lunes, 18 de abril de 2022

El día que Mickey Mouse y Minnie se casaron en la vida real


Pues sí, puede parecer raro, pero de alguna manera Mickey Mouse y Minnie llegaron a casarse en la vida real. El caso es que en 1977, Wayne Allwine, que había comenzado como conserje en los Estudios Disney se hizo cargo de dar voz a Mickey, después de que ese cometido lo hubieran desempeñado el propio Walt Disney y Jimmy MacDonald. Ese mismo año Russi Taylor entró a trabajar en los mismos estudios y nueve años después se convertiría en la voz de Minnie. Supongo que tanto trabajar codo con codo, tantas carantoñas vocales y la complicidad de los personajes a los que prestaban sus almas, provocó que se enamoraran y que terminaran casándose en 1991. A pesar de la singularidad de su unión, la pareja fue extremadamente discreta con esta anécdota y solo después de bastantes años se atrevieron a dar alguna entrevista en la que, eso sí, no dudaron en utilizar, para responder las preguntas, las voces que crearon para sus personajes. Si en la noche de boda continuaron con sus juegos vocales en la intimidad, algo que entra dentro de lo probable, no puedo dejar de imaginarme algunas escenas de alcoba.... ¡qué pensarían los vecinos!

Imagen: De Flickr (Peter Lee) - (CC BY-NC 2.0) - Fuente Original

James Dean y su "Pequeño Bastardo"

 

Decía James Dean: "Creo que sólo hay una forma de grandeza para el hombre. Es cuando un hombre puede salvar la brecha entre la vida y la muerte. Quiero decir, si puede vivir después de que ha muerto, entonces tal vez fue un gran hombre. Para mí el único éxito, la única grandeza, es la inmortalidad." Y parece que la consiguió.

Hay otra frase famosa que le es adjudicada al actor, aquella de "Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver" aunque esta es una atribución errónea por mucho que venga como anillo al dedo al actor por cumplir escrupulosamente cada una de sus palabras. En realidad esta frase forma parte de un guion de Nicholas Ray para la película "Llamad a cualquier puerta".

James Dean, nacido en 1931, tenía una imagen adelantada a su tiempo, poseía, o cuando menos aparentaba, una rebeldía muy moderna que pronto lo convirtió en todo un icono para muchos jóvenes. Hay quien afirma que uno de los símbolos de la relajación en la forma de vestir de los jóvenes de entonces y que continua en nuestros días, el pantalón vaquero, debe su popularización a este jovencito que falleció en 1955, con 24 años y después de tan sólo 3 películas: "Al este del Edén" (la única estrenada en vida del actor), la sensacional "Gigante" y "Rebelde sin causa". Tras el accidente que le quitó la vida, su imagen, su forma de vivir y el éxito en forma de dos nominaciones póstumas al Oscar, hizo que se convirtiera en un mito intemporal, circunstancia a la que sin duda ayudó notablemente, como en tantos otros casos, la visita un tanto madrugadora de su muerte. La segunda muerte que puede tener una persona, la del olvido, no le está permitida por las personas que gestionan sus derechos de imagen, y de esta manera James Dean sigue vendiendo y produciendo millones de beneficios desde la tumba para aquellos que siguen manoseando su imagen. Se empezó a hacer caja desde el mismo instante de su muerte.

James Dean era aficionado a las carreras de coches e incluso en alguna de ellas había logrado puestos destacados. Su coche era un Porsche Spyder 550 que fue bautizado como "Little Bastard", y sería en este "Pequeño Bastardo" en el que encontraría la muerte tras un choque frontal con otro vehículo. Curiosamente días antes del choque había rodado un anuncio pidiendo prudencia en la carretera, un anuncio que después de su accidente nunca se emitió. 

Pero más allá de todos los detalles del accidente, a lo que quiero llegar es al manoseo de la imagen de Dean. Ciertamente el conductor del coche que chocó contra el de Dean, un tal Donald Turnupseed, fallecido en 1995, no se lucró durante todos esos años de las suculentas cifras que podría haber conseguido contando la experiencia y paseándose por los platós de televisión como a buen seguro habría ocurrido en esta España nuestra que nos ha tocado vivir. Siempre guardó un respetuoso silencio. Pero no todos fueron tan respetuosos. Una vez muerto empezaba el festín con los despojos del actor. El primer buitre en aparecer en el horizonte fue un tal William Eschirisch que tuvo la genial idea de hacerse con los restos destrozados del coche de Dean y compró en el Servicio de Recuperación de Carreteras el amasijo de hierros en el que quedó "Little Bastard" por la cantidad de 1000 dólares y que en muy poco tiempo revendió por 2500 dólares a una compañía publicitaria de Hollywood. Tras un tiempo el coche terminó exhibiéndose en un escaparate con un cartel a modo de reclamo en el que podía leerse con unas letras de color rojo sangre: "Esta es la estrella vertiginosa en la que James Dean halló la muerte. Precio de admisión 35 centavos". Y si ese era el precio, 35 centavos, módica cantidad por la que cualquier curioso morboso podía sentarse durante 15 segundos en el mismo asiento en el que se había sentado James Dean y podría tocar el volante y los asientos que todavía se encontraban manchados con la sangre del actor. Uno podría pensar que nadie puede ser tan macabro como para sentarse en ese lugar, pero la raza humana es realmente sorprendente y el primer día acudieron al reclamo la significativa cantidad de 3000 personas, ritmo que se mantuvo a un nivel considerable durante bastante tiempo. El negocio fue redondo.

Otro americanito tuvo la idea de hacer cojines con el rostro de James Dean y lo bautizo con el nombre de "Almohadas del amor" y curiosamente vendió también una buena cantidad de ellos y después empezarían las revistas monográficas sobre su persona que se agotaban nada más salir. Otros tuvieron la idea de robar la ropa que el actor había usado en sus películas y después de trocearlas, fueron vendiendo los trocitos por cantidades desorbitadas para un trocito de tela.

