martes, 26 de mayo de 2020

Borges, la ceguera y la ironía


"Poco a poco fui comprendiendo la extraña ironía de los hechos. Yo siempre me había imaginado el Paraíso bajo la especie de una biblioteca. Ahí estaba yo. Era, de algún modo, el centro de novecientos mil volúmenes en diversos idiomas. Comprobé que apenas podía descifrar las carátulas y los lomos. Entonces escribí el Poema de los dones":​

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche

Son palabras de Borges, que como ya ven sabía reírse de si mismo. El mismo decía: "Lo que más admiro en los demás es la ironía, la capacidad de verse desde lejos y no tomarse en serio"

En 1955 Borges, que ya había sido bibliotecario con anterioridad, fue nombrado Director de la Biblioteca Nacional de Argentina, puesto que ocupó durante 18 años. Estaba en su paraíso de papel, pero desde el primero de todos aquellos años en el edén, el escritor ya estaba prácticamente ciego. Su amor por los libros resultaba irrenunciable: "Si tuviera que señalar el hecho capital de mi vida, diría la biblioteca de mi padre. En realidad, creo no haber salido nunca de esa biblioteca. Es como si todavía la estuviera viendo". Por ello buscó la ayuda de Alberto Manguel,  un jovencito de 15 años que trabajaba durante el verano en una de las librerías a las que acudía con regularidad el escritor y que durante cuatro años le hizo de lector (como el de la película) y le ayudó a revisitar la obra de muchos escritores de cuentos antes de que Borges se lanzara a escribir esos fabulosos relatos que tanta fama le dieron. En sus recuerdos, Manguel que con el tiempo también se convertiría en escritor, decía de Borges:

"Borges tenía muy poca paciencia con la estupidez. Cuando algún escritor decía alguna tontería, su humor era absolutamente feroz y demolía con cuatro palabras la estupidez que fuera" "Podía ser generoso, pero una buena frase era más importante para él que un buen gesto."

Esta naturaleza sentenciosa de Borges y su afilado ingenio provocaron alguna que otra anécdota. Se cuenta que con ocasión de una huelga contra la dictadura argentina, Borges no quiso sumarse a la misma ni dejar de dar sus clases en la Universidad. Como su posición parecía firme y se negaba a abandonar la clase, uno de los estudiantes le dijo que iba a cortar la electricidad. Borges se limitó a responder:

"No me preocupa, he tomado la precaución de ser ciego"

En otra ocasión en la que lo entrevistaban en Roma, uno de los periodistas trato de buscarle las cosquillas al educado escritor y que este perdiera la compostura, regalándole con su salida de tono un titular. Con dicho propósito no cejó en su empeño de poner en aprietos a Borges, quien con mucha cintura lograba esquivar al periodista una y otra vez. El plumilla, desesperado pasó a la artillería pesada y le preguntó al escritor: 

- ¿En su país todavía hay caníbales?

- Ya no, - dijo Borges sin descomponer el gesto - nos los comimos a todos.

Nota: Del "Poema de los dones" solo aparece citado el comienzo.


Imagen: La fotografía (recortada), es obra de Grete Stern y está tomada de los fondos de Wikimedia Commons, donde figura como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original:
https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Jorge_Luis_Borges#/media/File:Jorge_Luis_Borges_1951,_by_Grete_Stern.jpg

lunes, 25 de mayo de 2020

Las anchas espaldas de Platón


"El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas; y los sentimientos, los caballos."

Son palabras del filosofo griego Platón, discípulo de Sócrates y profesor de Aristóteles. Curiosamente, "Platón" es tan solo un apodo. El filósofo se llamaba en realidad Aristocles, pero dada su afición al ejercicio siendo joven, su profesor de gimnasia le puso el apodo de "Platón" o lo que es lo mismo: "El de las anchas espaldas". En este momento es normal pensar en el hueso omóplato de la espalda, o al menos yo no lo pude evitar. Esta ligerísima anécdota nos sirve para traer de visita la fotografía de ese espectacular busto de época romana encontrado en Herculano y que durante mucho tiempo ha sido considerado una representación de Platón. Hoy en día hay discusión sobre el tema ya que también hay quien dice que en realidad sería una imagen de Dionisios, el dios del vino. Sea como fuere el busto sigue siendo una obra de arte sensacional. La obra se expone en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Imagen: La fotografía, ligeramente recortada, es obra de Marie-Lan Nguyen, y esta tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura con la licencia (CC BY 2.5). Se enlaza la fuente original:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Dionysos-Priapus_MAN_Napoli_Inv5618_n01.jpg

domingo, 24 de mayo de 2020

El Principito y el bebedor


"El planeta siguiente estaba habitado por un bebedor. Esta visita fue muy breve, pero sumió al principito en una gran melancolía.
–¿Qué haces ahí? –preguntó al bebedor, a quién encontró instalado en silencio ante una colección de botellas vacías y una colección de botellas llenas.
–Bebo–respondió el bebedor, con aire lúgubre.
–¿Por qué bebes? –le preguntó el principito.
–Para olvidar –respondió el bebedor.
–¿Para olvidar qué? –inquirió el principito, que ya le compadecía.
–Para olvidar que tengo vergüenza –confesó el bebedor bajando la cabeza.
–¿Vergüenza de qué? –inquirió el principito, que deseaba socorrerle.
–¡Vergüenza de beber! –terminó el bebedor, que se encerró definitivamente en el silencio.
Y el principito se alejó, perplejo.

"No hay la menor duda de que las personas mayores son muy extrañas", seguía diciéndose para sí el principito durante su viaje."

El fragmento pertenece a la obra "El principito" (1943) de Antoine de Saint-Exupéry y la imagen que hemos elegido para ilustrarla es una fotografía obra de Javier Rodriguez titulada "Botellas vacías". 


Imagen: La fotografía es obra de Javier Rodriguez y ha sido tomada sin modificaciones de su página de Flickr donde figura etiquetada con licencia (CC BY-SA 2.0). Se enlaza la fuente original: https://www.flickr.com/photos/galeriadechato/40484545781

sábado, 23 de mayo de 2020

España: Entre Jarcha y el "Duelo a garrotazos" de Goya


Harto ya de estar harto ya me cansé, como decía Serrat en su canción, de preguntarle al mundo porqué y porqué, pero no creo que me ayude la rosa de los vientos a desentrañar la razón por la que en este país nuestro, ni cuando vienen tan mal dadas seamos capaces de ir todos a una. Es una pena que el cuadro que mejor nos represente como País sea el "Duelo a garrotazos" de Goya, unos garrotazos que aun hoy campan a sus anchas en el día a día. Para cuando olvidaremos aquellos versos de Machado que sentenciaban; "Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón", unos versos que ya deberían estar rancios y trasnochados, pero que siguen de plena actualidad. Tengo ganas de que toda esta sinrazón acabe de una vez y que no tenga que leer la letra de una canción como la de "Libertad sin ira" de Jarcha, que ya tiene casi 45 años y parezca que ha sido escrita casi para hoy. Y si no lean o escuchen parte de su letra: 

Dicen los viejos que en este país hubo una guerra,
Que hay dos Españas que guardan aún el rencor de viejas deudas.
Dicen los viejos que este país necesita palo largo y mano dura para evitar lo peor.
Pero yo solo he visto gente que sufre y calla, dolor y miedo,
Gente que solo desea su pan, su hembra y la fiesta en paz (...)

Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana
Y no es posible que así pueda haber gobierno que gobierne nada.
Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta
Que todos aquí llevamos la violencia a flor de piel.
Pero yo solo he visto gente muy obediente, hasta en la cama
Gente que tan solo pide vivir su vida, sin más mentiras y en paz


Es ya tiempo de crecer. Ya se nos debieron de caer los dientes de leche como País. Crítica siempre, pero para construir, desde el respeto a todos los demás, ya sean Tirios o Troyanos, que en el cuadro los dos personajes tenían garrotes. A ver si remamos algún día todos hacia delante y esta barca de piedra que es España a lo mejor algún día deja de dar vueltas. Creo que por algunas cosas, somos el hazmereir del resto de Europa y no es de extrañar que nos miren con sorpresa por la ligereza con la que nos tomamos cosas muy importantes. Alguien nos debería de decir como País aquello de Serrat de "Eso no se dice, eso no se hace, eso no se toca"....


Pero yo solo he visto gente que sufre y calla, dolor y miedo,
gente que solo desea su pan, su hembra y la fiesta en paz.


Imagen: La fotografía está tomada de Wikimedia Commons donde figura etiquetada como Dominio Publico (CC0). Se enlaza la fuente original:
https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Duelo_a_garrotazos,_por_Goya.jpg

"It was a very good year" - Frank Sinatra



Cuando tenía diecisiete años fue un muy buen año.
Fue un muy buen año para chicas de pueblo y suaves noches de verano. 
Nos escondíamos de las luces en el parque del pueblo. Cuando tenía diecisiete

Cuando tenía veintiún años fue un muy buen año.
Fue un muy buen año para chicas de ciudad que vivían al subir las escaleras. 
Con todo ese cabello perfumado y suelto. Cuando tenía veintiuno

Cuando tenía treinta y cinco años fue un muy buen año.
Fue un muy buen año para las chicas de sangre azul e independientes
Andábamos en limusinas conducidas por sus chóferes. Cuando tenía treinta y cinco

Pero ahora los días se acortan. Estoy en el otoño del año.
Y ahora veo mi vida como un vino añejo de viejos y finos toneles.
Desde el borde hasta la base vertido dulce y claro. Fue un muy buen año

Esta maravillosa canción titulada "It was a very good year", que hiciera famosa Frank Sinatra en 1965 con su album "September of my years", fue cantada previamente por Bob Shane con el Kingston Trio. La pieza, compuesta en 1961, es obra de Ervin Drake, quien más que hacer un cuadro de distintas aventuras en distintas edades y como las sentía, resumía en su composición las fases por las que había pasado su noviazgo durante mas de veinte años con la que finalmente sería su esposa Edith Vincent Bermaine. En la voz de Frank Sinatra, mujeriego impenitente, toma otra dimensión y se convierte en una evocación parecida a aquellos cuadros y esculturas dedicadas a las tres edades. 

En el vídeo se puede ver la sesión de grabación de este tema, unas imágenes llenas de magia y poesía.


Imagen: La fotografía, ligeramente recortada, es cortesía de la estupenda página Doctor Macro. Se enlaza la fuente original:
https://www.doctormacro.com/Images/Sinatra,%20Frank/Annex/NRFPT/Annex%20-%20Sinatra,%20Frank_NRFPT_04.jpg

viernes, 22 de mayo de 2020

Gene Tierney: ¿Una diosa imperfecta?


Entre los críticos de cine, son mayoría los que incluyen a Gene Tierney, la inolvidable "Laura", entre las actrices más bellas del Hollywood dorado, a pesar de ello siempre hay quien saque faltas a la perfección, aun cuando solo sea por hacer negocio. Se cuenta que en cierta ocasión, esta bellísima actriz entro en un comercio de cosmética y solicitó consejo sobre unos productos de belleza. El dependiente tomó unos envases de los estantes y en el momento de entregárselos a la actriz le dijo: "Con esto mejorará usted enormemente". La Tierney, esa mujer por la que suspiraban tantos hombres solo acertó a contestarle: "Nunca me habían dicho más finamente una grosería".

Sirva esta ligera anécdota como excusa para traer de visita a nuestro blog la estupenda imagen de Gene Tierney en una fotografía promocional de la película "En la Costa Azul" (On the Riviera - 1951 - Walter Lang)

Imagen: La imagen es cortesía de la estupenda página de cine Doctor Macro. Se enlaza la fuente original:
https://www.doctormacro.com/Images/Tierney,%20Gene/Annex/Annex%20-%20Tierney,%20Gene%20(On%20the%20Riviera)_02.jpg

jueves, 21 de mayo de 2020

"Me gusta cuando callas" (XV) - Pablo Neruda


Me gustas cuando callas porque estás como ausente, 
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. 
Parece que los ojos se te hubieran volado 
y parece que un beso te cerrara la boca. 

Como todas las cosas están llenas de mi alma 
emerges de las cosas, llena del alma mía. 
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, 
y te pareces a la palabra melancolía. 

Me gustas cuando callas y estás como distante. 
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. 
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: 
déjame que me calle con el silencio tuyo. 

Déjame que te hable también con tu silencio 
claro como una lámpara, simple como un anillo. 
Eres como la noche, callada y constelada. 
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. 

Me gustas cuando callas porque estás como ausente. 
Distante y dolorosa como si hubieras muerto. 
Una palabra entonces, una sonrisa bastan. 
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


No tenía aún veinte años el poeta chileno Pablo Neruda cuando escribió este poema y lo unió a varios más para crear una obra de la calidad de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" (1924), colección en la que figura con el título "Poema XV". En la fotografía podemos ver el busto de la Venus de Arles (Museo del Louvre).

Imagen: La fotografía, obra de Marie-Lan Nguyen está toma de Wikimedia Commons donde figura etiquetada (CC BY 2.5). Se enlaza la fuente original:

miércoles, 20 de mayo de 2020

Einstein y la relatividad de "el que dirán"



"Si tu intención es describir la verdad hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre"

Einstein ya dejaba claro con esas palabras que tenía un concepto bastante utilitarista de la elegancia. Es bien sabido que no se llevaba nada bien con el peine, tanto que siempre parecía que acababa de meter los dedos en un enchufe. No usaba calcetines, ni siquiera cuando lo invitó Roosevelt a la Casa Blanca y lo justificaba a su manera: “Cuando era joven descubrí que el dedo gordo siempre acaba haciendo un agujero en el calcetín. Así que dejé de ponerme calcetines”.  

