lunes, 23 de mayo de 2022

Ingmar Bergman y la tramposa muerte de "El séptimo sello"


"Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena" (Ingmar Bergman)

En "El séptimo sello" (1957), la fascinante película del director sueco Ingmar Bergman, asistimos a la partida de ajedrez más famosa e inquietante de la historia del cine, aquella en la que el caballero Antonius Block (Max von Sidow) se juega su alma ante la Muerte (Bengt Ekerot) Es curioso ver que en el desenlace de esa partida de ajedrez, hay un momento en el que el caballero, para distraer la atención de la Muerte y proteger a un inocente matrimonio que le acompaña, tira, simulando un descuido, las piezas del tablero, diciendo después que no recuerda la posición que ocupaban antes del accidente. La Muerte, menos desmemoriada, se encarga de ponerlas de nuevo en el tablero, pero si se está atento y se observa cual es la posición inicial y final de las piezas (el director enfoca el tablero antes y después) uno puede percatarse de que la Muerte las cambia de sitio, de forma que con esta ventaja, la Muerte, puede finalmente ganar la partida al caballero y llevarse su alma. Y es que la muerte, de una forma u otra, siempre nos hace trampas. 

Ingmar Bergman falleció en 2007, (el mismo día que Antonioni) y entonces intentamos hacerle un homenaje jugando con el título de sus películas que hoy repescamos para esta entrada:

Se había roto "El huevo de la serpiente" y ésta había logrado salir de su "Prisión". Su universo entraba en "Crisis" y ahora, en "El umbral de la vida", se enfrentaba a su propia partida de ajedrez, a "La noche eterna", sintiéndose siempre vigilado por "El ojo del diablo" o por la misma muerte que no dudaría en hacerle trampas a él también para robarle la vida. Sólo, "Cara a cara" consigo mismo, "Como en un espejo", escrutaba "El rostro" en busca de respuestas, y solo encontró el vago recuerdo de "Las sonrisas de una noche de verano" y el dulce sabor de las "Fresas salvajes"

"La carcoma" ya lo había destruido todo, incluso el azogue del espejo y ya sólo quedaban algunos recuerdos. "El silencio" había desaparecido de repente y su lugar lo ocupaba una "Sarabanda" que sonaba muy lejana, quizás desde "El manantial de la doncella" por el que tantas veces paseara "Un verano con Mónica" que nunca pudo olvidar. 

Siguiendo "El rito" ancestral de "Los comulgantes" que fueron, se enfrentaba al igual que cualquier otra "Persona" "La hora del lobo", y debía quitar, él también, "El séptimo sello" que le permitiría abrir el sobre que contenía la historia de su vida y verla en conjunto, sus momentos de "Pasión" y sus momentos de "Vergüenza" y concluir que toda ella no fue más que "Una sonata de otoño" en la que de vez en cuando aparecía la alegría propia de "Los juegos de verano". Le pareció suficiente, y no tuvo reparos en entregarse al "Sueño", acompasado de los trinos de "La flauta mágica", y en sus recovecos y delirios se vio, entre "Gritos y susurros", afanándose por discutir con "Fanny y Alexander" sobre "La vida de las marionetas""En presencia de un clown" que "Tras el ensayo" previo a "Una noche de circo" se había unido a ellos. 

Y hablaban como quien habla de "Los secretos del matrimonio", buscando quizás "Una lección de amor", una postrera respuesta. Por último se vio a si mismo, en su último día, viajando en un "Barco a la India", acompañado de Antonioni, y charlando alegremente con "Tres mujeres""¡Esas mujeres!" que tan importantes fueron siempre en su vida. ¿Acaso hay mejor compañía?


Imágenes: Imagen 1 de Wikimedia Commons (CC0)Imagen 2: de Flikcr (CC BY-SA 2.0)

domingo, 22 de mayo de 2022

El descenso a los infiernos de Montgomery Clift

 

"El productor Frank Taylor presenció uno de aquellos aquelarres que se celebraban en la trastienda del club (el club era el "Dirty Dicks" o lo que es lo mismo "Pollas Sucias"), entre olor a orines y cervezas. Una treintena de descargadores de muelle, homosexuales y travestís rodeaban a Monty, quien yacía inconsciente sobre una mesa "mientras muchachos con chaquetas de cuero negro se arrastraban sobre su cuerpo como insectos. Unos le besaban el cuello, otros le acariciaban la entrepierna… Creí que iba a vomitar. Cuando me lo llevé de allí, la multitud estalló en un espasmo de ira y hostilidad: "¡No, no! ¡No te lo lleves! ¡No puedes llevártelo!"

Estas crudas palabras sobre el admirado actor Monty Clift, aparecen recogidas por Luis Fernández en su libro "Monty Clift. Pasión secreta" así como en la sección ¿Sabías que…? del nº 345 de la Revista "Imágenes". Ciertamente Montgomery Clift, que nunca reconoció su supuesta homosexualidad, fue siempre una persona angustiada, de carácter huidizo y con tendencias al aislamiento que le hacían a veces desaparecer durante meses, un cuadro que se hizo aun más severo tras el fatídico accidente de coche en el que se le desfiguró el rostro y del que fue salvado in extremis por Elizabeth Taylor, como ya contábamos en un artículo anterior (Link: El día que Liz Taylor salvó la vida de Montgomery Clift). El descenso a los infiernos que protagonizó en sus últimos años de vida, lanzándose en los brazos de las drogas, los calmantes para el dolor y el alcohol ha sido calificado en muchas ocasiones como "el más lento suicidio de Hollywood" y puede que en esa línea se enmarquen las palabras que abren esta entrada. 