En 2005, el 50 aniversario de la muerte del actor, la casa Porsche sacó una edición limitada de 1953 unidades de un modelo conmemorativo de aquel Porsche Spyder 550, con lo que todos los que tuvieran la módica cantidad de 59.900 dólares podía tener su propio "Pequeño Bastardo". Las cosas……



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domingo, 17 de abril de 2022

Los orígenes vascos de Jessica Chastain y su lucha por la igualdad


Jessica Chastain se está afianzando como una de las actrices más solidas de su generación, no en vano este año se ha llevado el Oscar a la mejor actriz por su papel de telepredicadora en "Los ojos de Tammy Faye" (2021 - Michael Showalter), pero previamente ya podía presumir de dos nominaciones al Oscar y un rosario de trabajos realmente soberbios en películas como: la infravalorada y a mi juicio sensacional film "El arbol de la vida" (2011), la exitosa "Criadas y señoras" (2011), la interesantísima "La noche más oscura" (2012), la soberbia "Interstellar" (2014), por no citar "El año más violento", "Lawless", "El caso Sloane" o la muy entretenida "The Molly's Game", pues bien, como decía, después de este rosario de grandes títulos, resulta que como sus demás compañeras de profesión tiene que ir luchando dólar a dólar por la equiparación en sueldo con sus compañeros masculinos, algo ciertamente difícil en Hollywood, según ella misma refería en una mesa redonda con otras actrices, entre ellas Jennifer Lawrence y Emma Stone, en "The Hollywood Reporter" y de la que se hacía eco Vanity Fair:

"Después de La noche más oscura, me enviaron muchos guiones en los que había una mujer protagonista. [Pero decían que] no negociarían mi contrato hasta que supieran quién iba a ser el hombre protagonista porque necesitaban hacer antes su contrato y ver cuánto quedaba [para mí]"

"Decidí que no iba a [negociar después que mis compañeros masculinos] nunca más. Así que a partir de ahora, si alguien tiene algo que ofrecerme, genial, hagamos mi contrato ahora. Pero también, si alguien se presenta en el rodaje durante tres semanas en una película que tarda dos meses en rodarse, no van a pagarle más que a mí"

No se si ha logrado sus pretensiones pero le deseo lo mejor en su justa reivindicación. Puede que siendo pelirroja y bisnieta de vascos por parte paterna logre poner orden en Hollywood. Según cuenta el maravilloso programa "La noche de...", el bisabuelo de Jessica Chastain era de Gernika  y se llamaba Antonio Monasterio Astoreka, y su bisabuela era de navarra y se llamaba Ramona Egurrola Basánez. Así el apellido real de la actriz debería ser Monasterio por parte de su padre, pero al abandonar este a la familia por delirios de lograr el éxito en el mundo del rock y las vicisitudes por las que hubo de pasar la familia y que abajo cuenta ella misma, decidió cambiar su apellido por el de su madre y llamarse ya oficialmente y a todos los efectos Jessica Chastain. 

"Me crié con una madre soltera que trabajó mucho para poner comida en nuestra mesa. No teníamos dinero. Hubo muchas noches en las que tuvimos que irnos a dormir sin comer. Fue una crianza muy difícil. Las cosas no fueron fáciles para mí cuando era niña"

Osea que, buena relación no se puede decir que tenga con sus orígenes vascos tras abandonar su padre la familia, pero también es cierto que si fuera de su interés, y puestos a hacer méritos para una continuación de "Ocho apellidos vascos" podría tener algo que decir.

Jessica Michelle Chastain nació en Sacramento, California, el 24 de marzo de 1977 - Actualmente tiene 45 años y mide 1'63 metros. En 2017 contrajo matrimonio con el aristócrata veneciano Gian Luca Passi de Preposulo y es madre de dos niños.


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sábado, 16 de abril de 2022

El camarote de los Hermanos Marx: Una escena hecha trizas


Uno de los grandes mandamases del cine de Hollywood, Irving Thalberg, era capaz, si era preciso, de hacer que sus guionistas sudaran sangre para lograr de ellos buenas y novedosas ideas con las que hacer sonar la caja registradora. Eso es más o menos lo que hizo para que la famosa escena del camarote en “Una noche en la Opera” (Sam Wood - 1935) tomara cuerpo. Thalberg tenía entre ceja y ceja hacer la película más desternillante de los Hermanos Marx y para ello necesitaba gags completamente nuevos en las que se le diera una nueva vuelta de tuerca al ya de por si considerable arte del absurdo de los Marx. Descontento con las escenas cómicas que le presentaban los guionistas, no paraba de pedir modificaciones y de rectificar o rechazar el trabajo que le presentaban. En un arranque de mal humor y de malos modos, pidió a Al Boabserg, uno de esos guionistas, un nuevo enfoque del guion de la película y una escena que quedara en el recuerdo de todos los espectadores que acudieran a verla y que sirviera de promoción cuando hablaran de ella a otras personas.

Boasberg era cumplidor, pero también estaba hasta el mismísimo gorro de las inaceptables maneras del todopoderoso Thalberg, así que tras idear esa mágica escena, le telefoneo y le dijo: “De acuerdo, Sr. Thalberg. Ya lo tengo hecho, pero si lo quiere ver tendrá que ir a mi oficina y cogerlo. Yo me marcho a casa. Ahí se lo dejo”. Y de esta manera, Boasberg abandonó la producción de la película.

Ni que decir tiene que Thalberg fue al despacho en busca de aquella escena, pero allí no encontraba nada, ni él, ni Groucho, ni Harpo ni Chico que le acompañaban. Cuando ya casi se daban por vencidos y estaban hartos de revolver papeles, repararon en que el guion de la escena se encontraba recortado en multitud de trozos que habían sido clavados en el techo. Sin duda el berrinche que se manejaba Boabsberg cuando terminó de cumplir con la última exigencia de Thalberg, debía ser morrocotudo para idear esta curiosa forma de entregárselo.

Groucho contaba: “Nos costó cerca de cinco horas volver a recomponerlo, pero valía la pena, porque resultó ser el centro de una de las escenas más famosas que hemos hecho”,  aquella en que su diminuto camarote termina totalmente atestado de personas, ciertamente más apretadas que los tornillos de un submarino y que saldrán despedidos como el champan al descorchar una botella cuando Margaret Dumont abre la puerta al final de la escena. Allí se habían dado cita, aparte de dos grandes arcones y una cama: las dos chicas del servicio de habitaciones que han de sufrir la incómoda lapa de un totalmente dormido Harpo que aporta un plus de caos y absurdo a la escena, la limpiadora, el plomero y su ayudante gigantón, una chica que buscaba a su tía, cuatro camareros, una chica para la manicura, ante la que Groucho prefiere dejarse las uñas cortas por falta de sitio, y Chico y por supuesto sus "dos huevos duros" ¿o eran tres?