No solía dar mucha importancia a la ropa que usaba para vestir, de hecho son numerosas las fotografías en las que aparece con un simple jersey, una prenda muy común hoy en día, pero no tanto en su época. En los años 30 tuvo el atrevimiento de comprar una chaqueta Levi's de piel cossack, que eso si, utilizó posteriormente durante muchos años. Dicen que cuando la prenda se subastó en 2016, aun estando completamente arrugada y deteriorada por el desgaste del uso, se pagó por ella la friolera de 146.000 dólares, y curiosamente, a pesar de que Einstein había muerto 50 años antes, la cazadora todavía olía intensamente al tabaco al que era tan aficionado el genio. Para él las prendas no tenían fecha de caducidad. Se cuenta que un día que paseaba por las calles de Berlín se encontró con un amigo que al verlo vestido con un viejo abrigo de aspecto ya algo raído le dijo:

- ¿No crees que debes hacerte otro abrigo?

-¿Para qué? - le contestó Einstein- Aquí todo el mundo sabe quién soy.

Pasaron los años y este mismo amigo volvió a encontrarse con Einstein, pero esta vez en una calle de Nueva York. Como quiera que el afamado físico llevaba todavía el sufrido abrigo, su amigo le dijo:

- ¡Hombre! ¿Todavía llevas el abrigo de Berlín? Debes hacerte otro.

-¿Para qué? -le contestó nuevamente Einstein - Aquí nadie me conoce.

Todo es relativo. Quién sabe si el abrigo que muestra en la foto de cabecera es el protagonista de la anécdota, pero una vez sabemos lo cómodo que se sentía con él no nos extrañaría.

Imagen: La fotografía esta tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original: 

martes, 19 de mayo de 2020

Franz Kafka y los libros


"En general, creo que sólo debemos leer libros que nos muerdan y nos arañen. Si el libro que estamos leyendo no nos despierta como un puñetazo en el cráneo, ¿para qué molestarnos en leerlo? ¿Para que nos haga felices, como dices? Cielo santo, ¡seríamos igualmente felices si no tuviéramos ningún libro! Los libros que nos hacen felices podríamos escribirlos nosotros mismos si no nos quedara otro remedio. Lo que necesitamos son libros que nos golpeen como una desgracia dolorosa, como la muerte de alguien a quien queríamos más que a nosotros mismos, libros que nos hagan sentirnos desterrados a las junglas más remotas, lejos de toda presencia humana, algo semejante al suicidio. Un libro debe ser el hacha que quiebre el mar helado dentro de nosotros. Eso es lo que creo"

Estas palabras de Franz Kafka pertenecen a una carta escrita en 1904, cuando el escritor tenía tan solo 21 años, a  Oskar Pollack, un historiador de arte checo que fue compañero de clase del escritor en el Altstädter Deutsches Gymnasium (Instituto de Enseñanza Media Imperial Real) de Praga, donde cursó sus estudios secundarios entre los 10 y 18 años.

Imagen: La fotografía está tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original:
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/archive/b/b4/20190703043627%21Kafka.jpg

lunes, 18 de mayo de 2020

Gregory Peck: Un reflejo de Atticus Finch



“Se dice que los personajes malos son más interesantes para representar pero hay algo más que eso. Representar a los personajes buenos es un reto más complicado porque es más difícil hacerlos interesantes”

Son palabras de Gregory Peck, actor que logró con su papel de Atticus Finch en la película "Matar un ruiseñor" (1962 - Robert Mulligan) convertirse en "el mejor padre del mundo", recordado por muchos como modelo de rectitud y justicia a la par que humanidad. Gregory Peck era un actor que en su vida privada guardaba ciertas similitudes con el protagonista de esa icónica película. 

En un lugar como Hollywood, donde los escándalos abundan más de lo deseable, Peck resultaba una singularidad. Humilde y honesto, era respetado por todos por su serenidad e integridad y por si fuera poco se implicaba de forma directa y sincera en muchas causas humanitarias. Harper Lee la autora del libro "Como matar a un ruiseñor" dijo en el funeral de Gregory Peck que el actor, poniéndose en la piel del abogado Atticus Finch, en realidad tuvo la oportunidad de interpretarse a sí mismo. Sobre ese papel, la cima de su carrera, decía el propio Peck:

“Puse todo lo que tenía en ello. Todos mis sentidos y todo lo que había aprendido en 46 años de vida, sobre la vida en familia y sobre padres e hijos. Y mis sentimientos sobre la justicia racial y sobre la desigualdad.”

No me extraña que sea él y no otro el protagonista de otro film icónico sobre cómo deben ser las personas: "Horizontes de grandeza", en el que su personaje se negaba a tener que demostrar ante todos continuamente que no era un cobarde.

Y a pesar de atesorar películas maravillosas, cuando salía de la pantalla, se convertía en un ser humilde que huía de envanecerse de sus logros. Se cuenta que en cierta ocasión llegó con un amigo a un restaurante que se encontraba totalmente lleno y sin mesas libres. No quedaba si no esperar turno o marcharse. Su amigo le sugirió que dijera quien era y que de inmediato le conseguirían una mesa. El ya ganador de un Oscar por "Matar un ruiseñor" le contestó: 

"Si tienes que decirles quién eres, no eres nadie"

Imagen: La fotografía es cortesía de la estupenda página "Doctor Macro". Se enlaza la fuente original:
https://www.doctormacro.com/Images/Peck,%20Gregory/Annex/NRFPT/Annex%20-%20Peck,%20Gregory%20(To%20Kill%20a%20Mockingbird)_NRFPT_03.jpg

domingo, 17 de mayo de 2020

La felicidad de Aldous Huxley en "Un mundo feliz"


“La felicidad real siempre aparece escuálida por comparación con las compensaciones que ofrece la desdicha. Y, naturalmente, la estabilidad no es, ni con mucho, tan espectacular como la inestabilidad. Y estar satisfecho de todo no posee el hechizo de una buena lucha contra la desventura, ni el pintoresquismo del combate contra la tentación o contra una pasión fatal o una duda. La felicidad nunca tiene grandeza.”

El fragmento es de "Un mundo feliz", una novela distópica de Aldous Huxley, cuyo mundo a veces se parece demasiado al nuestro. Para ilustrar el texto hemos recurrido a una fotografía de actriz Lillian Gish, una de las primeras estrellas del cine mudo a la que no era difícil verla con gestos de mujer atribulada, vulnerable y triste.

