Aunque la veracidad del episodio que contaremos nunca ha podido ser verificada, se atribuye a la periodista Glenys Roberts el relato —Daily Mail 1-12-2001— de una anécdota que perfila muy bien la forma de ser de Walt Disney.
Con ocasión del 35 cumpleaños del creador de Mickey Mouse,
su equipo de infatigables dibujantes decidió hacerle un regalo totalmente
inesperado. Con sus lápices bien afilados construyeron un corto animado muy
especial que tenía como protagonistas a Mickey y Minnie. La trama se alejaba
bastante de lo acostumbrado y mostraba cómo Minnie cedía a las exigencias
amatorias de Mickey.
Aquella versión para adultos de la vida privada de la
pareja de ratones más famosa de la pantalla habría resultado todo un escándalo
de haber llegado al gran público. Puede que por eso, cuando Walt Disney vio la
película, aplaudió sonriente, alabó la inteligencia de los dibujantes y con
pretendida admiración preguntó quiénes eran los responsables de tan estupendo
regalo.
A los ingenuos creadores no les faltó tiempo para levantar
la mano esperando un gesto de complicidad. Tampoco anduvo falto de reflejos
Walt Disney que tan pronto los identificó les dijo en tono seco y cortante:
—Están ustedes despedidos.
Hay cosas con las que no se juega, máxime cuando se quiere
construir un imperio con ellas.
Imagen: de Wikimedia Commons CC0 - Dominio Público

No hay comentarios:
Publicar un comentario