lo entendiera, sin las barreras del lenguaje. Parece que también hemos conquistado las barreras del tiempo"

"El hombre que trata de ser gracioso se pierde. Perder la naturalidad es perder siempre la simpatía del público."

"La gente a menudo me dice que ahora que tengo mi casa, mi carrera, la fama (si se le llama así), no debe quedarme nada por lo que vivir. Pero queda todo por lo que vivir. Todas las cosas que no sé, todas las cosas que quiero saber. Las imágenes, descubrí, eran prácticamente todo lo que sabía hasta hace muy poco. He tenido que trabajar tanto, concentrarme tanto, que nunca he tenido tiempo para leer o viajar o pensar en otras cosas. Estoy apenas al comienzo de la vida…”

"Utilicé cosas viejas de ropa cómica en los primeros días. Tenía los zapatos grandes, tenía la ropa ajustada, de hecho interpreté varios personajes diferentes. Hice uno llamado Willie Work; tenía los hombros anchos, un bigotito de gato y un sombrero alto. Otro se llamaba Lonesome Luke, y su ropa era ceñida con un sombrerito y un pequeño  y gracioso bigote. Pero cuando adopté las gafas, más o menos me puso en una categoría diferente porque me convertí en un ser humano. Era el tipo que te encontrabas en la puerta de al lado, al otro lado de la calle, pero al mismo tiempo todavía podía hacer todas las locuras que hacíamos antes y tú las creías. Eran naturales y la historia podía ser creíble”.

"Me encanta la competencia. Prefiero tener que luchar y preocuparme que estar en paz y seguro, cualquier día. Me he dado cuenta de que soy una persona pacífica y tranquila con respecto a todas las cosas pequeñas de la vida. Pero cuando surge un gran problema y siento que tengo razón al respecto, bueno, supongo que soy bastante terco. Incluso desagradable."

"No creo que el público quiera comedias habladas. Las películas y las artes habladas son dos artes distintos."

"El espectáculo de un gordo deslizándose en una acera helada nunca deja de provocar una carcajada. Lo mismo ocurre con un hombre que intenta clavar un clavo y se aplasta el dedo en el proceso, o con un hombre con los brazos llenos de bultos que intenta evitar que su sombrero salga volando. Estas cosas son graciosas porque nos han pasado a todos y probablemente volverán a pasar. Están poniendo a prueba las experiencias de las personas involucradas y nos solidarizamos con ellas. Pero nos reímos, sin embargo, porque son toques humanos."

"La comedia viene de adentro. Viene de tu cara. Viene de tu cuerpo."

(sobre sus gafas de carey) "Por un precio de 75 centavos proporcionan una marca reconocible instantáneamente dondequiera que se muestre la película"

Imagen: Cortesía de Doctor Macro - Fuente Original

domingo, 27 de febrero de 2022

El whisky más importante en la vida de Greta Garbo

 

Durante mucho tiempo a Greta Garbo, "La divina", se la podía comparar con otra estrella del cine mudo, el pamplinoso Buster Keaton, no en vano a la Garbo se la conocía también como "La mujer que no ríe" y en eso los dos iban a la par. El caso es que mucho antes de que la gélida Garbo, con su rostro perfecto, sorprendiera al mundo con una sonora carcajada en "Ninotchka" (1939 - Ernst Lubitsch) y este inesperado giro a la comedia de la actriz dramática por excelencia fuera publicitado a bombo y platillo con el eslogan "Garbo ríe", la estrella del cine mudo hubo de someterse a un eslogan previo muy parecido pero mucho más importante en su carrera, una verdadera prueba de fuego para cualquier actriz o actor de la época, comprobar como era recibido su grave tono de voz en un tiempo en el que, con la llegada del cine sonoro, abundaban las grandes estrellas que se defenestraban por tener una voz poco apropiada al glamour esperado de ellas. 

No era una voz convencional la de Greta Garbo, era una voz dura, casi cavernosa y según cuentan con un fuerte acento sueco; un camionero con aspiraciones a tipo duro la hubiese querido para si mismo, lo  que es lo mismo que decir que la cosa no pintaba nada bien para la actriz. Pero el juicio todavía no se había producido. Cabía la posibilidad de que fuera aceptada por el público si encontraban en esa forma de hablar un nuevo matiz de misterio en una actriz ya de por sí indescifrable. El momento decisivo llegó con la película "Anna Christie" (1930 - Clarence Brown) y era tanta la inquietud por escucharla hablar y ver si resultaba acorde a lo que se esperaba de ella o si se pasaba directamente a hacer leña del árbol caído, que la película se publicitó a bombo y platillo con el reclamo "Garbo habla". La primera frase era primordial, tenía que ser escogida con sumo cuidado para que la primera impresión fuera favorable. Curiosamente sus palabras no fueron nada del otro mundo. Se las dirigió a un camarero:

"Ponme un whisky, con ginger ale aparte. Y no seas tacaño, querido"

La cosa fue bien. La Garbo consiguió la primera de sus cuatro nominaciones al Oscar. "Mata Hari", "Gran Hotel", "La reina Cristina de Suecia", "El velo pintado", "Ana Karenina" o "La dama de las camelias" estaban todavía por llegar. La soledad autoimpuesta aún quedaba lejos.


