sábado, 14 de agosto de 2021

La hermosura según Don Quijote de la Mancha


“-Advierte, Sancho –respondió don Quijote-, que hay dos maneras de hermosura: una del alma y otra del cuerpo; la del alma campea y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad y en la buena crianza, y todas esas partes caben y pueden estar en un hombre feo, y cuando se pone la mira en esta hermosura, y no en la del cuerpo, suelen hacer el amor con ímpetu y con ventajas. Yo, Sancho, bien veo que no soy hermoso, pero también conozco que no soy disforme, y bástale a un hombre de bien no ser monstruo para ser bien querido, como tenga los dotes del alma que te he dicho.”

El fragmento pertenece al capítulo LVIII de la segunda parte de las aventuras de Don Quijote de la Mancha. La imagen pertenece a uno de los grabados realizados por Gustave Doré para ilustrar la obra de Miguel de Cervantes.

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viernes, 13 de agosto de 2021

Nikola Tesla en sus propias palabras


"Ansiamos nuevas sensaciones pero enseguida nos volvemos indiferentes a ellas. Las maravillas del ayer son los sucesos corrientes de hoy"

"Un instrumento barato, no más grande que un reloj, permitirá a su portador escuchar en cualquier lado, en el mar o en tierra, música o canciones, o un discurso de un líder político, dictado en cualquier otro sitio distante. Del mismo modo, cualquier dibujo o impresión podrá ser transferida de un lugar a otro"

"Durante años, la idea de que cada uno de nosotros es solamente una parte del todo ha sido proclamada en las consumadamente sabias enseñanzas de la religión, probablemente no solo como significado de asegurar paz y armonía entre los hombres, sino como una verdad hondamente fundada. El budista expresa esto de una manera, el cristiano de otra, pero ambos dicen los mismo: Todos somos uno".

"A pesar de ser libres de pensar y actuar, estamos unidos, como las estrellas en el firmamento, por lazos inseparables, estos lazos pueden no verse, pero pueden sentirse"

"Mi proyecto ha sido demorado por las leyes de la naturaleza. El mundo no estaba preparado para ello. Estaba muy adelantado a su tiempo. Pero las mismas leyes prevalecerán al final y tendrán éxito"

"El presente es de ustedes, pero el futuro, por el que tanto he trabajado, me pertenece"

Son palabras de Nikola Tesla (1856 -1943), inventor e ingeniero eléctrico nacido en el antiguo Imperio Austriaco, en la actual ciudad croata de Smiljan y posteriormente nacionalizado estadounidense. Su figura, injustamente ensombrecida por la de Edison, está siendo actualmente reivindicada en su justa valía, dada la crucial importancia de sus aportaciones al mundo moderno


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jueves, 12 de agosto de 2021

La edad y la muerte de Milón de Crotona, el más grande de los atletas olímpicos


 

Ahora que hace pocos días de la finalización de los Juegos Olímpicos de Tokio, puede que esté bien recordar la figura del que probablemente sea el mejor deportista olímpico de la historia. No, no se trata de Michael Phelps o Mark Spitz, ni de Nadia Comaneci, Paavo Nurmi, Usain Bolt o Larisa Latynina, en realidad estamos hablando de un héroe del pasado, el poderoso Milón de Crotona (s. VI a.C.), atleta venerado en la antigüedad y citado por numerosas fuentes que dan fe de la real existencia de este gran deportista. Su curiosa e inesperada muerte, representada en varias esculturas la dejaremos para el final

Milón fue el rey de los antiguos Juegos Olímpicos durante nada menos que cinco ediciones (más una sexta siendo joven que no debemos contabilizar), haciendo suya la prueba reina, el Pentatlón, en la que se debían dominar las pruebas de salto, lucha, lanzamiento de disco, de jabalina, así como una prueba de velocidad sobre la distancia de un estadio, o lo que es lo mismo, sobre 192 metros.

A modo de un Federer, Nadal o Djokovic (¡vaya generación de tenistas!) que se esfuerzan como jabatos por ver quien suma más torneos de Grand Slam, Milón no solo consiguió ser imbatible en los Juegos Olímpicos (en Olimpia), si no que también fue el máximo vencedor en seis ediciones de los Juegos Píticos (en Delfos), en nueve ocasiones en los Juegos Nemeos (en Cleonas) y diez en los Juegos Ístmicos (en Corinto), sin contar las victorias en categorías previas a su madurez. Al ganador de los cuatro juegos a la vez, el denominado "Circuito Sagrado", recibía el título "Periodonikes", una proeza que Milón logró en nada menos que cinco ocasiones. Con ese palmarés, Milón resultó un atleta que se mantuvo en lo más alto del panorama deportivo de aquella época, en la que ser campeón olímpico era lo más cerca que un hombre podía estar de parecer un Dios, durante más de 20 años y consigue el equivalente a más de 30 medallas de oro actuales. 

Dicen que se ejercitaba con un ternero recién nacido a la espalda, y como el animal crecía poco a poco, cada día soportaba una mayor carga en el entrenamiento (un ejemplo perfecto de entreno en progresión), hasta que el animal llegó a tener cuatro años. Dorieus nos cuenta que ocurrió entonces: 

“Tal era Milón, cuando del suelo, el pesado toro de cuatro años levantó y a la fiesta de Zeus sobre  sus espaldas transportó. Cual si de un corderillo se tratase, por entre la multitud lo llevó. Todos enmudecieron cuando lo colocó, delante del sacerdote de Pisa  que  ofrecía  los  sacrificios.  Y  este  toro  que  no  tenía  igual,  después  de  haberlo cortado en trozos y cocido, se tendió y él solo y entero devoró” y un peso considerable, momento en el cual, tras terminar la vuelta al estadio con el a cuestas se lo comió en un festín." La leyenda creada con el tiempo alrededor de este portentoso deportista , con su puntito de evidente exageración, dice que era un verdadero Gargantúa y comía diariamente ocho kilos de carne y 8 kilos de pan que acompañaba de 15 litros de vino... 

Pero no era solo fuerza, también era una persona instruida, discípulo del sabio Pitágoras, que con el tiempo se convertiría en su suegro y al que llegó a salvar la vida in extremis. Según cuenta Estrabón, encontrándose el creador del famoso teorema junto a sus seguidores en una reunión, el pilar que sujetaba el techo cedió sin aviso, salvándose todos gracias a Milón que se encontraba presente y que con su portentosa fuerza, a modo de un pilar humano, sujetó las vigas y evitó que el techo se desplomara completamente hasta que el maestro y sus discípulos pudieron salir. Milón gustaba de demostrar su tremenda fuerza poniendo uno de sus brazos totalmente extendido, con la palma de la mano y los dedos abiertos, e invitando a los demás a probar si eran capaces de bajarlo, algo que nunca nadie consiguió. 

Por si fuera poco, Milón también se mostró como un gran líder militar ante las fuerzas de Síbaris (la ciudad de los sibaritas), que aún resultando muy superiores en número fueron derrotadas, liderando Milón su tropas, no solo ataviado con sus coronas de campeón si no también con la piel de un león como manto, como si fuera un nuevo Hércules, figura con la que era frecuentemente comparado.

Su muerte es de leyenda. Ya anciano y debilitado, Milón, olvidándose de que la edad pasa su factura a todos, intentó demostrarse a sí mismo que todavía era poseedor de una fuerza hercúlea. En el bosque encontró el tocón de un árbol que los leñadores habían dejado con una cuña encajada en su mitad. Milón quiso partir el tronco con sus propias manos, con sus esfuerzos sobre el tronco la cuña saltó, lo que provocó que, como si de un cepo se tratase, las dos partes del árbol antes separadas se unieran y atraparan una de sus manos con tal fuerza que ya no pudo liberarla por más esfuerzos que hizo. Así, indefenso por una vez en su vida, Milón, el de Crotona, fue devorado, no por leones como aparece en las esculturas que ilustran esta entrada sino por hambrientos lobos que nada sabían de sus proezas del pasado. La edad no perdona a nadie.