"La más valiosa posesión que un actor puede tener es el coraje para fracasar" (Montgomery Clift)


Imágenes: Cortesía de la estupenda página "Doctor Macro": Img 1 - 2 - 3

sábado, 21 de mayo de 2022

James Stewart: "Un caballero sin espada"... y sin voz

 

Muchos recordaran de "Caballero sin Espada" (1939 - Frank Capra) el discurso interminable que el bueno de Mr. Smith (James Stewart), un político ingenuo pero valiente, ha de lanzar para intentar ganar tiempo ante el Congreso y terminar consiguiendo sus propósitos. El discurso se basaba en una institución permitida en Estados Unidos denominada "filibusterismo", una práctica de obstruccionismo parlamentario por medio de la cual un congresista puede hablar lo que desee siempre que no tome asiento o interrumpa su disertación. No es extraño que el ponente para ayudarse en su discurso se decida a leer algún libro a los presentes tal y como ocurre en la película. Resulta evidente que tras una perorata de tales dimensiones la voz del orador tiene que resentirse y eso era algo que tenía que reflejarse también en la película. El joven James Stewart era consciente de que ese papel, tras el éxito de "Vive como quieras" (1938- Frank Capra), lo podría llevar definitivamente al estrellato - de hecho le valió una nominación al Oscar- y de esa manera se sometió sin rechistar a cualquier exigencia que pudiera plantearle el guion. Frank Capra, el director, nos cuenta en su libro de memorias, "El nombre delante del título", como consiguieron que James Stewart terminara presentando una voz totalmente rota en el discurso:

"Jimmy Stewart tenia que estar ronco para las horas finales de su maniobra obstruccionista. Le resultaba difícil fingir ronquera, en particular cuando tenía que proyectar su voz desde la fila de atrás del hemiciclo del Senado. Llamamos a un otorrino. "Doctor, sabemos que puede reducir usted la ronquera de la voz, pero ¿puede inducirla?. "Esta si que es buena" rio . "Si, creo que si". Dos veces al día la garganta de Jimmy era bañada con una asquerosa solución de mercurio que hinchaba e irritaba sus cuerdas vocales. El resultado era sorprendente. Ninguna actuación hubiera podido simular los intentos y patéticos esfuerzos de Jimmy por hablar a través de unas cuerdas vocales realmente hinchadas"

Se desconoce si el doblador al castellano también tomó el mejunje en cuestión... o lo hizo a base de buen oficio.

TÍTULO ORIGINAL: Mr. Smith Goes to Washington
AÑO: 1939 - DURACIÓN: 129 min.
PAÍS: EEUU - B/N

DIRECTOR: Frank Capra

REPARTO: James Stewart, Jean Arthur, Claude Rains, Edward Arnold, Guy Kibbee, Thomas Mitchell, Eugene Pallette, Beulah Bondi, H.B. Warner, Harry Carey, William Demarest

GUIÓN: Lewis R. Foster, Sidney Buchman
MÚSICA: Dimitri Tiomkin
FOTOGRAFÍA: Joseph Walker (B&W)

PRODUCTORA: Columbia Pictures

PREMIOS:
1939: 11 nominaciones al Oscar. Oscar a Lewis R. Foster (Guión)
1939: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actor (James Stewart)



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viernes, 20 de mayo de 2022

Richard Burton, Elizabeth Taylor y el alcohol

 

"¿Quién iba a pensar que un hombre famoso en su día por romper cristales, o enfrentarse a cualquier cosa bajo los efectos del alcohol, se horrorizaría viendo eso en los demás? Al menos en quienes le rodean ¿Y quién me rodea más estrechamente que E. (Elizabeth Taylor)? Desde hace un mes, con escasas excepciones, se ha ido a dormir no meramente achispada, sino borracha perdida. Y quiero decir borracha, ida, incapaz de caminar derecha y diciendo insensateces con una vocecita de niña en delirio febril (…) ¡Lo más espantoso es que me ha hecho aborrecer el alcohol!"

Con estas palabras describía Richard Burton en su diario (entrada del 13/1/1969) el descenso a los infiernos alcohólicos de su esposa  Elizabeth Taylor durante el primero de sus matrimonios. Eran una de las parejas en las que se condensaba más talento actoral de Hollywood y el ejemplo perfecto del "ni contigo ni sin ti". Fueron capaces de llevar sus desavenencias alcohólicas a la pantalla en una sensacional película titulada "¿Quién teme a Virginia Woolf? (Mike Nichols - 1966) en la que podremos ver a esos dos talentos en plena ebullición haciendo casi de ellos mismos. La película le valió a Liz Taylor su segundo Oscar y sin duda Richard Burton merecía haberse llevado también el premio,  así se habría hecho un poco de justicia con uno de los más grandes actores de Hollywood, uno de esos a los que nunca se le otorgó una estatuilla dorada a pesar de estar nominado hasta en siete ocasiones.

Un trocito de la película "¿Quién teme a Virginia Woolf?"


Imagen: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Fuente original

jueves, 19 de mayo de 2022

Imagen, fotografía y sexo en el cine


Que si la iluminación, que si el ángulo de la cámara, que si este perfil o el otro, un poco de veladura por aquí o allá para disimular algún defectillo.... cien mil son los trucos que se usan en el cine para que todo luzca sensacional. “Estoy siempre persiguiendo la luz. La luz convierte en mágico lo ordinario” decía el fotógrafo Trent Parke y por supuesto eso, las estrellas, que en la pantalla no son si no seres de luz, lo saben y hacen todo lo posible para poner de su parte a los responsables de imagen de cada producción. Ya nos lo contaban dos grandes actores:

"Vittorio GassmanUsted piensa: Actores de éxito, todas las mujeres encima…, y en cambio, ¿sabe quién folla mucho? ¡Los ayudantes de cámara!

Marcello Mastroianni: Muy cierto. Y los fotógrafos. Los fotógrafos follan sin parar porque ella, la actriz, sabe cual es el poder de la imagen"

Estas sorprendentes afirmaciones las podíamos leer en el transcurso de un diálogo entre Vittorio Gassman, Marcello Mastroianni y Eugenio Scalfari (Director del periódico italiano "La República"), recogido en el libro "Si, ya me acuerdo", una especie de autorretrato de Mastroianni, escrito en 1996. La fotografía es de la divina Greta Garbo, una de las que menos trucos necesitaba, en la película "The Kiss" (Jacques Feyder - 1929).

Imagen: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro - Fuente original

miércoles, 18 de mayo de 2022

Cartas de Frida Khalo a Diego Rivera: Historia de un matrimonio


Diego:

Nada comparable a tus manos, ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días. Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio. Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos, tus ojos, espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos. Solo tú en el espacio lleno de sonidos. En la sombra y en la luz; tú te llamarás auxocromo, el que capta el color. Yo cromóforo, la que da el color. 

Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

                                                                                                                    Frida
                                                                                                                    Agosto 19 de 1939.