Imagen: Cortesía de Doctor Macro - Fuente Original

sábado, 26 de febrero de 2022

Fragmento de "El misántropo" de Molière



"No puedo soportar este cobarde proceder que afecta la mayoría de vuestra gente a la moda; y nada odio tanto como las contorsiones de todos esos grandes artífices de protestas, esos afables donadores de frívolos abrazos, esos obsequiosos habladores de palabras inútiles, que asaltan a todos con sus amabilidades y tratan en la misma forma al hombre de mérito y al tonto. ¿Qué ventaja hay en que un hombre os agasaje, os jure amistad, fidelidad, celo, estima, ternura, y os haga el más deslumbrante elogio de vuestra persona, si corre a hacer lo mismo con el primer pelele? No, no, no existe alma un poco bien puesta que acepte una estimación tan prostituida; y la más honrada tiene por baratos esos dones, desde que ve que se nos confunde con todo el universo: la estimación se funda en alguna preferencia, y estimar a todo el mundo es no estimar a nadie.
Pues que os entregáis a esos vicios de la época, no estáis hecho, ¡pardiez!, para ser de los míos; rechazo la amplia generosidad de un corazón que no establece diferencia alguna para el mérito; yo quiero que se me distinga; y para decirlo claro, el amigo entre el género humano no es cosa que me convenga."

El fragmento pertenece a "El misántropo" de Molière y para retratar esa falsedad que tan frecuentemente asalta las relaciones queda en la cabecera el "fraternal" beso que se dieron Erich Honecker y Leonidas Breznev en 1979, plasmado en una famosa fotografía que inspiró el mural "Dios mío ayúdame a superar este amor mortal" (1990) del artista Dmitri Vrúbel, realizado sobre un trozo del muro de Berlín en la East Side Gallery

Imagen: De Wikimedia Commons (CC BY SA 4.0) - Fuente Original

viernes, 25 de febrero de 2022

Las plataformas de Humphrey Bogart en "Casablanca"

 

“Cada uno tiene su destino, para bien o para mal.” (Rick Blaine en "Casablanca")

Y el destino de Humphrey Bogart en "Casablanca" (Michael Curtiz - 1942) era crecer milagrosamente. No cabe duda de que para conservar la magia de algunas películas hay anécdotas que sería mejor no contar pero... ¡quién se resiste! Ya saben que antiguamente en el cine se intentaba emparejar a las estrellas de modo que el hombre fuera un poco más alto que la actriz que le acompañaba. Esa es la sensación que se nos transmite también en las escenas de la mítica "Casablanca" en las que Humphrey Bogart coincide en el mismo plano con Ingrid Bergman

Ya decíamos ayer que en el cine todo es mentira o  al menos, jugando un poco con aquellos versos de Calderón: un frenesí, una sombra, una ficción... y es que el bueno de Bogart era en realidad unos centímetros más bajo que Ingrid. En algunas páginas para exagerar la anécdota afirman que Bogie medía solo 1'60 y la Bergman 1'80, pero la realidad es que la diferencia no era tan acusada y a los 172 cm. del actor, ella respondía con 175 centímetros de pura belleza "made in Sweden". Ciertamente la pareja tenía glamour, pero el efecto no hubiese sido el mismo con un galán que mirase hacia arriba a su partenaire, así que no quedaba otra; había que buscar una solución fuera como fuese para cumplir con lo que esperaba el público, de modo que al duro de Bogart no le quedó más remedio que someterse a filmar todas las escenas en las que coincidía con la Bergman subido a unas plataformas de aproximadamente 15 centímetros. Es fácil encontrar en la red fotos de los rudimentarios suplementos que hicieron de Bogart todo un hombretón. Y ahora, sabiendo las condiciones en que hubo de enfrentarse Bogart a su personaje, olvídense del dichoso método Stanislavski  y otras zarandajas sobre la técnica actoral. ¿Cómo diantres se consigue poner cara de tipo duro subido a esas plataformas? Yo al menos me sentiría tremendamente ridículo, aunque también es cierto que yo no soy Bogart ni de lejos… Solo por esto, por seguir dando el tipo con plataformas de drag queen, Rick se merecía un Oscar.

