jueves, 19 de agosto de 2021

El porqué de la distancia del Maratón. Un capricho real que costó una medalla de oro


El Maratón, en el que hace pocas fechas Eliud Kipchoge se hacía con su segundo triunfo consecutivo en esta prueba olímpica, tal y como ya hicieron en el pasado Abebe Bikila y Waldemar Cierpinsky, se corre sobre una distancia oficial de 42 kilómetros y 195 metros, una distancia un tanto curiosa y aparentemente arbitraria que tiene mucho que ver con el capricho de una reina. 

La distancia original de esa prueba en los primeros Juegos Olímpicos de la edad moderna, la celebrada en Atenas en 1896, fue de sólo 40 kilómetros, distancia que tiene su razón de ser en la que recorrió Filípides (para otros Tersipo o Eucles)  desde las playas de Maratón a Atenas para comunicar la victoria sobre los Persas. Tras llegar a Atenas, totalmente exhausto solo tuvo tiempo de decir "Alegraos, vencimos" y murió, momento que se recoge en el cuadro de cabecera, obra de Luc-Oliver Merson. Con su aviso evitó que Atenas fuese arrasada por el fuego, cosa que pretendían hacer los propios atenienses si la marcha de los Persas hacia la ciudad no hubiese sido frenada y se hubiesen visto forzados a abandonarla, algo que en la ciudad se daba por seguro. Para Heródoto fue el propio ejercito Ateniense el que hubo de hacer una marcha forzada de 40 kilómetros hasta Atenas, totalmente exhausto después de ganar la batalla de Maratón (490 a. C.), para evitar que las fuerzas persas, aun habiendo sido vencidas, marcharan, tras su retirada por mar, hacía la indefensa Atenas.

Sea como fuere, esos cuarenta kilómetros son los que inspiraron a Michel Breal para proponer a Pierre de Coubertin una carrera sobre esa simbólica distancia en los primeros Juegos Olímpicos modernos, los ya citados de Atenas en 1896 que por cierto ganó el griego, Spyridon Louis, para orgullo nacional de los creadores de los Juegos.

Otro cantar es de donde salen esos 2.195 metros de más. En los Juegos Olímpicos de París y San Louis las distancias fueron un tanto variables y en  la Olimpiada de Londres en 1908, la Maratón había de disputarse en el trayecto desde la ciudad de Windsor al estadio olímpico White City de Londres con un recorrido que se anunciaba de 25 millas, poco más de 40 kilómetros, pero a la esposa de Eduardo VII, la reina consorte Alejandra de Dinamarca, tuvo el antojo de ver la salida del maratón desde el balcón de la residencia oficial de los Windsor junto a sus hijos. Como no era cosa de hacerle un desaire a la corona, le añadieron 1 milla y 385 yardas al inicio de la carrera para satisfacer el capricho real, un añadido que daba al maratón un recorrido total de 42 kilómetros y 195 metros, que en 1921, se convirtió en la distancia oficial de la prueba. Las cosas de los ingleses en los tiempos en que eran ellos los que cortaban el bacalao... 

Pero ese cambio trajo sus consecuencias. La prueba de esa Maratón Olímpica de Londres entregó al imaginario popular uno de los primeros grandes héroes olímpicos, el esforzado Dorando Pietri, que encontrándose ya en el interior del estadio, totalmente exhausto por un golpe de calor, tuvo que ser ayudado (entre otros por Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes) para poder alcanzar la meta en primer lugar (foto de abajo), motivo por el que fue descalificado. Sin duda le sobraron esos "metritos" del final que se colaron por deferencia a la realeza, unos centenares de metros sin los cuales, a buen seguro, Pietri podría haber alcanzado la meta de forma legal. Su llegada fue tan agónica, tan sufrida, tanta admiración causó en el público y en el olimpismo que alcanzó más fama que el propio vencedor. La propia Reina Alejandra, quien sabe si sintiéndose un pelín culpable de esos metros de más que por su culpa tuvo que correr el pobre Dorando, le entregó una copa en reconocimiento a su esfuerzo y en compensación por la perdida del título olímpico (foto de la derecha).

Al inicio se arrojó en esta entrada cierta sombra sobre la gesta de Filípides, algo en cierto punto injusto con un personaje mítico para cualquier aficionado a las carreras. Y si bien es cierto de que hay muchas dudas de que fuera él quien hizo esos cuarenta kilómetros (parece que fue todo el ejército ateniense en realidad), si que hizo otra proeza aun mayor, antes de la batalla recorrió en dos días los 240 kilómetros necesarios para, por un terreno ciertamente difícil, ir desde Atenas a  Esparta, para solicitar apoyo y tropas con las que poder contener a los persas en la batalla que se avecinaba. Esa gesta no se la quita nadie y actualmente, cuando ya el maratón se ha quedado corto para algunos, ha dado origen al espartatlón, una carrera de 250 kilómetros entre Atenas y Esparta, que se celebra desde 1983. 


Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Imagen 1 - Imagen 2 - Imagen 3

miércoles, 18 de agosto de 2021

Verónica Lake: Una dama del cine negro


Verónica Lake era una actriz muy menudita, de corta estatura - tan solo 151 cmts- y dueña de unos esplendorosos ojos azules -de ahí viene el Lake de su nombre artístico- que llegó a convertirse en una de las grandes damas del cine negro. A pesar de la poca rotundidad de sus formas fue elegida como la actriz más popular entre los soldados en una votación de 1943 e incluso pusieron su nombre a una isla volcánica del Océano Pacífico.

Supongo que para ser etiquetada de pin-up solo necesitaba su precioso rostro y  aquel revolucionario peinado lleno de ondas y que misteriosamente le tapaba un ojo. Con esa -media mirada- suya le bastaba y sobraba para despertar las fantasías de la soldadesca y convertirse en una de las primeras "femmes fatales" del cine.

El nombre de su icónico peinado  era ciertamente un poco difícil de pedir en la peluquería -peek-a boo-bang le decían- y se puso tan de moda que llegó a ser además de  la seña de identidad de la actriz, un verdadero problema de seguridad nacional. Y es que al ponerse de moda en una época de guerra en la que las mujeres tuvieron que sumar su esfuerzo y trabajar en fábricas de armamento, el dichoso peinado quedaba precioso pero les hacía llevar un ojo tapado por ese bucle imposible, provocando numerosos accidentes con las máquinas y errores en la colocación de la munición en las cintas, con los riesgos que eso provocaba a posteriori en el frente de batalla, situación esta que provocó que el Departamento de Guerra estadounidense pidiera a su Estudio, la Paramount, que la actriz abandonara ese peinado que causaba furor entre las jovencitas.

Encontró su partenaire ideal en Alan Ladd (165 cmts) con el que protagonizó algunos grandes éxitos como: "La llave de cristal", "El cuervo" o "La Dalia Azul",  sin olvidar la que para mí es su mejor película: "Los viajes de Sullivan", esta vez junto a Joel McCrea. 

Parece que Lady Verónica  tenía un carácter difícil y no era del agrado de muchos de sus compañeros y directores. Por ejemplo, Frederic March jugaba con el título de la película "Me case con una bruja" que rodaron juntos para decir "Me casé con una zorra" o el escritor Raymond Chandler que durante el rodaje de "La dalia azul" se refería a ella como "Moronica Lake" (Moronic es algo así como "idiota" en inglés). No extrañó a nadie que a las primeras de cambio, cuando las críticas fueron desfavorables, se le cerraran casi de golpe las puertas del mundo del cine. 