Diego:

Mi amor, hoy me acordé de ti aunque no lo mereces tengo que reconocer que te amo. Cómo olvidar aquel día cuando te pregunté sobre mis cuadros por vez primera. Yo chiquilla tonta, tu gran señor con mirada lujuriosa me diste la respuesta aquella, para mi satisfacción por verme feliz, sin conocerme siquiera me animaste a seguir adelante.

Mi Diego del alma recuerda que siempre te amaré aunque no estés a mi lado. Yo en mi soledad te digo, amar no es pecado a Dios. Amor aún te digo si quieres regresa, que siempre te estaré esperando. Tu ausencia me mata, haces de tu recuerdo una virtud. Tu eres el Dios inexistente cada que tu imagen se me revela. Le pregunto a mi corazón por que tu y no algún otro. Suyo del alma mía.

                                                                                                                                                        Frida K.


11 de junio de 1940 

Ahora que hubiera dado la vida por ayudarte, resulta que son otras las ‘salvadoras’… Pagaré lo que debo con pintura, y después aunque trague yo caca, haré exactamente lo que me dé la gana y a la hora que quiera… Lo único que te pido es que no me engañes en nada, ya no hay razón, escríbeme cada vez que puedas, procura no trabajar demasiado ahora que comiences el fresco, cuídate muchísimo tus ojitos, no vivas solito para que haya alguien que te cuide, y hagas lo que hagas, pase lo que pase, siempre te adorará tu Frida»



México, 1953
Sr. mío Don Diego:

Escribo esto desde el cuarto de un hospital y en la antesala del quirófano. Intentan apresurarme pero yo estoy resuelta a terminar ésta carta, no quiero dejar nada a medias y menos ahora que sé lo que planean, quieren herirme el orgullo cortándome una pata… Cuando me dijeron que habrían de amputarme la pierna no me afectó como todos creían, NO, yo ya era una mujer incompleta cuando le perdí, otra vez, por enésima vez quizás y aún así sobreviví.

No me aterra el dolor y lo sabes, es casi una condición inmanente a mi ser, aunque sí te confieso que sufrí, y sufrí mucho, la vez, todas las veces que me pusiste el cuerno…no sólo con mi hermana sino con otras tantas mujeres…¿Cómo cayeron en tus enredos? Tú piensas que me encabroné por lo de Cristina pero hoy he de confesarte que no fue por ella, fue por ti y por mi, primero por mi porque nunca he podido entender ¿qué buscabas, qué buscas, qué te dan y qué te dieron ellas que yo no te di? Por que no nos hagamos pendejos Diego, yo todo lo humanamente posible te lo di y lo sabemos, ahora bien, cómo carajos le haces para conquistar a tanta mujer si estás tan feo hijo de la chingada…

Bueno el motivo de esta carta no es para reprocharte más de lo que ya nos hemos reprochado en esta y quién sabe cuántas pinches vidas más, es sólo que van a cortarme una pierna (al fin se salió con la suya la condenada)… Te dije que yo ya me hacía incompleta de tiempo atrás, pero ¿qué puta necesidad de que la gente lo supiera? Y ahora ya ves, mi fragmentación estará a la vista de todos, de ti… Por eso antes que te vayan con el chisme te lo digo yo “personalmente”, disculpa que no me pare en tu casa para decírtelo de frente pero en éstas instancias y condiciones ya no me han dejado salir de la habitación ni para ir al baño. No pretendo causarte lástima, a ti ni a nadie, tampoco quiero que te sientas culpable de nada, te escribo para decirte que te libero de mí, vamos, te “amputo” te mi, sé feliz y no me busques jamás. No quiero volver a saber de ti ni que tú sepas de mí, si de algo quiero tener el gusto antes de morir es de no volver a ver tu horrible y bastarda cara de malnacido rondar por mi jardín.

Es todo, ya puedo ir tranquila a que me mochen en paz.

Se despide quien le ama con vehemente locura,

Su Frida


Imágenes: Img 1 - De Wikimedia Commons (CC0) - Img 2: De Flickr -rocor- (CC BY-NC 2.0)

martes, 17 de mayo de 2022

El primer beso (con sabor a cebolla) de "Lo que el viento se llevó"


SCARLETT: ¡No Rhett, por favor no se vaya, por Dios no me deje. No se lo perdonaré nunca!

RHETT: Yo no le pido que me perdone, yo mismo no me comprendo ni me perdonaré nunca, y si una bala me alcanza, Dios no lo quiera, me reiré de mi propia estupidez. Sólo sé y comprendo una cosa, y es que te quiero Escarlata, pese a ti y a mí y a ese mundo que se desmorona a nuestro alrededor, te quiero. Porque somos iguales, dos malas personas, egoístas y astutos, pero sabemos enfrentarnos con las cosas y llamarlas por sus nombres".

SCARLETT: ¡Déjeme , no me toque!

RHETT: (Cogiéndole la cara) ¡Escarlata mírame! Te quiero como no he querido nunca a ninguna otra mujer y te he esperado como jamás hubiera sido capaz de esperar a otra.

SCARLETT: ¡Suélteme!

RHETT: He aquí a un soldado del sur que te quiere, Escarlata. Que quiere sentir tus abrazos, que desea llevarse el recuerdo de tus besos al campo de batalla. Nada importa que tu no me quieras, eres una mujer que manda a un soldado a la muerte con un bello recuerdo, Escarlata bésame, bésame una vez" (Se besan)

SCARLETT: (Le da una bofetada) !Canalla! ¡Cobarde! No tiene usted dignidad. Tenían razón, todos tenían razón, usted no es un caballero.

RHETT: (Sonriendo) Eso no tiene importancia en estos momentos


"Contigo pan y cebolla", es un dicho popular que se utiliza cuando una persona quiere a otra de verdad, y se esta dispuesto a pasar las privaciones que fueren necesarias para mantenerse juntos, importando poco las posesiones o el dinero. Pero mantener esa dieta gratuitamente ya es otro cantar. Y es que a pesar de tanta pasión desbordada durante ese encuentro entre Rhett y Scarlett, parece que el beso fue un fracaso total. Clark Gable tenía la costumbre de comer cebolla cruda en los descansos de rodaje, manteniendo que eran excelentes para la salud, tanto que no se privó de ella antes de besar a Vivien Leigh, que como tantas otras actrices tuvieron que sufrir el fuerte aliento a cebolla en los besos de este galán y magnífico actor. Ya sabemos que es "Lo que el viento NO se llevó".