Ahora, esta mítica escena seguro que tiene un puntito diferente...


Imágenes: Cortesía de Doctor Macro: Imagen 1 - Imagen 2

jueves, 24 de febrero de 2022

Marilyn, la tartamudez y la "Venus de Milo"


"Tu ropa debería ser lo suficientemente apretada como para demostrar que eres una mujer, pero también lo suficientemente holgada como para demostrar que eres una dama."

La frase es de Marilyn Monroe y no es si no una excusa para dar entrada a la sensacional foto en la que Marilyn juega con la imagen sin brazos de la Venus de Milo.... Escultural que era la chica, de esas que te pueden hacer tartamudear ante su sola presencia, aunque por curioso que pudiera parecer, era ella la que fue durante un tiempo tartamuda, algo poco conocido sobre su persona y que logró superar con profesores de dicción y logopedas. Le aconsejaron hablar con lentitud y con un tono suave que ella inteligentemente supo convertir en uno de sus atractivos. La propia Marilyn hablaba así de su tartamudez durante una entrevista:

"La primera vez fue en el orfanato, y luego en la adolescencia, cuando tenía unos trece años. No sé cómo pasó. Simplemente tartamudeaba. A veces me pasaba cuando estaba muy nerviosa o muy emocionada. Recuerdo que una vez tenía un papelito mínimo en una película. El segundo del director vino y me gritó. Fue horrible. Cuando llegó mi escena, en lugar de decir las líneas del papel, empecé a tartamudear. El director se puso furioso. Se acercó y me dijo: '¡Usted no tartamudea!' Le contesté: 'Eso es lo que usted cree.' Ah, es muy doloroso, ¡dios mío!"

Evidentemente a Marilyn no la iba a parar un asuntillo como este, sus sueños eran su meta, aunque tuviera que vender su alma por conseguirlos:

"Mis ilusiones no tenían nada que ver con ser una buena actriz. Sabía que era de tercera clase. De hecho, podía sentir mi falta de talento, como si fuera ropa barata lo que llevaba puesto por dentro. Pero Dios mío, ¡cuántas ganas tenía de aprender, de cambiar, de mejorar!"

"Solía ​​pensar mientras miraba la noche de Hollywood: Debe haber miles de chicas sentadas solas como yo, soñando con convertirse en una estrella de cine. Pero no me voy a preocupar por ellas. Estoy soñando más fuerte".

"En Hollywood, la virtud de una chica es mucho menos importante que su peinado. Te juzgan por cómo te ven, no por lo que eres. Hollywood es un lugar donde te pagan mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma. Lo sé, porque rechacé la primera oferta con bastante frecuencia y me quedé con los cincuenta centavos."


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miércoles, 23 de febrero de 2022

La corbata de Groucho Marx



En cierta ocasión el genial Groucho Marx pretendía cenar en el exclusivo restaurante de un hotel, uno de esos tan elegantes en los que si no llevas corbata solo te quedan dos opciones: o acatas sin rechistar sus normas y aceptas que el propio hotel te facilite una -por mucho que desentone con el color de tu chaqueta- o no te queda más remedio que darte media vuelta y buscar otro lugar donde la etiqueta esté un poquito más relajada.

-Lamento mucho tener que recordarle que no lleva usted corbata -le dijo el maître en voz baja-

- Ah, no lo lamente usted, que yo aún recuerdo cuando no tenía ni para calzoncillos - le respondió cordialmente Groucho- esperando que aquel pequeño chiste desarmara al maître y le excusara la formalidad de la corbata.

Pero no fue así y la exigencia de la citada prenda fue mantenida de forma inexcusable. Groucho se quedó atónito ante la intransigencia del cancerbero del hotel, y en un arranque de los suyos avanzó rápidamente hacia el interior del salón comedor a donde le siguió el contrariado maître que le requería para que abandonara la sala, pero Groucho no se amilanó y caminó decidido, a grandes pasos, hasta colocarse a la altura de un señor calvo que comía en el lugar y señalando su despoblada cocorota, le dijo al ofuscado maître:

- !Es que no hay derecho! A mí no me dejan entrar sin llevar corbata, y a esté lo han dejado entrar sin llevar pelo.

No me extrañaría nada que ese mismo día, el bueno de Groucho -que tenía fama de ser algo tacaño- terminara compartiendo un humilde refresco en un sitio más relajado, eso sí en buena compañía, junto a su amiga de reparto la siempre respetable Margaret Drummond con quien lo vemos en la foto. Con esos ojitos que se ponen el uno al otro, no es de extrañar que Groucho volviera a preguntarle aquello de: "¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Le dejó mucho dinero su difunto marido? Conteste primero a la segunda pregunta."