Matrimonios fallidos, abortos, hijos no deseados y una desmedida afición al alcohol destrozaron su vida.  Su alto tren de vida la llevó a perderlo todo en más de una ocasión. Hubo de trabajar de dependienta anónimamente y de camarera y para colmo sufría problemas psiquiátricos que la llevaron a estar ingresada en una residencia -en su neurosis creía que era seguida noche y día por el FBI-. Murió en 1973, con solo 50 años, por problemas hepáticos derivados del alcohol, totalmente sola, tanto que ni su madre ni sus hijos quisieron acudir a su entierro. Otro juguete roto más en la cuenta de Hollywood

«He llegado a un punto en mi vida en que son las pequeñas cosas las que importan. Siempre fui rebelde y, probablemente, podría haber llegado mucho más lejos si hubiera cambiado de actitud. Pero cuando lo piensas bien, has llegado lo suficientemente lejos sin el cambio de actitud. Estoy feliz con eso.»


Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Fuentes Imagen 1 - 2 - 3 - 4

martes, 17 de agosto de 2021

Vittorio de Sica y los actores



"Un director cinematográfico es siempre el que quiere o intenta ser un sincero intérprete del momento en el que vive. El que interpreta los hechos, los acontecimientos, las necesidades que tiene el cine de hoy de representar la realidad actual. Luego puede ser mejor o peor, pero lo importante es ser honrado y saber reflejar la época en que se vive. 

(...) El actor es un tema algo complicado. Yo he sido el primero, o uno de los primeros, en hacer uso de los actores no profesionales, no porque no tuviese confianza en los profesionales, sino por otras razones. Los personajes, si se fija, somos millones, no varios millares que será el número de todos los actores profesionales juntos. Los personajes nos diferenciamos unos de otros. Cuando no encontramos al actor que haga el personaje que queremos filmar, debemos encontrar a este hombre -su físico, su modo de hablar, de reaccionar- entre los actores no profesionales; es decir, entre uno cualquiera de esos millones de hombres, de seres humanos que forman la humanidad. Tenemos el caso de Marlon Brando, que hace toda clase de personajes, de lo más diversos, resultando ser siempre un soberbio actor. ¿Será un milagro o una excepción a la regla? Puede. En cualquier caso, que yo sepa, sólo conozco a un Marlon Brando.

(...) Es misteriosa la cosa del personaje, que llega a expresarse incluso con un gesto, o con una manera de sentarse, o con la forma de caminar. En Ladrón de bicicletas, por ejemplo, el personaje del padre, que es un obrero, lo tome de un verdadero obrero, Lamberto Maggiorani. Anteriormente había realizado numerosas pruebas con actores profesionales. El productor Celci -fíjese-, a quien le gustaba mucho la trama, me ofreció un millón de dólares para hacer la película (yo apenas si tenía un par de millones de liras -unas doscientas mil pesetas- para invertirlas en ella). Pero Celci me ponía una condición: que el personaje del obrero lo interpretase Cary Grant. Yo me negué, porque Cary Grant no era el personaje. Así que acabé por dárselo a Maggiorani, que era un obrero de la fábrica Breda. El resultado ya lo conoce usted: uno de los mayores éxitos de mi vida."

Palabras del gran director italiano Vittorio de Sica entresacadas de una estupenda entrevista publicada por el diario "Ya" el 19 de mayo de 1974, reproducida posteriormente por "El Cultural" en 2003. El fotograma de cabecera pertenece a la obra citada, "Ladrón de bicicletas", con Lamberto Maggiorani como Antonio Ricci y el pequeño Enzo Staiola como su hijo Bruno, cuando la bicicleta todavía estaba con ellos y era una promesa de un futuro mejor. 

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

lunes, 16 de agosto de 2021

Siete tragos con Bukowski



"A veces me miro mis manos y me doy cuenta que podría haber sido un gran pianista o algo así. Pero, ¿Qué han hecho mis manos?. Rascarme las pelotas, firmar cheques, atar zapatos, tirar de la cadena de los inodoros, etc., etc. He desaprovechado mis manos. Y mi mente." 

"¿Cómo diablos puede un ser humano disfrutar que un reloj alarma lo despierte a las 5:30 de la mañana para brincar de la cama, sentarse en el excusado, bañarse y vestirse, comer a la fuerza, cepillarse los dientes y el cabello y encima luchar con el tráfico para llegar a un lugar donde usted, esencialmente hace montañas de dinero para otro, y encima si le preguntan, debe mostrarse agradecido por tener la oportunidad de hacer eso?"

"En los peores momentos, en la peor ciudad, si conseguía una habitación pequeña, si podía cerrar la puerta de esa habitación pequeña y estar solo en ella con la cama, la cortinita rota, empezaba a embargarme una sensación agradable; una serenidad singular. No tenía problemas conmigo mismo sino con los lugares de ahí afuera, con las caras de ahí afuera, con las vidas desperdiciadas y destrozadas: la gente que se conforma con la solución más barata y más fácil. Cerrar la puerta de mi habitación era una forma de decir no a todo eso. "

"No era mi día. Ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!" 

"Me levanté y fui hacia el jodido cuarto de baño. Odiaba mirarme en aquel espejo pero lo hice. Vi depresión y derrota. Unas bolsas oscuras debajo de mis ojos. Ojitos cobardes, los ojos de un roedor atrapado por un jodido gato. Tenía la carne floja, parecía como si le disgustara ser parte de mí." 

"Para aquellos que creen en Dios, la mayoría de las grandes preguntas están resueltas. Para aquellos de nosotros que no aceptamos la fórmula divina, las grandes respuestas no permanecen escritas sobre piedra. Somos flexibles. Nos ajustamos a las nuevas condiciones y descubrimientos. Somos flexibles. Yo soy mi propio Dios. Estamos aquí para olvidar las enseñanzas de la iglesia, el estado y nuestro sistema educacional. Estamos aquí para beber cerveza. Estamos aquí para acabar con la guerra. Estamos aquí para reírnos del destino y vivir nuestras vidas tan bien que la muerte tiemble al llevársenos."

“Disfruto las cosas malas que se dicen sobre mí. Aumenta la venta de libros y me hace sentir malvado. No me gusta sentirme bien porque soy bueno. ¿Pero malo? Sí. Me da otra dimensión. Me gusta ser atacado. ‘¡Bukowski es desagradable!’ Eso me hace reír, me gusta. ‘¡Es un escritor desastroso!’ Sonrío más. Me alimento de eso. Pero cuando un tipo me dice que dan un texto mío como material de lectura en una universidad, me quedo boquiabierto. No sé, me aterra ser demasiado aceptado. Siento que hice algo mal”. 

Las citas son del escritor norteamericano Charles Bukowski, siempre acido y duro, irreverente y molesto y por supuesto siempre interesante. Un verdadero verso suelto, un outsider en toda regla que pasaba de cualquier convencionalismo. Quien le iba a decir que ahora, con el tiempo, sería casi un clásico.