La escultura "Milon de Crotone" (1754) de cabecera es obra de Étienne Maurice Falconet y se expone en el Louvre, mismo lugar en el que se expone la visión que de la muerte del atleta realiza Pierre Puget en 1682. Por último aparece la versión de Edme Dumont, fechada en 1768 y que igualmente se expone en el Louvre.


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miércoles, 11 de agosto de 2021

Josef von Sternberg, Marlene Dietrich y las tijeras

 

El director austríaco Josef von Sternberg es sin duda uno de los mitos del primer cine. Su nombre original era Jonas Sternberg, y a pesar de pertenecer a una familia muy humilde, no dudo un instante a la hora de cambiarlo y añadirle ese aristocrático von (tal y como hizo Eric von Stroheim) para darle mayor fuerza y carácter. Con el mismo acierto que construyó su nueva personalidad, fue él y no otro el muñidor de la imagen transgresora y revolucionaria de Marlene Dietrich, a la que moldeó hasta en el más mínimo detalle. Cuando la conoció, Marlene no era alguien que llamara precisamente la atención. De su primer encuentro, el propio Sternberg cuenta en sus memorias: 

"La señorita Dietrich vino a mi despacho esa misma tarde y no hizo el menor intento para despertar mi interés. Se sentó en el borde de un sofá, frente a mi mesa, con la mirada baja: la indiferencia hecha mujer"

Pero algo vería en la joven actriz, cuando después, como un verdadero Pigmalión volcado con la que considera su obra de arte definitiva, hizo con ella "El ángel azul", un éxito enorme, unas piernas larguísimas y el inicio de una larga lista de películas juntos entre las que se encuentran obras sensacionales como: "Marruecos", "El embrujo de Shanghai", "Fatalidad" "La venus rubia" … Marlene era ya una diosa cincelada fotograma a fotograma por el propio Sternberg. No era de extrañar que con el tiempo, cuando Marlene era ya más famosa que él director, este dijera voz en alto: 

"Miss Dietrich soy yo... Yo soy Miss Dietrich"

Supongo que se sentía como un Dios… y parece que los demás lo intuían así. En "Capricho Imperial" una de las últimas colaboraciones con Marlene Dietrich, uno de los actores, Sam Jaffe no paraba de preguntarle y pedirle explicaciones sobre las indicaciones que iba dando en el transcurso del rodaje. No paso mucho tiempo hasta que Sternberg explotara y le dijera al actor: 

-"Señor Jaffe, soy Josef von Sternberg, y tengo miles de discípulos"

- "Tiene suerte. Jesucristo solo tenía doce" - fue la aguda respuesta del actor.

Sin duda era un director de gran carácter. Os dejo unas interesantísimas palabras suyas sobre la fase de montaje y el crimen o bendición que para una película pueden ser las tijeras:

"Cuando el actor ha terminado su actuación el producto no está todavía acabado. El trabajo se completa con la ayuda de unas tijeras, que suelen entrar en acción con el estudio en penumbra y manejadas por alguien que solo tiene una sutil idea (cuando la tiene) de la intención original y puede cortar la frase más importante, o acabar con la expresión a la que el autor da más énfasis. Pocos realizadores disfrutan del honor de presenciar esta importante operación, que ha sido arrebatada por la parte no creadora de la profesión. El montador, a veces un experto, que domina la mecánica de la que es especialista, es capaz de hacer hablar rápido a un tartaja o de que una persona se mueva a una velocidad por encima de lo normal. Puede alterar el proceso y cambiar  el tiempo y ritmo de toda la película o de un simple actor. Puede guardar piezas de la persona del actor cuando ya no actúa, por ejemplo, de cuando está pensando en la hora de comer, y eliminar con un corte de tijera aquellos fragmentos donde el actor estaba mejor. Puede retener cortes y hacer que manos y piernas parezcan piezas de grasa de ballena (aunque las deformaciones físicas no sean tan absurdas como las mentales), y puede hacer pensar a la actriz más desmemoriada del mundo, reteniendo partes de su físico que había tratado de esconder cautelosamente."

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martes, 10 de agosto de 2021

Balenciaga, el rey de los modistas


"Un buen modista debe ser: arquitecto para los patrones, escultor para la forma, pintor para los dibujos, músico para la armonía y filósofo para la medida."

Son palabras del gran modista español Cristóbal Balenciaga, por muchos considerado como el mejor diseñador de alta costura de la historia reciente de la moda. Nacido en el seno de una familia muy humilde, a los once años quedó huérfano de padre, pescador, que murió en el mar. Su madre, costurera, debió redoblar esfuerzos para sacar la familia adelante. Balenciaga, enamorado de la profesión de su madre, lo aprendió todo de ella y lejos de quedarse en ayudarla a quitar hilvanes, pronto soñó con crear sus propios diseños y en convertirse en un gran modista. 

En estas circunstancias y habiendo nacido en 1895 en un pequeño pero precioso pueblo como Guetaria (hoy en día tiene tan sólo 2.800 habitantes), mucho ha de ser el talento y también la suerte para lograr ascender de la forma en la que lo hizo Balenciaga. La suerte se le presentó al joven modista en la figura de la Marquesa de Casa Torres, abuela de la futura Reina Fabiola de Bélgica, que veraneaba en Guetaria. A la Marquesa le llamó la atención la pasión con la que Balenciaga hablaba y sentía la moda, por lo decidió plantearle un reto que cambiaría la vida del joven. Le entregó una pieza de tela y uno de sus mejores y exclusivos vestidos, emplazándolo a hacer una copia del mismo con la que le demostrara su habilidad y destreza. Balenciaga no lo dudo un instante, sacó sus agujas y tijeras y se puso manos a la obra, logrando entregar a la Marquesa un vestido idéntico al recibido. Desde entonces la Marquesa se convirtió en su mecenas, en una importante valedora que le ayudaría a salir de Guetaria, a ser un referente para la alta sociedad y a poder abrirse al mundo desde su pequeña tienda inicial en San Sebastián. 

Pronto vino Madrid, Barcelona y por fin París. De su imaginación empezarían a surgir modelos que cambiarían para siempre la alta costura. Desde el mundo de los pescadores a la tradicional chaqueta kaiku vasca, pasando por los cuadros de Zurbarán, Goya o Velázquez, todo era fuente de inspiración para él. Sus volúmenes, su amor por las formas y las proporciones, los innovadores colores de sus telas, su modernidad, siempre respetuosa con el clasicismo, lograban dar a sus modelos una elegancia atemporal que hizo de sus modelos toda una revolución. Gracias a todo lo aprendido junto a su madre, Balenciaga era un "couturier" que se involucraba en todos y cada uno de los procesos de creación de un modelo, desde el boceto hasta la confección. Su estilo se caracterizó por el arte de dominar los volúmenes y las proporciones, fue el precursor de los trajes saco y de las faldas bomboneras, del corte de barril, la manga japonesa, la manga murciélago, el vestido túnica e incluso el talle alto...  Ahora sus creaciones son tesoros que se exponen en museos, como el que guarda muchos de sus más exclusivos modelos en su Guetaria natal. Como prueba de su talento quedan las palabras que otros grandes modistas le dedicaron:

“Con los tejidos, nosotros hacemos lo que podemos. Balenciaga hace lo que quiere”. (Christian Dior)