Imagen: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro - Fuente Original

martes, 22 de febrero de 2022

Benedict Cumberbatch en diez frases

 

"La gente dice: "Este es tu momento". Bueno, odio decirlo, pero no creo en los momentos. No creo en las cosas únicas. Creo en algo que continúa y continúa, y quiero hacer este trabajo durante los próximos 50 años si vivo tanto."

"La gente se olvida de los libros. Siempre están encendiendo la televisión, pero leer un buen libro es lo más nutritivo que puedes hacer."

"Cumberbatch: suena como un pedo en un baño, ¿no? Qué viejo nombre esponjoso. Nunca puedo decirlo un lunes por la mañana. " -  "Cuando comencé, asumí que no podía llamarme Benedict Cumberbatch... pero luego, un día, le dije a alguien en el negocio cómo me llamaba en realidad y dijeron , "Eso es genial, eso es algo que puedes usar para sobresalir".

"He tenido mucha suerte con lo que ha sucedido en mi carrera hasta la fecha, pero interpretar algo tan alejado de mí como sea posible es una de mis ambiciones: cualquier cosa, desde un villano mutado en un thriller de acción de cómic hasta un detective. En todo caso, me gustaría la carrera de Gary Oldman: es el ejemplo perfecto de ello. Me encanta tener una amplia gama de personajes, poder hacer algo atrevido, sorprendente y pasado de moda."

"He visto y nadado y escalado y vivido y conducido y filmado. Si todo terminara mañana, definitivamente puedo decir que no habría remordimientos. Soy muy afortunada, y lo sé. Realmente he vivido 5.000 veces."

"Le pregunté (a Meryl Streep) cómo abordaba las múltiples capas de su papel. Y ella dijo: "No lo sé. No tengo un proceso. Cambia con cada trabajo, ¿no es así?". Y pensé: "Oh, gracias a Dios, escucharla decirlo. ¿Todo esto de la técnica o el método? Es una mierda". La gente dice: "Oh, eres tan preciso". Pero dentro de eso, trabajo muy duro para darle a cada parte un latido. Aprendí mucho simplemente mirando a Meryl en reposo. En realidad, era un poco como una deducción de Sherlock."

"A veces como actor estás buscando el infinito. Si puedes sostener eso, si puedes recordar eso en el caos, [te] anclará y te dará gracia y tranquilidad."

"¿Lo peor de mi profesión? La prensa, obviamente. No escribas eso, ¿eh?"

"Lo único que puede unir todas las formas de actuar en cierto sentido es que no importa qué preparación hagas, no importa qué proceso de transformación atravieses, siempre eres tú mismo. Siempre estás dentro de tu propia piel: eres quien eres sin importar las acciones del movimiento o los efectos. Tienes que tener un elemento esencial de ti, y eso es también lo que está en el presente. Una vez que estás en el presente y no estás preocupado por la peluca, el traje de efectos especiales, el diálogo, el acento o la responsabilidad moral, cuando estás perdido en el momento y estás en el presente es cuando las cosas realmente buenas aparecen en la pantalla. Hasta ese momento, has trabajado mucho para luego dejarlo ir."

"Es la bendición de tener una cara extraña, algo entre una nutria y algo que la gente encuentra vagamente atractivo."

Imagen: De Wikimedia Commons - (CC POR 2.0) - Fuente original

lunes, 21 de febrero de 2022

Los espejos de "La insoportable levedad del ser" - Milan Kundera


"Ella trataba de verse a sí misma a través de su cuerpo. Por eso se miraba con frecuencia al espejo. Como le daba miedo que la sorprendiera su madre , sus miradas al espejo tenían el cariz de un vicio secreto. No era la vanidad lo que la atraía hacía el espejo, sino el asombro al ver su propio yo. Se olvidaba de que estaba viendo el tablero de instrumentos de los mecanismos corporales. Le parecía ver su alma, que se le daba a conocer en los rasgos de su cara. Olvidaba que la nariz no es más que la terminación de una manguera que lleva el aire a los pulmones. Veía en ella la fiel expresión de su carácter. Se miraba durante mucho tiempo y a veces le molestaba ver en su cara los rasgos de su madre. Se miraba entonces aun con mayor ahínco y trataba , con su fuerza de voluntad, de hacer abstracción de la fisionomía de la madre, de restarla, de modo que en su cara quedase sólo lo que era ella misma. Cuando lo lograba, aquél era su momento de embriaguez: el alma salía a la superficie del cuerpo como cuando los marinos salen de la bodega, ocupan toda la cubierta, agitan los brazos hacia el cielo y cantan."