Imagen: De Flickr - (CC BY NC-SA 2.0) - Fuente Original

domingo, 15 de agosto de 2021

"Think Different": Mucho más que un anuncio


"Esto es para los locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los problemáticos. Los que no encajan en ningún sitio. Los que ven las cosas de otra manera, no siguen las reglas y no tienen ningún respeto por lo establecido. Puedes alabarlos, puedes no estar de acuerdo con ellos, puedes citarlos, puedes no creer en ellos, glorificarlos o vilipendiarlos. Pero la única cosa que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas. Ellos inventan. Ellos imaginan. Ellos curan. Ellos exploran. Ellos crean. Ellos inspiran. Ellos impulsan la humanidad hacia delante.  Quizás tienen que estar locos. ¿Cómo si no puedes enfrentarte a un lienzo vacío y ver una obra de arte? ¿O sentarte en silencio y escuchar una canción que nunca ha sido escrita? ¿O contemplar un planeta rojo y ver un laboratorio sobre ruedas? Mientras algunos les ven como los locos, nosotros vemos genios. Porque la gente que está lo suficientemente loca como para pensar que pueden cambiar el mundo, son los que logran hacerlo."

Ese era el mensaje que nos regalaba el anuncio "Think Different" (Piensa diferente), un eslogan publicitario lanzado en 1997 después de que Steve Jobs volviera a Apple en un momento de grave crisis de la empresa en el que lo más probable era su cierre. Jobs llegó a decir que el anuncio más que para el gran público estaba pensado para motivar al personal y a los creativos de la empresa, para recordarles el propósito y las ilusiones con las que habían forjado sus carreras, la aspiración última por la que estaban allí. Para transmitirles su mensaje se ayudó de pequeños vídeos en blanco y negro de figuras tan señeras y revolucionarias en sus respectivos campos como: Albert Einstein, Bob Dylan, Martin Luther King, Richard Branson, John Lennon con Yōko Ono, Richard Buckminster Fuller, Thomas Edison, Muhammad Ali, Ted Turner, María Callas, Mahatma Gandhi, Amelia Earhart, Alfred Hitchcock, Martha Graham, Jim Henson con Kermit, Frank Lloyd Wright y Pablo Picasso. Todos querríamos ser como cualquiera de esas grandes personas. El anuncio, que recibió el título "Crazy Ones" (Los locos) fue dirigido por Jennifer Golub y le pone voz, con un texto ligeramente menor al original arriba reproducido, el actor Richard Dreyfuss. Los trabajadores de Apple no tardaron en revolucionar el mundo ellos también. 



Imagen: La fotografía, una recreación de la original, esta tomada de la página PublicDomainPictures donde figura etiquetada como Dominio Público (CC0). Se enlaza la fuente original:https://www.publicdomainpictures.net/es/view-image.php?image=228060&picture=albert-einstein

sábado, 14 de agosto de 2021

La hermosura según Don Quijote de la Mancha


“-Advierte, Sancho –respondió don Quijote-, que hay dos maneras de hermosura: una del alma y otra del cuerpo; la del alma campea y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad y en la buena crianza, y todas esas partes caben y pueden estar en un hombre feo, y cuando se pone la mira en esta hermosura, y no en la del cuerpo, suelen hacer el amor con ímpetu y con ventajas. Yo, Sancho, bien veo que no soy hermoso, pero también conozco que no soy disforme, y bástale a un hombre de bien no ser monstruo para ser bien querido, como tenga los dotes del alma que te he dicho.”

El fragmento pertenece al capítulo LVIII de la segunda parte de las aventuras de Don Quijote de la Mancha. La imagen pertenece a uno de los grabados realizados por Gustave Doré para ilustrar la obra de Miguel de Cervantes.

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

viernes, 13 de agosto de 2021

Nikola Tesla en sus propias palabras


"Ansiamos nuevas sensaciones pero enseguida nos volvemos indiferentes a ellas. Las maravillas del ayer son los sucesos corrientes de hoy"

"Un instrumento barato, no más grande que un reloj, permitirá a su portador escuchar en cualquier lado, en el mar o en tierra, música o canciones, o un discurso de un líder político, dictado en cualquier otro sitio distante. Del mismo modo, cualquier dibujo o impresión podrá ser transferida de un lugar a otro"

"Durante años, la idea de que cada uno de nosotros es solamente una parte del todo ha sido proclamada en las consumadamente sabias enseñanzas de la religión, probablemente no solo como significado de asegurar paz y armonía entre los hombres, sino como una verdad hondamente fundada. El budista expresa esto de una manera, el cristiano de otra, pero ambos dicen los mismo: Todos somos uno".

"A pesar de ser libres de pensar y actuar, estamos unidos, como las estrellas en el firmamento, por lazos inseparables, estos lazos pueden no verse, pero pueden sentirse"

"Mi proyecto ha sido demorado por las leyes de la naturaleza. El mundo no estaba preparado para ello. Estaba muy adelantado a su tiempo. Pero las mismas leyes prevalecerán al final y tendrán éxito"

"El presente es de ustedes, pero el futuro, por el que tanto he trabajado, me pertenece"

Son palabras de Nikola Tesla (1856 -1943), inventor e ingeniero eléctrico nacido en el antiguo Imperio Austriaco, en la actual ciudad croata de Smiljan y posteriormente nacionalizado estadounidense. Su figura, injustamente ensombrecida por la de Edison, está siendo actualmente reivindicada en su justa valía, dada la crucial importancia de sus aportaciones al mundo moderno


Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Imagen 1 - Imagen 2

jueves, 12 de agosto de 2021

La edad y la muerte de Milón de Crotona, el más grande de los atletas olímpicos


 

Ahora que hace pocos días de la finalización de los Juegos Olímpicos de Tokio, puede que esté bien recordar la figura del que probablemente sea el mejor deportista olímpico de la historia. No, no se trata de Michael Phelps o Mark Spitz, ni de Nadia Comaneci, Paavo Nurmi, Usain Bolt o Larisa Latynina, en realidad estamos hablando de un héroe del pasado, el poderoso Milón de Crotona (s. VI a.C.), atleta venerado en la antigüedad y citado por numerosas fuentes que dan fe de la real existencia de este gran deportista. Su curiosa e inesperada muerte, representada en varias esculturas la dejaremos para el final

Milón fue el rey de los antiguos Juegos Olímpicos durante nada menos que cinco ediciones (más una sexta siendo joven que no debemos contabilizar), haciendo suya la prueba reina, el Pentatlón, en la que se debían dominar las pruebas de salto, lucha, lanzamiento de disco, de jabalina, así como una prueba de velocidad sobre la distancia de un estadio, o lo que es lo mismo, sobre 192 metros.

A modo de un Federer, Nadal o Djokovic (¡vaya generación de tenistas!) que se esfuerzan como jabatos por ver quien suma más torneos de Grand Slam, Milón no solo consiguió ser imbatible en los Juegos Olímpicos (en Olimpia), si no que también fue el máximo vencedor en seis ediciones de los Juegos Píticos (en Delfos), en nueve ocasiones en los Juegos Nemeos (en Cleonas) y diez en los Juegos Ístmicos (en Corinto), sin contar las victorias en categorías previas a su madurez. Al ganador de los cuatro juegos a la vez, el denominado "Circuito Sagrado", recibía el título "Periodonikes", una proeza que Milón logró en nada menos que cinco ocasiones. Con ese palmarés, Milón resultó un atleta que se mantuvo en lo más alto del panorama deportivo de aquella época, en la que ser campeón olímpico era lo más cerca que un hombre podía estar de parecer un Dios, durante más de 20 años y consigue el equivalente a más de 30 medallas de oro actuales. 