Imagen: La fotografía es cortesía de la sensacional página Doctor Macro. Enlazamos la fuente original:
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sábado, 16 de mayo de 2020

Los desnudos de Marilyn y la radio


En el número de diciembre de 1953 de la revista Playboy aparecía Marilyn Monroe desnuda sobre una sábana de terciopelo rojo. Como era de esperar aquellas eróticas fotos de la actriz provocaron un escándalo ciertamente considerable. La sesión de fotografías, tomadas por Tom Kelly, pertenece ya a la mitología creada alrededor de la actriz y ha sido posteriormente imitada hasta la saciedad por otras actrices, siempre meras aspirantes a brillar como ella. En pleno revuelo le preguntaron a Marilyn si era verdad que había posado totalmente desnuda en aquella sesión. La tentación rubia lo negó tajantemente:

"No es cierto que no llevara nada puesto en aquella habitación; tenía puesta la radio"

Imagen: La fotografía es cortesía de la estupenda página Doctor Macro. Se enlaza la fuente original:

viernes, 15 de mayo de 2020

Oscar Wilde y la fealdad


“La belleza y la fealdad son un espejismo porque los demás terminan viendo nuestro interior.”

Son palabras de Oscar Wilde, de quien las anécdotas son numerosísimas. En cierta ocasión en la que el escritor se encontraba en París en compañía del también literato Frank Harris, este último hizo de intermediario para que se produjera un encuentro con la periodista Marie-Anne Boved a fin de realizarle una entrevista. Oscar Wilde, que aceptó verse con ella, no había sido avisado por su amigo de que aquella señorita era de una fealdad ciertamente llamativa. Cuando llegó el momento en que el escritor y la periodista se vieron cara a cara, Wilde se quedó hasta cierto punto sorprendido, y como de algún modo, aunque fuera sutil, dejó traslucir su inquietud, la periodista le dijo:

¿Verdad señor Wilde, que soy la mujer más fea de Francia?

A lo que nuestro protagonista, después de hacerle una reverencia de cortesía, no pudo evitar responderle ceremoniosamente:

"Señora, no solo eso, es usted la más humilde, pues no sólo es la más fea de Francia, sino de todo el mundo"

Supongo que tras comenzar la charla, el espejismo al que aludía en su frase se desvanecería y Oscar Wilder se daría cuenta del valor Marie-Anne.

Imagen: La fotografía está tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde se encuentra etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original:

jueves, 14 de mayo de 2020

Judy Garland: Crónica de una muerte anunciada


Judy Garland debutó en el teatro con tan sólo 30 meses y con 7 años ya había aparecido en una película en la que hacía de ella misma. En unos tiempos como aquellos en que las estrellas infantiles eran muy apreciadas, no tardó mucho en ser fichada por el todopoderoso estudio Metro Goldwyn Mayer. Los primeros años de contrato fueron realmente vertiginosos por no decir infernales. Todos los años hacía como mínimo un par de películas y no fueron pocos los que llegó a aparecer hasta en tres. Su emparejamiento con Mickey Rooney convirtió al dueto en las máximas estrellas juveniles de la época, todo un filón que había de ser explotado concienzudamente por la "Industria del Cine" que no dudó lo más mínimo en repetir la fórmula hasta la saciedad (y antes de que crecieran demasiado), tanto es así que Judy Garland y Mickey Rooney llegaron a realizar 9 películas juntos en un periodo realmente corto de tiempo. Para que sus productivas estrellas pudieran soportar tan frenético ritmo de trabajo el Estudio no dudaba en tomar, activamente, cartas en el asunto. Lo cuenta la propia Judy Garland:

"Nos hacían trabajar de día y de noche. Nos administraban pastillas estimulantes para que nos sostuviéramos en pie mucho después de encontrarnos extenuados. Luego nos llevaban al hospital del estudio y nos ponían fuera de combate con pastillas para dormir. Mickey derrumbado en una cama y yo en otra. Luego al cabo de cuatro horas, nos despertaban y volvían a administrarnos pastillas estimulantes a fin de que pudiéramos trabajar otras 72 horas seguidas. La mitad del tiempo parecía que estuviéramos en las nubes, pero el sistema se convirtió en nuestra forma de vida"

Y no era este su único problema en los estudios, como diría Charles Walters, director de varías de sus primeras películas:

"Judy acudía al colegio con actrices como Ava Gardner, Lana Turner, Elizabeth Taylor, que eran realmente bellas. Ella era una gran máquina de hacer dinero en ese tiempo, una mujercita muy exitosa, pero era el "patito feo" del estudio. Esto, creo, afectó muchísimo sus sentimientos"

Judy Garland murió con tan sólo 47 años. Nunca pudo superar las adicciones a las que le sometieron los estudios ni los problemas psicológicos que sin duda agravaron el maltrato recibido de sus compañeras.

La Garland era tan buena, o quizás mejor, como cantante que como actriz, por lo que intentando evitar los archiconocidos temas de "El mago de Oz", os la dejo interpretando "Cantando bajo la lluvia" (Little Nellie Kelly - 1940) , 12 años antes de que lo hiciera Gene Kelly en la película del mismo título:


Imagen: La fotografía es cortesía de la estupenda página Doctor Macro. Enlazamos la fuente original:
https://www.doctormacro.com/Images/Garland,%20Judy/Annex/Annex%20-%20Garland,%20Judy_13.jpg

miércoles, 13 de mayo de 2020

Groucho Marx Vs Greta Garbo


El primer encuentro entre Groucho Marx y Greta Garbo fue ciertamente singular. Así nos contaba Groucho la impresión que sacó de ella:

"Estaba un día en el ascensor del edificio Thalberg, cuando entró también Greta Garbo. La actriz se hallaba entonces en la cumbre de su carrera, aclamada por todo el mundo como la mayor estrella cinematográfica del momento.

     La señorita Garbo llevaba un sombrero de un tamaño aproximadamente igual al de una enorme tapa de alcantarilla. El resto de su cuerpo iba embutido en una americana y en unos pantalones de tipo masculino. Yo estaba de pie detrás de ella y, estando de buen humor, levanté con gentileza el ala posterior de su sombrero.
    Pensando retrospectivamente en aquel incidente, me es posible observar que el resultado de levantar el ala posterior del sombrero de una mujer resulta inevitable: la parte delantera del sombrero se desliza sobre su rostro. En aquella época, sin embargo, no había investigado perfectamente este problema de física.
    La señorita Garbo se volvió hacia mí llena de rabia, al tiempo que levantaba indignada el sombrero y mostraba las facciones clásicas que todavía hoy son admiradas por millones de personas.
—¿Cómo se atreve usted? —exclamó en tono gélido.
—¡Oh! Le pido perdón —repliqué—. Pensaba que era un sujeto que conocí en Kansas City.
No hubo ningún otro intercambio de palabras. Sin embargo, resulta algo bastante obvio para cualquier aficionado al cine que ésta es la auténtica explicación de por qué Greta Garbo nunca apareció en ninguna de las películas realizadas por los hermanos Marx."

La Garbo siempre tuvo fama de ser una mujer tan bella como seria. Creo que Groucho, que todavía la mira desde abajo del sombrero, intentando comprender, nunca terminó de creerse aquella frase publicitaria de "Ninotchka" que decía: "La Garbo ríe". Puede que en la película actuara convincentemente y esbozara una mueca parecida a una sonrisa, pero en la vida real... si no lo consiguió Groucho, que hombre podría. 

A pesar de ello, ¡qué bien se reía la Garbo en "Ninotchka"!