Ficha de la película:

Título original: A Night at the Opera
Año: 1935


Duración: 94 min.
País: Estados Unidos

Director: Sam Wood

Reparto: Groucho Marx, Harpo Marx, Chico Marx, Margaret Dumont, Kitty Carlisle, Allan Jones, Sig Ruman, Walter Woolf King, Edward Keane, Robert Emmet O'Connor, Lorraine Bridges

Productora: Metro-Goldwyn-Mayer
Guión: George S. Kaurman & Morrie Rysking
Música: Herbert Stothart
Fotografía: Merrit B. Gerstad 


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jueves, 14 de abril de 2022

Jack Lemmon o la suerte de ser mujer


No cabe duda de que para Jack Lemmon fue una suerte ser mujer en "Con faldas y a lo loco" (Some like it hot - 1959), aunque no pareciera una Sophia Loren que digamos y anduviera torpemente sobre sus tacones durante las dos horas que dura la película. Billy Wilder, su director, quiso para el papel de Daphne en esa película a Jerry Lewis pero al cómico no le hizo mucha gracia la idea de travestirse y declinó la oferta aduciendo que no quería pasar el resto de sus días "confundido con una drag queen".

Y como la historia del cine está llena de grandes patinazos, lo que a Lewis le parecía un escalón hacia abajo en su carrera, para Jack Lemmon, su papel como la pizpireta Daphne supuso el primer peldaño de una escalera muy empinada hacia arriba. Por aquella época Jack Lemmon tenía muy pocos trabajos previos a "Con faldas y a lo loco" y sería vistiendo faldas junto a Tony Curtis, escondiéndose del mafioso Botines Colombo (George Raft) en una banda musical de chicas junto a Marilyn Monroe y marchando finalmente en una lancha junto al enamorado Osgood, quien sabe si hacia el altar (una final delicioso que daría para otra película), donde se fraguaría el éxito futuro del actor y donde empezó una muy fructífera relación con uno de los mejores directores de la historia del cine, un Billy Wilder que lo requería una y otra vez y con el que rodaría algunas de sus mejores películas: "El apartamento" (1960), "Irma la dulce" (1963), "En bandeja de plata" (1966), "¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre" (1972) o "Primera plana" (1974). 

No es de extrañar que un Jack Lemmon totalmente agradecido a los reparos de Jerry Lewis a ponerse falda, medias y sombrero le enviara una caja de bombones todos los años en la fecha justa en la que se había estrenado "Con faldas y a lo loco", película que es considerada por la mayoría como la mejor comedia de la historia del cine. Nos queda por saber si a Jerry Lewis aquellos bombones le sabían dulces... en cualquier caso no puedo evitar imaginármelo llevándose un bombón a la boca mientras se decía a sí mismo: "Nadie es perfecto".


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miércoles, 13 de abril de 2022

James Stewart: Piloto de bombarderos y General



Muchas veces los actores españoles más veteranos han recordado como en otros tiempos no tan lejanos, los actores pertenecían a un grupo profesional muy poco valorado, sólo eran cómicos, como algunos gustaban autodenominarse y así se han representado a sí mismos en varias películas, como por ejemplo "Viaje a ninguna parte" de Fernando Fernán Gómez, una consideración que parece refrendar una anécdota ocurrida en Madrid al actor James Stewart.

Cuando James Stewart paso por Madrid, intentó alojarse en el Hotel Ritz y al preguntársele en recepción cual era su profesión, este dijo que era actor. Al decir esto, recibió por respuesta que lo sentían mucho pero que no estaba permitido el alojamiento a actores en el Hotel, que no se veía bien. En realidad el problema era que no cumplían el estándar NTR "No tipo Ritz" y cuando eso ocurría les aconsejaban amablemente el camino al Palace. Ante la negativa, James Stewart preguntó al recepcionista si admitían militares, a lo que se le contestó inmediatamente que "por supuesto" y el sacó su credencial de general ganada en la Segunda Guerra Mundial, y se alojó sin más en aquel hotel tan "exigente". Hay quien cuenta que los actores tenían mala fama en ese hotel desde el día en que Ava Gardner, en una de sus borracheras, se orinó alegremente en las alfombras del vestíbulo. Yo para ser sincero, si me pasa como a Stewart, y después a personajes como Fernando Fernán Gómez o Sara Montiel, me hubiese ido de inmediato de allí. 

El día que James Stewart fue llamado a filas era ya un actor famoso, pero no lo que se dice un hombretón. A pesar de estar bajo de peso logro pasar el examen físico en el que le hicieron el favor de omitir que le faltaba cinco libras de músculo para vestir el uniforme. De un día para otro pasó de los perfectos trajes de estrella de cine al correoso uniforme de diario y de cobrar 6000 dólares mensuales a solo 21. 

No tardó en ir subiendo posiciones en el escalafón militar y pronto se vio de Mayor liderando misiones de bombardeo sobre posiciones alemanas, participando hasta en veinte incursiones en terreno enemigo, entre las que se encuentran raids sobre Brunswick, Bremen, Frankfurt, Schweinfurt y Berlín. Llegó a alcanzar el grado de Coronel en activo y ganó el Racimo de Hojas de Roble para su Cruz de Vuelo distinguido por su brillante labor como jefe de la 2ª Ala de Combate de los Grupos de Bombardeo 389ª, 445º y 453. También recibió la Cruz de Guerra francesa.

Cuentan que en sus años en el ejercito era un tipo amigable en el desempeño de su cargo pero extremadamente firme cuando se encontraban de misión, momentos en los que llegaba a mostrarse iracundo cuando alguien se salía indebidamente del guion. El también actor Walther Mathau fue sargento en su misma unidad. Ya en la reserva logró el grado de General, el más alto conseguido por un actor en su paso por la milicia. Con los años le entró morriña de sus paseítos aéreos y en 1966 logró permiso especial para realizar una misión como observador en un bombardero B-52 sobre Vietnam. Ya se sabe que en el libro de los gustos....

