El caso es que el muchacho marcó toda una época en el cine; sus personajes siempre tenían un punto cínico, prepotente, pagado de sí mismo y rebosante de virilidad que era la delicia de las mujeres de la época y el referente para muchos hombres a los que empezó a importarle muy mucho como se vestía "El rey", como perfilaba su bigotillo o como arqueaba las cejas. Así puso de moda la sahariana después de "Mogambo" película en la que se las vio y "se las deseo" con Ava Gardner y Grace Kelly. Un impulso parecido le dio a los pañuelos de cuello que lucia en "Lo que el viento se llevó"; era lo que ahora se dice un "Influencer" y sus novedades se convertían en un negocio inmediato y eran bienvenidas por los vendedores. Otro gallo cantó cuando vinieron las perdidas y es que cuando apareció sin camiseta interior en "Sucedió una noche", las mujeres suspiraron y sus maridos decidieron que ellos también dejarían de llevarlas. La consecuencia no pudo ser otra que el desplome de las ventas de esta prenda. Dicen que los fabricantes de camisetas pidieron compensaciones a la Columbia, aunque en realidad como por otro lado aumentaron sus ventas por la chaqueta Norlfolk y el jersey de cuello alto que también lucía Gable en la película, supongo que lo dejaron en un oportuno "lo comido por lo servido".
lunes, 9 de mayo de 2022
Clark Gable, una inspiración para la moda y para Bugs Bunny
El caso es que el muchacho marcó toda una época en el cine; sus personajes siempre tenían un punto cínico, prepotente, pagado de sí mismo y rebosante de virilidad que era la delicia de las mujeres de la época y el referente para muchos hombres a los que empezó a importarle muy mucho como se vestía "El rey", como perfilaba su bigotillo o como arqueaba las cejas. Así puso de moda la sahariana después de "Mogambo" película en la que se las vio y "se las deseo" con Ava Gardner y Grace Kelly. Un impulso parecido le dio a los pañuelos de cuello que lucia en "Lo que el viento se llevó"; era lo que ahora se dice un "Influencer" y sus novedades se convertían en un negocio inmediato y eran bienvenidas por los vendedores. Otro gallo cantó cuando vinieron las perdidas y es que cuando apareció sin camiseta interior en "Sucedió una noche", las mujeres suspiraron y sus maridos decidieron que ellos también dejarían de llevarlas. La consecuencia no pudo ser otra que el desplome de las ventas de esta prenda. Dicen que los fabricantes de camisetas pidieron compensaciones a la Columbia, aunque en realidad como por otro lado aumentaron sus ventas por la chaqueta Norlfolk y el jersey de cuello alto que también lucía Gable en la película, supongo que lo dejaron en un oportuno "lo comido por lo servido". domingo, 8 de mayo de 2022
Hedy Lamarr, toda un pavo real
sábado, 7 de mayo de 2022
Marilyn Monroe y Billy Wilder: Sobre la impuntualidad y las bañeras
El admirado Billy Wilder rodó con Marilyn Monroe dos deliciosas comedias: "La tentación vive arriba" (The seven year itch - 1955) y "Con faldas y a lo loco" (Some like it hot - 1959); ambas, a pesar de los excelentes resultados logrados, resultaron un verdadero suplicio para el director. Wilder reconocía la magia que desprendían las imágenes de la actriz en la gran pantalla, el amor que por ella sentía la cámara: "Marilyn Monroe era de carne, y se fotografiaba de carne. Tenías la impresión de que bastaba con alargar la mano para poder tocarla". Y sobre su talento tampoco albergaba dudas: "Marilyn era un absoluto genio como actriz cómica, con un sentido extraordinario para los diálogos cómicos. Tenía ese don. Nunca después he vuelto a encontrar una actriz así". De hecho, estoy seguro que si no hubiese fallecido tan pronto la actriz, en 1962, habrían rodado alguna película más juntos, de hecho el papel femenino de "Bésame tonto" (1964), ese que terminó llevándose Kim Novak, le iba que ni pintado. Pero algo en el comportamiento de la actriz tiraba por tierra todas esas virtudes ante el director: su acusada impuntualidad, una tortura sobre la que Wilder se pronunció dedicándole una frase ciertamente memorable:
"Sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tía en Viena que estaría en el plató cada mañana a las seis y sería capaz de recitar los diálogos incluso al revés. Pero, ¿quién querría verla?… Además, mientras esperamos a Marilyn Monroe todo el equipo, no perdemos totalmente el tiempo… Yo, sin ir más lejos, tuve la oportunidad de leer Guerra y Paz, y Los Miserables."