Imagen: La imagen es cortesía de la sensacional página Doctor Macro. Se enlaza la fuente original:
https://www.doctormacro.com/Images/Garbo,%20Greta/Garbo,%20Greta%20(Mata%20Hari)_01C.jpg

martes, 12 de mayo de 2020

El día que "Highway to Hell" de AC/DC ganó una guerra


El Canal de Panamá es un paso fundamental en el comercio marítimo y la inestabilidad política a finales de los 80 en el país afectaba a su libre funcionamiento y control. El líder panameño, Manuel Antonio Noriega, antiguo colaborador de Estados Unidos, ahora se había vuelto un gran problema para ellos. La guerra se declaró entre ambos países y el 20 de diciembre de 1989, Estados Unidos decidió enviar a sus paracaidistas de la 82ª División aerotransportada a hacer turismo invadiendo un país, con el objetivo de capturar al díscolo Noriega y estabilizar la estratégica zona. 

No hubo problemas para las fuerzas americanas salvo que Noriega se les refugió en la Nunciatura Apostólica del Vaticano en Panamá. ¡Con la Iglesia hemos topado! debieron decirse los militares; no era plan de pegarle cuatro bombazos ni de entrar por la fuerza en la embajada del Vaticano para sacar a Noriega. Alguien muy rockero se tuvo que poner a pensar y decidieron usar otras armas más sutiles. Colocaron varios vehículos humvee con grandes altavoces alrededor de la embajada y empezaron a poner a un volumen ensordecedor "Highway to Hell" de AC/DC, una y otra vez. No había descanso para los oídos de Noriega, un gran amante de la Opera, que con aquella música sentía que el cerebro le iba a explotar tal y como les ocurría a los marcianos de "Mars Attack" con aquella otra melodía. 

Hay quien dice que también se usaron otros temas de Guns N' Roses, Van Halen o The Clash, pero las mayores referencias se hacen al "Highway to hell" de AC/DC. El caso es que, después de tres días de concierto desaforado e ininterrumpido, Noriega se rindió y se entregó. No cabe duda de que, durante esos días, el fabuloso tema de AC/DC fue un arma de tortura psicológica en toda regla. Me imagino a Noriega saliendo de la embajada tarareando el final del canción: "And I'm going down, all the way down, I'm on the highway to hell" (Y voy bajando, todo el camino hacia abajo, estoy en la autopista al infierno).

En la fotografía podemos ver al gran Angus Young, el mítico guitarrista de la banda AC/DC, en un concierto de 1982.

Imagen: La fotografía, obra de Harry (Howard) Potts, esta tomada de los fondos de Wikimedia Commons, donde figura etiquetada como (CC BY 2.0). Se enlaza la fuente original:

lunes, 11 de mayo de 2020

Emily Dickinson y los silenciosos


Temo a la persona de pocas palabras.
Temo a la persona silenciosa.
Al sermoneador, lo puedo aguantar;
al charlatán, lo puedo entretener.

Pero con quien cavila
mientras el resto no deja de parlotear,
con esta persona soy cautelosa.
Temo que sea una gran persona.

El poema "543" es obra de la estadounidense Emily Dickinson, una poetisa fundamental en la historia de la literatura y que como tantos otros genios no llegó a obtener el reconocimiento en vida que merecía su obra. De sus cerca de 1800 poemas solo se publicaron en vida de la escritora unos doce, principalmente por la obstinada negativa de la escritora a que  fueran difundidos. Era una mujer ciertamente tímida en el trato social directo. Solía vestir siempre de blanco y sus relaciones de amistad se basaban en el intercambio de cartas. En los últimos 15 años de su vida nadie la vio pasear las calles de su ciudad, llegando en los tres años previos a su muerte, a quedarse totalmente recluida en su habitación dedicada por completo a la escritura. Sus poemas aparecían principalmente en las cartas que escribía a sus amistades, pero a su muerte aparecieron en su cuarto cuatro amplios volúmenes con más de 800 poemas nunca vistos por nadie. Cuando se hizo el daguerrotipo de la imagen solo tenía dieciséis años. Murió con cincuenta y cinco. En cierta ocasión escribió en una de sus cartas:

"Mi vida ha sido demasiado sencilla y austera como para molestar a nadie"

Imagen: La fotografía, recortada, esta tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original: 

domingo, 10 de mayo de 2020

Frank Sinatra y la nariz de Ava Gardner


Nadie duda acerca del glamour que destilaban como pareja Ava Gardner y Frank Sinatra, dos fuerzas que se atraían con la misma intensidad con la que se repelían. Sus momentos de armonía debían de ser esplendorosos, pero sin duda los momentos de desencuentro habían de ser soberanamente difíciles, máxime con una mujer como Ava que se ufanaba de tener una forma de hablar capaz de intimidar a un camionero.

No duró mucho el matrimonio de estas dos estrellas del cine, se podría decir que su fin estaba “cantado”. Por mucho que “la voz” corriera tras Ava intentando retenerla, ella, ingobernable, siempre era capaz de quitarse los zapatos y caminar descalza una vez más en busca de aventura. Un punto de inflexión claro en su matrimonio fue cuando después de una gran borrachera se subieron a un descapotable desde el que iban disparando a las farolas mientras circulaban, la diversión era total, hasta que una de las balas rozó el estómago de un transeúnte. El asunto se arregló extrajudicialmente, mediante un acuerdo económico para que el herido no presentara ningún tipo de denuncia, pero la discusión en la que desembocó, consciente Ava de que habían estado a punto de matar a un hombre, fue determinante para su separación. 

La adoración que Sinatra sentía por la Gardner era manifiesta, incluso el director Joseph L. Mankiewicz, nada más terminar el rodaje de “La condesa descalza” en 1954, le regaló a Frankie la escultura que se hizo de Ava para la película, sabedor de que sería él quien más cariño le tendría a aquella réplica exacta de su esposa. Ni que decir tiene que Sinatra la colocó en el patio trasero de su vivienda, lugar al que no pocas veces encaminaba sus pasos, como si de un santuario se tratase,  una vez que su separación de la actriz fue ya un hecho. No era la única presencia de Ava en el día a día de Sinatra, muy al contrario Frankie tenía toda la casa repleta de fotografías de la Gardner, incapaz de romper amarras con sus recuerdos y sus sentimientos. En definitiva, se encontraba preso de una mujer que si que era capaz de vivir sin él.

Se cuenta que en cierta ocasión en la que Sinatra tenía montada una timba de cartas en su casa, sus amigos tras un rato de ausencia de este, lo encontraron llorando ante su retrato favorito de Ava mientras le dedicaba un brindis. Prudentemente sus amigos lo dejaron solo, pero no tardó en escucharse golpes en la estancia y volvieron preocupados, viendo como en un arrebato pasional había roto la fotografía en mil pedazos, y gritaba “¡No quiero volver a verla nunca más!” “¡Dejadme solo!”. 