“Él era mi religión, para mí están Balenciaga y el Señor”. (Hubert de Givenchy)

“Balenciaga es un couturier en el verdadero sentido de la palabra. Sólo él es capaz de cortar los tejidos, montarlos y coserlos a mano. Los demás son simples diseñadores de moda.” (Coco Chanel)

“La alta costura es como una orquesta, cuyo director es Balenciaga. Nosotros, los demás modistas, somos los músicos, y seguimos las directrices que él da.” (Christian Dior)

“Si Dior es el Watteau de la costura (lleno de matices, chic, delicado y oportuno), entonces Balenciaga es el Picasso de la moda porque, como el pintor, Balenciaga guarda un profundo respeto por la tradición y posee un depurado estilo clásico que subyace a todos sus experimentos con lo moderno.” (Cecil Beaton)

"Balenciaga es una de las Maisons que mejor han simbolizado la elegancia sin renunciar a la modernidad." (Nicolas Ghesquière)

"Balenciaga fue fiel a la modernidad y a la feminidad, innovador y acogedor. Su trabajo es siempre inspirador" (Simone Rocha)


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lunes, 9 de agosto de 2021

Tres citas con Marilyn Monroe


 

"Soy egoísta, impaciente y un poco insegura. Cometo errores, estoy fuera de control y a veces soy difícil de manejar. Pero si no puedes soportarme en mis peores momentos, puedes estar condenadamente seguro de que no me mereces en los mejores".

"La imperfección es belleza, la locura es genialidad y es mejor ser absolutamente ridícula a ser absolutamente aburrida"

"Una buena chica conoce sus límites, una mujer inteligente sabe que no tiene ninguno"

Las citas son de la actriz norteamericana Marilyn Monroe (1 de junio de 1926 - 5 de agosto de 1962).

Imagen: Cortesía de Doctor Macro - Fuente Original

domingo, 8 de agosto de 2021

"La mujer justa" de Sándor Márai

 

"Hace falta mucho valor para dejarse amar sin reservas. Un valor que es casi heroísmo. La mayoría de la gente no puede dar ni recibir amor porque es cobarde y orgullosa, porque tiene miedo al fracaso. Le da vergüenza entregarse a otra persona y más aún rendirse a ella porque teme que descubra su secreto… el más triste secreto de cada ser humano: que necesita mucha ternura, que no puede vivir sin amor. Creo que ésa es la verdad. O al menos eso he creído durante mucho tiempo, aunque ya no lo afirmo tan categóricamente porque estoy envejeciendo y me siento fracasado. ¿Qué en qué he fracasado? Te lo estoy diciendo, en eso, precisamente en eso. No fui lo bastante valiente para la mujer que me amaba, no supe aceptar su cariño, me daba vergüenza, incluso la despreciaba un poco por ser diferente de mí, una burguesita de gustos y ritmos vitales distintos de los míos; y además temía por mí, por mi orgullo, temía entregarme al noble y complejo chantaje con el que se me exigía el don del amor. En aquellos tiempos no sabía lo que sé hoy… que no hay nada de lo que avergonzarse en la vida excepto de la cobardía, que hace que uno no sea capaz de dar sentimientos o no se atreva a aceptarlos."

"Me di cuenta de que las personas no aguantan para siempre las situaciones en que las pone la vida... ni los individuos ni las naciones... Llega un momento en que alguien empieza a gritar que ya basta, que hace falta un cambio. Y es cuando la gente se echa a la calle y empieza a destrozarlo todo... Pero eso ya sólo es un circo. La revolución, la verdadera, ya ha ocurrido antes, en silencio, en el interior de las personas" 

"Nosotros no vivimos en una auténtica cultura, lo nuestro es una civilización de masas, anodina, mecanizada y enigmática. Todos se llevan su parte, pero a ninguno le proporciona verdadera felicidad" 

"Sólo obtienes algo de los libros si eres capaz de poner algo tuyo en lo que estás leyendo. Quiero decir que sólo si te aproximas al libro con el ánimo dispuesto a herir y ser herido en el duelo de la lectura, a polemizar, a convencer y ser convencido, y luego una vez enriquecido con lo que has aprendido, a emplearlo en construir algo en la vida o en el trabajo..." 

"El artista no tenía miedo. Decía que si Dios existiera no podría ser tan cruel como para conceder la vida eterna a los hombres...  Pero los burgueses sí que tenían miedo a morir, igual que a vivir. Por eso eran religiosos, parcos y virtuosos. Porque tenían miedo" 

Los fragmentos pertenecen a "La mujer justa" un libro del escritor húngaro como Sándor Márai (1900 -1989). Su forma de escribir se ha comparado con la de Thomas Mann o Stephen Zweig por su prosa realista. Fue el primer crítico de la obra de Kafka. Nació en una familia acomodada, posición desde la que con acierto supo retratar en sus libros la decadencia de la clase burguesa. Fue una persona clarividente, que supo analizar con agudeza el tiempo que le tocó vivir, de hecho fue de los primeros en criticar a Hitler y su política y a la vez vislumbrar el fantasma que se cernía sobre su país con la llegada de los rusos; de hecho escribió en su diario: "Los alemanes son magos. Han acertado a realizar el milagro de que cualquier ser humano decente espere honestamente y lleno de anhelo a los rusos, a los bolcheviques que llegan como libertadores". Los libertadores como él los llamaba no fueron muy generosos con su persona. Cuando llegó el comunismo no pudo quitarse la etiqueta de la clase a la que pertenecía y hubo de marchar en 1948 y después de pasar por Suiza e Italia llegó a Estados Unidos, país del que adoptó la nacionalidad. A pesar de estos avatares nunca dejó de escribir en húngaro y su amor por su país era incondicional encontrándose altamente decepcionado con las potencias occidentales por el poco apoyo que prestaron a la Revolución Húngara de 1956. Sus obras, como no podía ser de otra manera, estuvieron largo tiempo prohibidas en su país de origen. Cuatro años después de la muerte de su esposa y enfermo de cáncer se suicidaría pegándose un tiro en la cabeza. Quedaban pocos meses para la caída del muro de Berlín. Entre sus obras publicadas en España se encuentran: "El último encuentro", "La herencia de Eszter", "Divorcio en Buda", "El amante de Bolzano", su autobiografía "Confesiones de un burgués" y la famosa "La mujer justa" a la que dedicamos esta entrada.

En la fotografía de cabecera aparece "Lady Agnew de Lochnaw" (1892) en un retrato de John Singer Sargent que se expone en la Galería Nacional de Escocia

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sábado, 7 de agosto de 2021

Miles Davis: "The Prince of Darkness"


"El silencio es el ruido más fuerte, quizá el más fuerte de todos los ruidos"

Y si lo dice el trompetista Miles Davis, "The prince of darkness", uno de los grandes indiscutibles del Jazz, debe ser cierto. Su carrera es prácticamente inclasificable, tan camaleónica como por ejemplo la del pintor Picasso, como este, fue capaz de adaptarse como un guante a los cambios de tendencia de cada época y logró ser mucho más que un referente de cada uno de esos periodos, de hecho era un revolucionario musical, un infatigable creador de nueva música. Tras sus comienzos con Charlie Parker en los albores del Be Bop, supo abrir nuevas sendas para el jazz con el cool, hardbop, jazz fusión, jazz modal.... estilos de los que siempre resultaba ser el profeta que iluminaba a una legión de músicos que caminaban tras sus pasos. Era tal su afán por experimentar que afirmaba: "Primero lo toco y luego te digo qué es".  