Imagen: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Fuente original

domingo, 15 de mayo de 2022

¿Existió realmente la niña del abrigo rojo de "La Lista de Schindler"?

 

Probablemente "la niña del abrigo rojo" que aparece en "La lista de Schindler" (1993 - Steven Spielberg) sea uno de esos personajes cinematográficos que resultan imposibles de olvidar. Su inocencia era también la de todos los que eran masacrados de forma inmisericorde por el ejercito alemán por el único hecho de ser judíos. La película, rodada en un sobrecogedor blanco y negro que resalta el dramatismo de lo ocurrido, ocultaba también el escandaloso color de la sangre de los fusilamientos que la niña va presenciando mientras camina en busca de refugio bajo su cama, tal y como seguramente le enseñaron unos padres que ya no podían estar junto a ella para protegerla, y sin embargo ese mismo color es el único que Spielberg se permite como licencia en su sobrio juego de luces y sombras; y es que en el abrigo de la niña, parece encontrarse simbólicamente concentrada toda la sangre injustamente derramada a su paso y que de camino se convierte en la conciencia de Oskar Schindler, que observa la escena desde una atalaya, abriendo los ojos a una realidad diferente al mero objetivo de amasar dinero con el sufrimiento de los demás.  

Lo curioso es que parece que esta niña existió realmente, o al menos así lo manifiesta la conocida pintora polaca Roma Ligocka, prima de Roman Polanski, otro sufridor de este episodio de barbarie. En la película la niña muere, pero en la realidad Roma logró sobrevivir al escapar con documentación falsa y con la ayuda de una familia polaca que conmovida por la niña que llevaba el abrigo rojo (que les recordaba a una fresita) se decidió a correr el riesgo. Roma Ligocka escribió su experiencia en un libro que como no podía ser de otra forma se llama: "La niña del abrigo rojo".

La actriz que dio vida a la pequeña, Oliwia Dabrowska, que solo contaba con tres años en el momento del rodaje, sufrió durante un tiempo un pequeño trauma por su participación en la película. Spielberg le aconsejó que no viera el film hasta cumplir los 18 años, pero ella, impaciente, lo vio con solo once y no comprendió bien el simbolismo de la escena ni la crueldad que empapa muchos minutos del film: "Me sentía avergonzada de estar en la película y me enfadaba mucho con mis padres cuando le contaban a alguien mi papel". "Lo mantuve en secreto durante mucho, mucho tiempo, mucha gente en el colegio me decía: "debe ser muy importante para ti, debes saber mucho del Holocausto", fue esta una situación que la actriz solo pudo superar cuando tuvo la edad apropiada para entender el significado de la película y de las imágenes, momento tras el cual aseguró: «Entonces me di cuenta de que había formado parte de algo de lo que podía sentirme orgullosa; Spielberg tenía razón, debía crecer para ver la película»

La escena:



Por cierto, la música de la película  es una maravillosa creación original de John Williams, pero el angelical tema que sirve de fondo a la barbarie que se ve en la escena es de Mark Warshawsky y tiene por título: Oyf'n Pripetshok  

Imagen 1: Fuente original - Imagen 2: Fuente Original

viernes, 13 de mayo de 2022

Carta de Henry Miller a Brenda Venus

 

"Me gustaría poder escribirte en ruso, en azteca, en armenio y en iraní. Porque eres ilimitada. Eres lo que los griegos llaman `nada en moderación`. Eres Mona, Anaïs, Lisa, tout le monde, todas combinadas. Fuego, aire, tierra, océano, cielo y estrellas. Y ahora un hombre de 87 años, locamente enamorado de una mujer joven que me escribe las más extraordinarias cartas, que me ama a morir, que me mantiene vivo y enamorado (un perfecto amor por vez primera) que me escribe tan profundas y emocionantes reflexiones que me siento feliz y confuso como sólo un adolescente podría estarlo. Pero por encima de todo, agradecido, y afortunado. ¿Merezco realmente tan hermosos elogios como tú me dedicas? Haces que me pregunte quién soy exactamente, si me conozco en realidad y qué soy. Me tienes en el misterio. Por lo cual aún te amo más. Caigo de rodillas y rezo por ti, te bendigo con la poca santidad que hay en mí. Viaja feliz, mi queridísima Brenda y no lamentes nunca este romance a mitad de tu joven vida. Los dos hemos sido bendecidos. No somos de este mundo. Somos las estrellas y el universo de más allá. Larga vida a Brenda Venus. ¡Dios le conceda dicha, plenitud y amor eterno!"

El texto es un fragmento de una de las muchas cartas que el escritor Henry Miller escribió a su musa Brenda Venus. Esta en concreto está fechada el 29 de septiembre de 1980. Muchas de esas cartas se recogen en el libro "Querida Brenda (Cartas de Amor de Henry Miller a Brenda Venus)". Era un amor de extremos entre una veinteañera y un octogenario sobre el que arroja mucha luz las palabras que le dedicó el escritor Ed Millis:

"Venus fue una fuente de inspiración para el anciano y enfermo Miller. Brenda tenía 24 años, Henry tenía 84. Era una bella belleza sureña, "La Boticelli de Mississippi", como él la llamaba . Henry, el intelectual renegado, el escritor, nos había llevado a millones de nosotros al sexy Trópico de Cáncer y Capricornio. Ahora estaba enfermo y se recuperaba lentamente. Necesitaba un impulso en el espíritu... Brenda, la musa, insufló vida a su cargo mortal. y le dio una razón para vivir. Miller le dio su enfoque y ajuste fino y escribió a Venus alrededor de 1500 cartas que equivalían a cuatro mil páginas escritas a mano. Ella respondió de la misma manera durante más de cuatro años, los últimos cuatro años de su vida "

Como decía el propio Henry Miller:  "Amar al final de la vida de uno es algo especial. Pocas mujeres pueden inspirar ese tipo de amor. Despertar con las palabras de amor en los labios, ¡qué dicha! Sólo para decir "Brenda" me pone en éxtasis".