Pero en el mundo de las pasiones nada es lo que parece y Frank Sinatra al igual que el movimiento de un péndulo, era capaz de pasar de un extremo al otro sin solución de continuidad. No tardaron sus amigos en encontrarlo intentando febrilmente recomponer aquel retrato que sin duda tanto representaba para él. Extremó el cuidado para intentar casar unas partes con otras hasta que el rostro de Ava fue tomando forma, pero faltaba su nariz, le faltaba un trozo que no era capaz de encontrar y que le hacía revolver toda la habitación de forma desesperada buscándolo. 

Sus amigos se pusieron todos a gatas para encontrar aquel pequeño trozo de fotografía pero tampoco lograban dar con el. Encontrándose ya Sinatra totalmente desquiciado, se abrió la puerta de la estancia y entró el chico de los recados y con él una corriente de aire que de forma mágica hizo aparecer “la nariz” de Ava. Inmensamente feliz, Frank Sinatra se quitó su reloj de oro de la muñeca y rebosante de gratitud se lo regaló al chico. No hay duda que Sinatra, tal como decía en la canción solo era un tonto enamorado.


Imagen: La fotografía es cortesía de la soberbia página Doctor Macro. Se enlaza la fuente original:
https://www.doctormacro.com/Images/Gardner,%20Ava/Annex/Annex%20-%20Gardner,%20Ava_36.jpg

sábado, 9 de mayo de 2020

Romancillo de mayo - Miguel Hernández y Serrat



Por fin trajo el verde Mayo
correhuelas y albahacas
a la entrada de la aldea
y al umbral de las ventanas.

Al verlo venir se han puesto
cintas de amor las guitarras,
celos de amor las clavijas,
las cuerdas lazos de rabia,
y relinchan impacientes
por salir de serenata.

En los templados establos
donde el amor huele a paja,
a honrado estiércol y a leche,
hay un estruendo de vacas
que se enamoran a solas
y a solas rumian y braman.
La cabra cambia de pelo,
cambia la oveja de lana,
cambia de color el lobo
y de raíces la grama.

Son otras las intenciones
y son otras las palabras
en la frente y en la lengua
de la juventud temprana.

Van los asnos suspirando
reciamente por las asnas.
Con luna y aves, las noches
son vidrio de puro claras;
las tardes, de puro verdes,
de puro azul, esmeraldas;
plata pura, las auroras
parecen de puro blancas
y las mañanas son miel
de puro y puro doradas.

Campea Mayo amoroso;
que el amor ronda majadas,
ronda establos y pastores,
ronda puertas, ronda camas,
ronda mozas en el baile
y en el aire ronda faldas.


El "Romancillo de mayo" es un poema del gran Miguel Hernández al que posteriormente le puso música Joan Manuel Serrat en aquel mítico disco que dedicó a la poesía del poeta de Orihuela:


Imagen: La fotografía está tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Miguel_hernandez.jpg

jueves, 7 de mayo de 2020

El gran pecado de Leonardo da Vinci


Leonardo da Vinci pasó sus últimos años en la Corte del Rey Francisco I  de Francia, en quien encontró un admirado mecenas. En sus últimos momentos, tras meses de enfermedad, sintió un claro empeoramiento de su salud que le llevó a redactar su testamento y llegado el momento en el que se sentía languidecer pidió a su asistente, posiblemente Francesco Melzi, los servicios de un confesor, quien no sabiendo cómo reconfortarle en aquellos difíciles momentos le dijo:

"Pero maestro, ¿para qué necesitáis confesión...?"

A lo que Leonardo contestó, con las que se conocen como sus últimas palabras:

"Porque he ofendido a Dios y a los hombres con un trabajo que no ha tenido la calidad que debiera haber tenido"

El grabado con la imagen del gran Leonardo es obra de Raphael Morhen.


Imagen: La fotografía ha sido tomada de la página del Museo Thorvaldsen donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza a fuente:
https://www.thorvaldsensmuseum.dk/en/collections/work/E847/zoom

miércoles, 6 de mayo de 2020

Murakami y el atractivo del sexo opuesto


"Lo que me atraía no era la belleza externa cuantificable e impersonal, sino algo más absoluto que se hallaba en el interior. De la misma manera que hay quien ama secretamente los diluvios, los terremotos y los apagones, yo prefería ese algo recóndito que alguien del sexo opuesto emitía hacia mí. A ese algo voy a llamarlo aquí "magnetismo". Una fuerza que te atrae y te absorbe, te guste o no te guste, quieras o no"

El fragmento pertenece al libro "Al sur de la frontera, al oeste del sol", obra de Haruki Murakami. En la foto aparece la cantante, modelo y actriz Georgia Carroll una de las chicas de las famosas revistas musicales conocidas como Ziegfeld Follies y después cantante de la Big Band de Kay Kyser 

Imagen: La foto es cortesía de la magnifica página Doctor Macro. Se enlaza fuente original: 

Honoré de Balzac y las deudas


"Tener o no tener rentas, esa es la cuestión, dijo Shakespeare"

Son palabras del gran literato francés Honoré de Balzac, que desgraciadamente solía estar siempre a la cuarta pregunta, o lo que es lo mismo, con telarañas en los bolsillos. No eran grandes las comodidades que podía permitirse  Balzac, quien de hecho vivía en una pobre buhardilla de un barrio deprimido de París, sin calefacción y escasamente amueblado.

El caso es que el escritor se veía abocado, con demasiada frecuencia,  a la nunca agradable situación de tener que pedir dinero prestado o por adelantado, lo que provocaba que tuviera una nutrida corte de acreedores revoloteando a su alrededor, esperando tener la suerte de cobrar algo. Uno de esos cuervos negros abordó al escritor e intentando inspirarle lástima para poder cobrar le dijo:

"Mire usted, monsieur, mañana debo pagar una deuda muy importante y le agradeceré mucho que tenga a bien pagarme usted hoy"

Balzac, que después de haber tenido que lidiar a diario con este tipo de "amigos" se sabía ya todas sus triquiñuelas para intentar cobrar y por supuesto todas las respuestas posibles para eludir pagar, no se amilanó ni por un instante y fingiendo estupefacción le replicó a su esperanzado acreedor:

¡Muy bonito, usted se dedica a contraer deudas y viene a mi casa con la intención de que yo se las pague!

Como os podéis imaginar el sujeto se marchó como llegó, con las manos igual de vacías, pero la anécdota ilustra a las claras, las estrecheces en las que vivía el escritor, y por si no fuera suficiente, sirva aquella otra en la que se refiere la alegría, apenas contenida, que manifestaba Balzac cuando contaba a sus amigos la muerte de un tío suyo que le había dejado en herencia todos sus bienes, con una frase ciertamente reveladora:

¡Ayer al anochecer, mi tío y yo pasamos a mejor vida!

No sé cuanto tiempo le duraría la bonanza económica, si la malgastó, la invirtió en negocios ruinosos, como solía ocurrirle o si de ella hicieron presa los acreedores, pero a buen seguro que durante algún tiempo el autor de "La comedia humana" pudo permitirse el mejor de los cafés.