En 1987, Ronald Reagan, el actor reconvertido en Presidente de los Estados Unidos, entregó a Ray Charles un reconocimiento oficial por toda su carrera. Como cualquier estrella de la música, esa especie que está por encima de protocolos y convenciones sociales, Miles Davis, excesivo en todo, se presentó en la Casa Blanca vestido "a su manera": pantalones negros de cuero, un chaleco encima de otro, con el complemento de un esmoquin que llevaba una serpiente roja en su espalda. Los artistas, son así. El caso es que algunos de los invitados al acto estarían por allí casi sin saber para qué, si acaso para probar los canapés y sonreír bobaliconamente al Presidente, de esta manera una de esas señoronas, acomodada ella y envanecida de sí misma, se encaró al estrafalario Miles Davis y después de mirarlo altivamente de arriba abajo, le preguntó con todo el veneno que era capaz de destilar que cuales eran los méritos que tenía para estar en el salón del trono, en aquel centro del mundo y de tal guisa. Miles Davis no se arrugó y fue directo a la yugular: "Bueno, tan sólo he cambiado el rumbo de la música cinco o seis veces. Ahora, dígame: ¿Qué ha hecho usted de importancia, aparte de ser blanca?"

"Kind of blue", el disco más vendido de la historia del Jazz, es suyo  y a ese disco pertenece la pieza que aparece en el vídeo: "So what" en la que es acompañado por otro genio, el gran John Coltrane.



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viernes, 6 de agosto de 2021

Chanel nº 5 ¿Pero por qué nº 5?



"Una mujer que no se perfuma no tiene futuro"

Eso decía el poeta Paul Valery, y aunque yo no esté para nada de acuerdo, lo cierto es que el Chanel nº 5 ha llegado a convertirse en todo un símbolo de lujo y sofisticación, sirva como anécdota el hecho de que al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las colas de soldados más concurridas de París eran las que se formaban ante una boutique de la calle Cambon para comprar un frasco de Chanel nº 5 como regalo estrella, junto a las consabidas medias de seda, para sus esposas o parejas. Puede que siguiendo esa senda, el perfume llegó a convertirse en el pijama más etéreo de la historia gracias a Marilyn Monroe que presumía de ponerse para dormir tan solo dos gotas de este perfume, lo cual sin duda realzaba su figura. Lo cierto es que el Chanel nº 5, creado en 1921, fue toda una revolución en su época. Por entonces las mujeres de vida alegre solían perfumarse con esencias de jazmín buscando un toque sensual que atrajera a los hombres, una fragancia que por dicho motivo estaba totalmente vedada a las supuestas señoras de clase alta que utilizaban la virginal agua de rosas. Chanel decidió mezclar ambas y añadirle otras esencias, hasta 80, en las que se incluían las rosas de mayo, el nerolí, la vainilla y el vetiver de bourbon, el sándalo o el ylang-ylang, superando los perfumes monoflorales que reinaban en aquellos años. Su creación seguía la senda de los perfumes rusos creados por Ernest Beaux, el perfumista de los Zares, con quien se asoció Coco para la creación del Chanel nº 5, un aroma que parece que tenía ecos de perfumes previos por el creados como el Bouquet de Catherine y el Rallet nº 1.

¿Pero si no hay un Chanel nº 1, ni 2 ni 3 ni 4, por que se numeró este perfume con ese escueto nº 5? La historia oficial dice que Ernest Beaux presentó a Coco Chanel 10 muestras de perfume numeradas y esta escogió la nº 5. Cuando el perfumista le preguntó que nombre habría de darle ella contestó: "Presento mi colección de vestidos el 5 de mayo, el quinto mes del año, así que dejaremos el número que lleva y ese número 5 le traerá suerte". 

Lo cierto es que Gabrielle Chanel adoraba el número cinco al que tenía por su número de la suerte. Cuando presentaba una nueva colección solía sentarse en el quinto peldaño de la escalera de su atelier desde donde podía observar discretamente las reacciones de las personas que acudían al desfile. Por otro lado, la calidad más pura de una cosa no deja de ser la quinta esencia, lo que resulta muy atractivo para definir un perfume. Chanel se sentía muy atraída por la espiritualidad oriental y hay quien mantiene que las cinco cabezas de Shiva y las cinco visiones de Buda también tuvieron que ver mientras que otros añaden que Chanel era Leo, la quinta constelación del zodiaco o que los Chanel eran cinco hermanos... y ya saben, puestos a buscar explicaciones se puede llegar a la más absoluta ridiculez, aunque ciertamente todo eso ha sido dicho.

La verdad es que el diseño no solo del perfume en si, si no también del frasco y su caja fueron totalmente rompedores y modernos para su época, tal y como fue la concepción que Chanel tuvo de la moda para mujer, cómoda y liberadora. Perfume y ropa partían de una misma idea. Desde el inicio parecía destinado a resultar todo un éxito.

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jueves, 5 de agosto de 2021

"La carreta fantasma" - Selma Lagerlöf (Ed. Tésera)

 

"(...) Este caballo y el carruaje aguantan más de lo que parece. He cruzado con ellos mares embravecidos donde las olas se elevaron altas como casas y hundieron grandes navíos, pero a mí no me afectó. He atravesado simas hasta el interior de la tierra sin que el caballo haya tropezado. Y he cruzado con él ciudades incendiadas, como altos hornos, con llamas por todas partes. Ningún bombero se ha aventurado tan lejos en el fuego y el humo como este caballo lo ha hecho sin temor"

No era un caballo cualquiera. El fragmento pertenece a "La carreta fantasma" (1912), una de las obras más notables de la escritora Selma Lagerlöf, la primera mujer en obtener un Premio Nobel de Literatura en fecha tan temprana como 1909. La obra es una singular novela de fantasmas en la que tres borrachos evocan la oscura leyenda por la que si un gran pecador resulta la última persona que muere al terminar el año, entonces no podrá evitar conducir durante un año entero la Carreta Fantasma, esa que es tirada por tan portentoso caballo, la carreta de la Muerte que recoge las almas de los muertos. David Holm, uno de los tres borrachos, no era precisamente una buena persona y tuvo la mala suerte de morir con la última campanada del año. ¿Imaginan la historia?

La novela, prácticamente desconocida en España, es por fin traducida desde su original sueco al castellano por encargo de la recién nacida Editorial Tésera en su loable propósito de recuperar joyas literarias injustamente olvidadas y que además cumplan con el requisito de estar relacionadas directamente con el mundo del cine. Esta obra fue llevada en 1921 a la gran pantalla por el gran director sueco Victor Sjöström con el título de "El carretero" (Körkarlen) y sus imágenes, de una gran potencia visual, fueron muy tenidas en cuenta por Stanley Kubrick cuando casi calcó de la misma aquella espeluznante escena de "El Resplandor" en la que Jack Nicholson destroza con un hacha la puerta de la habitación en la que se esconden su mujer y su hijo. La edición cuenta con un jugoso prólogo por parte de Enric Ros.

¿No sabías que leer?