Parece ser que tras la guerra tuvo serios problemas emocionales y decidió no volver a actuar. Frank Capra, el director, se encargó poco a poco de convencerlo, de hacerle ver que le vendría bien esa actividad para olvidar todo lo relacionado con la guerra y eso nos permitió disfrutar de algunas de sus mejores películas, de hecho en 1946, poco después de licenciarse nos regaló "Qué bello es vivir". Un actor fantástico. Aunque yo no sé si realmente actuaba o tan sólo era así, siempre parecía tan natural, tan hombre de la calle....


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lunes, 11 de abril de 2022

Milan Kundera y la Inmortalidad

 

“La inmortalidad de la que habla Goethe no tiene, por supuesto, nada que ver con la fe religiosa en la inmortalidad del alma. Se trata de otra inmortalidad distinta, completamente terrenal, de la de quienes permanecen tras su muerte en la memoria de la posteridad. Cualquiera puede alcanzar una inmortalidad mayor o menor, más corta o más larga, si desde muy joven le da vueltas al asunto en sus pensamientos. (…)

Claro que ante la inmortalidad no hay igualdad entre las personas. Tenemos que diferenciar la denominada pequeña inmortalidad, el recuerdo del hombre en la mente de quienes lo conocieron (…) de la gran inmortalidad, que significa el recuerdo del hombre en la mente de aquellos a quienes no conoció personalmente. Hay trayectorias vitales que sitúan al hombre, desde el comienzo, ante esa gran inmortalidad, ciertamente insegura, incluso improbable, pero innegablemente posible: son las trayectorias vitales de los artistas y los hombres de Estado.

(…) El presidente norteamericano Jimmy Carter siempre me cayó simpático, pero fue casi amor lo que sentí por él cuando lo vi en la televisión en chándal corriendo con un grupo de colaboradores suyos, entrenadores y gorilas; de pronto se le empezó a cubrir la frente de sudor, su cara se contrajo en un espasmo, los demás corredores se inclinaron hacia él, lo cogieron y los sostuvieron; era un pequeño ataque al corazón. El jogging debía haberse convertido en una oportunidad para exhibir ante la nación la eterna juventud del presidente. Por eso se había invitado a las cámaras y no fue culpa suya si, en lugar de un atleta pletórico de salud, tuvieron que exhibir a un hombre envejecido que tiene mala suerte.

El hombre ansía ser inmortal, y la cámara un buen día nos enseña su boca estirada en un triste gesto como lo único que recordamos de él, lo que nos queda de él como parábola de toda su vida. Entra en una inmortalidad que denominamos ridícula.

Tycho Brahe fue un gran astrónomo, pero hoy sólo sabemos de él que durante una cena de gala en la corte imperial de Praga le dio reparo salir para ir al retrete, de modo que se le reventó la vejiga y salió para unirse a los inmortales ridículos, como mártir del pudor y de orina.”

El fragmento pertenece a "La inmortalidad" , obra del escritor de origen checo y luego nacionalizado francés Milan Kundera. Para acompañarlo, nuestra amiga Celia Valdelomar eligió en su día el busto de Nefertiti, que sigue en la memoria de todos, miles de años después de su muerte, por su belleza.

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente original

domingo, 10 de abril de 2022

La trágica muerte de Linda Darnell



No cabía duda de que aquella chica llamada Monetta Eloyse Darnell era realmente Linda, tanto, que no creo que tuvieran que estrujarse mucho la cabeza para encontrarle su nombre artístico: Linda Darnell, un bellezón de exuberante melena negra, que pasó con la mayor de las facilidades de representar papeles dulces y virginales a los de mujer perversa y manipuladora que no duda en utilizar sus encantos para conseguir aquello que deseaba. 

Destacó en un buen puñado de películas entre las que se encuentran: "El signo del zorro" (1940) "La canción de Bernadette" (1943), "Sangre y Arena" (1941), "Ángel o Diablo" (1945) "Pasión de los fuertes" (1946) "Carta a tres esposas" (1949) o "Ana y el rey de Siam" (1946). Precisamente en esta última película se produjo una anécdota que con el tiempo pareció premonitoria de su trágica muerte. Linda siempre tuvo un miedo atroz al fuego y en "Ana y el rey de Siam" su personaje debía morir quemado en una estaca. Como quiera que durante el rodaje de la escena sufrió una pequeña herida, declaró a la prensa:

"Nunca más dejaré que me maten con fuego. Pueden apuñalarme, dispararme, pero nunca más me quemarán"

Unos años después de que ocurriera esto, Linda Darnell se encontraba intentando retomar su carrera cinematográfica, interrumpida durante ocho largos años por su afición desmedida por el alcohol, una adicción que la había alejado de los papeles importantes y aún le seguía causando problemas en su vida. Una noche que estaba en casa de una amiga junto con su hija, tras marchar a la cama y encontrándose ya todas durmiendo, se produjo un incendio por la colilla de un cigarro que prendió en un sofá. El salón se convirtió en un infierno y pronto los gases llegaron a la planta superior donde dormían las mujeres. La hija de Linda Darnell y su amiga reaccionaron con rapidez y lograron salir de la vivienda, pero Linda no tuvo la suficiente decisión y paralizada por el miedo no logró saltar por la ventana, cayendo posteriormente al salón, donde fue encontrada por los bomberos, inconsciente y con importantes quemaduras en prácticamente todo su cuerpo y especialmente en su rostro. A pesar de que fue intervenida quirúrgicamente durante horas y se le realizó una traqueotomía para ayudarla a respirar, no fue posible salvarle la vida. Nacida en 1923 en Dallas, murió con apenas 41 años.




Un buen vídeo dedicado a Linda Darnell


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sábado, 9 de abril de 2022

Mae West y el arte de la provocación


Podría parecer que la actriz Mae West,  que tuvo sus mayores momentos de gloria en los años 30 del siglo pasado, está hoy en día totalmente olvidada pero recuerden que cada vez que se llevan un botellín de coca cola a la boca están abrazando con su mano un diseño, el de la botella, que está inspirado en la silueta de su cuerpo (siempre según la leyenda, oficialmente se inspiraría en la forma y líneas de la semilla del cacao), tal fue la fama que tuvo en su tiempo la actriz, una época en la que supo mantener un fructífero pulso con la censura a base de frases y actitudes provocadoras perfectamente estudiadas para quedar en el limite de lo permisible. Tan inteligente fue su juego que llegó a decir "Creo en la censura; he hecho una fortuna gracias a ella". El caso es que algunas de aquellas citas terminaron por convertirse en un magnífico ejemplo de toda una época. Vamos a repasar algunas de ellas:

"El sexo es como una partida de póquer: si no tienes una buena pareja, más vale que tengas una buena mano."