El fragmento pertenece a "La insoportable levedad del ser", obra de Milan Kundera publicada en 1984. Le acompaña el cuadro "Mujer en el espejo" del pintor post-impresionista belga León de Smet  (1881 - 1966)

Imagen: De Flickr - Dominio Público (CC0) según figura en su Fuente Original

domingo, 20 de febrero de 2022

Carta de Francis Scott Fitzgerald a su esposa Zelda Sayre (1934)


"(...) Tú y yo hemos sido felices; y no lo hemos sido solo una vez, hemos sido felices miles de veces. Las posibilidades de que la primavera, que llega para todos, como las canciones populares, nos pertenezca también, las posibilidades son muy halagüeñas en este momento porque, como siempre, puedo aguantar casi toda la opinión literaria contemporánea, liquidada, en el hueco de la mano, y cuando lo hago, veo al cisne flotando en ella y descubro que eres tú y sólo tú.

Pero, Cisne, flota suavemente porque eres un cisne, porque con la exquisita curva de tu cuello los dioses te concedieron un don especial, y aunque te lo fracturaras tropezando con algún puente construido por el hombre, se curaría y seguirías avanzando. Olvida el pasado, lo que puedas, y da la vuelta y nada de nuevo hasta mí, a tu refugio de siempre, aunque a veces parezca una cueva oscura iluminada con las antorchas de la furia. Es el mejor refugio para ti, da la vuelta despacio en las aguas en las que te mueves y regresa.

Todo esto parece alegórico pero es muy real. Te necesito aquí. La tristeza del pasado me acompaña siempre. Las cosas que hicimos juntos y las cicatrices atroces que nos convirtieron en el pasado en supervivientes de guerra persisten como una especie de atmósfera que rodea todas las casas que habito. Las cosas agradables y los primeros años juntos, los meses que pasamos hace dos años en Montgomery me acompañarán siempre y tienes que creer como yo que podemos recuperarlos, si no en una nueva primavera, en un nuevo verano. Te quiero, amor mío, cariño."

En las fechas en las que Francis Scott Fitzgerald escribía esta carta a su esposa Zelda, año 1934, ésta se encontraba ya sumida en grandes depresiones que desembocarían en una esquizofrenia, enfermedad por la cual paso sus últimos años en psiquiátricos, circunstancias que se asoman discretamente en el contenido de la carta. En ese mismo año de 1934, Scott Fitzgerald escribió una de sus grandes obras "Suave es la noche" que trata significativamente sobre la relación de un psiquiatra con su esposa que es a la vez su paciente. La enfermedad de Zelda, que había sido su musa durante unos años 20 que vivieron en la efervescencia del éxito, terminó por afectar duramente a su carrera como escritor y a su economía. El quedó atrapado por el alcoholismo y murió de un ataque al corazón en 1940, ella le sobreviviría ocho años más y murió en 1948 en el incendio del psiquiátrico donde se encontraba internada. Lejos quedaban sus primeros años de matrimonio en los que todo le sonreía a la pareja, chispeantes y alocados, años en los que se mostraban como dos luminarias en el cielo y resultaban la envidia de los demás.... pero como el propio Fitzgerald decía: «Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia» solo que en este caso hicieron falta dos.

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público - (CC0) - Fuente Original

sábado, 19 de febrero de 2022

Fritz Lang por él mismo

 

"Ese instante que se nos escapa. Ésa es mi obsesión. Para cada uno de nosotros ese instante existe, un momento de debilidad en el que uno puede equivocarse. Es una ley inevitable en la vida."

"A los productores les interesan los beneficios, quieren saber cuántas personas han ido a ver la película. Pero ese no es mi objetivo. A mí me interesa saber a cuántas de esas personas les han llegado mis ideas."

"(...) Estaba cansado de las grandes películas. De hecho, no quería hacer ninguna película más y había decidido trabajar en el campo de la química. Me agobiaban los estudios y quería ser independiente. Sólo ante un encargo muy insistente accedí, le dije al productor: de acuerdo, haré la película pero tú no vas a abrir la boca, no tendrás derechos sobre la edición y te limitarás a poner el dinero. Entonces hice "Metrópolis".

"Siempre intento poner algo en cada película sobre lo que la gente pueda hablar en casa. No tengo nada en contra del cine de entretenimiento. Si usted es un trabajador cansado al final de la jornada, que quiere pasar un rato sin pensar en nada, supongo que tiene todo el derecho. Pero yo aspiro a entretener y además dejar algo sembrado en el público. Quiero hacer películas de las que ese trabajador pueda hablar después con su mujer, durante la cena, y el máximo reto es que tengan ideas diferentes sobre por qué la película ha transcurrido así, de forma que terminen acudiendo una segunda vez a verla juntos..."