Por si alguien está interesado, yo lo he comprado en la jerezana Librería "El laberinto". Os paso el link donde se encuentra disponible el libro: Librería El Laberinto - "La carreta fantasma"

"Retrato de un caballero" de Vittore Carpaccio


 

"En la guerra que el rey Ferdinando hizo contra la viuda de Juan, el rey de Hungría, en torno a Buda, todo el mundo se fijó particularmente en un soldado que tuvo una actuación extraordinaria en cierta refriega. Desconocido, fue muy ensalzado y, cuando perdió la vida, llorado. Pero por nadie tanto como por Raisciac, señor alemán, prendado de un valor tan singular. Cuando trajeron el cuerpo, se acercó, con una curiosidad común, a ver quién era; y, una vez le quitaron la armadura al cadáver, reconoció a su hijo. El hecho aumentó la compasión de los presentes. Sólo él, sin decir palabra, sin pestañear, se mantuvo de pie observando fijamente el cuerpo de su hijo, hasta que la violencia de la tristeza, que abrumó sus espíritus vitales, le hizo caer repentinamente muerto"

Leyendo los "Ensayos" de Michel de Montaigne (1533-1592), obra a la que pertenece el fragmento anterior, no pude evitar evocar a ese valeroso soldado con la imagen del "Retrato de un caballero" (1505) pintado por Vittore Carpaccio, obra que se expone en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Ese joven caballero de reluciente armadura, cuyo retrato parece ser el primero de cuerpo entero pintado en Europa, poco tiene que ver en realidad con el del texto, si acaso una leyenda que aparece en una cartela a la derecha de su figura en la que se lee "Malo mori quan foedari" (Mejor la muerte que el deshonor), pero cualquier excusa es buena para traer de visita al blog una hermosa obra de arte. La identidad del retratado es muy discutida, para unos es Fernando II de Aragón, para otros es Francisco María della Rovere, duque de Urbino y sobrino del Papa Julio II, aunque para otros, entre otras identidades posibles, es un patricio veneciano llamado Marco Gabriel. 

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martes, 3 de agosto de 2021

El perfeccionismo de Jacques-Louis David

 

En cierta ocasión, el pintor favorito de Napoleón, el genial Jacques Louis David, arriba en un autorretrato, sintió la necesidad de saber la opinión sincera que existía sobre su obra y las reacciones que provocaba; a tal fin se colocó de forma disimulada entre la gente que admiraba una de sus mejores creaciones, para escuchar sus apreciaciones y críticas de la forma más espontánea posible. Las alabanzas eran generalizadas entre la gente principal que acudió a la exposición pero pronto observó como uno de los presentes, que por su forma de vestir debía ser un conductor de coche de caballos, hacía gestos de desaprobación de la pintura, ante lo cual y sin presentarse previamente, se le acercó el pintor y le preguntó:

- Veo que no os gusta este cuadro
- Desde luego que no -contestó el cochero
- Sin embargo -puntualizó David - es un cuadro ante el que todo el mundo se detiene.
- No lo comprendo. Observad que este pintor ha puesto un caballo cuya boca está toda ella cubierta de espuma y, sin embargo no tiene freno que se la provoque.

Calló David ante tal apreciación, pero como todo gran pintor que aspira a captar la realidad con la mayor precisión posible, no dudó en rectificar su cuadro y borrar la espuma de la boca del caballo tan pronto terminó la exposición.

No he logrado tener referencia cierta de qué cuadro es el que motivó esta anécdota pero como quiera que en ella se hacía referencia a uno de sus cuadros más bellos y en este de "El rapto de las Sabinas" expuesto en el Louvre, hay un par de caballos sin freno en sus bocas, me ha parecido oportuno colocarlo para acompañar la historia.


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lunes, 2 de agosto de 2021

"Busco en la muerte la vida" - (El curioso impertinente) - Don Quijote de la Mancha



¡Desdichado y mal advertido de ti, Anselmo! ¿Qué es lo que haces? ¿Qué es lo que trazas? ¿Qué es lo que ordenas? Mira que haces contra ti mismo, trazando tu deshonra y ordenando tu perdición. Buena es tu esposa Camila; quieta y sosegadamente la posees; nadie sobresalta tu gusto; sus pensamientos no salen de las paredes de su casa; tú eres su cielo en la tierra, el blanco de sus deseos, el cumplimiento de sus gustos y la medida por donde mide su voluntad, ajustándola en todo con la tuya y con la del cielo. Pues si la mina de su honor, hermosura, honestidad y recogimiento te da sin ningún trabajo toda la riqueza que tiene y tú puedes desear, ¿para qué quieres ahondar la tierra y buscar nuevas vetas de nuevo y nunca visto tesoro, poniéndote a peligro que toda venga abajo, pues en fin se sustenta sobre los débiles arrimos de su flaca naturaleza? Mira que el que busca lo imposible, es justo que lo posible se le niegue, como lo dijo mejor un poeta, diciendo:


Busco en la muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad, 
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien,
con el Cielo ha estatuido
que, pues lo imposible pido,
lo posible aún no me den.

Este pequeño fragmento y el poema conocido como "Busco en la muerte la vida" se encuentra inserto en el capítulo XXXIII de la primera entrega de "Don Quijote de la Mancha", donde se cuenta la novela del "Curioso impertinente", interesante relato en el que el estúpido Anselmo, sin necesidad, pone a prueba a su bella esposa Camila ante su amigo Lotario que es el que nos habla. La imagen corresponde a uno de los grabados que Gustave Doré realizó para ilustrar la obra de Miguel de Cervantes. 

Imagen: De Wikimedia Commons -Dominio Público - Fuente Original

domingo, 1 de agosto de 2021

Sobre Johann Sebastian Bach


"He dicho que Dios le debe todo a Bach. Sin Bach, Dios sería un personaje de tercera clase. La música de Bach es la única razón para pensar que el Universo no es un desastre total. Con Bach todo es profundo, real, nada es fingido. El compositor nos inspira sentimientos que no nos puede dar la literatura, porque Bach no tiene nada que ver con el lenguaje. Sin Bach yo sería un perfecto nihilista." (Emil Cioran)

Y las palabras de Cioran no son una tontería dicha a la ligera, ni mucho menos. Por supuesto la devoción y la Fe son muy anteriores a Bach, pero también es cierto, al menos esa es mi humilde opinión, que Dios y la espiritualidad viven en la música, en esa atmósfera de divinidad que solo esta puede crear para elevar nuestra alma a unas cotas que difícilmente pueden lograr otras artes. Solo la música es capaz de alimentar de forma tan eficaz los sentimientos de religiosidad y hacerlos crecer, convirtiéndose en la hermosa voz de Dios en la tierra, sentimiento que es inevitable aun cuando uno sea ateo. 

Hace ya tiempo, durante mis primeros escarceos con la música clásica, leí en un librito de Peter Gammond una pequeña entrada sobre Bach, que a posteriori volvía irremediablemente a mi cabeza cuando escuchaba su música y siempre, inevitablemente lograba mi rendición y la certeza de que aquellas palabras eran ciertas. Gammond decía así:

"Siempre nos acercamos a Bach con cierta turbación, porque Bach no es simplemente un objeto de consumo. En absoluto. Es una religión. A Bach le adoran todos los intelectuales vírgenes, sean hombres o mujeres. Es, como las duchas frías y los baños calientes, un sustituto del sexo. Su pureza es tal que se apodera del alma y el placer se convierte en religioso. La música de Bach debe oírse, cantarse, tocarse o discutirse con una expresión de inevitable devoción. Comparada con ella, la de Beethoven y Mozart no es más que un producto terrenal que emana de la sucia mano del hombre".