Dicen que se ejercitaba con un ternero recién nacido a la espalda, y como el animal crecía poco a poco, cada día soportaba una mayor carga en el entrenamiento (un ejemplo perfecto de entreno en progresión), hasta que el animal llegó a tener cuatro años. Dorieus nos cuenta que ocurrió entonces: 

“Tal era Milón, cuando del suelo, el pesado toro de cuatro años levantó y a la fiesta de Zeus sobre  sus espaldas transportó. Cual si de un corderillo se tratase, por entre la multitud lo llevó. Todos enmudecieron cuando lo colocó, delante del sacerdote de Pisa  que  ofrecía  los  sacrificios.  Y  este  toro  que  no  tenía  igual,  después  de  haberlo cortado en trozos y cocido, se tendió y él solo y entero devoró” y un peso considerable, momento en el cual, tras terminar la vuelta al estadio con el a cuestas se lo comió en un festín." La leyenda creada con el tiempo alrededor de este portentoso deportista , con su puntito de evidente exageración, dice que era un verdadero Gargantúa y comía diariamente ocho kilos de carne y 8 kilos de pan que acompañaba de 15 litros de vino... 

Pero no era solo fuerza, también era una persona instruida, discípulo del sabio Pitágoras, que con el tiempo se convertiría en su suegro y al que llegó a salvar la vida in extremis. Según cuenta Estrabón, encontrándose el creador del famoso teorema junto a sus seguidores en una reunión, el pilar que sujetaba el techo cedió sin aviso, salvándose todos gracias a Milón que se encontraba presente y que con su portentosa fuerza, a modo de un pilar humano, sujetó las vigas y evitó que el techo se desplomara completamente hasta que el maestro y sus discípulos pudieron salir. Milón gustaba de demostrar su tremenda fuerza poniendo uno de sus brazos totalmente extendido, con la palma de la mano y los dedos abiertos, e invitando a los demás a probar si eran capaces de bajarlo, algo que nunca nadie consiguió. 

Por si fuera poco, Milón también se mostró como un gran líder militar ante las fuerzas de Síbaris (la ciudad de los sibaritas), que aún resultando muy superiores en número fueron derrotadas, liderando Milón su tropas, no solo ataviado con sus coronas de campeón si no también con la piel de un león como manto, como si fuera un nuevo Hércules, figura con la que era frecuentemente comparado.

Su muerte es de leyenda. Ya anciano y debilitado, Milón, olvidándose de que la edad pasa su factura a todos, intentó demostrarse a sí mismo que todavía era poseedor de una fuerza hercúlea. En el bosque encontró el tocón de un árbol que los leñadores habían dejado con una cuña encajada en su mitad. Milón quiso partir el tronco con sus propias manos, con sus esfuerzos sobre el tronco la cuña saltó, lo que provocó que, como si de un cepo se tratase, las dos partes del árbol antes separadas se unieran y atraparan una de sus manos con tal fuerza que ya no pudo liberarla por más esfuerzos que hizo. Así, indefenso por una vez en su vida, Milón, el de Crotona, fue devorado, no por leones como aparece en las esculturas que ilustran esta entrada sino por hambrientos lobos que nada sabían de sus proezas del pasado. La edad no perdona a nadie.

La escultura "Milon de Crotone" (1754) de cabecera es obra de Étienne Maurice Falconet y se expone en el Louvre, mismo lugar en el que se expone la visión que de la muerte del atleta realiza Pierre Puget en 1682. Por último aparece la versión de Edme Dumont, fechada en 1768 y que igualmente se expone en el Louvre.


Imágenes: Todas de Wikimedia Commons:
Imagen 1 - (CC BY-SA 4.0) - Imagen 2 (CC BY-SA 3.0) - Imagen 3 (CC POR 2.5)

miércoles, 11 de agosto de 2021

Josef von Sternberg, Marlene Dietrich y las tijeras

 

El director austríaco Josef von Sternberg es sin duda uno de los mitos del primer cine. Su nombre original era Jonas Sternberg, y a pesar de pertenecer a una familia muy humilde, no dudo un instante a la hora de cambiarlo y añadirle ese aristocrático von (tal y como hizo Eric von Stroheim) para darle mayor fuerza y carácter. Con el mismo acierto que construyó su nueva personalidad, fue él y no otro el muñidor de la imagen transgresora y revolucionaria de Marlene Dietrich, a la que moldeó hasta en el más mínimo detalle. Cuando la conoció, Marlene no era alguien que llamara precisamente la atención. De su primer encuentro, el propio Sternberg cuenta en sus memorias: 

"La señorita Dietrich vino a mi despacho esa misma tarde y no hizo el menor intento para despertar mi interés. Se sentó en el borde de un sofá, frente a mi mesa, con la mirada baja: la indiferencia hecha mujer"

Pero algo vería en la joven actriz, cuando después, como un verdadero Pigmalión volcado con la que considera su obra de arte definitiva, hizo con ella "El ángel azul", un éxito enorme, unas piernas larguísimas y el inicio de una larga lista de películas juntos entre las que se encuentran obras sensacionales como: "Marruecos", "El embrujo de Shanghai", "Fatalidad" "La venus rubia" … Marlene era ya una diosa cincelada fotograma a fotograma por el propio Sternberg. No era de extrañar que con el tiempo, cuando Marlene era ya más famosa que él director, este dijera voz en alto: 

"Miss Dietrich soy yo... Yo soy Miss Dietrich"

Supongo que se sentía como un Dios… y parece que los demás lo intuían así. En "Capricho Imperial" una de las últimas colaboraciones con Marlene Dietrich, uno de los actores, Sam Jaffe no paraba de preguntarle y pedirle explicaciones sobre las indicaciones que iba dando en el transcurso del rodaje. No paso mucho tiempo hasta que Sternberg explotara y le dijera al actor: 

-"Señor Jaffe, soy Josef von Sternberg, y tengo miles de discípulos"

- "Tiene suerte. Jesucristo solo tenía doce" - fue la aguda respuesta del actor.

Sin duda era un director de gran carácter. Os dejo unas interesantísimas palabras suyas sobre la fase de montaje y el crimen o bendición que para una película pueden ser las tijeras:

"Cuando el actor ha terminado su actuación el producto no está todavía acabado. El trabajo se completa con la ayuda de unas tijeras, que suelen entrar en acción con el estudio en penumbra y manejadas por alguien que solo tiene una sutil idea (cuando la tiene) de la intención original y puede cortar la frase más importante, o acabar con la expresión a la que el autor da más énfasis. Pocos realizadores disfrutan del honor de presenciar esta importante operación, que ha sido arrebatada por la parte no creadora de la profesión. El montador, a veces un experto, que domina la mecánica de la que es especialista, es capaz de hacer hablar rápido a un tartaja o de que una persona se mueva a una velocidad por encima de lo normal. Puede alterar el proceso y cambiar  el tiempo y ritmo de toda la película o de un simple actor. Puede guardar piezas de la persona del actor cuando ya no actúa, por ejemplo, de cuando está pensando en la hora de comer, y eliminar con un corte de tijera aquellos fragmentos donde el actor estaba mejor. Puede retener cortes y hacer que manos y piernas parezcan piezas de grasa de ballena (aunque las deformaciones físicas no sean tan absurdas como las mentales), y puede hacer pensar a la actriz más desmemoriada del mundo, reteniendo partes de su físico que había tratado de esconder cautelosamente."