"El cine es el arte del pueblo y yo estoy al lado del pueblo."

"Para mí, el cine es vicio. Lo amo íntimamente. Siempre he creído que es el arte de nuestro siglo."

"Creo conocer mi oficio. Tengo unas fuertes convicciones y sé exactamente lo que quiero, sobre cualquier tema."

"Cada película tiene una especie de ritmo que sólo el director puede darle. Tiene que ser como el capitán del barco."

"La mayor confusión reside en el sexo. Es un juego que crea la ilusión del amor para combatir la ociosidad y el aburrimiento."

"La historia y el estilo empleado para contarla son los que hacen que una película sea buena o mala, no el procedimiento técnico de la misma."

"Hoy en día, califico al cine de industria. Y pensar que podría haber sido un arte, pero lo han convertido en una industria. Han matado al arte."

"He hecho todas mis películas como un sonámbulo. He hecho todo lo que creía correcto, nunca he preguntado a nadie si lo que hacía estaba bien o mal."

"Cuando escribo una escena, a veces, cierro los ojos y esbozo los movimientos, las caras... Convivo durante mucho tiempo con mis personajes antes de empezar a rodar."

"Hubo un tiempo en que todo lo que buscaba era una buena historia. Pero, ahora, todo tiene que parecer del tamaño del Monte Rushmore y con los actores en primer plano."

“Con Mabuse quise que los eslóganes y las doctrinas de la Alemania nazi fueran puestos en boca de criminales comunes.”

"En mi opinión, solo hubo dos directores en Hollywood que hicieron películas sin tener en cuenta el éxito de taquilla: Von Stroheim y yo."

"(...) Es cierto que soy más difícil que otros directores. Me siento decepcionado o engañado muy a menudo, y ocurre porque sé con toda precisión por adelantado cómo debe ser cada línea del guion, la interpretación de los actores, la calidad arquitectónica de la película, cada movimiento de cámara. Durante semanas, trabajo, establezco los planos y tomo notas sobre todo lo que quiero hacer. Si, por cualquier motivo, no puedo realizar un movimiento de cámara como lo deseo, es un verdadero sufrimiento físico."

"Para empezar debo decir que soy una persona visual. Experimento con mis ojos y nunca, o rara vez, con mi oído, para mi constante pesar."

“He hecho todas mis películas como un sonámbulo. He hecho todo lo que creía correcto, nunca he preguntado a nadie si lo que hacía estaba bien o mal.”

“Ese instante que se nos escapa. Ésa es mi obsesión. Para cada uno de nosotros ese instante existe, un momento de debilidad en el que uno puede equivocarse. Es una ley inevitable en la vida.”

“Toda regla debe ser olvidada.”

Imagen: De Flickr - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

lunes, 14 de febrero de 2022

Marlene Dietrich Vs Fritz Lang


 

"El director que más he detestado ha sido Fritz Lang (…). La arrogancia teutónica que manifestaba me disgustaba profundamente (…). Fritz Lang vigilaba cada paso, cada respiración, todo, con una sádica diligencia que Hitler no hubiera desaprobado. Fritz Lang, judío alemán, había huido del nazismo para refugiarse en Estados Unidos. Se comportaba como un tirano. No hubiera dudado -como pudimos constatar- en andar sobre cadáveres. Su altura le permitía dar largas zancadas (…). No derramaría ni una sola lágrima por él"

Con estas duras palabras relataba Marlene Dietrich en su autobiografía su relación con el director alemán (al igual que ella) Fritz Lang, durante el rodaje de "Encubridora" (Rancho Notorious - 1952). película a la que pertenece el cartel promocional de cabecera. Marlene es uno de los mitos del cine, pero no lo es menos Fritz Lang en el campo de la dirección, a él debemos joyas del calibre de "Metrópolis" (1927), "M, el vampiro de Düsseldorf"(1931), "La mujer del cuadro" (1944), "Perversidad" (1945), "Los sobornados" (1953), "Deseos humanos"(1954) o "Mientras Nueva York duerme" (1956), y muchas otras que dejo en el tintero. Son de tal calidad sus películas que me inclino por pensar, que era una bendición que fuera tan cuidadoso y vigilante en su trabajo, por mucho que le disgustara a la Dietrich. El director por su parte comentaba sobre su forma de dirigir:

"Es cierto que soy más difícil que otros directores. Me siento decepcionado o engañado muy a menudo, y ocurre porque sé con toda precisión por adelantado cómo debe ser cada línea del guion, la interpretación de los actores, la calidad arquitectónica de la película, cada movimiento de cámara. Durante semanas, trabajo, establezco los planos y tomo notas sobre todo lo que quiero hacer. Si, por cualquier motivo, no puedo realizar un movimiento de cámara como lo deseo, es un verdadero sufrimiento físico."