Otras personas principales opinaban más o menos igual, entre ellos los citados y admirados Mozart y Beethoven:

"A pesar de todo mi amor para muchos otros —y Beethoven y Mozart no son lo menos—, puedo solamente estar de acuerdo con Casals: Bach los domina a todos" (Paul Tortelier)

"Al oír la música de Bach tengo la sensación de que la eterna armonía habla consigo misma, como debe haber sucedido en el seno de Dios poco antes de la creación del mundo" (Johann Wolfgang Goethe)

"Es el amado Dios de la música, a quien todos los compositores deberían elevar una oración antes de ponerse a trabajar" (Claude Debussy)

"Inicialmente estaba Bach…, y entonces todos los otros" (Pau Casals)

"Si Monteverdi fue el primer compositor en encontrar la expresión musical de la pasión humana, Beethoven el terrible esfuerzo de ser humano y espiar cómo ser Dios, Mozart el tipo de música que esperamos escuchar en el cielo, Bach es el que cierra las brechas, nos ayuda a escuchar la voz de Dios pero en forma humana aislando las imperfecciones de la humanidad en la perfección de su música." (John Elliot Gardiner)

«Es imposible describir la inmensa riqueza de su música, su naturaleza sublime y su valor universal, comparándola con cualquier otra cosa en el mundo" (Richard Wagner)

"Esta semana he ido a escuchar tres veces la Pasión según San Mateo del divino Bach, y en cada una de ellas con el mismo sentimiento de máxima admiración. Una persona que —como yo— ha olvidado completamente el cristianismo, no puede evitar oírla como si se tratase de uno de los evangelios" (Frederich Nietszche)

"Todo ocurre en Bach" (Anton Webern)

"La música le debe tanto como la religión a su fundador". "Solamente hay uno de quien los demás podríamos sacar algo nuevo: Johann Sebastian Bach" (Robert Schumann)

"El que usted quiera editar las obras de Johann Sebastian Bach es algo que regocija mi corazón, que late todo para el arte sublime y grandioso de este verdadero padre de la armonía. Deseo ver pronto esa empresa en plena actividad. En cuanto abra usted mismo la suscripción, espero aportar yo mismo desde aquí" (Ludwig van Beethoven)

"La música de Bach es algo que hay que aprender" (Mozart).

El propio Bach decía: "El único propósito y razón final de toda la música debería ser la gloria de Dios y el alivio del espíritu". Sabía lo que se hacía.

Buscando no poner lo más obvio, nos vamos al tema "Zion hört die Wächter singen" de la Cantata BWV 140, una de las casi trescientas que se estima que compuso, a mayor gloria de Dios, y de las que solo se conserva el monumental tesoro de 194 de ellas:

O la pieza "Erbarme dich mein Gott " de su Pasión según San Mateo, cantada por Magdalena Kozena


Imagen: Escultura de Joahnn Sebastian Bach en Leipzig,
De Wikimedia Commons - (CC BY SA-3.0) - Fuente original

viernes, 30 de julio de 2021

William Faulkner Vs "El Greco"

 

"Lo que hace la literatura es lo mismo que una cerilla en medio de un campo en mitad de la noche. Una cerilla no ilumina apenas nada, pero nos permite ver cuánta oscuridad hay a su alrededor"

Eso mantenía el gran escritor William Faulkner, Premio Nobel de literatura en 1949 y creador de obras como: "El ruido y la furia", "Luz de agosto" o "Mientras agonizo" que resultaron luminarias en la historia de la literatura más intensas que una simple cerilla.

Por otra parte, el pintor griego Doménikos Theotokópoulos, por todos conocido como "El Greco", inspirándose en un texto de Plinio el Viejo que hablaba de pintores y escultores clásicos que presentaban a muchachos encendiendo fuego, creó esta portentosa obra suya: "Muchacho encendiendo una candela" en la que la oscuridad más absoluta es apenas vencida por el efímero fogonazo de luz de un ascua con la que un muchacho que la sopla a dos carrillos para avivar la llama, intenta encender una pequeña vela que le permita ver algo de ese entorno suyo que es todo negrura. El cuadro, que pertenece a una colección particular, fue realizado durante una estancia del artista griego en Roma en torno al año 1575 y es también conocido como "El soplón".

"Pintando lo humano mejor que lo divino, y sujetando lo divino casi siempre a lo humano; más libre, más moderno, más actual cuanto más viejo, y siempre rebelde, hasta el último instante de su vida. Este fue el Greco", esto decía Manuel Bartolomé Cossio del pintor, y este cuadro es buena prueba de ello.

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

jueves, 29 de julio de 2021

Las "Máscaras" de Mario Benedetti



No me gustan las máscaras exóticas
ni siquiera me gustan las más caras
ni las máscaras sueltas ni las desprevenidas
ni las amordazadas ni las escandalosas

no me gustan y nunca me gustaron
ni las del carnaval ni las de los tribunos
ni las de la verbena ni las del santoral
ni las de la apariencia ni las de la retórica

me gusta la indefensa gente que da la cara
y le ofrece al contiguo su mueca más sincera
y llora con su pobre cansancio imaginario
y mira con sus ojos de coraje o de miedo

me gustan los que sueñan sin careta
y no tienen pudor de sus tiernas arrugas
y si en la noche miran / miran con todo el cuerpo
y cuando besan / besan con sus labios de siempre

las máscaras no sirven como segundo rostro
no sudan / no se azoran / jamás se ruborizan
sus mejillas no ostentan lágrimas de entusiasmo
y el mentón no les tiembla de soberbia o de olvido

¿quién puede enamorarse de una faz delegada?
no hay piel falsa que supla la piel de la lascivia
las máscaras alegres no curan la tristeza
no me gustan las máscaras / he dicho.


El poema "Máscaras" es obra del escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti.

Imagen: Pxfuel - Imágenes libres de derechos - Fuente Original

miércoles, 28 de julio de 2021

Cinco gotas de Ernest Hemingway

 

"Trata de aprender a respirar profundamente, a saborear la comida cuando comes y, cuando duermas, a dormir como un tronco. Intenta estar vivo de verdad con todas tus fuerzas, y cuando rías, ríe hasta partirte de risa. Y cuando te enfades, enfádate bien. Trata de estar vivo. Porque ya estarás muerto suficientemente"

"Las mejores personas poseen un sentido de la belleza, el valor para asumir riesgos, la disciplina para decir la verdad, la capacidad de sacrificio. Irónicamente, sus virtudes los hacen vulnerables; y a menudo resultan heridos, a veces destruidos"

"Todo, lo bueno y lo malo, deja un vacío cuando se interrumpe. Pero si se trata de algo malo, el vacío va llenándose por sí solo. Mientras que el vacío de algo bueno sólo puede llenarse descubriendo algo mejor"

"Si un escritor en prosa conoce lo suficientemente bien aquello sobre lo que escribe, puede silenciar cosas que conoce, y el lector, si el escritor escribe con suficiente verdad, tendrá de estas cosas una sensación tan fuerte como si el escritor las hubiera expresado." (de "Muerte en la tarde")

"Siempre me han confundido las palabras: sagrado, glorioso, sacrificio, y la expresión "en vano"... No había visto nada sagrado, y lo que llamaban glorioso no tenía gloria, y los sacrificios recordaban los mataderos de Chicago... Las palabras abstractas como gloria, honor, valentía o santidad eran incidentes, comparadas con los nombres de los ríos, con los números de los regimientos, con las fechas." (de "Adiós a las armas")

Imagen: De Pxfuel (fotos libres de derechos) - Fuente Original

martes, 27 de julio de 2021

Los dientes de Waterloo y el negocio de la muerte


"Todos los alrededores estaban cubiertos de fragmentos de cascos y corazas, tambores rotos, grupos de cañones, jirones de uniformes y estandartes teñidos de sangre. En este lugar desolado yacen treinta mil cadáveres a medio devorar junto a una pila de esqueletos que coronaba una de las colinas y sobredimensionaba el conjunto. Parece como si la Muerte hubiera colocado aquí su trono"

Así describía el general francés Philippe de Ségur el dantesco paisaje que había quedado en el campo de batalla de Borodinó, lugar en el que las tropas de la Grande Armée, bajo el mando de Napoleón, a duras penas se impusieron al ejercito del Zar Alejandro I comandado por Mijaíl Kutuzov. En esa batalla se estima que la cantidad de muertos pudo superar ampliamente, entre ambos ejércitos, la cifra de setenta mil soldados. Como dato añadir que el ejército francés perdió a nada menos que 48 generales en el encontronazo. Datos así podrían ser extrapolables a cualquier batalla de la época napoleónica, hasta sumar millones de muertos. Lo que se olvida en todas las batallas, es qué ocurría tras la misma, una vez finalizadas las fanfarrias de victoria o las lágrimas de la derrota, con todos aquellos cadáveres que quedaban a la intemperie en el campo de batalla.