"La curva es más poderosa que la espada"

"Cuando tengo que escoger entre dos tentaciones malvadas, siempre escojo la que nunca he probado antes.”

“He escrito mi biografía. Va sobre una chica que perdió su reputación y nunca la echó de menos.”

"En ocasiones tengo la tentación de ser una dama... Menos mal que se me pasa rápido."

"Las chicas buenas van al cielo, las malas a todas partes." (atribuida, realmente es de Helen Gurley - Editora de Cosmopolitan)

"Cuando soy buena, soy buena; pero cuando soy mala, soy mucho mejor". 

"¿Tienes una pistola en el bolsillo o es que te alegras de verme?"

"Todo lo pruebo al menos una vez, dos veces si me gusta, y tres veces para asegurarme"

"Cuida tus curvas; pueden ser peligrosas, pero no las evitarán"

“Sólo me gustan dos tipos de hombres. Los nacionales y los importados.”

"Tener cerebro es una ventaja, si lo escondes"

"El sexo con amor es lo mejor de la vida; pero sin amor tampoco está tan mal"

"Soy una mujer de pocas palabras, pero mucha acción"

“Entiendo que te gusten los vestidos largos. Tapan muchos defectos.”

"Nunca eres demasiado vieja para hacerte más joven"

"Aquellos que son escandalizados, deberían serlo con más frecuencia"

"¿Dices que hay 10 tipos esperándome en la puerta? Despacha a uno de ellos, hoy estoy cansada"

"Muestra tu mejor imagen, ¿quién dijo que el amor es ciego?"

"La línea recta es el camino más corto entre dos puntos, pero no el más atractivo."

"Es mejor ser examinada que ignorada."

"He estado encima de más rodillas que una servilleta".

“Soy la clase de chica que por la mañana trabaja para la Paramount y por la noche para la Fox.”

"Mae West: Eres muy alto, ¿cuánto mides?
Un joven actor: Señora West, mido 6 pies y 7 pulgadas (dos metros)
Mae West: Bien, pues olvidémonos de los pies y hablemos de esas 7 pulgadas (18 centímetros)"

“Un orgasmo al día mantiene lejos al médico.”

"¿Para qué hacer sufrir a un hombre casándote con él cuando se puede hacer felices a muchos?"

"Si quisiera una familia ya me habría comprado un perro"

"El amor lo vence todo... excepto a la pobreza y al dolor de muelas"

"No dejes a un hombre dudando demasiado tiempo; puede encontrar la respuesta en otra parte"

"No llores por un hombre que te deja; el siguiente caerá por tu sonrisa"

"El matrimonio es una gran institución, pero no estoy preparada para una institución"

"Amo a mi vecindario; y si es alto, apuesto y devastador, será mucho más fácil"

"No te cases con un hombre para reeducarle; para eso existen los reformatorios"

"No soy famosa por los hombres con los que me exhibo, sino por los que me oculto".

"Ya no hay caballeros como los de antes. Hoy, si un hombre te abre la puerta, o es la de su dormitorio o se trata del portero."

"Lo bueno en exceso puede ser maravilloso."

"No hagas que un hombre piense demasiado, o puede que busque las respuestas en otro lugar"

"Lo que cuenta no son los hombres en mi vida, sino la vida en mis hombres"

"Puede que el sexo sea pecado, pero sabe divino"

"Su madre debería haberle tirado a la basura, y haberse quedado con la cigüeña"

“Dame un hombre, una mano libre y él danzará a mi alrededor”

“Me apetece un millón esta noche, pero de uno en uno.”

“Estoy soltera porque nací así.”


Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Imagen 1 - Imagen 2

viernes, 8 de abril de 2022

Monica Bellucci: La tentación morena

 

“Con el tiempo las cosas han cambiado, pero al principio me costó que me tomasen en serio. Después de todo, empecé siendo una modelo con ínfulas de actriz entre un millón de modelos con ínfulas de actriz. La industria me observaba con actitud sospechosa, lo cual, en retrospectiva, era totalmente natural”

De hecho no se puede decir de Monica Bellucci, al hilo de estas palabras suyas, que haya conseguido ser una gran actriz, lo que no quita que si haya logrado ser una gran estrella del cine. El cine tiene mucho de visual y los 177 centímetros de mujer que se gasta esta morena, adornados de un pelo, unos ojos y unos labios que cortan el hipo, le han dado el pasaporte para instalarse definitivamente en el imaginario masculino y en las referencias femeninas de qué es lo que nos hace "tilín" a los hombres. No es una mujer de aspecto fino y delicado, pero es indudablemente bellísima y tiene un "nosequé queseyo" que te atrapa, en definitiva un bellezón mediterráneo que habla tres idiomas, y que pasó de los estudios de derecho directamente al mundo de la moda y después al cine. No tiene grandes películas, y posiblemente la mejor sea "Malena" donde se nos muestra arrebatadoramente hermosa en una historia bien conseguida gracias al buen hacer de su director, el maestro Tornattore. Uno puede entender perfectamente las inquietudes del pobre chico que bebe los vientos por ella. Son dignas de recordar también las películas "Irreversible" donde aparece la escena de una brutal violación, en la que es difícil mantener la mirada, "La pasión de Cristo", "Manuale d'Amore" y algunas pequeñas interpretaciones en "Drácula de Bran Stoker" o en la saga "Matrix". No cabe duda de que con la Bellucci se recupera la tradición italiana por las mujeres rotundas, tipo maggiorattas, alegrando la vista a los que no gustan de las tallas 38, tan frugales en sus encantos. No se si ella también se lo deberá todo a la pasta como afirmaba la Loren... Y el caso es que después de un buen tiempo volviendo locos a toda la peña todavía dice:

“Es difícil ser consciente del efecto que se provoca en los demás. La verdad es que es algo que siempre me sorprende"



Algunos momentos de Malena con la bellísima música de Morricone. Y yo, aún sin bicicleta....