Imágenes: Imagen 1 de Flickr - (CC BY NC SA-2.0) - Imagen 2: Cortesía de Doctor Macro

martes, 10 de agosto de 2021

Balenciaga, el rey de los modistas


"Un buen modista debe ser: arquitecto para los patrones, escultor para la forma, pintor para los dibujos, músico para la armonía y filósofo para la medida."

Son palabras del gran modista español Cristóbal Balenciaga, por muchos considerado como el mejor diseñador de alta costura de la historia reciente de la moda. Nacido en el seno de una familia muy humilde, a los once años quedó huérfano de padre, pescador, que murió en el mar. Su madre, costurera, debió redoblar esfuerzos para sacar la familia adelante. Balenciaga, enamorado de la profesión de su madre, lo aprendió todo de ella y lejos de quedarse en ayudarla a quitar hilvanes, pronto soñó con crear sus propios diseños y en convertirse en un gran modista. 

En estas circunstancias y habiendo nacido en 1895 en un pequeño pero precioso pueblo como Guetaria (hoy en día tiene tan sólo 2.800 habitantes), mucho ha de ser el talento y también la suerte para lograr ascender de la forma en la que lo hizo Balenciaga. La suerte se le presentó al joven modista en la figura de la Marquesa de Casa Torres, abuela de la futura Reina Fabiola de Bélgica, que veraneaba en Guetaria. A la Marquesa le llamó la atención la pasión con la que Balenciaga hablaba y sentía la moda, por lo decidió plantearle un reto que cambiaría la vida del joven. Le entregó una pieza de tela y uno de sus mejores y exclusivos vestidos, emplazándolo a hacer una copia del mismo con la que le demostrara su habilidad y destreza. Balenciaga no lo dudo un instante, sacó sus agujas y tijeras y se puso manos a la obra, logrando entregar a la Marquesa un vestido idéntico al recibido. Desde entonces la Marquesa se convirtió en su mecenas, en una importante valedora que le ayudaría a salir de Guetaria, a ser un referente para la alta sociedad y a poder abrirse al mundo desde su pequeña tienda inicial en San Sebastián. 

Pronto vino Madrid, Barcelona y por fin París. De su imaginación empezarían a surgir modelos que cambiarían para siempre la alta costura. Desde el mundo de los pescadores a la tradicional chaqueta kaiku vasca, pasando por los cuadros de Zurbarán, Goya o Velázquez, todo era fuente de inspiración para él. Sus volúmenes, su amor por las formas y las proporciones, los innovadores colores de sus telas, su modernidad, siempre respetuosa con el clasicismo, lograban dar a sus modelos una elegancia atemporal que hizo de sus modelos toda una revolución. Gracias a todo lo aprendido junto a su madre, Balenciaga era un "couturier" que se involucraba en todos y cada uno de los procesos de creación de un modelo, desde el boceto hasta la confección. Su estilo se caracterizó por el arte de dominar los volúmenes y las proporciones, fue el precursor de los trajes saco y de las faldas bomboneras, del corte de barril, la manga japonesa, la manga murciélago, el vestido túnica e incluso el talle alto...  Ahora sus creaciones son tesoros que se exponen en museos, como el que guarda muchos de sus más exclusivos modelos en su Guetaria natal. Como prueba de su talento quedan las palabras que otros grandes modistas le dedicaron:

“Con los tejidos, nosotros hacemos lo que podemos. Balenciaga hace lo que quiere”. (Christian Dior)

“Él era mi religión, para mí están Balenciaga y el Señor”. (Hubert de Givenchy)

“Balenciaga es un couturier en el verdadero sentido de la palabra. Sólo él es capaz de cortar los tejidos, montarlos y coserlos a mano. Los demás son simples diseñadores de moda.” (Coco Chanel)

“La alta costura es como una orquesta, cuyo director es Balenciaga. Nosotros, los demás modistas, somos los músicos, y seguimos las directrices que él da.” (Christian Dior)

“Si Dior es el Watteau de la costura (lleno de matices, chic, delicado y oportuno), entonces Balenciaga es el Picasso de la moda porque, como el pintor, Balenciaga guarda un profundo respeto por la tradición y posee un depurado estilo clásico que subyace a todos sus experimentos con lo moderno.” (Cecil Beaton)

"Balenciaga es una de las Maisons que mejor han simbolizado la elegancia sin renunciar a la modernidad." (Nicolas Ghesquière)

"Balenciaga fue fiel a la modernidad y a la feminidad, innovador y acogedor. Su trabajo es siempre inspirador" (Simone Rocha)


Imágenes: De Flickr - Todas (CC BY-NC 2.0) 
Fuentes: Imagen 1 - Imagen 2 - Imagen 3 - Imagen 4 - Imagen 5

lunes, 9 de agosto de 2021

Tres citas con Marilyn Monroe


 

"Soy egoísta, impaciente y un poco insegura. Cometo errores, estoy fuera de control y a veces soy difícil de manejar. Pero si no puedes soportarme en mis peores momentos, puedes estar condenadamente seguro de que no me mereces en los mejores".

"La imperfección es belleza, la locura es genialidad y es mejor ser absolutamente ridícula a ser absolutamente aburrida"

"Una buena chica conoce sus límites, una mujer inteligente sabe que no tiene ninguno"

Las citas son de la actriz norteamericana Marilyn Monroe (1 de junio de 1926 - 5 de agosto de 1962).

Imagen: Cortesía de Doctor Macro - Fuente Original

domingo, 8 de agosto de 2021

"La mujer justa" de Sándor Márai

 

"Hace falta mucho valor para dejarse amar sin reservas. Un valor que es casi heroísmo. La mayoría de la gente no puede dar ni recibir amor porque es cobarde y orgullosa, porque tiene miedo al fracaso. Le da vergüenza entregarse a otra persona y más aún rendirse a ella porque teme que descubra su secreto… el más triste secreto de cada ser humano: que necesita mucha ternura, que no puede vivir sin amor. Creo que ésa es la verdad. O al menos eso he creído durante mucho tiempo, aunque ya no lo afirmo tan categóricamente porque estoy envejeciendo y me siento fracasado. ¿Qué en qué he fracasado? Te lo estoy diciendo, en eso, precisamente en eso. No fui lo bastante valiente para la mujer que me amaba, no supe aceptar su cariño, me daba vergüenza, incluso la despreciaba un poco por ser diferente de mí, una burguesita de gustos y ritmos vitales distintos de los míos; y además temía por mí, por mi orgullo, temía entregarme al noble y complejo chantaje con el que se me exigía el don del amor. En aquellos tiempos no sabía lo que sé hoy… que no hay nada de lo que avergonzarse en la vida excepto de la cobardía, que hace que uno no sea capaz de dar sentimientos o no se atreva a aceptarlos."