Marilyn, por su parte, era totalmente consciente de sus retrasos y al respecto decía:
“Invariablemente llego tarde a las citas, en ocasiones con un retraso de dos horas. He intentado cambiar mi manera de ser, pero lo que me hace llegar tarde es algo fuerte... y demasiado agradable. Cuando debo ir a cenar a alguna parte a las ocho, me quedo tendida en la bañera durante una hora o más. Llegan las ocho y todavía sigo en la bañera. Voy echando perfumes en el agua y dejando que se vacíe el agua y llenando de nuevo la bañera con agua limpia. Olvido que son las ocho y mi cita para cenar. Sigo pensando y sintiéndome muy lejos. No es Marilyn Monroe la que está en la bañera sino Norma Jeane. Estoy dándole gusto a Norma Jeane. Solía tener que bañarse en el agua que habían utilizado seis u ocho personas. Ahora puede bañarse en agua tan limpia y transparente como el cristal. Y parece que Norma no tenga nunca suficiente agua limpia con olor a verdadera colonia”
Quien sabe si, sabedor de este problemilla de Marilyn con sus baños, en "La tentación vive arriba" le dedicó una escena en la que se ve a la estrella en la bañera, con el dedo gordo de uno de sus pies encajado en el grifo, imposibilitada para poder abandonar su refrescante aseo. Y a pesar de todo Wilder terminó dando por bueno todos aquellos ratos "de lectura obligada de los clásicos" debidos a la impuntualidad de la estrella: "Existen más libros sobre Marilyn Monroe que sobre la II Guerra Mundial. Hay cierta semejanza entre las dos: era el infierno, pero valía la pena".
Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Imagen 1 - Imagen 2
jueves, 5 de mayo de 2022
John Ford y sus problemas con "el hombre del tiempo"
miércoles, 4 de mayo de 2022
Marilyn, Wilder y los mirones de "La tentación vive arriba"
Nunca pensé que el título español que se le dio a esta película "The seven year itch" (1955) tuviera "indirectamente" tanto que ver con una anécdota que ocurrió durante la famosa escena en la que a Marilyn Monroe se le levanta la falda por el aire del respiradero del metro. Cosas de electricistas y mirones que sintieron intensamente que en verdad "La tentación vive arriba". Lo cuenta Billy Wilder, el director de la película:
"Personalmente prefiero el rodaje en estudio porque puedo controlarlo. No tengo que luchar con la luz, que cambia constantemente, ni con la meteorología. No estoy obligado a parar en el momento en el que el cielo se ensombrece: cuando no tienes el control, estás obligado a hacer concesiones. Creo que en un estudio puedo encontrar mejores soluciones. Y además está la molestia de trabajar con extraños. A propósito de esto, tengo una buena historia. Rodábamos La "Tentación vive arriba. ¿Se acuerda?: Era verano en Nueva York y Marilyn se asa de calor. Conserva su ropa interior en el frigorífico y quiere pasar la noche con Tom Ewell, cuya mujer está en el campo, porque él tiene aire acondicionado. Van al teatro por la noche y al salir pasan sobre la rejilla de ventilación del metro por la que sopla un viento refrescante que levanta la falda de Marilyn. ¿Se acuerda de aquel célebre plano? Estábamos rodándolo en el cruce de la calle 54 y Madison Avenue. Fácilmente habría unas cinco mil personas que esperaban para ver las piernas de Marilyn. Y bajo la rejilla, los eléctricos que hacían funcionar el ventilador aceptaban chatos de vino de mirones que también querían ver a Marilyn desde abajo. Volvimos a empezar el plano varias veces, la cosa no marchaba. Los espectadores estaban agitados, pedían autógrafos. Aquello se volvía embarazoso y a Joe DiMaggio, el marido de Marilyn que estaba presente, no le gustaba mucho que su mujer sirviera de espectáculo. En resumen, yo no controlaba nada. Finalmente volvimos al estudio de la Fox. Reconstruimos una esquina de la calle y fue perfecto"
Extracto del libro "Billy & Joe - Conversaciones con Billy WIlder y Joseph L. Mankiewicz" de Michel Ciment
Y por supuesto, la escena:
Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Img 1 - Img 2
martes, 3 de mayo de 2022
Duke Ellington: El señor del Jazz
lunes, 2 de mayo de 2022
Ingmar Bergman: ¿Qué es la creación?
Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original
sábado, 30 de abril de 2022
El doloroso comienzo de Vittorio de Sica como actor
"Había que elegir al protagonista del drama religioso en honor al niño mártir san Tarcisio. Los dos seleccionados entre los cuarenta niños de la misma edad éramos Colasanti, de trece años, y yo, de doce. Desafortunadamente, me eligieron a mí porque Colasanti no caía bien. Él formó parte del grupo de aquellos que debían matar a pedradas a san Tarcisio, que llevaba las hostias consagradas a los cristianos encerrados en las catacumbas.