Un escenario de esa índole, repleto de cadáveres, tal como pudo ser la batalla de Waterloo (1815) por poner el ejemplo más llamativo, era primero "visitado" por el ejército vencedor, en este caso los ingleses de Wellington, que por supuesto retiraban toda la intendencia de equipos y armamento que pudiera ser reutilizada en futuras campañas, pero también, en una búsqueda más siniestra y hasta previsible, por todos los soldados, que buscando un suplemento a su siempre menguada paga, registraban sin pudor los cadáveres para hacerse con todo aquello que pudiera resultarles aprovechable o de valor, ya fuera dinero, relojes, medallas, pitilleras, licoreras, anillos... y sin hacer ascos al calzado o la ropa si se veían en la necesidad de reponer las propias.

Tras los soldados vencedores aparecían las mujeres que solían acompañar a los ejércitos, a veces las propias esposas de los soldados o las "damas de compañía" que se dedicaban a "alegrar la tropa". Tras ellas y si había poblaciones cerca pasarían los vecinos de las mismas a la caza de cualquier resto que pudiera procurarles unas monedas.

Tras esas sucesivas oleadas de pillaje, todavía tendrían que llegar otros interesados en ese alevoso mercado de la muerte, puede que los más tenebrosos, pues estos nuevos carroñeros se centraban ya en los propios cuerpos, que a estas alturas, podían encontrarse ya casi desnudos de sus ropas. Estos nuevos y oscuros visitadores aparecían con sus alicates y retiraban todas las piezas dentales de los cadáveres, no solo las de oro, dejando las bocas de los pobres fallecidos totalmente desdentadas. Tal era el valor que se daba a esas piezas dentales, de sujetos jóvenes y libres de enfermedades, para la posterior fabricación de dentaduras postizas. 

Las dentaduras que antes se realizaban con dientes de madera, marfil, hueso o dientes de animales y que solían dar mal sabor y peor aliento, fueron prontamente sustituidas por otras que utilizaban dientes humanos, que evidentemente mantenían la resistencia, el esmalte y color, resultando muchísimo más estéticos. Las fuentes de aprovisionamiento iniciales para conseguir estos dientes eran escasas y ciertamente poco recomendables, pues solían llegar de ajusticiados e incluso de profanaciones de tumbas, lo que incrementaba el riesgo de contagio de enfermedades. Por contra, los dientes de los jóvenes soldados caídos en combate, libres de enfermedad y aun sanos y fuertes eran muy valorados. Una dentadura completa así fabricada podía llegar a costar la friolera de 30 libras de la época, lo que da una idea del tesoro que era para los saqueadores aquella marea de cadáveres que se presentaba en Waterloo. Tanta fama llegaron a tener aquellos millares de dientes "recolectados" en Waterloo, que a las dentaduras postizas se les llamó desde entonces "Dientes de Waterloo", un nombre que se extendió a cualquier dentadura realizada con dientes humanos. Las dentaduras realizadas con porcelanas no llegarían hasta final del siglo XIX, por lo que quedarían todavía muchos campos de batalla por visitar por estos tétricos comerciantes.

Pero ahí no acaba la cosa. Por último, se enterraban los cadáveres, siempre y cuando las urgencias de la guerra lo permitieran, las más de las veces de forma muy superficial, motivo por el cual, tal como ocurrió tras la Batalla de Borodinó, cuando aparecían a posteriori lluvias torrenciales, pronto los restos de aquellas personas volvían a salir a la luz, de forma más macabra si cabe. En otras ocasiones simplemente se quemaban los cuerpos en inmensas piras, lo que no dejaba de procurar un nuevo negocio, el de la venta de los huesos con los que se hacían fertilizantes (al parecer muy apreciados). Un periódico británico de 1822 mantenía que durante el año anterior se habían importado un millón de toneladas de huesos humanos y equinos procedentes de campos de batalla, solo a través del puerto de Hull para ser llevados a trituradoras en Yorkshire donde se elaboraban los mentados fertilizantes. 

Y  cómo no, todavía queda la última oleada, la de los coleccionistas que ansiosos de encontrar alguna reliquia o recuerdo de una famosa batalla removían ansiosos la tierra en busca de un pequeño tesoro, ya fuera un simple botón de una guerrera o un proyectil.


Imagen 1: El Mariscal Ney al frente de una carga de caballería en Waterloo - Obra del pintor francés Louis-Jules Dumoulin (1860-1924) - De Wikimedia Commons (CC0) - Dominio Público - Fuente Original

Imagen 2: Dentadura postiza con dientes de Waterloo - Museo Militar - Dresde - Alemania - De Wikimedia Commons - (CC BY SA 3.0) - Fuente Original

Imagen 3: La retirada de Napoleón de Moscú - Obra del pintor aleman Adolph Northern (1828-1876) - De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original

Fuentes:
1.- ¿Cómo se limpiaban los campos de batalla de las guerras napoleónicas?

lunes, 26 de julio de 2021

Groucho Marx Vs Joan Manuel Serrat

 

"Groucho siempre me ha gustado mucho. Cuando yo era pequeño y a las películas de los hermanos Marx la gente de mi calle las llamaba astracanadas, a mí ya me encantaban. Me sentía un bicho raro, porque iba al cine Barcelona, donde "echaban" un par de largometrajes y siete cortos entre "el No-Do al alcance de todos los españoles" y los dibujos animados, y las "marxistas" me entusiasmaban. Hace muchos años que descubrí a Groucho diciendo: "Señora, me gusta todo de usted... menos usted"

Eso contaba el admirado Joan Manuel Serrat en una entrevista concedida al Magazine de "La Vanguardia" el 6 de septiembre de 1998, en la que le preguntaban por su nuevo trabajo "Sombras de la China" y en la que desvelaba que la inspiración para su tema "Todo me gusta de ti (pero tu no)" no era otra que la sensacional frase de Groucho a la que hace referencia el Nano: "Señora, me gusta todo de usted... menos usted"


Me gusta todo de ti: 
tus ojos de fiera en celo, 
el filo de tu nariz, 
el resplandor de tu pelo. 

Me gusta todo de ti. 

Me gusta todo de ti: 
la luna de tu sonrisa 
de gato de Chesire 
colgada de la cornisa. 

El colágeno y la miel 
de tus labios perfilados, 
tus pómulos afilados, 
los modales de tu piel. 

Me gusta todo de ti, 
pero tú no. 
Tú no. 

Me gusta todo de ti: 
tu ombligo menudo y chato 
tu talle de maniquí, 
el lunar de tu omoplato. 

Me gusta todo de ti. 

Me gusta todo de ti: 
tus pezones como lilas 
tu alcancía carmesí 
tus ingles y tus axilas. 

Todo esconde un "no se qué" 
de los pies a la cabeza. 
Me gustas, pero por piezas; 
te quiero, pero a pedazos. 

Me gusta todo de ti, 
pero tú no. 
Tú no. 