No volvería a pasearse igual hasta el anuncio de Martini de 2010... aunque me gusta mucho más como Malena



Imagen 1: de Wikimedia Commons (CC POR 3.0)
Imagen 2: De Flickr - Mariusz Szczepanik - (CC BY-NC-ND 2.0)

miércoles, 6 de abril de 2022

Fritz Lang y el origen de la "Cuenta atrás"


Fritz Lang, es sin duda uno de los más grandes directores de toda la historia del cine y demostró con creces su carácter visionario y ultramoderno en la soberbia "Metrópolis"; de hecho en esta película construyó la imaginería  que marcaría la arquitectura de todas las películas de ciencia ficción que vendrían después, desde "Blade Runner" a "El quinto elemento", nos mostró los peligros de la industrialización y la amenaza del hombre alienado en un futuro distópico, nos regaló a María, la sensacional robot femenina que bien podría ser la pareja de C3PO en una fecha tan lejana como 1927, cuando George Lucas ni siguiera había nacido, y en un tiempo en el que a pesar del estreno de "El cantor de jazz", el cine mudo aun campaba a sus anchas. Pero no serían esas imágenes imperecederas las únicas que Lang logró robarle al futuro. Todos hemos escuchado esas tensas y emocionantes cuentas atrás cuando se va a lanzar un cohete espacial y después las hemos remedado hasta el infinito en nuestros juegos infantiles, pero ¿de dónde viene esa fórmula de contar hacia atrás?

Fritz Lang cuenta con otra película fantástica, posterior a "Metrópolis", la también futurista "Die Frau im Mond“ (La Mujer en la Luna), de 1929 (su última película muda) en la que continua dejándonos perplejos ante la visión de cómo podría resultar el lanzamiento de un cohete espacial una posibilidad que por entonces aún quedaba en el terreno de la pura fantasía. Allí están los inmensos hangares, los mastodónticos tractores remolcadores que llevan el cohete hasta la rampa de lanzamiento que se ubica en una amplia explanada, y no faltan las gradas repletas de un público expectante ante el espectáculo de ver el despegue. Todo al más puro estilo "Cabo Cañaveral", y prácticamente idéntico a como lo hemos visto decenas de veces por la televisión en los lanzamientos espaciales de la NASA, solo que esto ocurre en 1929, muchos años antes de que comenzaran este tipo de lanzamientos en la realidad. Pero lo más curioso y lo podréis ver en el vídeo que adjunto al texto, es que Lang también ideó la cuenta atrás para marcar el momento en el que se inicia el despegue. Tal y como diría el propio Fritz Lang sobre esta escena:

“Si empezamos a contar a partir de uno, no sabremos cuándo terminar. Pero si empezamos desde diez hacia atrás, todos sabrán que la cuenta acabará en cero. Eso da un dramatismo inusitado a la situación.”

La idea cuajó y fue adoptada como recurso técnico para los despegues reales de la NASA, que además de lograr un método eficaz para iniciar la secuencia de despegue, dotaba a los lanzamientos de un indudable suspense "cinematográfico". Las cosas del admirado Lang….

Aquí dejo estos minutillos con el despegue del cohete de la película "La mujer en la luna". Sobre el minuto 2 podréis ver la primera cuenta atrás de la historia y al comienzo del vídeo se ven retirándose los tractores que desplazaban el cohete y que en otros vídeos se ven más claros.



Imagen 1: De Flickr - Dominio Público (CC0) - Fuente Original - 
Imagen 2: De Wikimedia Commons - Dominio Público - (CC0) - Fuente Original

domingo, 3 de abril de 2022

Jean Harlow, la vampiresa que surgió del frío

 

"A los hombres les gusto porque no uso sostén. A las mujeres les gusto porque no parezco una chica que robaría un marido... al menos no por mucho tiempo."

Son palabras de Jean Harlow, la primera de las tentaciones rubias de la historia del cine, la original. La apodaban "La rubia platino", un rol del que después se apoderaría Marilyn Monroe sin rubor alguno. No solo se hizo con el color de su pelo, con aquel misterioso lunar que cambiaba de posición en cada foto o con su provocadora actitud, puede que incluso se inspirara en aquella cuando dijo que solo dormía con unas gotas de Chanel nº 5, toda vez que la Harlow siempre presumió de no usar ropa interior y de dormir completamente desnuda: "La ropa interior me incomoda y además, mis partes tienen que respirar" decía la actriz con toda picardía para poner a funcionar la calenturienta mente de sus fans. Por buscar algún otro paralelismo entre la Harlow y su versión 2.0, la Monroe, aparte de morir jóvenes y en la cima de su fama, diremos que curiosamente las dos filmaron su última película con Clark Gable, la primera con "Saratoga" (rodaron seis películas juntos) y la segunda con "Vidas rebeldes" que sería también el último trabajo de el Rey. 

Poco dotada para la actuación con mayúsculas, Jean Harlow (Harlean Harlow Carpenter de nacimiento) sabía sin embargo muy bien cómo ganarse al público y su enorme popularidad, su picardía y su imagen de vampiresa la consolidaron como el sex-symbol por excelencia de los años 30. La actriz era perfectamente consciente de su atractivo e intentaba realzarlo todo lo posible mediante cualquier truco, ya fuera con zapatos de tacón desmedidos para disimular su escasa estatura (1'55), con trajes de satén que se pegaban oportunamente a su cuerpo o con aquella costumbre suya de frotar sus pezones con hielo antes de rodar, para hacer más turgentes sus senos y así resultar más provocadora y sexy a los ojos de los espectadores. Se ve que no la asustaba el frío.

Murió en 1937 con tan solo 26 años de un problema renal. Participó en películas como: "Scarface", "Cena a las ocho". "Los ángeles del infierno", "Una mujer difamada" o "El enemigo público"... No le hizo falta más para pasar a la historia del cine.

Algunas frases de la actriz:

"Yo no era una actriz nata. Nadie lo sabe mejor que yo. Si tenía algún talento latente, he tenido que trabajar duro, escuchar con atención, hacer las cosas una y otra vez para sacarlo a relucir."

"Hay un Dios, incluso en Hollywood."