"Me di cuenta de que las personas no aguantan para siempre las situaciones en que las pone la vida... ni los individuos ni las naciones... Llega un momento en que alguien empieza a gritar que ya basta, que hace falta un cambio. Y es cuando la gente se echa a la calle y empieza a destrozarlo todo... Pero eso ya sólo es un circo. La revolución, la verdadera, ya ha ocurrido antes, en silencio, en el interior de las personas" 

"Nosotros no vivimos en una auténtica cultura, lo nuestro es una civilización de masas, anodina, mecanizada y enigmática. Todos se llevan su parte, pero a ninguno le proporciona verdadera felicidad" 

"Sólo obtienes algo de los libros si eres capaz de poner algo tuyo en lo que estás leyendo. Quiero decir que sólo si te aproximas al libro con el ánimo dispuesto a herir y ser herido en el duelo de la lectura, a polemizar, a convencer y ser convencido, y luego una vez enriquecido con lo que has aprendido, a emplearlo en construir algo en la vida o en el trabajo..." 

"El artista no tenía miedo. Decía que si Dios existiera no podría ser tan cruel como para conceder la vida eterna a los hombres...  Pero los burgueses sí que tenían miedo a morir, igual que a vivir. Por eso eran religiosos, parcos y virtuosos. Porque tenían miedo" 

Los fragmentos pertenecen a "La mujer justa" un libro del escritor húngaro como Sándor Márai (1900 -1989). Su forma de escribir se ha comparado con la de Thomas Mann o Stephen Zweig por su prosa realista. Fue el primer crítico de la obra de Kafka. Nació en una familia acomodada, posición desde la que con acierto supo retratar en sus libros la decadencia de la clase burguesa. Fue una persona clarividente, que supo analizar con agudeza el tiempo que le tocó vivir, de hecho fue de los primeros en criticar a Hitler y su política y a la vez vislumbrar el fantasma que se cernía sobre su país con la llegada de los rusos; de hecho escribió en su diario: "Los alemanes son magos. Han acertado a realizar el milagro de que cualquier ser humano decente espere honestamente y lleno de anhelo a los rusos, a los bolcheviques que llegan como libertadores". Los libertadores como él los llamaba no fueron muy generosos con su persona. Cuando llegó el comunismo no pudo quitarse la etiqueta de la clase a la que pertenecía y hubo de marchar en 1948 y después de pasar por Suiza e Italia llegó a Estados Unidos, país del que adoptó la nacionalidad. A pesar de estos avatares nunca dejó de escribir en húngaro y su amor por su país era incondicional encontrándose altamente decepcionado con las potencias occidentales por el poco apoyo que prestaron a la Revolución Húngara de 1956. Sus obras, como no podía ser de otra manera, estuvieron largo tiempo prohibidas en su país de origen. Cuatro años después de la muerte de su esposa y enfermo de cáncer se suicidaría pegándose un tiro en la cabeza. Quedaban pocos meses para la caída del muro de Berlín. Entre sus obras publicadas en España se encuentran: "El último encuentro", "La herencia de Eszter", "Divorcio en Buda", "El amante de Bolzano", su autobiografía "Confesiones de un burgués" y la famosa "La mujer justa" a la que dedicamos esta entrada.

En la fotografía de cabecera aparece "Lady Agnew de Lochnaw" (1892) en un retrato de John Singer Sargent que se expone en la Galería Nacional de Escocia

Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0): Imangen 1 - Imagen 2

sábado, 7 de agosto de 2021

Miles Davis: "The Prince of Darkness"


"El silencio es el ruido más fuerte, quizá el más fuerte de todos los ruidos"

Y si lo dice el trompetista Miles Davis, "The prince of darkness", uno de los grandes indiscutibles del Jazz, debe ser cierto. Su carrera es prácticamente inclasificable, tan camaleónica como por ejemplo la del pintor Picasso, como este, fue capaz de adaptarse como un guante a los cambios de tendencia de cada época y logró ser mucho más que un referente de cada uno de esos periodos, de hecho era un revolucionario musical, un infatigable creador de nueva música. Tras sus comienzos con Charlie Parker en los albores del Be Bop, supo abrir nuevas sendas para el jazz con el cool, hardbop, jazz fusión, jazz modal.... estilos de los que siempre resultaba ser el profeta que iluminaba a una legión de músicos que caminaban tras sus pasos. Era tal su afán por experimentar que afirmaba: "Primero lo toco y luego te digo qué es".  

En 1987, Ronald Reagan, el actor reconvertido en Presidente de los Estados Unidos, entregó a Ray Charles un reconocimiento oficial por toda su carrera. Como cualquier estrella de la música, esa especie que está por encima de protocolos y convenciones sociales, Miles Davis, excesivo en todo, se presentó en la Casa Blanca vestido "a su manera": pantalones negros de cuero, un chaleco encima de otro, con el complemento de un esmoquin que llevaba una serpiente roja en su espalda. Los artistas, son así. El caso es que algunos de los invitados al acto estarían por allí casi sin saber para qué, si acaso para probar los canapés y sonreír bobaliconamente al Presidente, de esta manera una de esas señoronas, acomodada ella y envanecida de sí misma, se encaró al estrafalario Miles Davis y después de mirarlo altivamente de arriba abajo, le preguntó con todo el veneno que era capaz de destilar que cuales eran los méritos que tenía para estar en el salón del trono, en aquel centro del mundo y de tal guisa. Miles Davis no se arrugó y fue directo a la yugular: "Bueno, tan sólo he cambiado el rumbo de la música cinco o seis veces. Ahora, dígame: ¿Qué ha hecho usted de importancia, aparte de ser blanca?"

"Kind of blue", el disco más vendido de la historia del Jazz, es suyo  y a ese disco pertenece la pieza que aparece en el vídeo: "So what" en la que es acompañado por otro genio, el gran John Coltrane.



Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

viernes, 6 de agosto de 2021

Chanel nº 5 ¿Pero por qué nº 5?



"Una mujer que no se perfuma no tiene futuro"

Eso decía el poeta Paul Valery, y aunque yo no esté para nada de acuerdo, lo cierto es que el Chanel nº 5 ha llegado a convertirse en todo un símbolo de lujo y sofisticación, sirva como anécdota el hecho de que al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las colas de soldados más concurridas de París eran las que se formaban ante una boutique de la calle Cambon para comprar un frasco de Chanel nº 5 como regalo estrella, junto a las consabidas medias de seda, para sus esposas o parejas. Puede que siguiendo esa senda, el perfume llegó a convertirse en el pijama más etéreo de la historia gracias a Marilyn Monroe que presumía de ponerse para dormir tan solo dos gotas de este perfume, lo cual sin duda realzaba su figura. Lo cierto es que el Chanel nº 5, creado en 1921, fue toda una revolución en su época. Por entonces las mujeres de vida alegre solían perfumarse con esencias de jazmín buscando un toque sensual que atrajera a los hombres, una fragancia que por dicho motivo estaba totalmente vedada a las supuestas señoras de clase alta que utilizaban la virginal agua de rosas. Chanel decidió mezclar ambas y añadirle otras esencias, hasta 80, en las que se incluían las rosas de mayo, el nerolí, la vainilla y el vetiver de bourbon, el sándalo o el ylang-ylang, superando los perfumes monoflorales que reinaban en aquellos años. Su creación seguía la senda de los perfumes rusos creados por Ernest Beaux, el perfumista de los Zares, con quien se asoció Coco para la creación del Chanel nº 5, un aroma que parece que tenía ecos de perfumes previos por el creados como el Bouquet de Catherine y el Rallet nº 1.