El busto de Balzac que ilustra la entrada es obra de Paul Fournier y se expone en la Colección Balzac del Castillo de Saché.

Imagen: la fotografía es obra de Agota, y se ha tomado de los fondos de Wikimedia Commons donde figura con etiqueta CC BY-SA 3.0. Se enlaza la fuente original:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Balzac_Paul_Fournier.jpg

martes, 5 de mayo de 2020

Miguel Ángel, el David y la razón de los poderosos


"El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que nuestra meta sea demasiado alta y no la alcancemos, sino que sea demasiado baja y la consigamos" 

Son palabras de  Miguel Ángel Buonarroti, una artista que no era precisamente de los que se ponían las cosas fáciles a si mismos. El David es buena prueba de ello, una obra de más de cuatro metros de altura que, por la cabezonería y osadía propia de la juventud de un genio, habría de nacer de un bloque de mármol ya comenzado y abandonado durante años por otros escultores que lo daban por imposible para abordar una nueva obra.

En Florencia, tras los Médicis y la convulsa caída de Savonarola, tomó el poder Piero Soderini, que se convirtió en "gonfaloniere" de justicia vitalicio en un intento de lograr acabar con la inestabilidad de la República florentina. De esta forma, Soderini se convirtió en la máxima autoridad de Florencia, con un poder comparable al de los Signori de Médicis. Y en esta época, en la que el que cortaba el bacalao era el tal Soderini, surgió el encargo al joven Miguel Ángel de la ejecución del David.

El caso es que Piero Soderini, cuando fue a ver como marchaba la escultura encargada se mostró muy crítico con el tamaño de la nariz y así se lo hizo saber al escultor. Miguel Ángel sabedor del poder de Soderini, decidió no entrar en polémicas con él. Se limitó a mirar fijamente la nariz de su escultura, que él sabía perfecta, y tras unos segundos de aparente reflexión tomó disimuladamente un puñado de polvo de mármol en su mano, se subió decididamente a los andamios hasta enfrentarse al rostro del David (la escultura mide cuatro metros), y allí simuló que daba ligeros golpes en la nariz de la escultura, mientras que dejaba caer algo del polvo que guardaba en su mano, pero sin tocar en ningún momento su obra, que quedó exactamente como estaba.

Tras esta simulación se dirigió a Piero Soderini y le dijo:
-Mirad ahora. 
-Ahora me gusta mucho más –dijo Soderini- le habéis dado vida.

Entonces, Miguel Ángel bajó y río silenciosamente. 

La soberbia del poder ha cambiado poco cinco siglos después.

Imagen: La fotografía, obra de George M. Groutas, esta tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura con licencia CC BY 2.0. Se enlaza la fuente original: 
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Michelangelo%E2%80%99s_David,_Florence_2019_-_48170125606.jpg 

lunes, 4 de mayo de 2020

Fellini, el más grande entre los mentirosos


"Soy un gran mentiroso". Así de rotundo se definía a si mismo el gran Federico Fellini. Daba de continuo una de cal y otra de arena de suerte que uno no sabía a que carta quedarse con él. Cualquier cosa que dijera podía ser tan verdad como mentira: 

“No son los recuerdos los que dominan en mis películas. Decir que mis películas son autobiográficas es una conclusión demasiado fácil, una aseveración apresurada. Creo que he inventado casi todo: infancia, carácter, nostalgias, sueños, recuerdos, solo por el placer de poder contarlos”

Incluso cuando se defendía de los críticos lo corroboraba con total naturalidad: "Muchos dicen que soy un mentiroso. Que miento hasta cuando digo la verdad. Pero ellos también mienten. Las más grandes mentiras sobre mí las oí en boca de los demás. Podría desmentirlas, pero ya que soy un mentiroso, nadie me creería".

Su esposa, la maravillosa Giulietta Massina lo describía de una forma muy elocuente: "Es tan embustero y cuenta tantas mentiras que cuando dice la verdad se pone colorado".

La ensayista Germaine Greer ayudaba a esbozar un poco más su compleja figura y lo definía así: "el más italiano de los cineastas, y el más italiano de los italianos, porque sintetiza todas las contradicciones. Abierto y cerrado, extrovertido e introvertido, expansivo y moderado. Ambiguo, huidizo, inasible. Cuanto más se lo ve, menos se lo conoce. Cuanto más se lo frecuenta, menos se lo comprende. Se modifica todo el tiempo, como las caras de un prisma. Y cuando creemos haber alcanzado un punto firme, todo vuelve a ponerse en movimiento, se cubre de niebla, y hay que comenzar de cero. Un trabajo de Sísifo".

Puede que todo se encierre en otra frase del maestro: "Huyan de la realidad: la fantasía los hará más felices", y que duda cabe que con películas suyas como: "La Strada", "Las noches de Cabiria", "Los inútiles", "Amarcord".... y tantas otras mentiras del director, yo al menos fui realmente feliz.

Imagen: La fotografía, modificada de tamaño, ha sido tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza fuente original:
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/97/Federico_Fellini_NYWTS_2.jpg

domingo, 3 de mayo de 2020

El día que Gary Cooper estuvo realmente "Solo ante el peligro"


Los inicios de Gary Cooper en el cine fueron tan modestos como los de la mayoría. Tras haber probado sin éxito como vendedor de anuncios luminosos y cortinas de teatro se decidió a probar fortuna como extra en el cine, supongo que sin sospechar hasta donde le llevaría la aventura. El caso es que por estos años no era sino otro larguirucho más, totalmente prescindible para los directores que se cruzaban con él. Tanto es así que en uno de esos primeros papeles, que ni siquiera tenían presencia en los títulos de crédito, el director le dijo a la hora de rodar una escena:

- Usted está parado en la carretera. El camión pierde el control, avanza rápidamente hacia usted, y cuando ya va a atropellarle, funcionan los frenos, se para el vehículo y usted se salva.

- Ya, pero ¿Y si no funcionan los frenos? -le respondió el actor

-!No se preocupe por eso! Si no funcionan los frenos cortaremos la escena - completó tranquilamente el director.

Nadie duda que fue la primera vez que el bueno de Gary Cooper se sintió "Solo ante el peligro".