Imágenes: 

Imagen 1: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro

Imagen 2: Dominio Público (CC0) en Flickr - Fuente original

domingo, 13 de febrero de 2022

Fragmento de "Lo que me queda por vivir" - Elvira Lindo


"Cómo se hace para pedir ayuda, para contarle a alguien que un desgarro interior no te deja dormir, cómo se llega a comprender que hay amores que han caducado, que prolongarlos es pudrirlos, cómo aprende uno a defenderse, a tener dignidad y no desear la compañía de quien sabes de antemano que te destruye, cómo distinguir entre amor y obsesión, por qué luchar por lo que ya no te pertenece, cómo se hace para estar triste sin humillarse, cómo aprender a comportarse correctamente, de tal manera que no tengas que pasar la vida rumiando errores que duelen más que por su gravedad por la cantidad de veces que los has repetido."

El fragmento pertenece a la novela "Lo que me queda por vivir" (2010), obra de la escritora  gaditana Elvira Lindo. La foto que lo acompaña es obra de Dan Bøțan y tiene por título "Mujer mirando por la ventana del bus"

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0)

martes, 8 de febrero de 2022

Lana Turner: Antes muerta que sencilla

"Prefiero perder un buen pendiente que ser fotografiada sin maquillaje"

Son palabras de la glamurosa Lana Turner, la que diera vida a la inolvidable Cora Smith de "El cartero siempre llama dos veces" (1946 - Tay Garnett) y conocida en sus inicios como "La chica del suéter" por su prestancia física y el ajustado suéter que mostraba en una pequeña escena de la película "They won't forget" (1937 - Mervyn LeRoy). Y parece que esa dependencia del maquillaje era una cosa seria. Se cuenta que la actriz, capaz de reinventarse una y otra vez gracias a sus peinados y su maestría acicalándose, en cierta ocasión hubo de ser evacuada de su apartamento por un conato de incendio. La coqueta actriz, antes de ponerse a salvo, pidió unos segundos a los bomberos para salvar lo imprescindible. Cuando volvió llevaba entre sus manos un lápiz de labios, un secador de pelo y un delineador para las cejas, un elemento este último que no era cosa menor para ella, dado que había perdido las suyas por culpa del pegamento que habían utilizado sobre su rostro para pegarle unas cejas falsas, buscando darle un look más asiático en una película. 

Menos mal que no decidió salvar del incendio su colección de 698 pares de zapatos, según ella misma había contado. La cuenta sale casi 100 pares por marido. Y es que Lana Turner, se casó la friolera de ocho veces, pero con uno de sus maridos lo hizo por partida doble, igual que le ocurrió a Liz Taylor. Sin embargo, entre tanto marido, solo logró tener una hija, Sheryl Crane, algo sobre lo que mantenía: "Planeaba tener un marido y siete hijos, pero resultó al revés".

Para muchos, Lana Turner, reconocida por muchos directores no solo como una estrella de cine sino también como una solvente actriz, realizó su mejor actuación durante aquel mediático juicio por la muerte a puñaladas de su novio, el mafioso Johnny Stompanato a manos de su hija Sheryl Crane, que pretendía defender a su madre de los abusos de este. El Tribunal por supuesto consideró a su hija inocente. 

Lana Turner nunca consiguió el Oscar, es más en su haber solo tiene una nominación, pero sin embargo como prueba de su talento como actriz, dejó muchos personajes para el recuerdo. Así, más allá de Cora Smith, a mi me gusta recordarla como Georgia Lorrison en "Cautivos del mal" (1952 - Vincente Minnelli), Lora Meredith en "Imitación a la vida" (1959 - Douglas Sirk), pero sobre todo como la intrigante y bellísima Lady de Winter en "Los tres mosqueteros" (1948 - George Sidney)

Algunas frases suyas:

"Un hombre exitoso es aquel que gana más dinero del que su esposa puede gastar. Una mujer exitosa es aquella que puede encontrar a un hombre así."

"Lo que pasa con la felicidad es que no te ayuda a crecer; sólo la infelicidad hace eso. Así que estoy agradecida de que mi lecho de rosas estuviera hecho igualmente de flores y espinas. He tenido una vida privilegiada, creativa, emocionante, y creo que las partes menos alegres me fueron preparando, probándome, fortaleciéndome."