"Para mí, el amor siempre ha significado amistad."


Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Img 1 - Img 2 - Img 3

Peter Sellers: Un puzzle sin resolver

 

Se cuenta que durante el rodaje de una de aquellas sensacionales películas en las que Peter Sellers encarnaba al Inspector de la Sûrete francesa Jacques Clouseau, el actor  llamó por teléfono al director Blake Edwards, ya avanzada la noche, para comunicarle que había dado con la tecla sobre la forma en la que abordar una escena problemática que tenían pendiente y exultante le decía: "Acabo de hablar con Dios y me dijo como hacerlo". Al día siguiente Blake Edwards consciente de la sensacional capacidad de Sellers para la improvisación le siguió la corriente al actor, lo que habitualmente era garantía de éxito. El resultado, por una vez, resultó todo un desastre. Edwards se limitó a decirle: "Peter, la proxima vez que hables con Dios, dile que no se meta en el mundo del espectáculo". 

El genial y camaleónico Peter Sellers, el único humorista por el que sentía admiración el perfeccionista Kubrick, -trabajó en dos de sus películas (Lolita y Dr. Strangelove)-, luchó durante su vida contra la depresión y las inseguridades, lo que unido a su carácter egocéntrico, a sus problemas con diversas adicciones y a su afición por los "Guateques" con espuma, hacia que tratar con él fuera todo un suplicio. El mismo decía: "Soy como todos los humoristas, solo soy divertido cuando estoy trabajando". Se cuenta que cuando abandonó el rodaje de "Bésame tonto" con Billy Wilder, sin dar explicación alguna tras recuperarse de un problema cardíaco, le preguntaron al director sobre ello y este simplemente contestó: "Para tener un ataque al corazón, se necesita tener uno". 

Otro director, Peter Hill, decía del actor: "Peter tenía la capacidad de indentificarse completamente con otra persona, y adentrarse en ella física, mental y emocionalmente. ¿De dónde le venía eso? No tengo ni idea. ¿Es una maldición? Suele serlo. Creo que en este oficio no basta con tener talento. Necesitas tener talento para gestionar el talento. Y creo que eso Peter no lo tenía". No era fácil tampoco en el matrimonio (se casó cuatro veces) y al respecto sentenciaba: "Solo sabes lo que es la felicidad una vez que estás casado. Pero entonces es demasiado tarde." 

En no pocas ocasiones manifestaba no tener identidad propia y para Blake Edwards, que lo tuvo a sus ordenes en siete películas, era casi un enfermo mental cuyos problemas cada vez iban a más. El humorista inglés John Cleese recordaba que cuando conoció a Peter Sellers, tuvo la oportunidad de verlo al despertarse, y contaba que primero se dirigió a él con voces extrañas, incluyendo los más variados acentos ya fueran de la distinguida clase alta o el humilde cockney, para pasar a hablar con acentos de Europa del Este o cualquier otro imaginable hasta llegar a usar su propia voz. Cleese llegó a la conclusión de que Peter Sellers era tan experto en encarnar a otros personajes que cada mañana tenía que esforzarse por encontrar su propia voz para comenzar el día. Algunas de las frases del actor apuntan por ese camino: 

"Carezco de personalidad. No soy nadie. Si me piden que interprete a Peter Sellers, no sabría: por suerte, trabajo tanto que pocas veces tengo que representarme a mí mismo.

"No hay un yo. Yo no existo... solía haber un yo detrás de la máscara, pero me lo extirparon quirúrgicamente"

"Soy un fantasma. Alguien irreal. Hasta que me hago de carne y hueso en la gran pantalla" 

"Camino alrededor, probando diferentes acentos, tanteando mi camino hacia el personaje. Miro mi propia imagen en el espejo todas las mañanas, esperando que el otro tipo, el hombre que voy a interpretar, emerja y me devuelva la mirada. Estoy esperando que el extraño entre en mi vida. Cuando sucede, tengo este rubor de felicidad."

"Soy una persona muy ambiciosa. No creo de ninguna forma que haya ni comenzado a mostrar lo que está dentro de mí. Tengo una especie de fuego ardiente dentro de mí para realizar ciertas cosas que sé que voy a hacer. Voy a derrotar a todos estos idiotas que están a mi alrededor y lo voy a hacer. Quiero decir, tengo fama de ser muy difícil, no soy difícil en absoluto, simplemente no puedo soportar la mediocridad, simplemente no puedo soportarla en ningún nivel."

"Verme como una persona en la pantalla sería una de las experiencias más aburridas que podrías desear experimentar."

"Me retuerzo cuando me veo en la pantalla. Soy una imagen descomunal terriblemente torpe. Me digo a mí mismo: "¿Por qué no se baja? ¿Por qué no se baja?" Quiero decir, me veo como un idiota. Una cosa gorda e incómoda extraída de una compañía de drama de tercera categoría. Debo dejar de pensar en ello, de lo contrario no podré seguir trabajando"

"¡Caballeros! ¡No pueden pelear aquí, esta es la Sala de Guerra! Como "Presidente Merkin Muffley" en Dr. Strangelove (1964) 


Algunos de sus gags como el Inspector Clouseau:


Imágenes: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0): Img 1 - Img 2

sábado, 2 de abril de 2022

Deborah Kerr: Una rosa inglesa


"Adoro no ser yo. No soy muy buena siendo yo. Es por eso que adoro tanto actuar"

Antes de convertirse en una estupenda y camaleónica actriz, Deborah Kerr era una jovencita muy tímida, una verdadera rosa inglesa, como la apodarían más tarde, y tras renunciar a una inicial vocación de bailarina fue narradora de cuentos infantiles en la radio. Su tía era profesora de interpretación y con la idea de ayudarla a superar su timidez, la introdujo en el mundillo del teatro londinense en el que llegó a realizar algunos pequeños papeles. La manera en la que dio el salto al cine no deja de ser bastante curiosa. 