¿Pero si no hay un Chanel nº 1, ni 2 ni 3 ni 4, por que se numeró este perfume con ese escueto nº 5? La historia oficial dice que Ernest Beaux presentó a Coco Chanel 10 muestras de perfume numeradas y esta escogió la nº 5. Cuando el perfumista le preguntó que nombre habría de darle ella contestó: "Presento mi colección de vestidos el 5 de mayo, el quinto mes del año, así que dejaremos el número que lleva y ese número 5 le traerá suerte". 

Lo cierto es que Gabrielle Chanel adoraba el número cinco al que tenía por su número de la suerte. Cuando presentaba una nueva colección solía sentarse en el quinto peldaño de la escalera de su atelier desde donde podía observar discretamente las reacciones de las personas que acudían al desfile. Por otro lado, la calidad más pura de una cosa no deja de ser la quinta esencia, lo que resulta muy atractivo para definir un perfume. Chanel se sentía muy atraída por la espiritualidad oriental y hay quien mantiene que las cinco cabezas de Shiva y las cinco visiones de Buda también tuvieron que ver mientras que otros añaden que Chanel era Leo, la quinta constelación del zodiaco o que los Chanel eran cinco hermanos... y ya saben, puestos a buscar explicaciones se puede llegar a la más absoluta ridiculez, aunque ciertamente todo eso ha sido dicho.

La verdad es que el diseño no solo del perfume en si, si no también del frasco y su caja fueron totalmente rompedores y modernos para su época, tal y como fue la concepción que Chanel tuvo de la moda para mujer, cómoda y liberadora. Perfume y ropa partían de una misma idea. Desde el inicio parecía destinado a resultar todo un éxito.

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

jueves, 5 de agosto de 2021

"La carreta fantasma" - Selma Lagerlöf (Ed. Tésera)

 

"(...) Este caballo y el carruaje aguantan más de lo que parece. He cruzado con ellos mares embravecidos donde las olas se elevaron altas como casas y hundieron grandes navíos, pero a mí no me afectó. He atravesado simas hasta el interior de la tierra sin que el caballo haya tropezado. Y he cruzado con él ciudades incendiadas, como altos hornos, con llamas por todas partes. Ningún bombero se ha aventurado tan lejos en el fuego y el humo como este caballo lo ha hecho sin temor"

No era un caballo cualquiera. El fragmento pertenece a "La carreta fantasma" (1912), una de las obras más notables de la escritora Selma Lagerlöf, la primera mujer en obtener un Premio Nobel de Literatura en fecha tan temprana como 1909. La obra es una singular novela de fantasmas en la que tres borrachos evocan la oscura leyenda por la que si un gran pecador resulta la última persona que muere al terminar el año, entonces no podrá evitar conducir durante un año entero la Carreta Fantasma, esa que es tirada por tan portentoso caballo, la carreta de la Muerte que recoge las almas de los muertos. David Holm, uno de los tres borrachos, no era precisamente una buena persona y tuvo la mala suerte de morir con la última campanada del año. ¿Imaginan la historia?

La novela, prácticamente desconocida en España, es por fin traducida desde su original sueco al castellano por encargo de la recién nacida Editorial Tésera en su loable propósito de recuperar joyas literarias injustamente olvidadas y que además cumplan con el requisito de estar relacionadas directamente con el mundo del cine. Esta obra fue llevada en 1921 a la gran pantalla por el gran director sueco Victor Sjöström con el título de "El carretero" (Körkarlen) y sus imágenes, de una gran potencia visual, fueron muy tenidas en cuenta por Stanley Kubrick cuando casi calcó de la misma aquella espeluznante escena de "El Resplandor" en la que Jack Nicholson destroza con un hacha la puerta de la habitación en la que se esconden su mujer y su hijo. La edición cuenta con un jugoso prólogo por parte de Enric Ros.

¿No sabías que leer?

Por si alguien está interesado, yo lo he comprado en la jerezana Librería "El laberinto". Os paso el link donde se encuentra disponible el libro: Librería El Laberinto - "La carreta fantasma"

"Retrato de un caballero" de Vittore Carpaccio


 

"En la guerra que el rey Ferdinando hizo contra la viuda de Juan, el rey de Hungría, en torno a Buda, todo el mundo se fijó particularmente en un soldado que tuvo una actuación extraordinaria en cierta refriega. Desconocido, fue muy ensalzado y, cuando perdió la vida, llorado. Pero por nadie tanto como por Raisciac, señor alemán, prendado de un valor tan singular. Cuando trajeron el cuerpo, se acercó, con una curiosidad común, a ver quién era; y, una vez le quitaron la armadura al cadáver, reconoció a su hijo. El hecho aumentó la compasión de los presentes. Sólo él, sin decir palabra, sin pestañear, se mantuvo de pie observando fijamente el cuerpo de su hijo, hasta que la violencia de la tristeza, que abrumó sus espíritus vitales, le hizo caer repentinamente muerto"

Leyendo los "Ensayos" de Michel de Montaigne (1533-1592), obra a la que pertenece el fragmento anterior, no pude evitar evocar a ese valeroso soldado con la imagen del "Retrato de un caballero" (1505) pintado por Vittore Carpaccio, obra que se expone en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Ese joven caballero de reluciente armadura, cuyo retrato parece ser el primero de cuerpo entero pintado en Europa, poco tiene que ver en realidad con el del texto, si acaso una leyenda que aparece en una cartela a la derecha de su figura en la que se lee "Malo mori quan foedari" (Mejor la muerte que el deshonor), pero cualquier excusa es buena para traer de visita al blog una hermosa obra de arte. La identidad del retratado es muy discutida, para unos es Fernando II de Aragón, para otros es Francisco María della Rovere, duque de Urbino y sobrino del Papa Julio II, aunque para otros, entre otras identidades posibles, es un patricio veneciano llamado Marco Gabriel. 

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

martes, 3 de agosto de 2021

El perfeccionismo de Jacques-Louis David

 

En cierta ocasión, el pintor favorito de Napoleón, el genial Jacques Louis David, arriba en un autorretrato, sintió la necesidad de saber la opinión sincera que existía sobre su obra y las reacciones que provocaba; a tal fin se colocó de forma disimulada entre la gente que admiraba una de sus mejores creaciones, para escuchar sus apreciaciones y críticas de la forma más espontánea posible. Las alabanzas eran generalizadas entre la gente principal que acudió a la exposición pero pronto observó como uno de los presentes, que por su forma de vestir debía ser un conductor de coche de caballos, hacía gestos de desaprobación de la pintura, ante lo cual y sin presentarse previamente, se le acercó el pintor y le preguntó:

- Veo que no os gusta este cuadro
- Desde luego que no -contestó el cochero
- Sin embargo -puntualizó David - es un cuadro ante el que todo el mundo se detiene.
- No lo comprendo. Observad que este pintor ha puesto un caballo cuya boca está toda ella cubierta de espuma y, sin embargo no tiene freno que se la provoque.

Calló David ante tal apreciación, pero como todo gran pintor que aspira a captar la realidad con la mayor precisión posible, no dudó en rectificar su cuadro y borrar la espuma de la boca del caballo tan pronto terminó la exposición.