Imagen: De Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0) - Fuente Original
La carta fue publicada en nuestro anterior blog por Celia Valdelomar

jueves, 12 de mayo de 2022

Los cumpleaños de Kirk Douglas


Kirk Douglas, el hijo del trapero, siempre se tomó muy en serio eso de cumplir años, tanto que llegó a tener que soplar 103 velitas antes de morir en 2020. Sus padres eran unos judíos bielorrusos -su verdadero nombre era Issur Danilovich Demsky- y se cuenta que cuando cumplió cincuenta años, tras celebrarlos con una fiesta junto a todos sus amigos, se retiró a la cama a altas horas de la madrugada, seguramente algo achispado. A las cuatro de la mañana, de forma totalmente inesperada, sonó el teléfono:

- Felicidades, hijo mío -escuchó nada más descolgar el auricular (época pre-móvil)-.

- ¡Mamá! ¿Para eso me despiertas? No podrías haberme llamado mañana? - se lamentó el actor-.

- No olvides que tú me despertaste a mi a la misma hora hace cincuenta años, y que yo no protesté -sentenció la madre de "Issur"-.

Supongo que al final pondría mejor cara que la que muestra el actor en el fotograma que acompaña la anécdota y que pertenece a la sensacional película "El gran carnaval" (Billy Wilder -1951)

Imagen: Cortesía de la estupenda página "Doctor Macro" - Fuente Original

miércoles, 11 de mayo de 2022

De cuando Tom Hanks pedía por carta "ser descubierto"


 
Unos años antes de que Tom Hanks empezara a conquistar la pantalla con comedias del tipo de "Big"  "1,2,3... Splash", era un estudiante más de interpretación que buscaba abrirse camino en el mundo del cine, y como es natural a la edad de 18 años, estaba rebosante de energía y totalmente falto de oportunidades. En 1974, cuando el director George Roy Hill se encontraba en lo más alto por el exitazo de la película "El golpe" en la que tuvo como actores a Paul Newman y Robert Redford y con la que ganó nada menos que 7 Oscar, nuestro Tom Hanks pensó que el camino más corto hacía sus sueños era escribir algo parecido a una carta a los Reyes Magos, aunque en este caso la carta la dirigiría al director George Roy Hill pidiéndole lo que más ansiaba, ser descubierto como actor. La carta es sencillamente deliciosa:

Estimado Sr. Hill:

Al ver su fantástica, entretenida y galardonada película ‘The Sting’ me he dado cuenta de que es el momento perfecto para que usted me ‘descubra’. Ahora sé lo que está pensando (¿Quién será este chico?)  y los recelos que le puedo suscitar. Sí, soy un don nadie. Nadie fuera de la Skyline High School ha oído hablar de mí. Mi apariencia no destaca. No soy un Dios griego y ni siquiera puedo dejarme crecer el bigote pero imagino que la gente podría pagar por verme.

Vamos a centrarnos en los detalles de mi descubrimiento. Podemos hacerlo de la forma en que Lana Turner fue descubierta. Sentado en el taburete de una tienda de soda, entra, me observa y ZAS ya soy una estrella.

También podemos hacerlo de otra manera. Me tropiezo en su oficina un día y le pido trabajo. Para deshacerse de mí, me da un papel suplente en su próxima película. Durante el rodaje, la estrella se rompe la pierna en el vestuario y, puesto que va por detrás del calendario previsto, me coloca arbitrariamente en su lugar y ZAS ya soy una estrella.

Todos estos planes me van bien, o podrían hacerse de la manera que usted deseara, ¡no me importaría para nada! Pero dejemos una cosa clara. Sr. Hill, no quiero ser una superestrella de Hollywood con chicas arrastrándose por mí, solo ser un muchacho americano que ha pillado la gran oportunidad, es propietario de un Porsche, y llama a Robert Redford ‘Bob’.

Respetuosamente,

Thomas J. Hanks
Alameda, California

Supongo que por aquel entonces todavía no había encontrado la maquina de Zoltar para pedir deseos que aparece en "Big". La carta fue descubierta hace poco tiempo en la biblioteca Margaret Herrick, en la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood, a la que la familia de George Roy Hill había legado todo sus archivos a la muerte del director en 2002. No tuvo suerte Tom Hanks con su carta y tuvo que esperar un tiempo haciendo películas y obras de teatro perfectamente olvidables hasta que Ron Howard le dio la oportunidad en "1,2,3... Splash" (1984), trabajo a partir del cual nos conquistó como un candoroso actor de comedia que mutó a un solido actor dramático con "Philadelphia" (1993) por la que consiguió su primer Oscar y a la que siguieron una pléyade de maravillosas películas por todos conocidas y que han hecho de aquel soñador uno de los actores mas solventes y queridos de la historia de Hollywood.

Imagen: De Wikimedia Commons - (CC POR 2.0) - Fuente Original

martes, 10 de mayo de 2022

Marlene Dietrich y la edad

 

Marlene Dietrich se sabía a la perfección todos los trucos habidos y por haber para mejorar su imagen y evitar que a un "Angel como ella, le llegara, con el tiempo, la fatalidad de no seguir inspirando el "Deseo" en los hombres. No era un "Capricho de mujer", para ella era una necesidad, y habría tomado sin dudar "El expreso de Shanghai" y lo habría hecho pasar por "Marruecos" o "Arizona", dando "La vuelta al mundo en 80 días", si así hubiese logrado dar con un nuevo ardid que mantuviera su imagen inalterable al paso de los años, "Los usurpadores" de su belleza. 

Josef von Sternberg, dio forma a sus "Sueños de gloria", e hizo verdadera magia con ella, le enseñó los misterios de "El cantar de los cantares", a realzar sus pómulos o a que su nariz se viese más pequeña, ajustando cada detalle y limando cada imperfección hasta convertirla en "La venus rubia", en un "Capricho imperial", en una estrella tan misteriosa como refulgente, en la única que podía inspirar en los hombres la idea de que estaban ante "El ángel azul" o la certeza de que en verdad "El diablo es una mujer". En cierta ocasión, la actriz nacida en "Berlín Occidente", comentó a su pigmalión que le parecía que su nariz era demasiado ancha, Sternberg cogió un lápiz plateado y le dibujo en su nariz una línea vertical. Cuando iluminó con los focos de "Alta tensión" a la actriz, la nariz se mostraba perfecta. Pero los trucos llegan hasta donde llegan, no es cosa de "Vencedores o vencidos", es ley de vida que no siempre se puede ser una "Flor de pasión", y aunque una actriz puede ser una soberbia "Encubridora" de los efectos del paso del tiempo sobre si misma, tal y como nos cuentan "Las rayas de la mano", a todos nos llega un momento en que la edad se impone y ya no se puede ser si no "Testigo de cargo" de la propia debacle. Se cuenta que una Marlene Dietrich que ya no era tan joven y lozana le decía a un fotógrafo al que le debía retratos soberbios: 

- Ya no haces las mismas fotos que antes.