"Encuentro a los hombres terriblemente excitantes, y cualquier chica que diga que no, es una solterona anémica, una prostituta o una santa."

"(sobre Hollywood) Todo era belleza y todo talento, y si lo tenías, te protegían."

"Se dice en Hollywood que siempre se debe perdonar a tus enemigos, porque nunca se sabe cuándo tendrá que trabajar con ellos."

"La verdad es que el sexo no significa mucho para mí ahora. Nunca lo hizo, de verdad. Lo que quería era romance, besos y velas, ese tipo de cosas. Nunca me gustó mucho el sexo."

"Si me hubieran dado una visión mágica de mi futuro, si hubiera podido prever todo lo que me iba a pasar, todos los titulares de mi vida, todas las personas que pasarían por mis días, no habría creía una sílaba de ella"

Imágenes: Cortesía de la página Doctor MacroImagen 1 - Imagen 2 - Imagen 3

lunes, 7 de febrero de 2022

El día de la marmota según Nietzsche

 

"Vamos a suponer que cierto día o cierta noche, un demonio se introdujera furtivamente en la soledad más profunda y te dijera: «Esta vida, tal como tú la vives y la has vivido tendrás que vivirla todavía otra vez y aun innumerables veces; y se te repetirá cada dolor, cada placer y cada pensamiento, cada suspiro y todo lo indeciblemente grande y pequeño de tu vida. Además todo se repetirá en el mismo orden y sucesión... y hasta esta araña y este claro de luna entre los árboles y lo mismo este instante y yo mismo. El eterno reloj de arena de la existencia se le dará la vuelta siempre de nuevo, y tú con él, corpúsculo de polvo». ¿No te echarías al suelo, rechinarías los dientes y maldecirías al demonio que así te hablase? O puede que hayas tenido alguna vez la vivencia de un instante prodigioso en el que responderías: «¡tú eres un dios y nunca oí nada más divino!». Si aquel pensamiento llegase a apoderarse de ti, te trasformaría como tú eres y acaso te aplastaría. Se impondría como la carga más pesada en todo tu obrar la pregunta a cada cosa y a cada paso: «¿quieres que se repita esto otra vez y aun innumerables veces?». O ¿cómo tendrías tú que ser bueno para ti mismo y para la vida, no aspirando a nada más que a confirmar y sellar esto mismo eternamente?"

El fragmento pertenece a "La gaya ciencia", obra escrita por Friedrich Nietzsche en 1882. La imagen es un detalle de la escultura "Ugolino y sus hijos", obra de Jean-Baptiste Carpeaux.

Imagen: De Wikimedia Commons - (CC POR 2.0) Fuente Original

domingo, 6 de febrero de 2022

Si Bogart tuviera tiempo...

 

"Si tuviese tiempo de pensar en ti... posiblemente te despreciaría." 

Esa es la perla que le dedica Rick Blaine (Humphrey Bogart) a Ugarte (Peter Lorre) en la sensacional "Casablanca" (1942 - Michael Curtiz). Pocas palabras, las justas. Definitivas.


Imagen: Cortesía de la página Doctor Macro - Fuente Original

sábado, 5 de febrero de 2022

Los artísticos cheques de Salvador Dalí


"La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco"

Y no cabe duda de que Salvador Dalí, loco, lo que se dice loco, no estaba, de hecho sabía muy bien lo que se hacía, pero que sus extravagancias no tenían límite tampoco admite discusión. El pintor tenía fama de pecar de cierta tacañería, algo que podría quedar muy bien reflejado en el modo en que intentaba disfrutar de las exquisiteces de la vida sin tener que pasar por caja y además haciéndolo de forma elegante. Gustaba Dalí de la buena mesa y cuando iba a un buen restaurante se regalaba con lo mejor. Cuando terminaba de menear los bigotes placenteramente, siempre en buena compañía, llegaba la hora de pagar el condumio, momento en el que Dalí, con presteza, sacaba un cheque que rellenaba formalmente indicando el montante de la opípara comida, pero antes de entregarlo, él, un personaje mundialmente famoso, daba la vuelta al cheque y en su envés hacía algún dibujo y lo firmaba. Por supuesto la cena había quedado pagada, nadie podría negarlo, pero el cheque nunca sería cobrado. Todos le conocían -no pasaba desapercibido que digamos-, sabían de lo cotizadas que eran sus obras y como consecuencia lógica, todos preferían presumir de tener un "Dalí" auténtico enmarcado en un cuadrito que pasar por caja para cobrar el cheque. Los dos, sin duda, salían ganando.  

Imagen: "Forever Dalí", obra de Miguel Rodez
Fuente de la Imgen: Wikimedia Commons (FAL) - Fuente Original