Todos los demás niños arrojaban piedras hechas por el buen padre Grossi con tela de saco y serrín; sin embargo, Colasanti tiró piedras de verdad. Me desvanecí en plena escena porque una piedra me golpeó en la frente, pero todos, en la platea, incluido mi padre, aplaudieron con entusiasmo, admirados del auténtico modo de morir de aquel san Tarcisio interpretado por el niño de doce años, De Sica"
Este fragmento, con la narración del que parece ser el primer -y doloroso- paso en el mundo de la actuación del gran Vittorio de Sica ha sido tomado de sus memorias, tituladas "La Puerta del Cielo". De Sica, era solo un niño de 12 años, por lo que sus posteriores éxitos como actor y director de cine no se puede decir que estuvieran precisamente "a tiro de piedra", aunque también es verdad que los aplausos obtenidos en este pequeño papel le llevaron a realizar otros trabajos en el mundillo de las tablas y a perfilar una senda que le llevaría a ser uno de los grandes del cine.
Imagen: De Wikimedia Commons - (CC BY-SA 3.0 NL) - Fuente Original
viernes, 29 de abril de 2022
Katharine Hepburn y su desdén a sus cuatro Oscars
jueves, 28 de abril de 2022
Louise Brooks, la Pandora del Cine Mudo
"Una mujer bien vestida, aunque su cartera esté dolorosamente vacía, puede conquistar el mundo"
miércoles, 27 de abril de 2022
Marilyn Monroe, la virtud y el alma
martes, 26 de abril de 2022
Mario Vargas Llosa y "La verdad de las mentiras"
“Porque la vida real, la vida verdadera nunca ha sido ni será bastante para colmar los deseos humanos. Y porque sin esa insatisfacción vital que las mentiras de la literatura a la vez azuzan y aplacan, nunca hay auténtico progreso.
La fantasía de que estamos dotados es un don demoníaco. Está continuamente abriendo un abismo entre lo que somos y lo que quisiéramos ser, entre lo que tenemos y lo que deseamos.
Pero la imaginación ha concebido un astuto y sutil paliativo para ese divorcio inevitable entre nuestra realidad y nuestros apetitos desmedidos: la ficción. Gracias a ella somos más y somos otros sin dejar de ser los mismos. En ella nos disolvemos y multiplicamos, viviendo muchas más vidas de la que tenemos y de las que podríamos vivir si permaneciéramos confinados en lo verídico, sin salir de la cárcel de la historia.
Los hombres no viven sólo de verdades; también les hacen falta las mentiras: las que inventan libremente, no las que les imponen; las que se presentan como lo que son, no las contrabandeadas con el ropaje de la historia. La ficción enriquece su existencia, la completa, y, transitoriamente, los compensa de esa trágica condición que es la nuestra: la de desear y soñar siempre más de lo que podemos realmente alcanzar."
El fragmento pertenece a "La verdad de las mentiras", un ensayo del escritor peruano Mario Vargas Llosa publicado en 1990 en el que reflexiona sobre varias obras literarias y su capacidad de ofrecer esa pizca de ficción que falta a la vida real. Para ilustrar el fragmento encabeza la entrada la obra "Pensamientos" (1883) del pintor inglés John Henry Henshall.
Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original
lunes, 25 de abril de 2022
Cyd Charisse: La tentación verde
Poniendo de ejemplo a esta estupenda actriz, queríamos comentar lo rocambolesco que algunas veces puede resultar el conseguir un nombre artístico. Cyd Charisse se llamaba en realidad Tula Ellice Finklea, pero desde muy pequeña su hermano menor le puso el apodo de "Sid" (parece que derivado de "sister) algo que en principio quedó en el olvido. Con el tiempo llegó a participar en los exigentes ballets rusos del famoso Sergei Diaghilev y evidentemente aunque hubiese nacido en Texas, tenía que presentarse con un nombre artístico a modo, con lo que pasó a ser conocida como "Felia Sidorova" y en otras ocasiones como "María Istomina". No tardaría en casarse con su profesor de baile Nico Charisse y cuando decidió dar el salto al cine, a pesar de empezar con el nombre de Lily Norwood, al ver el potencial que tenía aquel bellezón, que bailaba como los ángeles, los directivos de la MGM la instaron a cambiar de nombre, proponiendo ella misma llamarse "Sid" como la apodaba su hermano y "Charisse" por el apellido de su marido y que en esos momentos era también el suyo. La cosa quedó cerca y los directivos de los estudios solo introdujeron un ligero cambio cambiando la "S" inicial por una exótica "C". Se llamaría "Cyd Charisse". La tentación verde ya tenía nombre.
viernes, 22 de abril de 2022
Sal Mineo y el intimidante John Ford
jueves, 21 de abril de 2022
Todo el mundo quiere ser Cary Grant
miércoles, 20 de abril de 2022
John Ford, John Wayne y el arte de la oratoria
lunes, 18 de abril de 2022
El día que Mickey Mouse y Minnie se casaron en la vida real
James Dean y su "Pequeño Bastardo"
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