A lo que el fotógrafo, que no albergaba "Sed de mal" hacia ella y sin duda era el campeón de la diplomacia ante las mujeres, le contestó a "La bella extranjera" de Hollywood:

"Marlene, es que aunque no lo creas ya soy 14 años más viejo"


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lunes, 9 de mayo de 2022

Clark Gable, una inspiración para la moda y para Bugs Bunny


Clark Gable, o el "Caracable" como le decíamos de chicos, era casi tan gaditano como yo; de hecho nació en Cádiz y murió en San Fernando, con la diferencia de que ese Cádiz esta en Ohio y ese San Fernando es un valle a las afueras de Los Ángeles

El caso es que el muchacho marcó toda una época en el cine; sus personajes siempre tenían un punto cínico, prepotente, pagado de sí mismo y rebosante de virilidad que era la delicia de las mujeres de la época y el referente para muchos hombres a los que empezó a importarle muy mucho como se vestía "El rey", como perfilaba su bigotillo o como arqueaba las cejas. Así puso de moda la sahariana después de "Mogambo" película en la que se las vio y "se las deseo" con Ava Gardner Grace Kelly. Un impulso parecido le dio a los pañuelos de cuello que lucia en "Lo que el viento se llevó"; era lo que ahora se dice un "Influencer" y sus novedades se convertían en un negocio inmediato y eran bienvenidas por los vendedores.  Otro gallo cantó cuando vinieron las perdidas y es que cuando apareció sin camiseta interior en "Sucedió una noche", las mujeres suspiraron y sus maridos decidieron que ellos también dejarían de llevarlas. La consecuencia no pudo ser otra que el desplome de las ventas de esta prenda. Dicen que los fabricantes de camisetas pidieron compensaciones a la Columbia, aunque en realidad como por otro lado aumentaron sus ventas por la chaqueta Norlfolk y el jersey de cuello alto que también lucía Gable en la película, supongo que lo dejaron en un oportuno "lo comido por lo servido". 

No cabe duda de que el papel que representó en "Sucedió una noche" es uno de los más importantes de su carrera, de hecho le valió un Oscar, y posiblemente solo es superado en el recuerdo colectivo por su Rhett Butler de "Lo que el viento se llevo", tal es así que el conocidísimo conejo Bugs Bunny está inspirado en algunos de sus detalles en el  papel de Gable en aquella película. Más allá de la evidente referencia a sus orejas, esa afición que tiene el conejo por comer zanahorias apoyándose en una valla está inspirada por la escena en la que Clark Gable hace otro tanto en "Sucedió una noche"; por cierto la primera película que ganó los cinco premios principales (Oscar a mejor película, Director, actor y actriz principal y guion).

Nadie hubiese dicho en principio que Gable, el humilde hijo de un granjero que había sido inscrito como niña en su partida de nacimiento, iba a ser el terror de las nenas (no siempre cuentan algunos). Empezó vendiendo corbatas hasta que lo descubrió Irvin Thalberg, quien  a pesar de no poder reprimir un "pero mira que orejas de murciélago tiene...." lo contrató para darle las primeras oportunidades de demostrar su talento, unos inicios en su carrera al estrellato que el supo reforzar con algún que otro matrimonio "aparentemente" de conveniencia con mujeres influyentes mucho mayores que él. Antes había sido rechazado por la Warner Brothers en la que los expertos dictaminaron "Tiene las orejas demasiado grandes. Como asas de botijo" e incluso el director Mervyn LeRoy fue abroncado por haberle hecho una prueba a "ese tío con cara de mono". Desde luego esas orejas de soplillo fueron siempre un problema y en más de una ocasión tuvieron que intentar replegarlas un poco con la ayuda de esparadrapo por detrás. Todo eso por supuesto nunca le importó a Bugs Bunny que las lucía con gran orgullo mientras saboreaba sus zanahorias, y si alguna conejita le decía algo al respecto le respondía con desparpajo: "Francamente querida, me importa un bledo"

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domingo, 8 de mayo de 2022

Hedy Lamarr, toda un pavo real



El poderoso y enamoradizo Sansón encontró una verdadera "femme fatale" en la traicionera Dalila, un bellezón que supo robarle el secreto de su fuerza sobrenatural sin mover un músculo. Evidentemente, cuando el director Cecil B. De Mille se embarcó en llevar a la pantalla la historia de esta parejita (Sansón y Dalila - 1949), era imprescindible encontrar una actriz que por su belleza representara a la vez el ángel y el diablo que a veces todos guardamos en nuestro interior, a un ser capaz de conseguir que un hombre le entregue confiadamente el mayor de sus secretos para después no dudar en robárselo.

De Mille, que no era precisamente tonto, eligió a la maravillosa Hedy Lamarr para encarnar a Dalila y encandilar a Sansón, rol que corría a cargo de Victor Mature. Y como las mujeres hermosas y peligrosas suelen ayudarse de un vestuario espectacular, Hedy Lamarr iba a contar para esta película con uno de los vestidos más sorprendentes de la historia del cine. La película se rodó en Technicolor y el impacto visual era determinante. Cecil B.De Mille lo tenía todo bien preparado y amigo de los excesos como era, había estado diez años recogiendo y seleccionando plumas de los pavos reales que tenía en los jardines de un rancho de su propiedad y llegado el momento de preparar el vestuario para la película, entregó 1900 plumas rebosantes de color, para que fueran cosidas al más fastuoso traje que se hubiera ideado hasta la fecha. El resultado fue ciertamente espectacular y ni que decir tiene que se llevó el Oscar al mejor vestuario. En la foto de cabecera podemos ver el esplendoroso vestido al que hacemos referencia (lástima que no pueda dejar su imagen en color).