En 1940 Gabriel Pascal buscaba una cara nueva para su película "Major Barbara". La elegida habría de dar vida a una angelical chica del Ejército de Salvación. El descubrimiento surgió en un restaurante donde Pascal explicaba a un invitado ese matiz de inocencia y pureza que necesitaba para su nueva protagonista, y mientras hablaba paseaba la vista por los rostros de las demás personas presentes en el lugar hasta que, milagrosamente, detuvo su mirada en una de las chicas que se encontraba sentada en una mesa contigua y vio la mirada más pura y etérea que imaginarse pueda. Aquel rostro y aquella mirada eran la sublimación de su propia idea, y como quien encuentra un tesoro se dirigió decidido a hablar con aquella maravilla de mujer. Las primeras palabras que le dirigió a aquella tímida chica fueron de antología: "¿Eres virgen?"

Deborah Kerr se puso como un tomate, pero antes de que ella pudiera dar una respuesta a la altura de su insolencia, el propio Pascal le explicó lo que andaba buscando. Tras normalizar con su tranquilizadora explicación el encuentro, le pidió que le recitara algo, y Deborah que como ya hemos dicho tenía experiencia en la radio, empezó a recitarle "Canción de cuna".

A las pocas palabras, de nuevo Pascal la interrumpió y le preguntó "¿Conoces el evangelio?" y ella nuevamente asintió. Era sin duda la candidata perfecta para aquel papel, un papel con el que Deborah Kerr tuvo éxito y que la convirtió rápidamente en una incipiente estrella del cine británico de la mano de la compañía cinematográfica Rank. No tardarían en llegar inolvidables papeles, como el de la virginal monja de "Narciso Negro", por decir solo uno que tenga algo que ver con estos curiosos y virginales orígenes. Por aquellos entonces la actriz estaba un tanto encasillada en papeles de dama decente e intachable y según contaba Lawrence Olivier, Debora Kerr tenía fama de mujer "irrazonablmente casta".

Desde luego eso de revolcarse en la arena junto a Burt Lancaster mientras las olas chocaban sensualmente contra sus cuerpos en "De aquí a la eternidad" estaba lejos todavía. Una muestra más de que no es posible ponerle puertas al campo. Tras aquella tórrida escena de una mujer ávida de atenciones, Los Ángeles Times sentenció: "Era una época de arquetipos: había mujeres que eran sex-symbols como Marilyn Monroe y otras que ejercían de grandes damas como Audrey Hepburn. Deborah Kerr podía ser las dos".

Entre sus películas figuran maravillas como: "Quo Vadis", "Julio Cesar", "El rey y yo", "Té y simpatía", "Buenos días, tristeza", "Tres vidas errantes", "La noche de la iguana"..... y por supuesto "Tu y yo" de Leo McCarey, otra deliciosa historia de amor que dejó en nuestra memoria a una enamorada Deborah Kerr. Ella misma diría de la película:

"Cary y yo sabíamos cómo besar. Cuando hacíamos una escena de amor no nos intentábamos engullir el uno al otro, pero por esos breves instantes, nos amábamos. Creo que entiendo lo que las mujeres ven en esa película. Hay una dulzura muy atractiva y que está alejada de la crudeza de hoy. Les hace entender que el mundo ha perdido algo entrañable"

Estuvo nominada seis veces a los premios Oscar y solo en 1994 le fue concedido uno honorario en cuya entrega la definían con las siguientes palabras:

"Una artista de impecable gracia y belleza, una actriz dedicada que a lo largo de toda su carrera siempre ha defendido la perfección, la disciplina y la elegancia". 


En definitiva, una pelirroja maravillosa por la que no me importaría subir a la terraza del Empire State, aunque fuera por la escalera, para encontrarme con ella.




Algunos momentos para recordar:


Imágenes: Cortesía de la estupenda página Doctor Macro: Img 1 - 2 - 3 - 4 - 5

viernes, 1 de abril de 2022

Thomas Mann y la falsa modestia

 

"El escritor es aquel al que escribir le resulta más difícil que a las demás personas"

Eso decía Thomas Mann, sabedor de que lograr la excelencia en algo que en principio puede hacer todo el mundo es ciertamente muy complicado. En cierta ocasión este escritor alemán, autor de obras como "La muerte en Venecia", "Los Buddenbrook" o "La montaña mágica" y Premio Nobel de Literatura en 1929, conoció a otro escritor de obra mucho menos reconocida y valorada que la suya pero que tenía a su propia persona y a sus libros como el epicentro absoluto de su conversación a la par que no podía evitar pecar de cierta pedantería. Puede que en la línea de aquella máxima que dice "Humíllate y serás ensalzado", ante Thomas Mann aquel escritor no dejaba de empequeñecerse, pero no de manera puntual y humilde, si no de forma llamativamente persistente, de modo que cada poco intercalaba en la conversación frases del tipo: "Yo no soy sino un pobre principiante", "A mí, que todavía nadie me conoce", "Mi nombre no puede compararse con el suyo"....  Mann terminó hastiado del escritor y en cuanto pudo zafarse de su presencia y en el tono cáustico que solía utilizar frecuentemente en sus afirmaciones le comentó a la persona que le acompañaba:

"Ese hombre no tiene derecho a empequeñecerse de esta forma. Para tener ese derecho, hay que ser bastante más importante de lo que él es"

Y leyendo esta anécdota no pude evitar recordar aquel adagio que en cierta ocasión le escuché a un amigo y que tanto me gustó: "No seas tan humilde que no eres tan grande", frase que en algunos sitios se atribuye a la estadista israelí Golda Meir.

Otras frases del escritor:

"La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz"

"Con el tiempo, es mejor una verdad dolorosa que una mentira útil"

"El cambio de costumbres es el único medio de que disponemos para mantenernos en vida y rejuvenecernos. Tal es el objetivo del cambio de aires y de lugar del viaje de recreo"

"La belleza, como el dolor, hace sufrir"

"La desdicha puede proporcionarnos una ocasión inesperada para conocer la vida"

"La fe en valores absolutos, por ilusoria que sea, me parece una necesidad vital"

"Nadie que volviese de la muerte podría decir que vale la pena, pues no se tiene vivencia alguna de la muerte. Salimos de las tinieblas y entramos en las tinieblas. Entre esos dos instantes hay muchas experiencias, vivencias, pero no vivimos ni el principio ni el fin, ni el nacimiento ni la muerte; ninguno de los dos tiene carácter subjetivo; en tanto procesos, caen enteramente en el terreno de lo objetivo"

Imagen: De Wikimedia Commons - Dominio Público (CC0) - Fuente Original