No he logrado tener referencia cierta de qué cuadro es el que motivó esta anécdota pero como quiera que en ella se hacía referencia a uno de sus cuadros más bellos y en este de "El rapto de las Sabinas" expuesto en el Louvre, hay un par de caballos sin freno en sus bocas, me ha parecido oportuno colocarlo para acompañar la historia.


Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Imagen 1 - Imagen 2

lunes, 2 de agosto de 2021

"Busco en la muerte la vida" - (El curioso impertinente) - Don Quijote de la Mancha



¡Desdichado y mal advertido de ti, Anselmo! ¿Qué es lo que haces? ¿Qué es lo que trazas? ¿Qué es lo que ordenas? Mira que haces contra ti mismo, trazando tu deshonra y ordenando tu perdición. Buena es tu esposa Camila; quieta y sosegadamente la posees; nadie sobresalta tu gusto; sus pensamientos no salen de las paredes de su casa; tú eres su cielo en la tierra, el blanco de sus deseos, el cumplimiento de sus gustos y la medida por donde mide su voluntad, ajustándola en todo con la tuya y con la del cielo. Pues si la mina de su honor, hermosura, honestidad y recogimiento te da sin ningún trabajo toda la riqueza que tiene y tú puedes desear, ¿para qué quieres ahondar la tierra y buscar nuevas vetas de nuevo y nunca visto tesoro, poniéndote a peligro que toda venga abajo, pues en fin se sustenta sobre los débiles arrimos de su flaca naturaleza? Mira que el que busca lo imposible, es justo que lo posible se le niegue, como lo dijo mejor un poeta, diciendo:


Busco en la muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad, 
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien,
con el Cielo ha estatuido
que, pues lo imposible pido,
lo posible aún no me den.

Este pequeño fragmento y el poema conocido como "Busco en la muerte la vida" se encuentra inserto en el capítulo XXXIII de la primera entrega de "Don Quijote de la Mancha", donde se cuenta la novela del "Curioso impertinente", interesante relato en el que el estúpido Anselmo, sin necesidad, pone a prueba a su bella esposa Camila ante su amigo Lotario que es el que nos habla. La imagen corresponde a uno de los grabados que Gustave Doré realizó para ilustrar la obra de Miguel de Cervantes. 

Imagen: De Wikimedia Commons -Dominio Público - Fuente Original

domingo, 1 de agosto de 2021

Sobre Johann Sebastian Bach


"He dicho que Dios le debe todo a Bach. Sin Bach, Dios sería un personaje de tercera clase. La música de Bach es la única razón para pensar que el Universo no es un desastre total. Con Bach todo es profundo, real, nada es fingido. El compositor nos inspira sentimientos que no nos puede dar la literatura, porque Bach no tiene nada que ver con el lenguaje. Sin Bach yo sería un perfecto nihilista." (Emil Cioran)

Y las palabras de Cioran no son una tontería dicha a la ligera, ni mucho menos. Por supuesto la devoción y la Fe son muy anteriores a Bach, pero también es cierto, al menos esa es mi humilde opinión, que Dios y la espiritualidad viven en la música, en esa atmósfera de divinidad que solo esta puede crear para elevar nuestra alma a unas cotas que difícilmente pueden lograr otras artes. Solo la música es capaz de alimentar de forma tan eficaz los sentimientos de religiosidad y hacerlos crecer, convirtiéndose en la hermosa voz de Dios en la tierra, sentimiento que es inevitable aun cuando uno sea ateo. 

Hace ya tiempo, durante mis primeros escarceos con la música clásica, leí en un librito de Peter Gammond una pequeña entrada sobre Bach, que a posteriori volvía irremediablemente a mi cabeza cuando escuchaba su música y siempre, inevitablemente lograba mi rendición y la certeza de que aquellas palabras eran ciertas. Gammond decía así:

"Siempre nos acercamos a Bach con cierta turbación, porque Bach no es simplemente un objeto de consumo. En absoluto. Es una religión. A Bach le adoran todos los intelectuales vírgenes, sean hombres o mujeres. Es, como las duchas frías y los baños calientes, un sustituto del sexo. Su pureza es tal que se apodera del alma y el placer se convierte en religioso. La música de Bach debe oírse, cantarse, tocarse o discutirse con una expresión de inevitable devoción. Comparada con ella, la de Beethoven y Mozart no es más que un producto terrenal que emana de la sucia mano del hombre".

Otras personas principales opinaban más o menos igual, entre ellos los citados y admirados Mozart y Beethoven:

"A pesar de todo mi amor para muchos otros —y Beethoven y Mozart no son lo menos—, puedo solamente estar de acuerdo con Casals: Bach los domina a todos" (Paul Tortelier)

"Al oír la música de Bach tengo la sensación de que la eterna armonía habla consigo misma, como debe haber sucedido en el seno de Dios poco antes de la creación del mundo" (Johann Wolfgang Goethe)

"Es el amado Dios de la música, a quien todos los compositores deberían elevar una oración antes de ponerse a trabajar" (Claude Debussy)

"Inicialmente estaba Bach…, y entonces todos los otros" (Pau Casals)

"Si Monteverdi fue el primer compositor en encontrar la expresión musical de la pasión humana, Beethoven el terrible esfuerzo de ser humano y espiar cómo ser Dios, Mozart el tipo de música que esperamos escuchar en el cielo, Bach es el que cierra las brechas, nos ayuda a escuchar la voz de Dios pero en forma humana aislando las imperfecciones de la humanidad en la perfección de su música." (John Elliot Gardiner)

«Es imposible describir la inmensa riqueza de su música, su naturaleza sublime y su valor universal, comparándola con cualquier otra cosa en el mundo" (Richard Wagner)

"Esta semana he ido a escuchar tres veces la Pasión según San Mateo del divino Bach, y en cada una de ellas con el mismo sentimiento de máxima admiración. Una persona que —como yo— ha olvidado completamente el cristianismo, no puede evitar oírla como si se tratase de uno de los evangelios" (Frederich Nietszche)

"Todo ocurre en Bach" (Anton Webern)

"La música le debe tanto como la religión a su fundador". "Solamente hay uno de quien los demás podríamos sacar algo nuevo: Johann Sebastian Bach" (Robert Schumann)

"El que usted quiera editar las obras de Johann Sebastian Bach es algo que regocija mi corazón, que late todo para el arte sublime y grandioso de este verdadero padre de la armonía. Deseo ver pronto esa empresa en plena actividad. En cuanto abra usted mismo la suscripción, espero aportar yo mismo desde aquí" (Ludwig van Beethoven)

"La música de Bach es algo que hay que aprender" (Mozart).

El propio Bach decía: "El único propósito y razón final de toda la música debería ser la gloria de Dios y el alivio del espíritu". Sabía lo que se hacía.

Buscando no poner lo más obvio, nos vamos al tema "Zion hört die Wächter singen" de la Cantata BWV 140, una de las casi trescientas que se estima que compuso, a mayor gloria de Dios, y de las que solo se conserva el monumental tesoro de 194 de ellas:

O la pieza "Erbarme dich mein Gott " de su Pasión según San Mateo, cantada por Magdalena Kozena


Imagen: Escultura de Joahnn Sebastian Bach en Leipzig,
De Wikimedia Commons - (CC BY SA-3.0) - Fuente original