Pero mejor se la escuchamos al bueno de Serrat, que para eso tenemos Youtube:


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domingo, 25 de julio de 2021

Hermann Hesse y el amor por los libros

 

"No hay ninguna lista de libros que sea imprescindible leer y sin la cual no existan salvación y cultura. Pero para cada uno hay un número considerable de libros en los que puede hallar satisfacción y placer. Encontrar esos libros poco a poco, establecer con ellos una relación duradera, asimilarlos gradualmente, si es posible como una propiedad externa e interna, constituye para el individuo un esfuerzo propio, personal, que no puede descuidar sin reducir de manera fundamental el círculo de su cultura y de sus placeres, y con ello, el valor de su existencia.

Igual que no se llegan a conocer a través de un libro de botánica el árbol o la flor que se ama especialmente, no se conocerán ni encontrarán los libros favoritos propios en una historia de la literatura o en un estudio teórico. El que se ha acostumbrado a ser consciente del verdadero sentido de cada acto de la vida cotidiana (y ésa es la base de toda formación), aprenderá muy pronto a aplicar también a la lectura las leyes y las diferenciaciones esenciales, aunque en un principio sólo lea revistas y periódicos.

El valor que puede tener para mí un libro, no depende de su fama y popularidad. Los libros no están para ser leídos durante algún tiempo por todo el mundo y constituir un tema fácil de conversación y ser olvidados después como la última noticia deportiva o el último asesinato: quieren ser disfrutados y amados en silencio y con seriedad. Sólo entonces revelan su belleza y su fuerza más profundas.

Sorprendentemente el efecto de muchos libros aumenta cuando son leídos en voz alta. Pero eso sólo es válido para poesías, relatos breves, ensayos cortos de forma depurada y obras parecidas. Leyendo bien en voz alta se puede aprender mucho, sobre todo se agudiza el sentido del ritmo secreto de la prosa, base de todo estilo personal.

El libro que ha sido leído una vez con placer, debe comprarse sin falta aunque no sea barato. El que disponga de escasos recursos hará bien en comprar únicamente aquellas obras que le hayan recomendado encarecidamente sus amigos más íntimos, o las que ya conozca y aprecie, y que sepa que volverá a leer alguna vez.

El que tenga con algún libro una relación íntima, el que pueda leerlo una y otra vez y encuentre siempre nueva alegría y satisfacción, debe confiar tranquilamente en su intuición y no dejar que ninguna crítica estropee su placer. Hay quien prefiere más que nada leer libros de cuentos y quien aleja a sus hijos de esa clase de lectura. La razón la tiene el que no sigue una norma ni un esquema fijos sino su sensibilidad y las necesidades de su corazón.

Sobre los grandes (como Shakespeare, Goethe, Schiller) debe leerse poco o nada, al menos hasta conocerlos a través de sus propias obras. Cuando se leen demasiadas monografías y descripciones de la vida, es fácil estropearse el maravilloso placer de descubrir la personalidad de un autor a través de sus obras, de crear uno mismo su imagen. Y junto a las obras no debe perderse uno las cartas, los diarios, las conversaciones, por ejemplo las de Goethe. Cuando las fuentes están tan cerca y son tan fácilmente accesibles no hay que contentarse con regalos de segunda mano. En todo caso deberían leerse solamente las mejores biografías; el número de los mediocres es legión."

“Es muy habitual entre nosotros considerar cada trozo de papel impreso como un valor, y que todo lo impreso es fruto de un trabajo intelectual y merece respeto. (...) Muchos se niegan a gastar en libros ni la décima parte de lo que dedican a cerveza y otras banalidades. Para otros, más anticuados, el libro es algo sagrado que acumula polvo en la sala de estar sobre un mantelito de terciopelo.

En el fondo, todo lector auténtico es también amigo de los libros. Porque el que sabe acoger y amar un libro con el corazón, quiere que sea suyo a ser posible, quiere volver a leerlo, poseerlo y saber que siempre está cerca y a su alcance. Tomar un libro prestado, leerlo y devolverlo, es una cosa sencilla; en general lo que se ha leído así se olvida tan pronto como el libro desaparece de casa. (...) Para el buen lector, leer un libro significa aprender a conocer la manera de ser y pensar de una persona extraña, tratar de comprenderla y quizá ganarla como amigo. Cuando leemos a los poetas, no conocemos solamente un pequeño círculo de personas y hechos, sino sobre todo al escritor, su manera de vivir y ver, su temperamento, su aspecto interior, finalmente su caligrafía, sus recursos artísticos, el ritmo de sus pensamientos y de su lenguaje. El que quedó cautivado un día por un libro, el que empieza a conocer y entender al autor, el que logró establecer una relación con él, para ése empieza a surtir verdaderamente efecto el libro.

Por eso no se desprenderá de él, no lo olvidará, sino que lo conservará, es decir, lo comprará, para leer y vivir en sus páginas cuando lo desee. El que compra así, el que siempre adquiere únicamente aquellos libros que le han llegado al corazón por su tono y por su espíritu, dejará pronto de devorar lectura a ciegas, y con el tiempo reunirá a su alrededor un círculo de obras queridas, valiosas en el que hallará alegría y sabiduría, y que siempre será más valioso que una lectura desordenada, causal, de todo lo que cae en sus manos.

No existen los mil o cien “mejores libros”; para cada individuo existe una selección especial de los que le son afines y comprensibles, queridos y valiosos. Por eso no se puede crear una biblioteca por encargo, cada uno tiene que seguir sus necesidades y su amor, y adquirir lentamente una colección de libros como adquiere a sus amigos. Entonces una pequeña colección puede significar un mundo para él. Los mejores lectores han sido siempre precisamente los que limitaban sus necesidades a muy pocos libros, y más de una campesina que solamente conoce la Biblia ha sacado de ella más sabiduría, consuelo y alegría que los que logre extraer jamás cualquier rico mimado de su valiosa biblioteca.

El efecto de los libros es algo misterioso. Todos los padres y educadores han hecho la experiencia de creer que le daban a un niño o a un adolescente un excelente libro y escogido en el momento adecuado y luego veían que había sido un error. Cada cual, joven o viejo, tiene que encontrar su propio camino hacia el mundo de los libros, aunque el consejo y la amable tutela de los amigos puede ayudar mucho. Algunos se sienten pronto a gusto entre los escritores y otros necesitan largos años hasta comprender lo dulce y maravilloso que es leer. Se puede comenzar con Homero y acabar con Dostoievski o al revés, se puede ir creciendo con los poetas y pasar al final con los filósofos o al revés; hay cien caminos. Pero sólo existe una ley y un camino para cultivarse y crecer intelectualmente con los libros, y es el respeto a lo que se está leyendo, la paciencia de querer comprender, la humildad de tolerar, escuchar. El que solamente lee como pasatiempo, por mucho y bueno que sea lo que lea, leerá y olvidará y luego será tan pobre como antes. Pero al que lee como se escucha a los amigos, los libros le revelarán sus riquezas y serán suyos. Lo que lea no resbalará, ni se perderá, sino que se quedará con él y le pertenecerá y consolará, como sólo los amigos son capaces de hacerlo”.

Estos dos fragmentos pertenecen a la obra "Escritos sobre literatura" (Alianza - 1983), un titulo en el que se reúnen ensayos y cartas en los que Hermann Hesse rememora críticamente sus lecturas y reflexiona en torno a su propia labor creadora, sus grandes novelas y como vemos en estos fragmentos sobre su amor por los libros. El primer entrecomillado pertenece a la entrada "El trato con los libros" (1907) y el segundo a "Leer y poseer libros" (1908). En el libro se presentan uno a continuación del otro y yo no he sabido decidirme por uno de los dos.

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