Hedy Lamarr, no tenía un pelo de tonta, de hecho mucha de la tecnología necesaria para el funcionamiento de nuestros teléfonos móviles, con el wifi y esas zarandajas tecnológicas, se la debemos a ella, y a pesar de ello era capaz de lanzar frases tan curiosas como aquella que decía: "Cualquier chica puede parecer glamourosa. Todo lo que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida". Por supuesto la frase es solo una excusa para observar lo bien que estaba quietecita esta arrebatadora Lamarr.



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sábado, 7 de mayo de 2022

Marilyn Monroe y Billy Wilder: Sobre la impuntualidad y las bañeras

 

El admirado Billy Wilder rodó con Marilyn Monroe dos deliciosas comedias: "La tentación vive arriba" (The seven year itch - 1955) "Con faldas y a lo loco" (Some like it hot - 1959); ambas,  a pesar de los excelentes resultados logrados, resultaron un verdadero suplicio para el director. Wilder reconocía la magia que desprendían las imágenes de la actriz en la gran pantalla, el amor que por ella sentía la cámara: "Marilyn Monroe era de carne, y se fotografiaba de carne. Tenías la impresión de que bastaba con alargar la mano para poder tocarla". Y sobre su talento tampoco albergaba dudas: "Marilyn era un absoluto genio como actriz cómica, con un sentido extraordinario para los diálogos cómicos. Tenía ese don. Nunca después he vuelto a encontrar una actriz así". De hecho, estoy seguro que si no hubiese fallecido tan pronto la actriz, en 1962, habrían rodado alguna película más juntos, de hecho el papel femenino de "Bésame tonto" (1964), ese que terminó llevándose Kim Novak, le iba que ni pintadoPero algo en el comportamiento de la actriz tiraba por tierra todas esas virtudes ante el director: su acusada  impuntualidad, una tortura sobre la que Wilder se pronunció dedicándole una frase ciertamente memorable:  

"Sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tía en Viena que estaría en el plató cada mañana a las seis y sería capaz de recitar los diálogos incluso al revés. Pero, ¿quién querría verla?… Además, mientras esperamos a Marilyn Monroe todo el equipo, no perdemos totalmente el tiempo… Yo, sin ir más lejos, tuve la oportunidad de leer Guerra y Paz, y Los Miserables."

Marilyn, por su parte, era totalmente consciente de sus retrasos y al respecto decía: 

“Invariablemente llego tarde a las citas, en ocasiones con un retraso de dos horas. He intentado cambiar mi manera de ser, pero lo que me hace llegar tarde es algo fuerte... y demasiado agradable. Cuando debo ir a cenar a alguna parte a las ocho, me quedo tendida en la bañera durante una hora o más. Llegan las ocho y todavía sigo en la bañera. Voy echando perfumes en el agua y dejando que se vacíe el agua y llenando de nuevo la bañera con agua limpia. Olvido que son las ocho y mi cita para cenar. Sigo pensando y sintiéndome muy lejos. No es Marilyn Monroe la que está en la bañera sino Norma Jeane. Estoy dándole gusto a Norma Jeane. Solía tener que bañarse en el agua que habían utilizado seis u ocho personas. Ahora puede bañarse en agua tan limpia y transparente como el cristal. Y parece que Norma no tenga nunca suficiente agua limpia con olor a verdadera colonia”

Quien sabe si, sabedor de este problemilla de Marilyn con sus baños, en "La tentación vive arriba" le dedicó una escena en la que se ve a la estrella en la bañera, con el dedo gordo de uno de sus pies encajado en el grifo, imposibilitada para poder abandonar su refrescante aseo. Y a pesar de todo Wilder terminó dando por bueno todos aquellos ratos "de lectura obligada de los clásicos" debidos a la impuntualidad de la estrella: "Existen más libros sobre Marilyn Monroe que sobre la II Guerra Mundial. Hay cierta semejanza entre las dos: era el infierno, pero valía la pena". 

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jueves, 5 de mayo de 2022

John Ford y sus problemas con "el hombre del tiempo"

 

John Ford, ese hombre que hacía películas del oeste, tal y como se definía él mismo, se encontraba en 1948 rodando "Fort Apache" en Monument Valley, una de sus localizaciones preferidas, y como era su costumbre, había decidido emplear indios reales en la filmación con el fin de ayudarles económicamente, además, por supuesto, de hacer más redondo el resultado final. El director logró una buena sintonía con los indios e incluso llegó a preocuparse por la predicción que sobre el tiempo realizaba diariamente el hechicero de la tribu. Al cabo de unos días y tras comprobar que el hechicero no fallaba en nada de lo que pronosticaba, John Ford terminó por confiar más en sus vaticinios que en los que les daba el personal técnico. Una mañana no le llegó la ya esperada predicción y preocupado le preguntó a uno de los indios que trabajaban en la película y este le dijo que el hechicero no tenía una respuesta que poder darle. Cuando Ford le preguntó por el motivo, el indio se limitó a contestarle: "Su radio se ha roto"

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CCO) - Fuente Original

miércoles, 4 de mayo de 2022

Marilyn, Wilder y los mirones de "La tentación vive arriba"

 

Nunca pensé que el título español que se le dio a esta película "The seven year itch" (1955) tuviera "indirectamente" tanto que ver con una anécdota que ocurrió durante la famosa escena en la que a Marilyn Monroe se le levanta la falda por el aire del respiradero del metro. Cosas de electricistas y mirones que sintieron intensamente que en verdad "La tentación vive arriba". Lo cuenta Billy Wilder, el director de la película:

"Personalmente prefiero el rodaje en estudio porque puedo controlarlo. No tengo que luchar con la luz, que cambia constantemente, ni con la meteorología. No estoy obligado a parar en el momento en el que el cielo se ensombrece: cuando no tienes el control, estás obligado a hacer concesiones. Creo que en un estudio puedo encontrar mejores soluciones. Y además está la molestia de trabajar con extraños. A propósito de esto, tengo una buena historia. Rodábamos La "Tentación vive arriba. ¿Se acuerda?: Era verano en Nueva York y Marilyn se asa de calor. Conserva su ropa interior en el frigorífico y quiere pasar la noche con Tom Ewell, cuya mujer está en el campo, porque él tiene aire acondicionado. Van al teatro por la noche y al salir pasan sobre la rejilla de ventilación del metro por la que sopla un viento refrescante que levanta la falda de Marilyn. ¿Se acuerda de aquel célebre plano? Estábamos rodándolo en el cruce de la calle 54 y Madison Avenue. Fácilmente habría unas cinco mil personas que esperaban para ver las piernas de Marilyn. Y bajo la rejilla, los eléctricos que hacían funcionar el ventilador aceptaban chatos de vino de mirones que también querían ver a Marilyn desde abajo. Volvimos a empezar el plano varias veces, la cosa no marchaba. Los espectadores estaban agitados, pedían autógrafos. Aquello se volvía embarazoso y a Joe DiMaggio, el marido de Marilyn que estaba presente, no le gustaba mucho que su mujer sirviera de espectáculo. En resumen, yo no controlaba nada. Finalmente volvimos al estudio de la Fox. Reconstruimos una esquina de la calle y fue perfecto"