Imagen: La fotografía es cortesía de la maravillosa página "Doctor Macro". Se enlaza la fuente original: https://www.doctormacro.com/Images/Cooper,%20Gary/Annex/Annex%20-%20Cooper,%20Gary_05.jpg

sábado, 2 de mayo de 2020

"Hoy puede ser un gran día" - Serrat y este 2 de mayo


Hoy puede ser un gran día
Plantéatelo así
Aprovecharlo o que pase de largo
Depende en parte de ti

Dale el día libre a la experiencia
Para comenzar
Y recíbelo como si fuera
Fiesta de guardar

No consientas que se esfume
Asómate y consume
La vida a granel
Hoy puede ser un gran día
Duro con él

Hoy puede ser un gran día
Donde todo está por descubrir
Si lo empleas como el último
Que te toca vivir

Saca de paseo a tus instintos
Y ventílalos al sol
Y no dosifiques los placeres
Si puedes, derróchalos

Si la rutina te aplasta
Dile que ya basta
De mediocridad
Hoy puede ser un gran día
Date una oportunidad

Hoy puede ser un gran día
Imposible de recuperar
Un ejemplar único
No lo dejes escapar

Que todo cuanto te rodea
Lo han puesto para ti
No lo mires desde la ventana
Y siéntate al festín

Pelea por lo que quieres
Y no desesperes
Si algo no anda bien
Hoy puede ser un gran día
Y mañana también

Hoy puede ser un gran día
Duro, duro,
Duro con él

Esta maravillosa canción de Serrat, titulada "Hoy puede ser un gran día" pertenece a su álbum "En transito", y así, en tránsito, es como estamos nosotros hoy, 2 de mayo, fecha en que se ha empezado a poder salir con determinadas limitaciones a la calle. El coronavirus poco a poco parece que va cediendo y dejando de apretarnos tanto. Pronto podremos olvidar la frontera con la realidad que suponían las ventanas como esa a la que se asoman esas "Dos mujeres en una ventana" que tan modernamente pintó Murillo. La sonrisa, si es franca no tiene épocas. Y como siempre, Serrat se muestra como una de las mejores opciones para recibir este regalo de poder andar las calles nuevamente. Hoy puede ser un gran día. En un ratillo, con cuidado -no puede ser de otra forma- podré salir a pasear.

Imagen: La fotografía, ligeramente recortada, esta tomada de los fondos de Wikimedia Commons, donde figura como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Two_Women_at_a_Window_c1655-1660_Murillo.jpg

Augusto, los actores y el poder


En tiempos de César Augusto, el primero de los emperadores romanos, se creó una gran controversia sobre quien era mejor actor de Roma, si Yla o Pílade. Las posturas estaban tan encontradas como ahora lo pueden estar entre los aficionados del Real Madrid o el Fútbol Club Barcelona que parecen monopolizar todas las conversaciones. El caso es que Augusto, ya harto de tanta discusión intrascendente, decidió acabar con ella de raíz. Llamó a Pílade a su presencia y cortando por la calle de enmedio le dijo que tenía prohibido actuar durante tres meses y que después le tocaría a Yla tomarse el mismo descanso. Pílade debía se un hombre de recursos y no se arredró ante el emperador al que le dijo:

"Ved bien lo que hacéis; nosotros somos tu defensa, porque mientras el pueblo se enzarza en discusiones vanas y se ocupa de nosotros, olvida su miseria y no está atento a la política y a lo que su emperador hace"

Y dos mil años después, esto sigue siendo más o menos así. No en vano aquello del pan y circo lo inventaron aquellos romanos tan listos. Por cierto ¿Cuándo creéis que volveremos a tener fútbol en la televisión? 

La escultura conocida como "Augusto de Prima Porta" pertenece a los Museos Vaticanos y actualmente se ubica en el Museo Chiaramonti

Imagen: La fotografía está tomada de los fondos de Wikimedia Commons donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Statue-Augustus.jpg

viernes, 1 de mayo de 2020

Errol Flynn, el eterno caradura



Antes de alcanzar el estrellato, el inquieto Errol Flynn llegó a representar a su pais en las Olimpiadas de 1928 como boxeador, fue buscador de oro y diamantes, hizo tratos con esclavos, fue pescador, periodista, dinamitero, cultivador de cocos y si había que ponerse a fregar platos tampoco ponía problemas. En busca de fortuna llegó al cine, y a las primeras de cambio, desde que protagonizara "El capitán Blood" (1935 - Michael Curtiz), su segunda película, el actor Errol Flynn se convirtió en una verdadera estrella de Hollywood. Su prestancia física, su desparpajo y arrogancia ante la cámara hacían las delicias de los amantes del cine de aventuras. Lo curioso es que había todavía más frenesí en su propia vida privada que en sus películas, por repletas que estas estuvieran de abordajes, asaltos a castillos o cargas contra los indios. Sus borracheras eran legendarias, tanto como sus retrasos a la hora de llegar a los rodajes. Sin embargo, todo estuvo permitido mientras que la cuenta de beneficios fuera la que sumara más; una estrella rentable es lo máximo que puede pedir un productor de cine y Errol Flynn, sin duda alguna, lo era y mucho.

El problema vino cuando se empezó a hacer pública su desmedida afición a empinar el codo, algún sonoro escándalo con una menor o sus proezas de amenizar sus fiestas aporreando un piano con su pene -según contaba Marilyn a Truman Capote-. Para una sociedad tan puritana como la americana aquello era un exceso intolerable y su fama se vio resentida. Fue ese el momento que aprovechó el todo poderoso Jack Warner, el mandamás de la Warner Bros. para meter en cintura a su alocada estrella, prohibiéndole probar una sola gota de alcohol durante los rodajes y obligándole a respetar los horarios. El caso es que Flynn pareció hacer caso y aparentaba encauzarse por el buen camino, por lo que los estudios hicieron un esfuerzo publicitario para limpiar la imagen de su productiva estrella y que esta no dejara de ser la gallina de los huevos de oro.

Aparentemente cesaron las fiestas, en las cenas de gala Flynn solo tomaba agua y todos los días se podía ver al actor en los estudios tomando una saludable dieta de naranjas y pomelos. Todos estaban encantados. Pero no pasó mucho tiempo antes de que empezara a verse a Flynn algo más que achispado en los rodajes y el caso es que por más que se buscaba no se encontraba el más mínimo rastro de alcohol a su alrededor, no había botellas, ni petacas ni nada parecido.  Si se entraba en su camerino lo más que podía llamar la atención era su nueva y desmedida afición por las naranjas y mandarinas que comía mientras repasaba sus nuevas líneas de guión. No había más.

Jack Warner decidió someter a un estrecho marcaje al actor y terminó por tirar del hilo de las naranjas que diariamente llegaban al camerino de su estrella desde una de las mejores tiendas de Los Ángeles. No tardó mucho en descubrir que allí preparaban con esmero la ración diaria de frutas de Errol Flynn, tal y como a él le gustaban, repletas del mejor vodka disponible, que era inyectado cuidadosamente en las mejores naranjas de la tienda. No era de extrañar que después de comer dos o tres saludables piezas empezara a sentir mar gruesa bajo sus pies y el Capitán Blood se convirtiera en el ingobernable "Capitán Vodka". Este caradura murió con solo 50 años, totalmente desgastado, pero con cinco vidas vividas a cámara rápida.

La foto de Flynn que acompaña el texto es obra de George Hurrell - 1938.

Imagen: La fotografía es cortesía de la página Doctor Macro. Se enlaza la fuente original:
https://www.doctormacro.com/Images/Flynn,%20Errol/Annex/Annex%20-%20Flynn,%20Errol_01.jpg