Extracto del libro "Billy & Joe - Conversaciones con Billy WIlder y Joseph L. Mankiewicz" de Michel Ciment


Y por supuesto, la escena:

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martes, 3 de mayo de 2022

Duke Ellington: El señor del Jazz

 

Puede que el primer Kennedy en entrar en la Casa Blanca fuera Duke Ellington. Y es que su verdadero nombre era Edward Kennedy Ellington y su padre trabajaba como mayordomo en el hogar de los presidentes de EEUU. Su madre procedía de una familia acomodada, lo que hizo que el muchacho pronto tuviera estudios de música y aprendiera a tocar el piano, instrumento desde el que en no pocas veces dirigiría su orquesta y en el que era todo un virtuoso. Recibió una esmerada educación burguesa que lo revestía de una cierta elegancia aristocrática que le acompañaría durante toda su vida, motivo por el cual sus amigos le dieron el apodo de "Duke" (Duque) por el que sería conocido en esa singular nobleza del jazz, en la que también había condes (Count Basie), reyes (King Oliver y Nat King Cole), Presidentes (Press - Lester Young) y hasta una Lady (Lady Day - Billie Holiday). Sin extenderme en la posterior evolución musical de éste, de los iniciales Washingtonians, de su paso por el Cotton Club, de su orquesta y sus maravillosas composiciones, que ya ocuparán otras reseñas en el futuro, lo que quiero remarcar es la formación académica de Duke, como músico, algo que no era del todo habitual en el Jazz, a fin de entender las frases suyas que ahora paso a reseñar:

Duke Ellington dixit:

"Piensan que el jazz es aquella historia que he contado muchas veces de un chiquillo que nunca fue al colegio y que estando en el campo, andrajoso como una lata de espaguetis, llega a un prado y se encuentra lo que parecer ser un palo negro. Lo coge y tranquilamente se sienta bajo un sauce. Por supuesto, nosotros sabemos –aunque él no– que se trata de un clarinete. Empieza a soplar y de ahí nace el jazz. Mucha gente piensa que de ahí es de dónde viene el jazz y ahí es donde termina. No aceptan a nadie que pueda escribir algo sobre el jazz. No creen que se pueda poner en un pentagrama y no creen que requiera habilidad alguna, y que si, un segundo antes de tocar algo ya sabes lo que vas a tocar, entonces eso no es jazz, y eso es imposible, ya sabes..."

"Algunos críticos y algunas escuelas de pensamiento dicen que el jazz es libertad de expresión y todo ese tipo de cosas, pero en realidad sus ideas son muy tendenciosas, porque creen que una personalidad debería estar limitada a su principal rasgo de identidad."

"En general, el jazz siempre ha sido como el tipo de hombre que no te gustaría para tu hija."

"Ningún texto musical es swing. No se puede escribir swing, y que el swing es lo que sacude al auditor y no hay swing en tanto que la nota no ha sonado. El swing es un fluido y aunque una orquesta haya tocado un trozo catorce veces, puede ocurrir que sólo lo logre con swing a la décima quinta vez."

"Tocar "be bop" es como jugar a la sopa de letras faltándote todas las vocales."

"No soy disciplinado. Tienes que ser responsable cuando eres líder, tener la dignidad y la autoridad que requiere un líder, y eso es muy pesado para mí."

"Soy una orquesta y soy un compositor. No soy un maestro."


Y para terminar, aquí queda este sensacional vídeo en el que podemos ver a Duke dirigiendo desde el piano un meddley de algunas de sus obras más conocidas: "Mood Indigo", "Sophisticated Lady", "It don't mean a thing" y "Don't get around much anymore":


Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Img 1 - Img 2

lunes, 2 de mayo de 2022

Ingmar Bergman: ¿Qué es la creación?

 

“La creación artística siempre se ha manifestado en mí como un hambre. […] Durante veinte años, sin fatigarme, con una suerte de furor, he transmitido sueños, sensaciones, fantasmas, crisis de locura, neurosis, éxtasis de la fe y puras mentiras. Mi hambre siempre ha sido nueva. El dinero, la celebridad, el éxito han arropado mi paso, de manera sorprendente, pero al final poco interesante.

Al decir esto, no subestimo lo que, por casualidad, haya podido realizar. El arte como satisfacción de uno mismo puede tener, naturalmente, cierta importancia –sobre todo para el artista. Si he de ser totalmente sincero, el arte (y no sólo el arte cinematográfico) carece, en mi opinión, de importancia. La literatura, la pintura, la música y el teatro se engendran y se alimentan de sí mismos. Surgen y se agotan nuevas mutaciones y combinaciones; visto desde el exterior el movimiento parece de una vitalidad febril alimentada por la soberbia de los artistas a la hora de proyectar ante ellos mismos y un público cada vez más distraído un mundo que no se preocupa de lo que ellos piensan. […] Si a pesar de todo pretendo continuar “haciendo arte”, hay una razón muy sencilla para ello […]. Esta razón es la curiosidad. Me siento como un prisionero que, de regreso tras una larga condena, de pronto se sumerge en la alharaca y el bullicio de la vida. […] El artista comparte su condición con cada ser vivo, que sólo existe para sí mismo. A fin de cuentas, esto crea, sin duda, una gran fraternidad que también existe en el seno de una comunidad egoísta en nuestra tierra cálida y sucia bajo un cielo frío y despejado”

El texto está sacado del libro que Cahiers du Cinema dedicó hace unos años al director de cine sueco Ingmar Begman. Es un texto que este sensacional director sueco escribió con ocasión de la concesión del Premio Erasmo en 1965. Más tarde ese mismo texto fue reproducido como prefacio a su película "Persona".

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) Fuente Original